Economia - Patria Moreira

Año 7. 2019.  San Juan,  Argentina.   Email: patriamoreira@gmail.com      www.facebook.com/carlosbecerraart
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Macri desorientado, Lacunza con mal diagnóstico y Sandleris sin nada nuevo

La crisis macrista en su máxima expresión

El presidente Macri toma juramento al nuevo ministro sin saber en qué día está. El nuevo titular de Hacienda sigue hablando del pasado económico y de números fiscales que no le importan a nadie. El presidente del Banco Central informa que no cambiará nada de lo que derivó en esta crisis: seguirá subiendo la tasa de interés y rifando reservas.

Con el vestido de luto que exhibió la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, en el acto de asunción del nuevo ministro de Economía, Hernán Lacunza , el gobierno sigue velando a la economía macrista. Como todas las crisis traumáticas que se han padecido en Argentina, la desintegración del poder político es una de sus principales características. Uno de los síntomas es la desorientación del Presidente para enfrentar el desquicio, como el que ha dejado en evidencia Mauricio Macri desde la misma noche del domingo de las PASO. Pasaron nueve días desde entonces y no muestra signos de recuperación, hasta confundir que hoy es lunes cuando saludó y dejar en evidencia que para él 8.30 de la mañana es “tan temprano”.
El tono de Lacunza en su primera conferencia de prensa no desentonó con el vestuario de Vidal, sin perder el vicio del macrismo de desentenderse de su inmenso fracaso. Es el histórico comportamiento de la ortodoxia con la sucesión de fiascos que acumula en su mochila, que son, a la vez, padecimientos para la mayoría de la población.
Sin anunciar ninguna otra medida de compensación, quedando otra vez los jubilados con las manos vacías, Lacunza continuó en tono de campaña electoral elogiando la gestión de Vidal e insistiendo con que la economía no crece desde hace ocho años. Es la forma de decir que la debacle actual es un continuado desde el segundo mandato de CFK. Forzó aún más esa distorsión al decir que no hubo un ciclo de crecimiento fuerte desde hace cincuenta años, ignorando el ciclo kirchnerista. Con semejante desvarío de diagnóstico, el nuevo ministro de Economía distribuyó cuadros de números fiscales que, con el actual descalabro, no importan nada.
La inmensa negación que tienen el establishment, la amplia legión de economistas de la ortodoxia y los funcionarios, les impide entender cómo se despliegan las crisis argentinas. Ellos piensan que no tienen nada que ver con el naufragio, culpando a la oposición triunfante y exigiendo que sean prudentes en sus declaraciones. La intervención que hacen sobre el problema termina entonces acelerando el derrumbe.
Han sido varias y tan intensas las crisis argentina que no son un misterio cuál es el origen, desarrollo y desenlace. Tienen tres fases: financiera, socioeconómica-laboral y política. El naufragio macrista está transitando ahora las tres simultáneamente en su pico máximo.
1. La primera tuvo su primera expresión en la fuerte devaluación de abril de año pasado, que dejó en evidencia la restricción externa, o sea la escasez relativa de divisas, cuando Wall Street cerró el grifo de dólares de deuda.
La fragilidad del sector externo es un problema estructural de la economía argentina, y se ha manifestado en diferentes oportunidades. El saldo es una muy fuerte devaluación, disparador para el inicio del proceso de una gran crisis. El panorama financiero se complica con el derrumbe de las cotizaciones de acciones y bonos, una violenta alza de la tasa de interés, las dudas que aparecen acerca de la solvencia del sistema bancario y el aumento del riesgo de cesación de pagos de la deuda pública y privada.
2. Mientras se desarrolla la fase de la crisis financiera, como se mencionó arriba desde abril del año pasado, empieza a desplegarse con intensidad las otras dos (la socioeconómica y la política), que no tienen inicialmente tanta atención público porque el descontrol cambiario atrapa el interés general. Pero la fuerte devaluación impacta en precios, ya sea porque eslabones de la cadena productiva y comercial están dolarizados o por conductas preventivas que dejaron enseñanzas pasadas.
Sin una estrategia para amortiguar los costos sociales con aumentos de salarios y jubilaciones porque predominó la obsesión ortodoxa del ajuste fiscal, se precipitó el círculo vicioso de la debacle arrojando a la actividad hacia una recesión más profunda. El saldo fue la reducción de la producción y quiebra de empresas, con suspensiones y despidos de trabajadores, disparando la tasa de desocupación hacia dos dígitos. Es lo que estuvo sucediendo desde hace más de un año en la economía macrista.
3. Finalmente, con los shocks cambiario e inflacionario, apareció en toda su dimensión la fase de la crisis política. El gobierno se debilitó, las lealtades se resquebrajaron y quienes daban sustento a la alianza económica y social iniciaron el abandono del barco. El descontrol de variables importantes (dólar, inflación, recesión y desempleo) erosiona liderazgos políticos, como el de Macri. Las internas se desataron (desdoblamiento de las elecciones, Plan V) hasta que el resultado de las elecciones PASO simplemente mostró la extrema debilidad política de un gobierno del ajuste.
Las crisis reúnen esas tres etapas y se van realimentado unas a otras. En su transcurso van cambiando los momentos de mayor intensidad de cada una de sus tres fases y, si no se combinan factores locales e internacionales positivos que permitirían encauzarlas, escenario que hoy no existe, terminan en la confluencia de sus respectivos picos en una misma instancia. En esa etapa se produce el final caótico, como fue la hiperinflación de 1989 y el estallido de la convertibilidad en el 2001.
La crisis macrista ya está lanzada al peor escenario para la estabilidad y el bienestar de la mayoría de la población. Existe un manifiesto vacío de poder político, el oficialismo deja en evidencia una y otra vez la negación de lo que significó el resultado de las PASO y no ocultan las evidentes limitaciones que tienen para administrar la economía.
La reacción del organismo tras las conferencia de Hernán Lacunza

El FMI dice que Argentina afronta "una difícil situación"

El Fondo Monetario Internacional rompió el silencio tras la asunción del nuevo ministro de Hacienda. Su vocero, Gerry Rice, dijo que siguen de "cerca" lo que ocurre en el país y que una misión llegará en los próximos días para auditar las metas fiscales y definir si autoriza el próximo desembolso.

El FMI reapareció tras las conferencias del ministro de Economía, Hernán Lacunza , y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris . Gerry Rice, vocero principal del organismo, aseguró que siguen “de cerca” la situación en Argentina y mantienen un “diálogo continuo” con las autoridades de política económica. A través de un breve comunicado, dijo que el país afronta una “difícil situación” y ratificó lo anunciado por el Gobierno: que llegará una nueva misión del FMI en los próximos días para revisar las metas fiscales y autorizar el próximo desembolso. Se trata de las primeras palabras del Fondo tras un largo silencio posterior a las primarias, la megadevalución, el lanzamiento de paquete de medidas económicas y la salida de Nicolás Dujovne de la cartera económica.
La conferencia de Lacunza terminó a las 9 y media de la mañana, y la respuesta del organismo multilateral no tardó ni una hora en llegar. A las 10, Gerry Rice ratificó los dichos de Lacunza y dijo que “un equipo técnico del FMI viajará a Buenos Aires pronto”. Desde el Palacio de Hacienda, el ex ministro de Vidal informó que ayer habló con autoridades del FMI, que arribarán en “los próximos días” para la quinta revisión del acuerdo firmado el año pasado.
Aunque sin detalles sobre la fecha, la llegada de una nueva misión del FMI, encabezada por Roberto Cardarelli, tendrá como objetivo la revisión de las metas fiscales del segundo trimestre, dado que hay un desembolso previsto para septiembre por 5400 millones de dólares. Con este giro, el FMI ya le va a haber dado al gobierno de Macri el 90 por ciento del préstamo de 56 mil millones de dólares, el más alto de la historia del organismo.
Durante la conferencia, uno de los anuncios que hizo Lacunza fue “garantizar las pautas acordadas con el FMI”. En su discurso de 20 minutos los únicos números concretos que dio fueron los referidos al seguimiento de las metas fiscales y hasta repartió un documento. Allí mostró el superávit primario de julio, la proyección para el tercer trimestre y el sobrecumplimiento de la meta fiscal anual. Adelantó que las medidas anunciadas la semana pasada no ponen el riesgo el cumplimiento de la meta fiscal, porque se financiarán con “mayor recaudación”. Fueron las únicas precisiones macroeconómicas, ya que en cuanto al dólar, dijo que “está por encima de su valor de equilibrio” pero no adelantó cuál será el nuevo valor de la divisa.
Las palabras de apoyo del FMI posteriores a anuncios del equipo económico de Macri eran habituales. Sin embargo, mantuvo un profundo silencio la semana pasada tras la derrota de Cambiemos en las elecciones primarias. No habían hecho ninguna referencia luego del paquete de medidas que anunció el Gobierno relacionadas al impuesto a las Ganancias, congelamiento de nafta, rebaja del IVA a los alimentos.
Las autoridades del Fondo tampoco habían hecho referencia al salto del tipo de cambio, que pasó de 45 a 60 pesos en un día después de las PASO. Y, aunque luego bajó a 58, siempre se mantuvo por encima de los 51 pesos, el tope de la banda cambiaria que había sido arreglada como parte del acuerdo stand by. Pero más ensordecedor fue el silencio sobre la salida del ahora ex ministro Nicolás Dujove, quien fuera el gran negociador y promotor de volver al fondo.
Crisis económica: Guido Sandleris confirmó que la inflación subirá en agosto y en septiembre

Tras el 2,2% de julio, el presidente del Banco Central pronosticó que el Gobierno llegará a las elecciones de octubre con una inflación en alza.

En conferencia de prensa, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, confirmó que la inflación subirá en agosto y en septiembre por la última disparada del dólar que superó los 60 pesos.
No es novedad lo que confirmó el funcionario, ya que, desde que la moneda estadounidense subió un 25%, las grandes cadenas de supermercados y mayoristas, remarcaron los precios.
“Tenemos que ser realistas, el salto reciente en el tipo de cambio tendrá, y ya está teniendo, un impacto negativo en los precios. Se va interrumpir el proceso de desinflación de los cuatro meses, y que en julio llegó 2.2%”, manifestó Sandleris.
Y confirmó: “La inflación subirá en agosto y en septiembre”.
Dólar hoy: tras la presentación de Hernán Lacunza, sube 3 pesos y supera los $60

La divisa comienza a aumentar tras la presentación del funcionario y la conferencia de prensa del presidente del Banco Central.

El dólar sube hasta 3 pesos luego de la presentación del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza y de la conferencia de prensa del presidente del Banco Central, Guido Sandleris.
El banco de cotización más alta fue de 63,62 pesos, mientras que en algunos bancos cotiza por encima de los tres pesos como en el caso Supervielle que pasó de 58,40 a 61,40.
Las cotización de los principales bancos ahora:
Banco Galicia: 60 pesos
Banco Santander  60,23 pesos
Banco Patagonia 58 pesos
ICBC 63,62 pesos
Comafi 60 pesos
Supervielle 61,40 pesos
Las cotizaciones del viernes:

El riesgo país sube 14 por ciento, hasta 1897 puntos

Derrumbe de bonos y acciones

Títulos públicos y ADR de empresas argentinas en Nueva York arrancaron la semana con fuertes caídas, muestra de la crisis de confianza en el gobierno nacional.

Los bonos de la deuda argentina iniciaron la semana con caídas de hasta 9 por ciento y el riesgo país se dispara 14 por ciento, para alcanzar los 1897 puntos. La rebaja en la calificación de riesgo dispuesta por Fitch y Standard & Poor’s y la renuncia de Nicolás Dujovne al Ministerio de Hacienda arrastraron el lunes las cotizaciones en la apertura de los mercados internacionales. Con ese diagnóstico, el riesgo país continuó su escalada. El Bonar 2024, uno de los títulos en dólares más demandados, encabeza el desplome con una caída que hacia el mediodía del lunes alcanza al 8,4 por ciento. La principal baja al comienzo de la jornada la registra el Discount 2033 en pesos, con un retroceso del 9,2 por ciento. El mismo sendero se observa en las acciones de las empresas que operan en el mercado bursátil estadounidense. Los papeles del Galicia caen 11,3 por ciento, Banco Macro cede 10,1 por ciento y Loma Negra retrocede un 8,8 por ciento. Las firmas energéticas también acusan un fuerte recorte de precios, liderado por Transportadora Gas del Sur y Pampa Energía con mermas del 8,1 y 7,8 por ciento, respectivamente.
Sin operaciones en el tensionado mercado cambiario por el feriado en Argentina, las operaciones financieras están concentradas en los títulos públicos. El creciente riesgo de default se traduce en la renovada caída del precio de los bonos y un incremento en la rentabilidad que ofrecen esos títulos. La atención en los mercados está puesta sobre la misión del Fondo Monetario Internacional que arribará a Buenos Aires en el transcurso de los próximos diez días. El objetivo de la visita es evaluar la marcha del programa de ajuste fiscal comprometido por el Gobierno de Mauricio Macri.
El cumplimiento de esas metas es condición necesaria para el desembolso del próximo tramo del crédito stand-by por 5400 millones de dólares previsto para septiembre. La fecha de la visita todavía no fue confirmada. Los técnicos del organismo se verán con el nuevo titular del Palacio de Hacienda, Hernán Lacunza, quien el domingo reemplazó al desplazado Nicolás Dujovne. Tras el fracaso del programa pactado con el Fondo hace un año, el encuentro abrirá la puerta para una nueva reformulación de las pautas fiscales previstas en el acuerdo ante la imposibilidad de alcanzar el objetivo de déficit primario cero. El flamante ministro se encuentra reunido con el presidente Macri.
El índice riesgo país que marca la diferencia entre las tasas de interés que pagan los títulos argentinos y los activos norteamericanos avanza un 127 por ciento en el mes, mientras que registra una escalada del 118 por ciento en doce meses. Entre los títulos públicos en dólares que registran caídas este lunes también figuran los Discount 2033 y 2022 en dólares, que ceden 3,6 y 1,9 por ciento, respectivamente. También baja el bono a cien años emitido en 2017 un 1,8 por ciento. Por su parte, los bonos Par 2038 marcan un desplome de 4,4 por ciento. A las presiones que experimenta el Banco Central se sumará en los próximos días obligaciones vinculadas a los préstamos de corto plazo solicitados a un grupo de bancos extranjeros. La volatilidad observada en el mercado financiero tras la contundente derrota de la fórmula Macri-Pichetto en las PASO, obligará a la autoridad monetaria a realizar una serie de desembolsos vinculados a esa operación denominada REPO.
El viernes pasado la empresa calificadora de riesgo Fitch rebajó la evaluación crediticia de los bonos emitidos por Argentina. La firma hizo un recorte abrupto: en su último informe redujo la nota de la deuda de B a CCC, una calificación que refleja el desorden económico y la probabilidad de una cesación de la deuda. “El recorte de la nota de Argentina refleja una elevada incertidumbre política después de las elecciones primarias del 11 de agosto, un severo endurecimiento de las condiciones financieras y el esperado deterioro del ambiente macroeconómico que aumenta la posibilidad de un default de la deuda soberana o de una restructuración de algún tipo”, reportó la firma al anunciar el recorte en la calificación que el lunes tuvo su correlato en el precio de los bonos.
La calificadora Standard & Poor´s anunció, por su parte, una reducción en la calificación de largo plazo de Argentina de "B" a "-B". La empresa informó que "la pronunciada turbulencia del mercado financiero, con una depreciación significativa del peso argentino y un repunte en las tasas de interés, tras las elecciones primarias del domingo pasado en Argentina, ha debilitado significativamente el ya vulnerable perfil financiero del soberano".
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No se reflejará del mismo modo en todos los precios

El impacto de la quita del IVA variará según cada producto

El director nacional de Defensa del Consumidor, Fernando Blanco Muiño, reconoció que la quita del IVA a un grupo de productos de la canasta básica por parte del Gobierno no impactará de manera lineal sino que en algunos productos significará una rebaja de 17 o 18 por ciento y, en otros, será "una vuelta a los precios anteriores" a la devaluación del lunes pasado.
"Hay sectores que están vinculados al comercio internacional, como harinas y aceites, los famosos commodities, donde el impacto de la devaluación es más alto", resumió Blanco Muiño la incidencia que tienen en la economía argentina los productos primarios, cuyos valores son dolarizados por el efecto de la exportación. El director de Defensa al Consumidor señaló que las cadenas de supermercados exhibirán precios más bajos en muchos casos, ya que la quita del IVA "tiene un impacto en supermercados en alrededor de 6.000 productos". Sin embargo, las cadenas de retail adelantaron que el impacto alcanzaría a 2 mil productos.
"Esto no es un congelamiento de precios de estos 14 rubros, sino que es una baja temporaria de la alícuota del IVA, que pagamos todos en cada uno de los productos que comprábamos", señaló el funcionario en diálogo con CNN radio, respecto del alcance electoral de la medida e indicó que busca "amortiguar las subas de los precios en la Canasta Básica Alimentaria".
En ese punto, Blanco Muiño reconoció que para muchos productos, la medida solo implicará "una vuelta a los precios anteriores" previos a la corrida cambiaria que llevó al dólar a un nuevo record histórico de 60 pesos.
El funcionario resaltó que los consumidores podrán garantizar el cumplimiento de la medida en los casos en que se cobre el IVA. "Si el consumidor quiere comprar un producto y cuando paga por caja le están cobrando el 21% del IVA, es denunciable porque están incumpliendo la normativa del decreto", concluyó.
Las empresas amenazan con paralizar las inversiones en Vaca Muerta

Oficializaron el congelamiento de las naftas

La medida toma como referencia un dólar de 45,19 pesos y un barril de crudo de 59 dólares. La Ley de Abastecimiento no figura en el decreto, pero se podría aplicar si hubiera faltantes.

El gobierno oficializó este viernes el congelamiento de los combustibles por 90 días a través de un decreto de necesidad y urgencia publicado en el Boletín Oficial que lleva la firma del presidente Mauricio Macri y todos sus ministros. Hasta el próximo 9 de noviembre, productoras y refinadoras deberán tomar como referencia un tipo de cambio de 45,19 pesos y un barril de crudo tipo Brent de 59 dólares. A diferencia de lo que habían dejado trascender desde el propio oficialismo, el decreto no hace referencia la Ley de Abastecimiento 20.680 sino a la Constitución Nacional y a la Ley de Soberanía Hidrocarburífera 26.741. No obstante, en el sector coinciden en que, si a partir de este congelamiento empiezan a registrarse faltantes, deberán finalmente apelar a la ley de Abastecimiento para aplicar sanciones.
Antes del congelamiento, en la Ciudad de Buenos Aires la petrolera YPF, que concentra más del 50 por ciento de las ventas de combustibles en todo el país, estaba vendiendo el litro de nafta premium a 50,43 pesos, la súper a 43,71 pesos, el gasoil común a 40,94 pesos y el gasoil premium a 47,92 pesos. Esos deberían ser los valores vigentes hasta el 9 de noviembre.
Apenas el presidente Macri comunicó la novedad el miércoles pasado por la mañana, las petroleras llevaron adelante un fuerte lobby para tratar de frenar la medida. La resistencia estuvo encabezada por las firmas no integradas como Shell, ExxonMobil, Vista Oil&Gas, Chevron, Equinor y Tecpetrol (Techint), quienes incluso amenazaron con ir a la Justicia.
Además, el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, fue durísimo con el gobierno al afirmar que “la provincia no va a permitir una intervención a la actividad hidrocarburífera”.
El argumento de las empresas y el sindicato, que también fue acompañado por los gobernadores de las provincias petroleras, es que con los valores fijados como tope para el crudo, Vaca Muerta deja de ser rentable y se paralizarán los proyectos de inversión que se vienen llevando adelante.
La medida también agudizó las internas dentro de un gobierno que hasta la semana pasada decía pregonar el libre mercado. En los hechos, la desregulación de precios nunca estuvo del todo vigente porque desde la secretaría de Energía se consensuaban los precios con YPF, compañía controlada por el Estado Nacional, y ésta apelaba a su poder de mercado para marcar una referencia y de ese modo disciplinar al resto de los actores que seguían sus pasos. Ahora, ahora dieron un paso más allá, en línea con las políticas que solía aplicar el ex secretario de Comercio Interior del kirchnerismo, Guillermo Moreno.
El miércoles a la noche, en respuesta a las presiones, se dejó trascender desde Energía que se buscaría un acuerdo con las compañías privadas antes de publicar la norma que congelaba los precios, pero, tal como informó este diario el miércoles por la noche, ese objetivo era una quimera porque las empresas ya habían dejado claro que no había posibilidad alguna de congelar por las buenas.
Gastón Remy, CEO de Vista Oil & Gas, lo dejó en claro en declaraciones formuladas a Radio Mitre: "Digamos las cosas como son: acá no hubo negociación ni mucho menos... ayer (por el jueves) nos convocó el secretario de Energía a toda la cadena de valor para informarnos la medida que se nos estaba imponiendo de congelamiento de precios del combustible", sostuvo el empresario, quien fue uno de los más activos para tratar de frenar el congelamiento. Luego agregó: "Para que quede bien claro: la industria entendía la necesidad de que alguna medida debía ser tomada y que no es lógico pasar todo el costo de la devaluación al consumidor, pero la gran discusión es cómo asumir a lo largo de la cadena de valor esa carga... eso se ha hecho en el pasado de manera negociada, pero lo que terminó pasando con esta medida y la forma en que se congelaron y pesificaron los precios, es que los productores hoy estamos vendiendo el crudo en un 30 por ciento menos del valor al que lo hacíamos ayer. Con estos valores no se pueden cubrir los costos de producción", sostuvo Remy. La firma de Miguel Galuccio había comenzado a cotizar en la Bolsa de Nueva York hace pocos días y para seducir a los inversores destacaba cada vez que podía las políticas de Mauricio Macri, con quien, al menos hasta el miércoles, tenían una excelente relación.
Crisis económica: se vienen cambios en el Gabinete de Macri y piden la cabeza de Marcos Peña

Ya se habla de la salida del jefe de ministros y el ingreso de Miguel Ángel Pichetto.  

El Gobierno sabe que ya perdió y que tiene que aguantar como pueda hasta el 10 de diciembre, una fecha que hoy resulta demasiado lejana. Hoy no tiene poder político para enderezar la economía. Por eso se espera que busque aire realizando un cambio de ministros que le de aire.
En general, en el mundo político se piensa que la suba del dólar y el riesgo país es exagerada para las condiciones económicas del país: frágiles, pero no tanto.
La conclusión es que la debilidad es política y surge de la paliza que recibió Juntos por el Cambio en las PASO: todos en el gobierno consideran que el culpable de la derrota es el jefe de gabinete Marcos Peña. Por otra parte, es el hombre político y es esa condición la que hace falta para frenar la sangría.
Para su lugar se piensa en Miguel Pichetto, quien puede tener la llave para negociar con el peronismo una transición tranquila y consensuada, o en Rogelio Frigerio, quien fue el que acercó a Macri con Alberto Fernández y, todos dicen, quien mantuvo la cabeza fría desde el domingo.
“El otro que debería caer es el ministro de Economía, Nicolás Dujovne”, señaló una alta fuente del Ejecutivo a El Destape. Por razones obvias, el desmadre económico pone todas las miradas en el ministro responsable del área. También para ese puesto se piensa en Frigerio, quizá el único que sale limpio del desastre, pero el ministro del Interior no quiere ni oír hablar de ese puesto, que en estas condiciones puede acabar con la carrera política de cualquiera. Por eso buscan a alguien del mercado financiero.
Si el Presidente se resiste a los cambios, los mercados lo obligarán a hacerlos más tarde y en peores condiciones.
¿Marcha atrás? Macri anuncia la congelación de precios de la nafta, pero el Gobierno aclara que negociará "un acuerdo con las empresas"

Luego de las elecciones primarias, donde el presidente salió derrotado, la cotización del dólar superó los 60 pesos, situación que puede producir altos índices de inflación.



El presidente argentino, Mauricio Macri, anunció este 14 de agosto que el Gobierno congelará el precio de la nafta y el resto de los combustibles por los próximos 90 días. Sin embargo, solo horas después se supo que la medida no se publicó en el Boletín Oficial ya que el Ejecutivo no ha alcanzado ningún acuerdo al respecto con las compañías del sector y apenas tiene planes de celebrar negociaciones.
Desde la Secretaría de Energía declararon a Infobae que "la resolución no saldrá mañana en el Boletín Oficial por quejas de las petroleras y se abre una ronda de diálogo". "No se da marcha atrás definitiva, pero vamos a hablar", precisaron.
Por su parte, unas fuentes anónimas familiarizados con el proceso señalaron este miércoles al portal La Política Online que fue convocada una reunión de los representantes de las empresas petroleras y el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, para debatir el asunto. "Hasta mañana no definirán una medida. Lopetegui les va a pedir que no aumenten, pero no estarán obligadas", reiteraron.
Por su parte, un comunicado de la Secretaría publicado este miércoles informó que "el congelamiento de precios de las naftas que anunció hoy el presidente de la Nación se realizará en acuerdo con las empresas". Desde el organismo no aclararon detalles sobre los posibles consensos que se puedan lograr con la industria petrolera.
Tras la difusión de los rumores sobre la postergación, el ministro de Transporte local, Guillermo Dietrich, confirmó que el paso anunciado por el presidente se dará. "No sé qué versiones hubo. Se tomó una medida y esa medida se va a implementar", declaró Dietrich.
El diario La Nación conversó con representantes de una petrolera que aseguraron que varias empresas se enteraron de la medida solo con el anuncio de Macri. "Nadie nos llamó ni nos consultó. La medida se está tomando solo con la consulta de los dos o tres jugadores de la refinación", destacaron.
A su vez, Infobae también citó la declaración de una compañía del sector, que precisó que el afecto de la medida para la industria representará 250 millones de dólares al mes. "Hay mucho revuelo e internas en el sector por este tema. Quizás haya una reunión en los próximos días, pero aún no nos convocaron. Es una medida que afecta la industria en250 millones de dólares por mes", señalaron desde la empresa.
El plan de choque de Macri
Este miércoles, Macri ofreció un discurso en el que anunció que aumentará los salarios como respuesta a la caída de bonos, la fuerte depreciación de la moneda nacional y la subida del riesgo país, registrados a raíz de su derrota en las elecciones primarias el pasado domingo.



Los anuncios se produjeron luego que esta semana el precio del dólar superara los 60 pesos argentinos y el riesgo país sobrepasara los 1.600 puntos, aunque, tras la alocución pública, ese índice se elevó a más de 1.800 puntos.
Los abruptos movimientos de la economía argentina se produjeron una vez que se conocieron los resultados de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo, cuando el candidato opositor Alberto Fernández triunfó con el 47,65% de los votos. Así, aquel dirigente se perfila como el gran favorito para ganar la Presidencia en los comicios del 27 de octubre.
La desestabilización financiera y cambiaria está paralizando la economía

"No hay precios, nadie compra ni vende"

En diversos sectores productivos señalan que se ha frenado la venta de insumos a la espera de que se estabilice el dólar. "La cadena de pagos está suspendida", advierten.

Durante la segunda jornada después de la contundente derrota del oficialismo en las PASO, la economía nacional continuó paralizada por la incertidumbre cambiaria y por las señales cada vez más negativas que emite el propio gobierno. Las empresas que no venden al público optaron por dos caminos: no entregar mercadería o hacerlo pero “a remito abierto”, o sea, con precios a definir más adelante. Si la volatilidad del dólar continúa, pueden aparecer problemas de abastecimiento. En algunos casos puntuales, ya hay nuevas listas de precios con fuertes aumentos. En las góndolas, supermercados, mayoristas y pequeños comercios aplican subas de precios a ojo o limitan las cantidades de productos que se pueden adquirir. Y para cuando el dólar se aquiete en algún número, los industriales ya advierten que “estas tasas de interés nos van a matar”.
“La situación no ha cambiado mucho respecto del lunes. Estamos esperando que termine la volatilidad cambiaria y haya más certezas sobre el nuevo valor del dólar. También esperan los productores de trigo que no están vendiendo. Por ahora las empresas están entregando los pedidos de harina pendientes de la semana pasada, algunas ya corrigen precios según el tipo de cambio y otros entregan con remito abierto, para después pasar el precio”, explicó a este diario Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera. Ese es el cuadro de situación de la harina, insumo clave en la canasta básica.
“En el sector de la construcción no hay precio. Cerámica Rosario no entrega mercadería, tampoco las fábricas de pintura, perfiles ni placas de yeso. Y los que venden subieron los precios un 30 por ciento, como el caso de Acindar. Entre la devaluación y las tasas desapareció el capital de trabajo, se van a parar las obras. Se acabó la plata, es el certificado de defunción de miles de pymes”, advirtió a este diario Mario Galizzi, presidente de APYME Santa Fe.
Desde el sector textil, Marco Meloni cuenta que “nadie vende, nadie compra. No hay precio. Nadie quiere comprar cheques porque no hay pesos billete. Se está rompiendo la cadena de pago y vienen más cheques rechazados”. En tanto, Juan Cantarella, director ejecutivo de la cámara de autopartistas (AFAC) explica que “hay muchos problemas en la cadena de abastecimiento, en algunos casos por falta de entrega de materias primas, sobre todo en el rubro de los plásticos, y en otros por los precios que las terminales siguen pagando con el dólar ´viejo´”. Es decir, mientras los autopartistas deben comprar a sus proveedores con dólar a 60 pesos, las terminales todavía no reconocen el aumento y les pagan con el billete verde a 46 pesos. Eso genera un agujero financiero en las empresas.
En el sector del mueble comentan que “hay muchas empresas que están esperando para definir precio. El primer problema no será asimilar el dólar a 60 pesos sino las tasas del 75 por ciento, que va a llevar al descuento de cheques a un nivel de locura, no se sostiene el capital de trabajo de la empresa”.
“La cadena de pagos está suspendida. No hay entregas nuevas porque no hay precio, y al que necesita mercadería se la entregan a precio abierto. Ahora bien, el stock que tiene el comerciante lo trata de defender y los aumentos van del 17 al 30 por ciento. Se preve que nadie va a poder pagar los impuestos, todo lo recaudado por ventas será para cubrir cheques ya emitidos y lo que resta (que va a ser poco) para conseguir algo de mercadería pagando al contado. Hay gran incertidumbre”, explicó a este diario Vicente Lourenzo, integrante de la Comisión de Problemática Pyme del Consejo de Ciencias Económicas de CABA.
Dólar hoy: por la devaluación, advierten que "todo va a subir" y se recalienta la inflación

El economista Orlando Ferreres adelantó más incrementos en las tarifas, naftas, combustibles y alimentos.

El economista Orlando Ferreres habló sobre el impacto de la nueva devaluación y criticó las políticas del Ejecutivo.
"Está todo complicado porque el gobierno no hace nada para cambiar", aseguró en diálogo con Navarro 2019 por El Destape Radio y adelantó que por el salto del dólar de un 25% "van subir las tarifas, los combustibles, los alimentos, todo. El gobierno va a tener que cambiar".
Asimismo, indicó que “este precio de bonos habla de la posibilidad de una reestructuración" y puntualizó que “el Gobierno tiene que cambiar al Ministro de Economía”.
"El precio del dólar puede llegar a cualquier número", concluyó.
El Gobierno pidió un préstamo por U$S20 mil millones a EE.UU. para contener al dolar hasta diciembre

El Gobierno acude a su último recurso para sostenerse en el poder.

Luego de la  contundente derrota en las PASO por 15 puntos ante Alberto Fernández, trascendió que el presidente Mauricio Macri pedirá un préstamo a la reserva federal de Estados Unidos por 20 mil millones de dólares para contener al dolar de octubre a diciembre.
Según reveló el periodista Marcelo Bonelli, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, habló ayer con el equipo del mandatario estadounidense Donald Trump y detalló que se busca un préstamo de reserva federal por 20.000 millones de dólares.  Esto se sumaría al préstamos que ya tomó la actual gestión con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por 57 mil millones de dolares.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris mantuvo conversaciones con el FMI y pidió autorización al directivo del organismo Roberto Cardarelli para vender dólares.
El gobierno está desesperado y busca como sea contener la moneda estadounidense que ya superó los 60 pesos en dos días hábiles. El riesgo país, en tanto, ya se ubica en los 1700 puntos básicos.
Estos magros resultados económicos y financieros fueron la excusa que usó el Presidente para acusar a la sociedad por su voto en las PASO, en la cual Alberto Fernández derrotó por 47,6% a 32% a la fórmula de Macri-Pichetto. Insólitamente, Macri le pidió a la oposición una "autocrítica" a quien responsabilizó por la disparada de la divisa.
Hasta el momento, el presidente no se comunicó con el ganador de las PASO y hasta afirmó que la última elección "no sucedió".
Dólar hoy: bate un nuevo récord y se dispara a $61 en el Banco Nación

La divisa norteamericana vuelve a escalar en las primeras horas de esta mañana y se acerca a los records del lunes negro.

El dólar no da respiro a la economía y profundiza la devaluación de la moneda argentina desde el pasado lunes. Esta mañana se disparaba en el Banco Nación y se ofrecía a 56 pesos para la compra y 61 pesos para la venta, 5 pesos por encima del último cierre.
La divisa había comenzado a cotizar, este martes, en 55 pesos en esa entidad financiera oficial, pero en pocos minutos pegó un brusco salto, para ubicarse en los 61 pesos.
El dólar comenzó a operar esta mañana en el Banco Nación a 51 pesos para la compra y 55 pesos para la venta, sin variaciones con relación al último cierre. Ayer, tras la abultada derrota del Gobierno en las PASO y las penosas declaraciones de Mauricio Macri, el dólar aumentó un 23% y cerró a un promedio de 51,20 pesos para la compra y 57,30 pesos para la venta.
En una jornada cargada de incertidumbre por los discursos del presidente, la moneda norteamericana subió más de 10 pesos con relación al cierre del viernes último. La divisa llegó a venderse a 66 pesos en algunos bancos, pero el Banco Central salió a vender unos 100 millones de dólares en busca de limitar la disparada.
También, la autoridad monetaria intervino en el mercado de futuros y aplicó una tasa récord para las Leliq: 74,752%. El dólar mayorista, por su parte, cotiza en torno a los 57 pesos.
Se vende entre 53 y 55 pesos

El dólar pega un salto tras las PASO

El dólar anota un salto de casi 20 por ciento. Se vende entre 53 y 55 pesos en los bancos y las casas de cambio más importantes de la city porteña.
El resultado electoral fue un cisne negro para los mercados. El voto fue por la producción y el trabajo. Se le dijo basta a la especulación financiera. Las apuestas de la semana pasada con bonos y acciones argentinas no fueron buena idea para los fondos de inversión.
Este lunes se observa una fuerte pérdida en el precio de los activos locales que cotizan en las bolsas del extranjero. Los bancos son algunas de las acciones más afectadas. Registran caídas de casi 50 por ciento en las cotizaciones previas a la apertura del mercado de Nueva York.
Las tres entidades financieras más afectas son Banco Galicia (-47 por ciento), Supervielle (-43 por ciento) y Banco Macro (-40 por ciento). Los títulos públicos de la Argentina también registran importante baja y algunos operadores empezaron a mandar mensajes para informar a los inversores que es un buen momento para hacer compras de oportunidad. Bonos como el 2024 están operando con una paridad menor al 60 por ciento. El rendimiento de estos títulos para los próximos años es de casi 20 por ciento en dólares. No necesariamente todos apuestan al default. Muchos creen que se trata de una caída excesiva del mercado por el impacto de los resultados electorales.
La Confederación Sindical Internacional cuestionó la intervención del organismo en Argentina

“Está claro que el programa del FMI fracasó"

Un informe elaborado por los equipos técnicos de la central sindical advierte que el Fondo no aborda de manera adecuada la sustentabilidad de la deuda externa argentina.

El diagnóstico de la Confederación Sindical Internacional (CSI) es contundente: el programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) fracasó pero las autoridades del organismo insisten con el recetario del ajuste que impacta de frente sobre los trabajadores y sus derechos. "Argentina se convirtió en un ejemplo más de los programas del FMI que subestiman los efectos perjudiciales de la austeridad y el daño que estas políticas causan tanto a la economía como a los trabajadores y trabajadoras", lanzó la Secretaria General de la CSI, Sharan Burrow. Un informe elaborado por los equipos técnicos de la central sindical advierte que el Fondo no aborda de manera adecuada la sustentabilidad de la deuda externa argentina.
“El FMI propuso un programa ortodoxo, con una considerable consolidación fiscal que supuestamente debía restaurar la confianza del mercado y solucionar los problemas económicos. Un año después la economía sigue en recesión, el desempleo está en aumento, la inflación no se estabilizó, la sostenibilidad de la deuda se agravó y la pobreza sigue en aumento”, advierte el informe del CSI al cuestionar las fallidas proyecciones del organismo. Cuando se anunció el Acuerdo Stand-By, el Fondo pronosticó que la economía argentina crecería 1,5 por ciento en 2019. Las últimas proyecciones difundidas por el organismo en julio anticipan una caída de 1,3 por ciento. Los mismos groseros “errores” de cálculo se observan en las estimaciones para el consumo y la inversión.
“Aunque las proyecciones iniciales suponían que la austeridad tendría poco o ningún impacto en el crecimiento, este enfoque no tuvo el resultado deseado. La economía argentina entró en recesión y las proyecciones se ajustaron a la baja”, sostiene el informe del CSI que además considera poco realistas las estimaciones del organismo para el próximo año. “Está claro que el programa del FMI fracasó en cumplir con sus promesas. Sin embargo, el FMI sigue apostando por un enfoque de austeridad severa y ejerciendo presión para que el gobierno cumpla con todos sus objetivos fiscales a través de recortes adicionales”, sostiene el documento elaborado por los economistas de la confederación sindical.
“La carga de la deuda de Argentina aumenta, y el FMI no está abordando adecuadamente las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda argentina, que se ve agravada por la prolongada crisis económica”, advierte el informe al recordar el default de 2002. La última evaluación del FMI sobre los riesgos asociados al endeudamiento del país contempla una contracción de hasta 3,6 por ciento en el PBI durante 2020. Las estimaciones del Fondo indican que semejante recesión acompañada por un nuevo salto en el tipo de cambio y una crisis fiscal dispararía el peso de la deuda hasta el 160 por ciento del PBI. Aunque los resultados posibles empeoran con cada ejercicio que realizan, los técnicos del organismo multilateral insisten hace un año que “la deuda argentina es sustentable, pero no con alta probabilidad”.
Al referirse al elevado nivel de endeudamiento y la incapacidad del programa para recuperar la “confianza”, los técnicos del CSI recuerdan que “Argentina ya incumplió el compromiso de su deuda soberana tras un desastroso acuerdo con el FMI que destruyó la economía. Aun cuando las circunstancias son ahora diferente, la falta de medidas del FMI sobre la sostenibilidad de la deuda y los efectos perjudiciales del programa de préstamos para la economía nos siguen recordando el último acuerdo fallido”.
Las autoridades del Fondo y los funcionarios del gobierno argentino destacaron desde el comienzo de las negociaciones que el acuerdo contemplaba la posibilidad de aumentar la inversión pública destinada a los sectores más vulnerables. “Si bien el acuerdo contenía un piso de gasto vinculante para ciertos programas de asistencia social, el piso se estableció a un nivel inadecuado para proteger verdaderamente a los más vulnerables en medio de las dificultades. A pesar de este piso, en términos generales, el gasto destinado a la protección social se ha reducido de manera significativa”, advierte el reporte de la CSI al encender señales de alarma sobre el incremento en la pobreza, la pérdida del poder adquisitivo y la destrucción de empleo. En ese sentido, Burrow de la CSI sostiene que "La retórica del FMI sobre la importancia del gasto social y los Objetivos de Desarrollo Sostenible debe traducirse sustancialmente en la implementación de sus programas de préstamos, programas que en la actualidad continúan promoviendo las mismas políticas de austeridad perjudiciales del pasado”.
Aumento de jubilados septiembre 2019: será del 12,22% y la mínima alcanza a $12.937,2

Así, el incremento nominal alcanzará el 38% en los primeros 9 meses del año, cuando el piso para la inflación de este año es de 40%.

El Gobierno oficializó el aumento para los jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) para el mes de septiembre. El incremento alcanzará un 12,22% y acumulará, en los primeros meses del año, un 38,8%.
Así, la jubilación mínima, que en junio subió a $11.500, ascenderá a $12.937,2 para quienes tengan 30 años de aportes, de acuerdo a la resolución 201 de la ANSES, publicada en el Boletín Oficial este miércoles.
También se estableció que la asignación universal por hijo alcanza los 2652 pesos, en tanto que las asignaciones familiares van desde los 527 pesos, para los asalariados de mayores ingresos, hasta los 5 mil pesos, para quienes tengan salarios más bajos y vivan en zonas más desfavorecidas.
Según estimaciones privadas, la inflación prevista para este año superará el 40%, casi dos puntos por encima del aumento que obtendrán los jubilados en septiembre. Resta conocer el aumento correspondiente al mes de diciembre, el último pautado por la reforma previsional que aprobó el macrismo en diciembre de 2017.
Por la crisis económica, se derrumbó el consumo de carne

Fue abrupta la retracción de la comercialización de uno de los productos más relevantes de la canasta básica.

Producto de la caída del salario y el retroceso del poder adquisitivo, el consumo de carne se derrumbó por encima del 9% en términos interanuales. Además, también se vislumbró una caída en las exportaciones de uno de los productos clave para la economía argentina.
Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra), el consumo per cápita de carne vacuna se habría ubicado en 52,8 kg/año durante julio del corriente año (considerando el promedio móvil de los últimos 12 meses). Así, quedó 9,5% por debajo del promedio agosto 2017-julio 2018. En tanto, el consumo correspondiente a los primeros siete meses de 2019 equivalió a 50,5 kg/hab/año (-11,8% interanual).
Por otra parte, en el séptimo mes del año, la producción de carne vacuna llegó a 282.000 toneladas res con hueso (tn r/c/h), lo que representa 7,8% más que lo producido en julio del año pasado. Pero en enero-julio de 2019, la producción de carne vacuna totalizó 1,73 millones tn r/c/h de carne vacuna y resultó 2% inferior a la de enero-julio de 2018.
Además, la faena de hacienda vacuna alcanzó a 1.267.000 animales, lo que representó un incremento del 12,2% respecto del mismo mes del año pasado.
Elecciones 2019: a días de las PASO, elogian el plan energético de Alberto Fernández

Uno de los problemas más grandes que dejará Cambiemos será la energía. El precandidato planteó un eje distinto.

A días de las PASO, el Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) ponderó el plan energético del precandidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández. El control de precios sería el eje de un nuevo programa en esta materia.
El director del OETEC, Federico Bernal, afirmó que “Alberto Fernández, a través de sendas entrevistas y discursos públicos, ha planteado claramente dos grandes ejes de su política energética. Por un lado, la pesificación de las tarifas y los precios de la energía; y por el otro, un giro de 180 grados en el reparto de la renta energética".
Durante su discurso de cierre del plenario nacional del 3 de agosto, Fernández había manifestado: "nadie quiere vivir en esta Argentina donde pierde la mayoría de nosotros. Este es un país donde ganan los bancos y los amigos del presidente que venden y distribuyen luz y gas”. “El resto de la Argentina pierde. Y yo lo que voy a hacer es que ganen todos los argentinos. Y que no haya pícaros que ganen más que otros”, había agregado.
“Acá lo que se discute, parafraseando a Fernández, es lo insostenible de esta simultaneidad entre ganancias multimillonarias por parte de un conjunto de energéticas y, del otro lado, la ciudadanía, las pequeñas y medianas empresas, la producción en general, etc” sentenció Bernal.
Elecciones 2019: Después de las PASO, los alimentos subirán un 10% y pone presión a la inflación

Las cadenas más importantes piensan en aumentar sus precios entre el 8% y el 12%. Se efectuaría el próximo lunes, tras las elecciones.

A pesar de que el Gobierno haya pedido postergar aumentos para frenar la inflación, varias cadenas alimenticias adelantaron que incrementarán sus productos la próxima semana. Se especula con una suba del 10%.
Fuentes de hipermercados y supermercados mayoristas expresaron al portal BAE Negocios que "sin explicar las razones de los aumentos, se están recibiendo avisos de los proveedores sobre inminentes subas la próxima semana, después de las elecciones primarias". Y advirtieron:"La realidad es que hay muchas empresas anunciando aumentos".
De acuerdo con las fuentes consultadas, el aceite subiría entre 8% y 10% desde el lunes; y la harina, fideos, extractos de tomate y café lo harían hasta un 5%. En algunos casos, se trata de eliminaciones de descuentos u ofertas, además de la fijación de nuevos valores.
Entre las variables que afectaron los productos, el dólar surge como el principal motivo. "Teníamos la semana pasada un dólar mayorista a $43 y algo, y hoy (por ayer) cerró en $45,40. Va a haber un traslado fuerte a góndola porque el Gobierno decidió dolarizar la economía", expresaron.
Crisis económica: se desplomaron la industria y la construcción

Ambas actividades sufrieron contracciones muy grandes en términos interanuales.

Cuando parecía que la industria podía pasar una pequeña primavera, el sector cayó 6,9% en junio, desde una perspectiva interanual. Además, la construcción cedió 11,8% en comparación al mismo mes del 2018.
segun informó el INDEC, Las mediciones mensuales desestacionalizadas reportaron caídas en ambas actividades. Respecto a mayo, la industria cayó 1,8% y la construcción, 4,2%.
De este modo, la industria acumuló una contracción del 9,4% anual en el primer semestre de 2019. En la construcción, la caída entre enero y junio fue arrojó un saldo del 9,4%.
En la producción manufacturera, las bajas fueron generalizadas. La fabricación de automotores se contrajo 29,1%. La de muebles, 15,3% anual. La producción de metal, maquinaria y equipo cayó 10,5% anual. La textil, 13,4%. La de minerales no metálicos, 6,1% anual. La refinación de petróleo cedió 7,5%. A contramano, la producción de alimentos, bebidas y tabaco creció 1,3% anual, aunque acumula una contracción del 2,2% en el semestre.
La construcción mostró caídas tanto en los elementos asociados con la actividad privada como en aquellos vinculados con la obra pública. El consumo de sanitarios cayó 25,3% anual; el de placas de yeso, 19,7%; el de hormigón elaborado, 18,2%; el de hierro redondo, 17,7% y el de asfalto, 16,9% anual, entre otros.
El Banco Central intenta frenar la huida de inversores al billete verde

Más tasa para contener al dólar

Luego del cimbronazo financiero por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el Banco Central produjo otro aumento de la tasa de interés para intentar contener al dólar. La divisa opera prácticamente en los mismos valores del lunes, con una cotización de 46,65 pesos en el promedio de bancos y casas de cambio de la city porteña, apenas 3 centavos menos que el día anterior. En el segmento mayorista la retracción también es de 3 centavos, a 45,42 pesos después del mediodía. La autoridad monetaria llevó la tasa de interés de las Leliq a 61,98 por ciento como señal a los inversores para que no se acelere la huida al dólar. El día anterior la tasa había quedado en 61,58 por ciento.
El riesgo país que mide el JP Morgan, que en la rueda anterior saltó 9,4 por ciento, recortó 2 puntos porcentuales a 886 unidades. El Central también realiza ventas de dólar a futuro para frenar al dólar.
Durante la jornada hubo un freno en el deterioro del yuan, que le dio un respiro a las monedas de países emergentes, aunque las bolsas asiáticas continuaron recibiendo este martes el castigo de ser calificado por la administración Donald Trump como un “manipulador de divisas”. En la Bolsa porteña el índice MerVal de acciones líderes registra un leve rebote de 0,7 por ciento.
Guiño de Trump a Macri de cara a las elecciones: la FED bajó la tasa de interés

El país del norte modificó su política monetaria, algo festejado por mercados emergentes como el argentino.

Justo en el momento en el que el dólar marcaba una curva ascendente, el gobierno de Estados Unidos bajó la tasa de interés por primera vez en 11 años, lo cual podría a descomprimir la situación cambiaria de cara a las PASO. Este es uno de los temores más grandes del Gobierno en el marco del proceso electoral.
La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos recorte las tasas de interés debido a la creciente incertidumbre sobre la economía mundial y en medio de una insistente presión del presidente Donald Trump. El rango bajó 25 puntos porcentuales y se ubicó en 2,25%.
Analistas de distintos medios del país norteamericano sostuvieron que la decisión fue tomada por la ralentización global y la guerra comercial con China y Europa, que hizo caer abruptamente las inversiones de las empresas. Antes de la reunión del Comité de Política Monetaria de la FED, Trump habría reclamo un recorte.
¿Por qué esto “beneficia” al Gobierno? La disminución de las tasas de referencia de Estados Unidos es siempre una buena noticia para los mercados emergentes, ya que incentiva a inversores a buscar mejores rendimientos en otras partes del mundo. De este modo, la llegada de dólares al país podría calmar el mercado cambiario local.
La receta del ajuste

El FMI pide flexibilizacion laboral

El reporte del organismo sobre las Perspectivas para América Latina insiste en reclamar la implementación de reformas estructurales. En ese marco plantea que se deben “flexibilizar las regulaciones del mercado de mano de obra”.

“La incertidumbre se ha moderado y, más recientemente, la inflación ha empezado a descender a la vez que repunta la actividad económica”, asegura el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner , al celebrar el desempeño reciente de la economía Argentina. El optimismo desplegado en un breve reporte sobre las Perspectivas para América Latina  está condicionado a la implementación de un paquete de reformas estructurales. El funcionario del organismo multilateral reiteró su reclamo para que el país avance con un paquete de reformas estructurales que, entre otros componentes, incluya “flexibilizar las regulaciones del mercado de mano de obra”. El imperativo del FMI alcanza a toda la región. A Brasil no solo le exige implementar la transformación del sistema de pensiones sino que le recomienda realizar privatizaciones para volver a crecer.
“La economía argentina está recuperándose gradualmente de la recesión del año pasado”, expresó Werner al recordar que el organismo proyecta una caída del 1,3 por ciento del producto en 2019. Las estimaciones publicadas hace dos semanas recortaron 0,1 puntos frente a los cálculos elaborados en abril. Y, para 2020 estima que la economía crecerá apenas 1,1 por ciento frente al 2,2 por ciento pronosticado en abril. El directivo del Fondo considera que la recuperación del próximo año se explicará por el “repunte de la producción agrícola y el restablecimiento gradual del poder adquisitivo de los consumidores, tras la marcada comprensión de los salarios reales el año pasado”.
El Director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI comparte el diagnóstico del Palacio de Hacienda y el Banco Central sobre una desaceleración inflacionaria. La última medición oficial marcó una suba del 2,7 por ciento en junio y 55,8 en doce meses. “Se prevé que la inflación continúe descendiendo. Sin embargo, como la inflación ha sido más persistente, las tasas de interés reales deberán permanecer en niveles más altos por más tiempo, lo que explica la revisión a la baja del crecimiento en 2020”, indicó Werner al confirmar la continuidad del programa del ahogo financiero que atenta contra la reactivación del consumo y la sustentabilidad de las pymes.
Las recomendaciones de Werner para que la región enfrente el “poco ímpetu del crecimiento” son dos: ajuste fiscal y reformas estructurales . A diferencia de otros documentos donde el FMI recurre a eufemismos, el funcionario del organismo reclamó avanzar con la flexibilización laboral. “Las reformas estructurales siguen siendo imperativas y es necesario acelerarlas para estimular el crecimiento potencial. Estas reformas deben incluir una mayor apertura de las economías al comercio y a la inversión extranjera directa, flexibilizar las regulaciones en los mercados de productos y de mano de obra , fomentar la competencia y mejorar la calidad del capital humano y físico”, afirmó Werner al enumerar las transformaciones que el Fondo considera necesarias para los países latinoamericanos. Los reclamos están en línea con las pretensiones del gobierno de Mauricio Macri para un supuesto segundo mandato.

En materia de gasto público el breve informe realizado por Werner sostiene que “la consolidación fiscal sigue siendo una prioridad en muchos países de la región en vista de los altos niveles de endeudamiento público”. El economista del FMI reconoce que el ajuste “probablemente moderará el crecimiento, pero el efecto contractivo puede mitigarse protegiendo la inversión pública y los gastos sociales bien focalizados, y elevando la recaudación de ingresos y recortando el gasto no prioritario”.
Las mayores demandas recaen sobre Brasil que, por ahora, no está sujeto a la supervisión permanente del FMI. “Además de la aprobación de la reforma de las pensiones, una reducción continua del déficit presupuestario en los próximos años sigue siendo crucial para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública”, considera Werner. Sin embargo, el Fondo va más allá y sugiere que ”para estimular el crecimiento potencial, Brasil tiene que llevar a cabo reformas estructurales decisivas, como por ejemplo en el ámbito tributario, de las privatizaciones, la liberalización del comercio y tomar medidas para hacer más eficiente la intermediación financiera”.
"Argentina debe profundizar las reformas"
"Existe un convencimiento de que para que Argentina acelere su crecimiento de manera sostenible hay que profundizar el proceso de cambios estructurales de la economía”, enfatizó Werner durante una conferencia de prensa. “Como en todo país, hay visiones diferentes en dónde poner el énfasis en este cambio estructural”, indicó el funcionario del organismo que reclamó a los países de la región avanzar con las transformaciones de los sistemas previsionales y las
“Después de hablar con los candidatos opositores en Argentina me llevé esta impresión: que claramente hay una visión en cada uno sobre que el próximo gobierno tiene que comenzar con una agenda de transformación económica muy importante para poder restablecer un proceso de aceleramiento de inversión para la creación de empleos y de estímulos a la oferta”, lanzó Werner que a fines de junio se reunió con el precandidato presidencial del Frente de Todxs, Alberto Fernández. El economista del FMI reconoció que cada candidato "pone énfasis en diferentes componentes de la agenda" y agregó que "nosotros deberíamos conocer más sobre cuáles serían los sectores, los cambios más importantes de cada fórmula electoral".
En ese sentido, Werner señaló el lunes que "conocemos mucho mejor el programa que seguiría el presidente Macri por el trabajo que hemos hecho en los últimos tres años, sobre todo en el último año, y tenemos que seguir entendiendo mejor las plataformas de los diferentes candidatos que se están delineando cada vez con más detalle, pero por ahora sigue siendo bastante generales”.
El afamado economista ortodoxo Guillermo Calvo fulminó al actual gobierno

"Macri no mostró capacidad para manejar la situación"

Para el economista argentino de la Universidad de Columbia, es tal el actual grado de "incompetencia que, de repente, Cristina es lo mejor que le puede pasar al país"

"Voy a ser mal pensado, creo que los inversores, si asume (Mauricio) Macri el próximo gobierno, tienen más tiempo para sacar su plata, porque Macri no ha mostrado ninguna capacidad de manejar esta situación, más bien la ha empeorado". Quien disparó tal proyección fue nada menos que Guillermo Calvo, economista argentino radicado hace ya décadas en Estados Unidos, profesor y académico de la Universidad de Columbia. En diálogo con la prensa de Chile, país en el que participó en diversos foros, lanzó además con respecto a las próximas elecciones en Argentina: "no estoy a favor de Cristina (Kirchner) ni de su gente, pero debo reconocer una cosa: de repente, Cristina es lo mejor que le puede pasar al país".
Guillermo Calvo es, desde hace un cuarto de siglo, un economista periódicamente citado en los primeros planos de la política y economía argentina. Desde antes de los 90, vive fuera del país, pero su desempeño internacional solía captar el interés de diferentes políticos por convocarlo. Se hizo conocido tras la crisis del Tequila (default de la deuda mexicana) de 1994, ya que se le adjudicó haberla predicho. tras ese galardón, Carlos Menem imaginó que sería el reemplazante ideal de Domingo Cavallo, cuando la figura del economista de la Mediterránea entró en desgracia por disputarle el protagonismo al riojano. Calvo rechazó el convite y el que ocupó el cargo fue Roque Fernández. Volvió a los primeros planos en 2002, cuando después de la traumática salida de la convertibilidad y agotada la gestión de Jorge Remes Lenicov, Eduardo Duhalde decidió convocarlo para ocupar el cargo vacante en el Palacio de Hacienda. El presidente interino y ex gobernador bonaerense tampoco logró convencerlo y debió tomar la segunda opción: Roberto Lavagna. De tal modo, Calvo jamás ocupó un cargo ministerial en Argentina, pero figura entre los más postulados.
Al explayarse sobre sus proyecciones políticas en la etapa actual, Calvo indicó que "creo que ninguno de los dos va a hacer que estos problemas desaparezcan, (pero) un gobierno con Cristina puede ser más creíble que el de Macri, que subiría sin la capacidad de decir "lo que hice estuvo mal". El ajuste que él haga va a ser, en principio, muy malo. Macri va a necesitar una persona de prestigio, pero no sé si esas personas van a querer ser parte de su gobierno. Está muy quemado".
Partidario de los ajustes ortodoxos, Calvo no buscó subterfugios para expresar que El empleo público ha aumentado muchísimo y de manera aparentemente ineficiente, por lo que hay que empezar a echar gente en el sector público". También da por descontado que, cualquiera sea el gobierno que asuma, su tarea será aplicar un ajuste en el sector público. Si es "un gobierno con Cristina", en referencia a uno con Alberto Fernández al frente, considera que "va a aplicar el ajuste con apoyo popular, culpando al gobierno previo". La posibilidad de una política diferente no entra en el radar del especialista de 78 años de la Columbia University.
Los dichos de Calvo fueron difundidos por dos medios gráficos de Chile (Diario Financiero y La Tercera), a los que les concedió sendos reportajes. En ambos se refirió también a la deuda argentina con el Fondo Monetario Internacional y se manifestó convencido que va a haber una reprogramación de los vencimientos. "Yo creo que el Fondo va a extender los plazos, no hay dudas. La Argentina es hoy para el Fondo la inversión más importante que tiene (...). Si Argentina no le paga al FMI, el FMI se funde. Como decía Keynes, cuando uno debe poca plata al banco, uno tiene problemas, pero si uno debe mucha plata al banco, el banco tiene problemas", graficó.
También se refirió en duros términos a la política monetaria del gobierno. Al ser consultado sobre cómo actuó el Banco Central argentino frente a la crisis, respondió "mal, esa sería la respuesta más corta que podría dar". Luego agregó que "cometieron el error garrafal de tener deuda de súper corto plazo, una suma enorme que se lleva todas las reservas. Luego hicieron el arreglo con el Fondo, pero fueron parches, no hay una idea de dónde empieza ni adónde va". Calvo atribuyó "incompetencia" a la administración de Cambiemos y recordó la conferencia del 28 de diciembre de 2017, cuando "hicieron una cosa escandalosa, que fue decir que se iba a cambiar la política monetaria, sentaron a Federico Sturzenegger (por entonces presidente del BCRA) en una esquina y habló el Jefe de Gabinete. fue una cosa espantosa que tuvo un impacto muy fuerte en la gente de Wall Street. De ahí en adelante perdieron la confianza de todos (...). El Fondo después descubrió que realmente estaba tratando con gente incompetente. Lamentablemente, políticamente incompetente".
El gobierno estima para este año pérdidas por 10.973,5 millones

El déficit de Aerolíneas vuela alto

Desde que asumió Cambiemos el principal objetivo fue recortar prestaciones para achicar gastos, pero la suba de combustibles y la competencia de las low cost complicó a la aerolínea.

Pese al plan de ajuste que implementó el gobierno en los últimos cuatro años en Aerolíneas Argentina y Austral, la dependencia de fondos públicos por parte de la compañía es cada vez mayor. Según el presupuesto de la línea de bandera, que publicó el Ministerio de Hacienda, este año tendrá pérdidas en distintos conceptos por un total de 10.973,5 millones de pesos, monto similar al que tuvo que desembolsar el Estado el año pasado (equivalente a 200 millones de dólares). El dato es una estimación que incluso podría empeorar en lo que resta del año. La resolución que aprueba el presupuesto de la aerolínea para este año, firmada por el ministro Nicolás Dujovne, se complementa con tres documentos: resultado operativo (con un déficit de 1652,3 millones de pesos), económico (con un desahorro de 4647 millones), y financiero (con un rojo de 4674,2 millones). “Para 2019 se prevé una operación en torno a los 350 vuelos diarios, lo que representa un 5 por ciento de crecimiento respecto de 2018, con un factor de ocupación promedio de alrededor del 79 por ciento”, describe el plan de acción de la empresa. La mejora se hará con una reducción de 153 empleos respecto de 2018.
Desde que asumió Cambiemos, la dirección de Aerolíneas se enfocó en reducir su déficit operativo para disminuir los aportes estatales a la línea de bandera. No se escatimaron esfuerzos en esa tarea y hubo reasignación de rutas, enfocándose sólo en destinos rentables –olvidando la idea de una conexión más federal—, se vendieron activos de la empresa y se tomó deuda en moneda extranjera para equilibrar las cuentas. Sin embargo, la constante devaluación de la moneda mantuvo la tendencia alcista del combustible, su principal costo operativo, y la creciente competencia de las low cost le fue quitando mercado. El gobierno buscó responsabilizar a los trabajadores por el costo laboral. De hecho, en medio de la pelea por la situación del sector aerocomercial con algunos gremios, Hacienda publica el presupuesto 2019 de la empresa.
El titular de Aerolíneas, Luis Malvido, había adelantado que este año sería complejo en materia de financiamiento. “Va a ser peor que el año pasado, cuando necesitamos 200 millones de dólares de parte del Estado para seguir funcionando, todavía no sabemos cuánto. A nosotros cada mes nos está costando seguir el ritmo de pago a proveedores y sueldos. Se nos está haciendo cuesta arriba y necesitamos un enorme apoyo cada mes del Tesoro Nacional”, admitió el directivo. En 2018 la empresa acumuló pérdidas por 22.000 millones de pesos, mientras que en 2017 ese rojo había sido de 6600 millones. La hoja de ruta de la empresa reconoce un cambio en la situación del país "a partir del incremento del precio del combustible y el contexto económico, que atenuó el ciclo de mejora”. “No obstante, se prevé retomar ese ciclo a partir del segundo semestre de 2019”, señala la resolución de este viernes. En 2015 la pérdida neta había sido de 6487 millones de pesos.
“La rentabilidad ha ido mejorado sustantivamente al cabo de los últimos años producto de un mayor nivel de actividad y de un trabajo permanente en la búsqueda de eficiencia y reducción de costos”, insiste el informe. En el caso del resultado operativo, la resolución estima en 66.429,8 millones de pesos los ingresos y en 68.082,1 millones los gastos. El resultado económico se compone con ingresos corrientes de 66.429,8 millones de pesos y gastos por 71.076,8 millones. La empresa informa que actualmente cuenta con una flota de 82 aviones con una antigüedad promedio de aproximadamente siete años. Posee una red de vuelo con 37 destinos domésticos y 20 internacionales.
Entre los ajustes presupuestarios que continuará aplicando el gobierno se anticipan recortes de personal. La planta permanente al cierre del año pasado era de 12.461 puestos, que pasarán a ser 12.308 este año, con un recorte de 153 empleos. En puestos jerárquicos no habrá cambios, pero en operarios se reducirá de 7027 a 6935 (92) empleos, y en administración de 2932 a 2873 (59). La empresa asegura que el recorte será el necesario “que permita alcanzar nuevos y mejores indicadores de productividad”. Se prevé también la venta de activos de la compañía por 598,4 millones de pesos, la renovación total de deuda en moneda extranjera que se vence este año por el equivalente informado de 3334,9 millones de pesos. En salarios el presupuesto de la empresa prevé una partida de 19.318,8 millones de pesos, que se reparte casi en las mismas proporciones durante los cuatro trimestres del año.
Malvido adelantó la semana pasada que lanzará el mes próximo un servicio de courier pero a nivel de cabotaje, a través de una aplicación para teléfonos móviles, a la que comparó con las actuales Rappi y Glovo. El objetivo es aprovechar la capacidad ociosa en bodega para incrementar el servicio de transporte de paquetes, que hoy representa el 10 por ciento de ingresos de la compañía. Cabe recordar que el mayor espacio en bodega surge luego de la decisión de Aerolíneas y Austral de copiar el modelo low cost de cobrar servicios y extras al equipaje de mano en sus vuelos. No se prevén inversiones, más allá del mantenimiento de las unidades. “Las principales inversiones estarán orientadas a trabajos de mantenimiento de motores en los Embraer, derivados del ciclo propio de esa flota”, confirma el informe redactada por el subsecretario de Presupuesto Agustín Bruno.
Lidera el ranking de Bloomberg de los países con peores indicadores

La economía argentina, la más vulnerable del mundo

Desplazó al segundo puesto a Turquía. Sudáfrica completa el podio, mientras que Egipto y Colombia se ubican en el cuarto y quinto puesto, respectivamente, sobre un listado de 20 países.

Argentina lidera el ranking de los países emergentes más vulnerables, según el indicador que elabora la agencia Bloomberg en base a cifras del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. De esta forma desplazó al segundo puesto a Turquía. Sudáfrica completa el podio, mientras que Egipto y Colombia se ubican en el cuarto y quinto puesto, respectivamente, sobre un listado de 20 países.

Cinco factores explican el primer puesto de la Argentina en el podio de los países con peores indicadores económico-financieros:

1) Muy elevado ratio de deuda externa de corto plazo sobre el PBI (40,5 por ciento)

2) Desviación de 35,8 puntos porcentuales de inflación por encima de la meta fijada para el primer trimestre de este año (Bloomberg toma como referencia para comparar el 10 por ciento que había anunciado el gobierno cuando todavía seguía el esquema de metas de inflación)

3) Bajo ratio de reservas de cobertura. Tiene sólo 85,9 por ciento, frente, por ejemplo, al 159,9 por ciento de Brasil, el 133 por ciento de Colombia, el 116,1 por ciento de México y el 239,9 por ciento de Perú.

4) Déficit de cuenta corriente de 2 por ciento del PBI. Turquía tiene 0,7 por ciento de superávit, México y Brasil un déficit de 1,7 por ciento y Perú de 1,4 por ciento, pero hay otras naciones en el ranking con peor desempeño que Argentina como Sudáfrica (-3,4 por ciento), Egipto (-2,4), Colombia (-3,9), Indonesia (-2,7) y Chile (-3,2 por ciento)

5) Flojo resultado en el apartado denominado “efectividad del gobierno” (0,16 por ciento contra, por ejemplo, 0,85 de Chile que presenta uno de los mejores indicadores de la región).
En sintonía con el indicador que diseña Bloomberg, el vicepresidente de la agencia Moody’s, Gersan Zurita sostuvo este miércoles a través de un comunicado que “el creciente riesgo de cambio de políticas en Argentina podría representar una amenaza para el acceso a los mercados”. “Esto ejercería una presión significativa sobre la posición de liquidez del Gobierno y aumentaría la posibilidad de una reestructuración de deuda en los próximos dos o tres años”, agregó.
Desde la calificadora prevén que la economía argentina se contraiga en un 1,5 por ciento en el 2019, después de registrar una caída de un 2,5 por ciento el año pasado. “Esto, en combinación con una alta inflación y una creciente incertidumbre de políticas pondrá en riesgo a varios sectores de la economía”, explicó la agencia en su comunicado.
La calificadora estadounidense estima que las provincias y municipalidades se verán perjudicadas por una menor recaudación tributaria, un mayor nivel de gastos y deuda denominada en moneda extranjera, mientras que las empresas estarán expuestas al debilitamiento de la economía y la moneda, así como también a la incertidumbre sobre el futuro de las políticas gubernamentales.
De hecho, Moody’s modificó la semana pasada de “estable” a “negativa” la perspectiva crediticia de ocho provincias, la Capital Federal y la municipalidad de la capital cordobesa, en el marco de un empeoramiento de las expectativas sobre el futuro del país.
La calificadora también anunció que cambió la perspectiva de estable a negativa para diez empresas argentinas de servicios e infraestructura. Las empresas afectadas por este cambio en la calificación son Camuzzi Gas Pampeana, Distribuidora de Gas Cuyana S.A, Naturgy Ban, Metrogas, Empresa Distribuidora de Electricidad Salta y la Empresa Distribuidora Norte. Asimismo, aparecen en la lista de las diez compañías la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, Albanesi SA Generación Mediterránea, Transportadora de Gas del Sur y la firma YPF Energía Eléctrica.
La decisión de mantener las calificaciones, pero modificar las perspectivas sobre el futuro de estas compañías de capital argentino fue tomada por Moody s Latin America Agente de Calificación de Riesgo. El cambio obedece a la revisión de la perspectiva de la calificación B2 del gobierno argentino de estable a negativa del 12 de Julio y refleja la exposición que esas firmas tienen al entorno regulatorio y operativo de Argentina. "La revisión de la perspectiva de calificación a negativa para los emisores listados más arriba refleja principalmente la perspectiva negativa del soberano debido a que todas las compañías siguen sujetas a las regulaciones y al entorno operativo local", señaló la calificadora.
Crece la incertidumbre en el mercado

Vuelven a subir el dólar, la tasa y el riesgo país

El dólar minorista trepó 33 centavos y pasado el mediodía cotizaba a 44,38 pesos en promedio. El riesgo país se dispara de 811 a 830 puntos.

El dólar minorista trepó 33 centavos y pasado el mediodía cotizaba a 44,38 pesos en promedio, el valor más alto de las últimas cinco semanas. La incertidumbre en torno a lo que pueden deparar las próximas elecciones es el motivo principal que viene disparando la demanda. El riesgo país, por su parte, se disparó de 811 a 830 puntos (2,3 por ciento). Para tratar de contrarrestar la situación, el Banco Central convalidó una nueva suba de tasas y continuó interviniendo en el mercado de futuros.
La entidad monetaria difundió cuales eran las cotizaciones en las principales entidades bancarias a las 13 horas. En el Banco Galicia se vendía a 44,70 pesos, el valor más caro del mercado, 40 centavos por encima del cierre del miércoles, mientras que el Banco Nación seguía ofreciendo el mejor precio entre las principales entidades al vender a 44,05 pesos, 15 centavos por encima de su último cierre. A su vez, el ICBC vendía a 44,60 pesos, el BBVA 44,43 pesos, el HSBC 44,40 pesos y el Banco Santander a 44,30 pesos.
El dólar mayorista, por su parte, subía 90 centavos a 43,30 pesos cerca de las 14 horas.
En este contexto, el Banco Central efectuó la primera subasta de Letras a 7 días de plazo. El monto adjudicado fue de 129.700 millones a una tasa máxima de 59,3495 por ciento, mientras que la tasa promedio de corte fue de 59,14 por ciento.
La venta de alimentos se derrumbó 9 por ciento en junio, según Kantar

El consumo en la era del hielo

La mayor contracción se registró en productos congelados (-13 por ciento) y lácteos (-12 por ciento). En el primer semestre la caída acumulada es del 8 por ciento.

El consumo sigue en caída, a pesar de los planes del gobierno para intentar reactivar la economía en la previa de las elecciones. La consultora Kantar informó este jueves que las ventas de los productos de la canasta que releva se derrumbaron 9 por ciento en junio con respecto al mismo mes del año pasado. El dato se suma a la baja de 7,9 por ciento que informó Nielsen la semana pasada. De este modo, se observa una continuidad de la crisis reflejada por el Indec que el martes comunicó una caída para mayo en la venta de supermercados de 13,5 por ciento interanual y 18,7 por ciento en shoppings, alcanzando once meses consecutivos en caída.
Los datos de Kantar se desprenden del análisis Consumer Insigths que realiza trimestralmente la División Worldpanel de Kantar, en base al consumo de los hogares argentinos. Roberto Vázquez Ferrero, director general de la División Worldpanel de Kantar, sorprendió al atribuir las causas de esta caída al mundial de fútbol de 2018. “Al analizar puntualmente el comportamiento de junio, hay que tener en cuenta que la base de comparación es atípica, debido al desarrollo en ese momento de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 que generó una alta actividad promocional de productos y un mix de consumo masivo diferente al habitual para ese mes”, detalló.
Más allá del desplome puntual de junio, también los datos son muy negativos si se toma en cuenta lo ocurrido durante los últimos seis meses. El primer semestre del año cerró con una baja del consumo del 8 por ciento, al comparar contra el mismo período del 2018. Para el segundo semestre la consultora prevé una recuperación y proyecta terminar el año con una caída del 4 por ciento.
Si la comparación se realiza en forma trimestral, lo que se ve es una baja del consumo de 7 por ciento en los últimos tres meses, con reducciones en todos los sectores, niveles socio económicos, regiones y puntos de abastecimiento como hiper, super y autoservicio. “Excepto almacenes que captan más hogares”, destacan desde Kantar. Cabe destacar que la baja del segundo trimestre se desaceleró con respecto al primero, que había sido del 9 por ciento.
En el segundo trimestre, que toma en cuenta lo ocurrido en abril, mayo y junio, lo que más cayó fue el consumo de congelados en un 13 por ciento, impulsado por el comportamiento de las papas, vegetales y hamburguesas. Le siguió lácteos con un 12 por ciento marcado por leches líquidas y saborizadas junto a postres; bebidas un 11 por ciento dado por los jugos, aguas y amargos; cuidado del hogar un 9 por ciento por suavizantes y desodorantes de ambiente; infusiones un 5 por ciento por la disminución del consumo de café y cacao en polvo; alimentos un 4 por ciento por sopas y conservas; y cuidado personal un 4 por ciento por cremas corporales y desodorantes.
Al analizar los niveles socioeconómicos, todos reducen su consumo de la canasta prácticamente al mismo nivel en el segundo trimestre de este año, pero la base de la pirámide es la que registra la mayor caída. En este segmento, el consumo cae 12 por ciento en el semestre de este año comparado al año anterior, cuando el promedio es del 8 por ciento. Y registra una caída del 9 por ciento si se toma en cuenta el segundo trimestre de 2019 comparado al de 2018, cuando el promedio en este caso fue del 7 por ciento.
Los datos de Kantar se asemejan a los publicados por la consultora Nielsen. En el mes de junio el consumo cayó 7,9 por ciento, según el denominado Índice Nielsen Express, que establece una rápida mirada de la performance del consumo del mes teniendo en cuenta sólo 73 categorías de los supermercados. En la Ciudad de Buenos Aires la caída fue del 6,9 por ciento, mientras que en el interior del país fue de 8,2 por ciento.
Lo que más cayó fue productos frescos, lácteos y congelados en un 15 por ciento; bebidas 11,4 por ciento; limpieza 6,4 por ciento; cosmética y tocador 3,5 por ciento; almacén 1,9 por ciento.
Crisis económica: se precisan más de $ 31.000 para no ser pobre

El INDEC dio su informe sobre la evolución de la canasta. El impacto sobre la pobreza fue abrupto en términos interanuales.  

Más de $ 31.000, esa es la cifra que se necesita para no ser pobre en Argentina. El último informe del INDEC sostuvo que la canasta básica se disparó por casi el 59%, producto de la devaluación que llegó a los alimentos.
El costo de la Canasta Básica Total (CBT) de una familia tipo, que define el nivel de pobreza, ascendió en junio a $ 31.148,41 y aumentó 2,7% respecto de mayo, informó el organismo oficial. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el nivel de indigencia, aumentó también 2,7% y registró un costo de $ 12.409,72.
En los últimos doce meses, la canasta total aumentó 58,9% y la canasta alimentaria un 58,3%. Ambas subas superaron la evolución de la inflación, que en ese período fue del 55,8%.
En números concretos, en junio de 2018, la CBT era de $ 19.601,79, por lo que la suba interanual fue de $ 11.546, 62. A su vez, la CBA era de $ 7.840,72 en ese momento, que representó un incremento de $ 4.569.
La demanda residencial bajó 15,6% y en la industria y el comercio, más del 6%

Cayó el consumo eléctrico en junio

Con una caída del 10,6 por ciento en la comparación interanual, junio resultó el mes de descenso más pronunciado en el consumo eléctrico en lo que va del año. Las estadísticas que recoge la organización Fundelec revela que ya se cumplieron diez meses consecutivos de caída en la demanda eléctrica. Las cifras de junio, en tanto, señalan que el retroceso de la demanda se extiende a las distintas regiones del país. Mientras que la baja en el consumo eléctrico de la Capital y el conurbano se refleja una caída del 12,5 por ciento entre los clientes de Edesur y del 15 por ciento para los de Edenor, en el resto del país se verifica una baja del 9,5 por ciento. Por otra parte, se verifica que el descenso afecta tanto al consumo de hogares residenciales, como a usuarios comerciales e industriales.
La caída en la demanda eléctrica, en su comparación interanual, se ha venido registrando a lo largo de los últimos cuatro meses de 2018 y de todo el primer semestre de 2019. Con respecto a la primera mitad del año pasado, la demanda acumulada entre enero y junio de este año resultó una fuerte caída del siete por ciento. En junio, con 11.917,9 Gwh consumidas, la caída resultante en relación al año anterior es del 10,6 por ciento. En base a datos de Cammesa (administradora del mercado mayorista eléctrico), la caída más pronunciada se verificó en la demanda residencial, alcanzando al 15,6 por ciento con respecto a junio del año 2018. La demanda correspondiente a usuarios comerciales cayó 6,9 por ciento, en tanto que la de usuarios industriales retrocedió 6,3 por ciento.
Duro informe del FMI contra Argentina: prevé mayor caída del PBI

El organismo estimó que caerá 1,3%, un 0,1% más que en abril.

El respiro que parece haber ganado Cambiemos en medio de la crisis se ve sacudido por un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que ajustó a la baja su pronóstico sobre el comportamiento de la economía argentina durante este año y estimó que el PBI del país caerá 1,3% (en abril había vaticinado que el PBI caería 1,2%).
Para 2020, el Fondo Monetario prevé que la Argentina se recupere y crezca 1,1%, pero unos meses antes había estimado una mejora de 2,2%. "La economía de Argentina se contrajo en el primer trimestre del año, aunque a un ritmo más lento que en 2018", evaluó el FMI, al presentar la última actualización del informe "Perspectivas de la Economía Mundial".
A nivel latinoamericano, el Fondo señaló que en el inicio de 2019 la actividad se "desaceleró notablemente" en varias economías de la región, a raíz de "factores idiosincrásicos".
Para toda la región, el nuevo informe aguarda un crecimiento de 0,6% (0,8 puntos porcentuales menos que en abril) y un repunte a 2,3% en 2020.
Las previsiones de crecimiento para 2019 en las dos economías más poderosas de América Latina reflejan un 0,8% para Brasil y 0,9% para México, por debajo de las previsiones de abril último. "La considerable revisión a la baja para 2019 refleja las rebajas de las calificaciones crediticias de Brasil y México", indicó el Fondo.
Y con relación al Brasil, sostuvo que "el ánimo se ha deteriorado notablemente, dada la persistente incertidumbre acerca de la aprobación de la reforma de las pensiones y otras reformas estructurales".
El empeoramiento del panorama de la región se encuadra en una reducción de las previsiones para el crecimiento mundial, con una rebaja de 0,1% para 2019 y 2020, que marcan una expansión de 3,2% y 3,5%, respectivamente.
Para el organismo, un menor crecimiento mundial es resultado de "un agravamiento de la tensión en grandes mercados emergentes que actualmente están inmersos en difíciles procesos de ajuste macroeconómico (como Argentina y Turquía)".
El FMI respaldó la decisión

El Banco Central mantiene la tasa y sigue con la bicicleta

El Banco Central garantizó este lunes al mercado financiero la continuidad de una tasa de interés que le permita seguir con la bicicleta financiera hasta después de las elecciones PASO . Dispuso que evaluará cualquier cambio en las tasas recién cuando se comunique el próximo dato de inflación, correspondiente a julio, el 15 de agosto. Mientras tanto, aseguró que la tasa de interés de las Letras de Liquidez (Leliq) no bajará del 58 por ciento. El FMI respaldó las medidas y destacó que los cambios asegurarán “un camino continuo de disminución de la inflación y un buen funcionamiento del sistema financiero”.
La autoridad monetaria modificó la forma en la que computa su meta de base monetaria, establecida en octubre del año pasado, para poder cumplir con las metas establecidas. Cambió a un plazo bimestral la evaluación del cumplimiento de la base monetaria para el período julio-agosto, cuando antes se hacía en forma mensual.
"La meta promedio en el período se mantiene sin cambios en 1.343 millones de pesos", informó a través de un comunicado el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central. La medida fue tomada con el fin de que el esquema no se vuelva excesivamente contractivo en julio y expansivo en agosto. "En una actitud precautoria, los bancos están integrando encajes durante el mes de julio por un monto mayor al requerido para el bimestre, esperándose por lo tanto una integración menor en agosto", aclaró el Comité. Por eso se dispuso usar el promedio bimestral para determinar el cumplimiento de la meta de la base monetaria para este período.
Además, para garantizar el carácter contractivo de la política monetaria, decidió mantener constante la tasa mínima de las Letras de Liquidez (Leliq) en 58 por ciento hasta tanto se conozca el próximo dato de inflación. Esto será el 15 de agosto, según el Indec, cuatro días después de las elecciones PASO. En ese momento la tasa mínima de Leliq "podrá ser revisada, teniendo en cuenta la evolución de la inflación, las expectativas de inflación, las condiciones financieras internas y externas, y otras variables macroeconómicas", señaló el comunicado.
En forma complementaria, para mejorar la transmisión de la tasa de Leliq a la tasa que reciben los ahorristas, el directorio del Banco Central decidió el viernes pasado elevar en 3 puntos porcentuales la fracción de los encajes por los depósitos a plazo fijo que las entidades están habilitadas a integrar con esas letras. "Los encajes no remunerados limitan el rendimiento de los depósitos porque generan una brecha entre la tasa de política monetaria y la que reciben los ahorristas", explicó el Copom.
Minutos más tarde de comunicadas las nuevas medidas monetarias del Banco Central, el FMI declaró que respalda los cambios anunciados. “Garantizarán que la política monetaria se mantenga orientada a asegurar un camino continuo de disminución de la inflación y un buen funcionamiento del sistema financiero”, aseguró a través de Twitter Gerry Rice, vocero principal del fondo. El Banco Central busca con estas medidas bajar la inflación, que no baja del 2 por ciento mensual, a pesar del dólar planchado y el congelamiento de las tarifas.
Informe del gobierno de Estados Unidos sobre la economía argentina

"Macri se debilitó por la volatilidad financiera"

El Departamento de Estado advierte que la caída de la demanda y los problemas financieros le restaron al gobierno capacidad para profundizar las reformas.

Un documento oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos afirma que la caída de la demanda y la volatilidad financiera redujo la capacidad del gobierno de Macri para promulgar las reformas necesarias y ha sofocado la inversión internacional en la Argentina. El informe está publicado en la página oficial del Departamento de Estado, lleva fecha del 11 de julio pasado y es consultado por todas las empresas estadounidenses con intereses en la Argentina, como referencia para la decisión de inversiones.
“En 2018, la economía argentina sufrió el estancamiento de su crecimiento, alto desempleo y elevada inflación: el nivel de actividad económica se retrajo en un 2,6 por ciento y la inflación anual alcanzó al 47,6 por ciento hacia fin de año. Esta situación de deterioro económico le impidió a la administración Macri implementar las reformas estructurales que podrían haber orientado el manejo de variables constitutivas de la estanflación: altas tasas de interés, altos costos laborales, acceso al financiamiento, agobiante burocracia e infraestructura obsoleta”.
El informe también cuestiona que “en septiembre de 2018, Argentina estableció un nuevo impuesto a la exportación de bienes hasta el 31 de diciembre de 2020, y a partir de enero de 2019 empezó a aplicar un impuesto similar del 12 por ciento en muchas de sus exportaciones de servicios. Excepto por el caso del sector energético, el gobierno ha fracasado en sus intentos de quebrar el poder de los sindicatos y promulgar las reformas necesarias para atraer la inversión internacional.
El documento elogia los esfuerzos del gobierno de Macri por buscar una nueva inserción en el contexto internacional. En rigor, lo que aplaude es el alineamiento del país detrás del gobierno de Estados Unidos. Reconoce, además, la activa búsqueda del gobierno por mejorar el clima de inversiones, los cambios en la regulaciones en las áreas de energía, gas, comunicaciones, tecnología y aviación comercial “para mejorar la competitividad y proveer incentivos buscando atraer inversiones en dichos sectores”. También destaca las licitaciones en infraestructura inalámbrica, gas y petróleo, minas de litio, energía renovable, pero al mismo tiempo advierte que “muchos proyectos de asociación público privada para obra pública previstos para 2018, debieron ser demorados o cancelados debido a las mayores dificultades macroeconómicas y por el impacto de las investigaciones en curso por corrupción en contrataciones de obras públicas”.
En el capítulo dedicado al sistema bancario, el informe lo describe elogiosamente, señalando las ventajas de tener costos operativos equilibrados, ingresos diversificados y alto nivel de liquidez. Sin embargo, señala que debido a condiciones adversas local e internacionalmente, “con una economía entrando en proceso recesivo con alta inflación y muy elevada tasa de interés, el crédito al sector privado en pesos, tanto a empresas como personales, sufrió una caída en términos reales del 18 por ciento en 2018. Pese a ello, “los bancos se mantuvieron bien preparados para enfrentar el mal tiempo”, sin extenderse en explicaciones sobre cómo logran acumular más ganancias por afuera de la economía real.
Uno de los puntos en los que específicamente centra la atención el informe es en la postergación de reformas estructurales. El extenso documento de análisis, compuesto de un resumen ejecutivo y 12 títulos, que en su mayoría están dedicados a describir las condiciones regulatorias y las políticas del gobierno hacia el capital extranjero. Uno de estos capítulos, el 11, está dedicado en particular a las “políticas y prácticas laborales”. Arranca en tono elogioso, destacando que “los trabajadores argentinos están entre los mejor educados y capacitados de América latina, frecuentemente citado por inversores extranjeros como uno de los factores clave para decidir sus inversiones en el país”. Señala el alto nivel de la seguridad social y salud del que gozan, pero también las altas tasas y costos laborales que van asociados, lo cual plantea –a criterio de los capitales estadounidenses—un punto a revisar.
“Las leyes laborales son comparativamente proteccionistas en Argentina, y los litigios por trabajo son frecuentemente citados como un importante factor de incremento de costos laborales”, cita en referencia a comentario de los empresarios con actividad en el país. Hace referencia a que el nivel de conflictividad varía según el sector de que se trate, y menciona a los gremios aeronaúticos en particular como un área problemática, que “llegan a impedir la operación de las empresas” montados en el poder que le otorga la composición del sector con varios gremios conviviendo en las mismas empresas.
El informe hace una particular referencia al acuerdo de flexibilización alcanzado en Neuquén con el gremio petrolero, que “permitió reducir costos laborales en un sector clave como la extracción de hidrocarburos no convencionales”. Destaca la intención del gobierno de alentar la extensión de este tipo de acuerdos a todos los sectores, e incluso la promoción de una reforma laboral ansiada por los sectores patronales, pero admite las dificultades para alcanzar ese objetivo en un clima de creciente conflictividad, con paros y movilizaciones “que han llegado a paralizar la ciudad capital por varias horas”. “Las demostraciones callejeras suelen involucrar a decenas de miles de manifestantes”, apunta, subrayando la importancia que tendría para atraer inversiones extranjeras lograr la hasta ahora frustrada reforma laboral.
Inflación de junio de 2,7 por ciento

¿Qué festejan?

El aumento de precios fue muy significativo teniendo en cuenta que la economía está en recesión, las tarifas congeladas, tasas de interés altísimas y dólar planchado.

La tasa de inflación de junio fue de 2,7 por ciento; respecto a diciembre de 2018 acumula 22,4 por ciento; y en doce meses, 55,8 por ciento. El inmenso dispositivo de propaganda pública y privada salió rápido a festejar que el ritmo de aumentos de precios se está desacelerando. Como la estrategia de la mentira planificada es la política más eficaz del macrismo, resulta necesario precisar que ese 2,7 por ciento es un índice de inflación mensual altísimo. No es un éxito; más bien es otra marca del fracaso de la economía macrista . Presentarlo como un resultado positivo porque se está desacelerando desde picos del 6,5 por ciento de septiembre pasado, para luego navegar entre el 3 y el 4 por ciento mensual, sólo puede ser elogiado por militantes de la causa M. ¿Por qué el 2,7 por ciento de aumento promedio de precios es un número muy malo? Porque se anotó con una economía en recesión, tarifas congeladas por la proximidad de las elecciones, tasas de interés altísimas, salarios y jubilaciones deprimidos y, fundamentalmente, con un dólar no sólo estable, sino en descenso, al bajar casi 6 por ciento en el mes. O sea, con todos los factores impulsores de la inflación neutralizados, el aumento fue de 2,7 por ciento. Sólo hay que estimar qué hubiera sucedido con alguna o con todas esas variables en otro signo.
Cualquier análisis desapasionado de macrismo concluirá que es una pésima cifra para un indicador económico tan sensible para la población. Más aún cuando ni los salarios ni las jubilaciones aumentan al ritmo del alza de precios, lo que provoca una pérdida en términos reales del poder adquisitivo del ingreso de la mayoría. Esto queda en evidencia en la sostenido caída del consumo privado.
Otra referencia que muestra el mal número de este junio surge de analizar una serie larga de inflación desde el 2012, tomando el IPC CABA para evitar estériles discusiones. Sólo en el primer cuatrimestre de 2014 hubo índices mensuales superiores, que fueron impulsados por la fuerte devaluación de entonces; luego, cada uno de los registros hasta diciembre de 2015, cuando asumió la presidencia Mauricio Macri, se ubicó por debajo de la tasa que hoy festeja el Gobierno.
Un economista que se reunió con Dujovne reveló que preparan reforma laboral y previsional

Lo reveló el economista cercano al Gobierno, que tuvo una reunión con el Ministro de Economía.

El economista Miguel Ángel Broda habló sobre la reunión que tuvo con el Ministro Nicolás Dujovne, “el gobierno está trabajando en una reforma previsional y laboral, no me consta que se esté trabajando en reformas de salud y educación pero no puedo negarlo” y advirtió que “va a haber una re negociación con el FMI aunque gane el oficialismo y de ganar la oposición dios sabe lo que va a pasar”, en diálogo con FM La Patriada.
En este sentido analizó que “el programa del Fondo es duro, va a ser difícil cumplir en el cuarto trimestre pero el tercero probablemente cumplamos y nos habiliten el desembolso de fondos que es una munición adicional que tiene el Banco Central” y remarcó que “las metas de diciembre van a ser verificadas el año que viene sin embargo es muy posible que la meta del déficit no se alcance”. El economista afín al gobierno sostuvo que “el acuerdo con el Fondo es un examen de ingreso para convertirse en un país normal, hoy tenemos un riesgo país de 800 contra el resto de Latinoamérica que tienen 200, nuestro deporte nacional es ser defaulteadores seriales”.
Para cerrar elogió algunas políticos de Cambiemos, “el gobierno de Macri hizo muchas cosas buenas empezando por gastar menos sin embargo se equivocó en la economía macro, pensamos que el mundo nos iba a financiar hasta el infinito” y añadió, “tenemos un estado tan grande que no lo podemos mantener y la vez es muy ineficiente”. “Achicar el estado y hacerlo más eficiente es una tarea de décadas”, concluyó Broda.
Sube 50 centavos por mayor demanda y menor oferta

El dólar toma velocidad

La cotización escala a cerca de 44 pesos

Después del aumento de 56 centavos del lunes, el precio del dólar sigue en aumento a mitad de la rueda del martes. La cotización minorista se ubica en 43,90 pesos en bancos y casas de cambio de la city porteña, un alza de 50 centavos con respecto al cierre anterior. En el segmento mayorista, donde participan empresas y entidades financieras por más de un millón de dólares, la suba es más baja, de 25 centavos, hasta los 42,65 pesos. La retracción de la oferta y mayores órdenes de compra explican la suba del dólar.
Frente a la evolución alcista del tipo de cambio, el Banco Central moderó a solo tres puntos básicos la baja de la tasa de interés de las Leliq. Luego de la primera licitación del día, la tasa quedó en 58,80 por ciento. Los diques de contención que fija la autoridad monetaria para evitar una disparada del dólar son las tasas de interés en un nivel altísimo y la oferta diaria de 60 millones de dólares del préstamo del FMI, que el Ministerio de Hacienda transfiere para su liquidación. Pese a ello, la proximidad de las elecciones y las inconsistencias visibles del modelo de bicicleta financiera mantienen presente la tensión en el mercado.
El Fondo Monetario Internacional, a su vez, reconoció en el documento publicado el lunes con la aprobación de un nuevo desembolso a la Argentina por 5400 millones de dólares que existen "riesgos elevados" para el acuerdo en marcha. "Los riesgos para el programa son elevados, con el período electoral más desafiante aún por delante", advirtió. Esa misma lectura quedó expresada en la baja de la perspectiva para la calificación de la deuda nacional por parte de la agencia Moody's, producida la semana pasada. Frente a esas señales, se aprecia una menor oferta de divisas por parte de los exportadores y compras crecientes en el mercado.
Crisis sin fondo: En un año cerraron más de 1.500 pymes

Piden frenar embargos para evitar más cierres. En el 2019 se perdieron 59 mil puestos de trabajo.

Mientras algunos empresarios piden una reforma laboral para despedir trabajadores con mayor facilidad, las pymes reclaman un decreto que suspenda los embargos a las industrias. El reclamo nació desde la cámara que agrupa a las pequeñas empresas industriales del país, que ofrece cifras y datos sobre la profundidad de la crisis del sector.
"Desde abril del año pasado a abril de este cerraron sus puertas 1.600 pymes industriales. Otras tantas siguen operando a punto de cerrar, y tenemos al Estado como uno de los principales motivos", le dijo a Crónica Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA).
El motivo de su reclamo tiene lógica: la mayoría de las firmas tiene que abandonar sus operaciones al recibir un embargo judicial de sus cuentas, generalmente por parte de algún organismo nacional: ya sea Anses o la AFIP, o incluso como resultado de un juicio laboral.
"Las empresas cierran porque se rompe la cadena de pago, y la crisis hace elegir qué se paga. Es un efecto dominó, se te complica cobrar y tenés que seguir sacando tu producción. En algún momento ese hilo se corta", explica. Desde el sector tuvieron reuniones con asesores del ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, y el de Justicia, Germán Garavano, a quienes les llevaron la propuesta, que también presentaron sin éxito en el Congreso tanto en 2017 como el año pasado.
"Está probado que si hacés cerrar a una empresa perdemos todos. El Estado no va a cobrar lo que le deben, generás despidos y frenás cualquier recuperación económica posible. Eso además lleva a muchos a intentar operar desde la informalidad, lo que es peor", agrega Rosato.
Entre los sectores más afectados, las textiles, metalúrgicas y fábricas de muebles lideran el ránking, entre apertura de importaciones o la crisis de consumo interno. Desde el Ejecutivo nacional se comprometieron a responder el pedido. Pasaron dos semanas. El tiempo corre.
Las ventas de insumos cayeron 13,9 por ciento en junio

La construcción no tracciona

La venta de los insumos de la construcción cayó 13,9 por ciento en junio con respecto al mismo mes del año pasado. Así se desprende del Índice Construya (IC), una medición privada realizada por el Grupo Construya, una asociación que agrupa a las empresas líderes en producción y comercialización de materiales para la construcción. También se registró un descenso del 0,48 por ciento si se lo compara con el mes de mayo de 2019.
Según explicaron en un comunicado, el desplome se debe, entre otras causas, a las lluvias caídas el mes pasado en la zona central del país. “Fueron las más altas del país y triplicaron el promedio histórico, por lo que afectaron de manera significativa la marcha de las obras”, indicó la entidad. En tanto, en los primeros seis meses del año, el Índice Construya acumuló un descenso de 15,6 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior.
Las cifras pertenecen a los informes realizados mensualmente por el Grupo Construya, una asociación civil conformada en 2002 por empresas líderes en fabricación de ladrillos, cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua.
Los últimos datos oficiales que publicó el Indec sobre la actividad de la construcción también muestran bajas significativas. El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), que muestra la evolución del sector tomando como referencia los consumos de insumos requeridos en la construcción, cayó en mayo 3,4 por ciento respecto al mismo mes del año anterior y tuvo un leve aumento del 0,9 por ciento respecto a abril de 2019. Las bajas más significativas se dan en el consumo de asfalto, con una baja del 42,3 por ciento interanual; 25,3 por ciento en placas de yeso y 22,8 por ciento en artículos sanitarios de cerámica.
Las perspectivas de las grandes empresas del sector con respecto al nivel de actividad esperado para los próximos dos meses son desfavorables, según una encuesta que realizó el Indec en el mes de mayo. El 50 por ciento de las compañías que realizan obras privadas y el 52,8 por ciento de las que realizan obras públicas prevén que el nivel de actividad disminuirá hasta agosto. Atribuyen tal desempeño esperado a la caída en la actividad económica, la inestabilidad de los precios y los atrasos en la cadena de pagos.
Insólito error del juez de la Corte ante un reclamo de la Anses

Una disidencia de Rosenkrantz floja de papeles

El supremo buscó dejar sin pensión a la viuda de un ferroviario, pese a que el trabajador tenía 27 años de aportes cuando murió, más de lo exigido por la ley.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, hizo propio un insólito error de un juez de primera instancia que había calculado mal el porcentaje de años aportados por un trabajador ferroviario fallecido en 2006. A raíz de ello, se opuso en minoría a que el máximo tribunal desestimará el pasado 2 de julio un recurso extraordinario de la Anses y confirmara de ese modo el derecho de su viuda a percibir una pensión. Cuando murió a raíz de una enfermedad terminal, Ismael Pablo Decima tenía 27 años, 1 mes y 20 días de servicios con aportes ininterrumpidos sobre un total de vida activa de 40 años, lo que representaba –proporcionalmente- más del 100 por ciento de los aportes requeridos por el sistema. Sin embargo Rosenkrantz, reiterando un error que no fue advertido ni en primera instancia ni en la cámara de apelaciones, aseguró que “la falta de aportes del señor Decima se debió a circunstancias que no estaban fuera de su control y que evidenciaban falta de solidaridad con el sistema previsional”.
El error se produjo porque, si bien el juez de primera instancia le había reconocido a la viuda de Decima el derecho a la pensión, calculó mal el porcentaje de aportes del trabajador ferroviario y puso que solo había cumplido con el 50 por ciento del mínimo de servicios requeridos. A raíz de ello, calificó a Decima como “aportante irregular” y determinó que a su viuda solo le correspondía cobrar el 50 por ciento de la pensión cuando en realidad calificaba como “aportante regular” por tener más años de los requeridos por la ley, lo que le daba derecho a la viuda a cobrar el 100 por ciento. El cálculo es sencillo, la ley previsional le exige 30 años de aportes a un hombre de 65 años. Ismael Pablo Decima murió a los 58 años. Por lo tanto, le alcanzaba con 25 años para completar sus aportes y tenía más de 27 años.
El abogado de la mujer no presentó un recurso de queja, pero la Anses apeló pidiendo que no se le reconociera pensión alguna porque dio por hecho que el aportante era irregular y a quienes califican en esa categoría el apartado 3 del artículo 1 del decreto 460/1999 les exige un mínimo de 12 meses de aportes dentro de los cinco años anteriores a su fallecimiento para que su respectiva viuda tenga derecho a algún tipo de beneficio.
Los magistrados Elena Highton de Nolasco, Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti desestimaron el recurso extraordinario de la Anses, pero Rosenkrantz votó en disidencia con un sorprendente escrito en el que criticó con dureza a Ismael Pablo Decima, quien trabajó en relación de dependencia para la empresa Ferrocarril General Belgrano SA desde 1966 hasta 1993, y alcanzó a reunir nada menos que 27 años, 1 mes y 20 días de aportes ininterrumpidos sobre un total de vida activa de 40 años, más de lo que exige la ley previsional para considerar a un trabajador como “aportante regular”.
“Entre el 31 de marzo de 1993 y la fecha de su fallecimiento, el 8 de agosto de 2006, el señor Decima no realizó ningún aporte (cfr. fojas 19 del expediente administrativo agregado por cuerda), a pesar de haber continuado trabajando (fojas 25). Por lo tanto, no cumplió con el requisito legalmente exigido de aportar durante doce meses dentro de los cinco años anteriores al fallecimiento para ser considerado aportante irregular con derecho, tal como lo exige el decreto 460/1999”, señala Rosenkrantz pese a que Decima no debía cumplir con ese requisito fijado en el decreto porque esa exigencia es para los “aportantes irregulares” y Decime tenía los años necesarios para ser considerado un “aportante regular”.
Ya montado en el error, Rosenkrantz continúa en su escrito castigando al hombre fallecido en 2006. “La exigencia impuesta por el decreto 460/1999 de efectuar aportes por doce meses dentro de los sesenta meses anteriores a la fecha de solicitud del retiro o fallecimiento no puede considerarse como irrazonable, máxime cuando la omisión del señor Decima sucedió durante años de alto crecimiento económico y bajo desempleo”, agrega el supremo y a continuación es cuando asegura que su conducta “evidencia falta de solidaridad con el sistema previsional”.
“Más aún, que el señor Decima no hubiera contribuido al sistema previsional cuando, de acuerdo a las leyes vigentes, pudo (como se dijo, el señor Decima trabajó durante el tiempo en que no realizó aportes) y debió haberlo hecho constituye un síntoma de su desinterés por contribuir a solventar un mecanismo -el sistema previsional argentino- que representa como ningún otro el compromiso de nuestra comunidad con la justicia intergeneracional”, remarca Rosenkrantz, quien a esa altura del fallo ya parecía ensañado con el pobre hombre.
Si el juez de primera instancia hubiera hecho bien el cálculo, a la viuda de Decima le hubiera correspondido el 100 por ciento de la pensión, pero por ese error inicial le correspondió solo el 50 por ciento del beneficio. Como la viuda nunca apeló, la mayoría de la Corte no pudo enmendar esa equivocación, pero al menos desestimó el recurso de Anses que, junto con Rosenkrantz, buscaron dejarla sin nada.
Los bancos suben los costos de los plásticos hasta 22 por ciento

Renovar la tarjetacostará más caro

La suba de cargos y comisiones bancarias a partir de septiembre será del 20 al 22 por ciento. En las tarjetas de crédito, la renovación arranca en 3 mil pesos y llega a 11 mil.

Por estas horas comenzaron a llegar, junto con los resúmenes bancarios, los avisos de aumentos en los cargos y comisiones que aplican las entidades financieras, con fecha de inicio desde el 1 de septiembre próximo. Se trata de un incremento que va de 20 a 22 por ciento y que se suma al 25 por ciento ya aplicado en marzo. A las exorbitantes tasas de interés que deben enfrentar los usuarios para financiar sus compras con tarjeta de crédito, cuyo costo de financiamiento llega a casi el 200 por ciento, se suma el constante ajuste en los cargos asociados al mantenimiento de los plásticos. Según el relevamiento de julio del Banco Central (con datos al último día hábil de junio), la renovación de una tarjeta puede llegar a los 3000 pesos para una de uso nacional e internacional y escala a más de 11.000 por una Gold o Black. Actualmente, previo al ajuste de 20 por ciento que se aplicará en dos meses, la reposición del plástico por extravío cuesta 400 pesos y el mantenimiento de la cuenta asociada a la tarjeta llega a 300 pesos mensuales. El servicio de emisión (por primera vez) es y seguirá siendo gratis. Los onerosos cargos para su mantenimiento vienen después.
En el uso de la tarjeta de crédito hay una regla de oro: "tratar de no pagar nunca el mínimo". Pero con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones frente a una inflación que no se detiene y la necesidad de utilizar el crédito para comprar hasta alimentos, esa regla es difícil de cumplir. Ahí es donde los bancos hacen su principal diferencia en materia de intermediación financiera, derivada de las altas tasas que cobran por la refinanciación de saldos sin pagar y los altos costos que incorporan por el mantenimiento de sus productos.
Al cierre del primer trimestre, los principales diez bancos del sistema tuvieron ingresos por 46.138 millones de pesos por cobro de intereses, un 139,3 por ciento por encima del cierre de 2017, previo a la mega devaluación. Por otros ingresos financieros el aumento fue de 746,7 por ciento, al pasar de 2934 millones de pesos en diciembre de 2017 a 24.843 millones en marzo pasado, según el BCRA. La tasa de interés efectiva anual, que se aplica sobre el saldo de la tarjeta que no se pagó, llega a 191,09 por ciento en el caso del Hipotecario. En tres cifras también se ubican el Supervielle (149,61 por ciento), el Santander (123,43 por ciento), el Galicia (119,57 por ciento) y el ICBC (112,31 por ciento).
La desregulación del sistema financiero que aplicó el Gobierno se tradujo en un aumento de las tasas y de los costos asociados, pero también en la disparidad que puede haber entre las entidades financieras para un mismo servicio o producto. Para un paquete básico el precio oscila entre los 380,69 pesos mensuales en el Banco Nación y los 763 pesos que cobra el Macro para los mismos servicios. El costo de un paquete Premium puede llegar a 2113,87 pesos mensuales. A principios de año los bancos ajustaron un 25 por ciento los costos asociados a productos, como tarjetas, y sumarán 20 o 22 por ciento de alza en septiembre. En el caso de las tarjetas de alcance internacional el mayor costo de renovación lo cobra el banco Hipotecario, el cual asciende a 4133,60 pesos, seguido por el ICBC, con 2716,45 pesos. Este último bonifica el cargo si el consumo del período es mayor a 45 mil pesos. Por su parte, el Galicia cobra 2650 pesos de renovación, mientras que en el Santander es de 2547,05 pesos y el de Supervielle, de 2483,53 pesos.
La renovación del plástico más económica la ofrece el Nación, con 1026 pesos. El Provincia pide 1692,79 pesos, pero puede bonificar el cargo si se consume en al año unos 75.000 pesos. La reimpresión por robo o extravío varía entre 147,99 (Supervielle) y 382 pesos (Santander).Cuando se trata de tarjetas Gold, la renovación salta hasta 6968,87 pesos para el Hipotecario, seguido de cerca por el Santander (5810,42 pesos), el Galicia (5700 pesos), el BBVA -ex Francés- (5504,29 pesos), el ICBC (5384,50 pesos) y Supervielle (5375 pesos), según el relevamiento del Central. El banco chino ICBC lo bonifica con un consumo mayor a 70 mil pesos y el Santander y BBVA pueden incorporarlo a su paquete de servicios (que se cobra previamente). Para el caso de las tarjetas Gold o Signature el cargo por el servicio de renovación se dispara a 11.452,65 pesos, en el caso del Macro. En la lista lo sigue el BBVA, con 9972,82 pesos. La entidad bonifica esta tarjeta si se adquiere el paquete Premium World. El paquete Premium de la entidad tiene actualmente un costo de 1203,45 pesos mensuales. El Galicia cobra por la renovación de los plásticos 9700 pesos; el Supervielle, 9223,84 pesos y el Comafi, 9680 pesos.
Por último, por la renovación de una tarjeta platinum el que más cobra es el Santander, con 7828,70 pesos. Detrás se ubican el BBVA, con 7810,55 pesos; el banco Galicia, con 7800; el Supervielle, con 7225 pesos y el ICBC, con 7097,86 pesos, de acuerdo con el BCRA.Con estas cifras se entiende que, pese a la caída del crédito y el consumo, los bancos continúen llamando por teléfono al azar tratando de pescar nuevos clientes para ofrecerles sus tarjetas, incluso extensiones que se deseen, sin cargo.
Reportaje a Claudio Lozano, sobre su libro La deuda ilegítima

“Las deudas se pagan, pero las estafas no”

El libro aporta elementos para una investigación sobre la legitimidad de la deuda y los acuerdos del gobierno de Macri con el FMI. “La deuda requiere una respuesta política”, afirma.

Por diversos motivos, el tratamiento de la deuda externa será un tema central para la la política económica del gobierno que asuma el 10 de diciembre. Argentina iniciará el nuevo período presidencial hundido en una crisis externa y de divisas agarrado de una única cuerda para demorar su caída en default (cesación de pagos): un crédito del FMI condicionado a un estricto programa recesivo y de sumisión al capital financiero internacional. El economista, coordinador del IPyPP y ex diputado nacional por Unidad Popular Claudio Lozano acaba de publicar el libro La Deuda Ilegítima, en el que plantea que sin una discusión sobre el origen y las responsabilidades en este proceso de endeudamiento, no va a haber salida. “Al no asumirlo como una cuestión política, negociación tras negociación se volvió siempre al mismo punto, a una situación de crisis y default”, advirtió Lozano al conversar con PáginaI12 sobre este trabajo. “Hoy Argentina vive una situación de default encubierto; el que defolteó es Macri, aunque quieran trasladarle esa responsabilidad al próximo gobierno. No estamos de acuerdo ni con el pago de todo lo que se le reclama al país sin beneficio de inventario, ni con la propuesta del No Pago de la deuda. Las deudas hay que pagarlas, las estafas no. Y para distinguir unas de otras, hay que investigarlo”.

–¿Por qué publicaron La deuda ilegítima en este momento?

–Porque el próximo gobierno, que esperamos que sea el representado por el Frente de Todos, deberá enfrentar una crisis externa en una situación de default encubierto, una economía en la que la primacía del capital financiero produjo estragos, y una serie de ataduras y limitaciones dadas por el acuerdo con el FMI, que sólo el proceso político futuro dirá si estamos en condiciones de modificar.  Y lo que hicimos en el libro es historiar sobre el origen de la deuda externa, uno de los legados centrales de la dictadura (1976/83), y una clave central del proceso de reestructuración capitalista desde mediados de los 70. Si se le agrega la creciente dolarización, una fragilidad fiscal y externa también en aumento y una dinámica inflacionaria de los últimos años que corre en paralelo a la dinámica alarmante del proceso de endeudamiento, se entiende por qué la deuda es una cuestión política, y no financiera, central a resolver en esta etapa.

–¿Qué se propone el libro, mostrar la ilegitimidad de la deuda y, por lo tanto, no pagarla?

–El libro alumbra sobre las limitaciones que la experiencia democrática argentina ha encontrado a la hora de asumir ese legado de la deuda. Pero esas limitaciones no fueron resultado de la casualidad. Este material exhibe el vínculo y la complicidad del sistema político dominante con aquellos actores económicos que fueron promotores y beneficiarios del proceso de endeudamiento. Desde la recuperación de la democracia se ha insistido sobre la necesidad de llevar adelante una auditoria parlamentaria sobre el proceso de endeudamiento de la dictadura, para determinar su legitimidad o ilegitimidad. El criterio de que las deudas se pagan, pero las estafas no, se aparta tanto de la propuesta que ha sido dominante de “pagar a ciegas y a como dé lugar”, como la de “no pagar” sin brindar los elementos que permitan sostener una decisión semejante.

–El debate actual se orienta a discutir entre “renegociar vencimientos” o sostener la situación actual esperando que lluevan capitales para equilibrar la cuestión externa. ¿Es así?

–Que se insista en buscarle una solución financiera es grave, porque no hay solución así y supone esquivar el abordaje político, que es lo que se requiere. Hubo intentos, Alfonsín con Grinspun (Bernardo, ministro de Economía, 1984), cuando una comisión recomendó no pagar esa deuda heredada de la dictadura, pero el departamento de Política Económica del Banco Central, con Carlos Melconian a la cabeza, recomendó pagar. En 2014, el gobierno de CFK convalidó la formación de una comisión de investigación y seguimiento del origen y pago de la deuda, que encabezó Eric Calcagno. Eran tiempos en que el gobierno se enfrentaba a las decisiones del juez Griesa, de Nueva York, que trabó los pagos a los adherentes al canje de deuda para favorecer a los fondos buitre. Aquella negociación de la deuda fue la mejor de estos 40 años por lejos, pero no logró romper la matriz controlada por el capital financiero. No puso en discusión la legitimidad de los acreedores. La profundización de la tarea de la comisión de seguimiento hubiera puesto al desnudo las irregularidades y la ilegalidad del proceso. Pero no hubo decisión política de hacerlo. El libro rescata y expone los elementos que se acumularon en esa investigación.

–Si hoy hubiera decisión política, ¿qué posibilidades reales habría de encarar un camino así?

–La intención de este libro es demostrar que cualquier renegociación o acuerdo que mantenga al país atado a los condicionamientos de la deuda, vuelve siempre al mismo punto: una crisis al borde del default. Macri y Prat Gay (Alfonso, ministro de Economía) firmaron el acuerdo de pago a los buitres en 2016 y dos años después, estábamos otra vez en default. Con el FMI apareciendo para evitarlo, pero a costa de un programa económico durísimo y regresivo. Pero eso es importante entenderlo para buscar una respuesta política, que señale la responsabilidad del FMI, que encubre el default provocando un estrago económico y social como el que estamos viviendo. Una respuesta que suponga llevar a las Naciones Unidas, de la cual depende el FMI, la denuncia por las irregularidades cometidas por ese organismo en colaboración con un gobierno, el de Macri, que actuó de espaldas al pueblo, sin aval del Congreso. A partir de negocios entre privados de los cuales después se hizo cargo al Estado, como los 60 mil millones de dólares fugados al amparo del acuerdo con el FMI. Políticamente, hay posibilidades de plantear una estrategia diferente a partir de 2020. Y lo primero, es reunir los elementos políticos, los antecedentes, sistematizados. Es el aporte que hacemos con La deuda ilegítima.
Documento empresario pide "recuperar un gobierno que apueste por el empleo"

"Esta gestión llevó al abismo a las pymes"

El Frente Productivo Nacional condenó “las políticas antiproductivas “impulsadas por el presidente Mauricio Macri” y alertó que “las cifras demuestran cómo esta gestión ha llevado al abismo a las pymes desde su asunción”. Señaló, al respecto, que los procedimientos preventivos de crisis “por año aumentaron 160 por ciento en sólo tres años y medio”, al comparar las presentaciones promedio entre 2011 y 2015 (56 procedimientos por año, según datos de la Secretaría de Trabajo) con las 146 solicitudes registradas “tan sólo en el año 2018”. “Esta senda crítica para las pequeñas y medianas empresas continuó durante los primeros cinco meses de 2019, donde se registraron ya 47 pedidos”, agrega el documento empresario.
“A quienes formamos parte del entramado productivo nacional –expresa el FPN-- este panorama nos pone en alerta: necesitamos recuperar un gobierno que apueste por el empleo y por el desarrollo para revertir esta trágica situación en la que millones de compatriotas se mueren de hambre y exclusión, como productos de políticas deliberadas de ajuste para las mayorías y de enriquecimiento para unos pocos”.
La organización empresario-profesional que encabeza Daniel Moreira considera que “es vital recuperar el mercado interno, en principio con un shock de consumo desde el Estado que le devuelva a los trabajadores su poder de compra y fomente la redistribución del ingreso”. Considera además que “a través de políticas que respalden el crecimiento productivo del país, se generarían más puestos de trabajo, dado que las pymes somos quienes brindamos el 80 por ciento del empleo privado en la Argentina”.
El Frente Productivo considera, en ese marco, que “será necesaria una planificación a mediano y largo plazo, con control de importaciones, que tenga a las pymes, las cooperativas y los pequeños agricultores en el centro de la agenda, para potenciar los sectores estratégicos que garanticen una competencia igualitaria en el mercado”.
Cayeron 12,2 por ciento en junio y acumulan un retroceso de 12,4 en el semestre

Las ventas minoristas no encuentran su piso

El indicador de CAME muestra 18 meses en baja. Los doce rubros relevados quedaron en rojo.

Las ventas minoristas registraron una baja interanual de 12,2 por ciento en junio acumulando 18 meses consecutivos de caída, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Una vez más, los doce rubros relevados mostraron caídas, con calzado y marroquinería (-17,9 por ciento), neumáticos y repuestos de autos y motos (16,9 por ciento), bazar y regalos (16 por ciento) y electrodomésticos, electrónicos, computadoras y celulares (15,3 por ciento), a la cabeza. En lo que va del año el retroceso es del 12,4 por ciento.
La actividad comercial minorista atraviesa uno de sus peores momentos, pero CAME, una entidad abiertamente oficialista, prefirió destacar al difundir el indicador que las ventas crecieron en junio 18,2 por ciento con respecto al mes anterior. “El Ahora 12, que en muchos comercios comenzó a aplicarse sin interés, demostró en poco tiempo que es una herramienta indispensable. Acompañado de una mayor liquidez en el mercado, se perciben signos positivos que generan expectativas de cómo se podrá reactivar el sector”, señaló el presidente de CAME, Gerardo Díaz Beltrán. Todos los meses el dirigente de la Confederación suele ver algún brote verde y lo destaca en el comunicado con una expectativa que hasta ahora nunca ha terminado de vincularse con la realidad. Las variaciones intermensuales suelen responder a múltiples variables que no necesariamente reflejan una recuperación de la actividad. De hecho, en el propio informe de CAME se reconoce que la comparación es sin desestacionalizar.
“Frente a mayo, junio dejó un aumento de 18,2 por ciento en la medición sin desestacionalizar, que se explica porque el pago de aguinaldos hace que generalmente el sexto mes del año sea mejor que el quinto, aunque muchas empresas postergaron este desembolso para julio, o lo fraccionaron”, se afirma en el informe.
La caída interanual de 12,2 por ciento toma como base junio de 2018, mes que ya había caído 4,2 por ciento con respecto al mismo período de 2017, influido por el impacto que había provocado en el consumo la crisis cambiaria. En los locales físicos las ventas bajaron 13,7 por ciento mientras que en la modalidad online crecieron 0,4 por ciento en junio frente a igual mes del año pasado.
En ‘Electrodomésticos, artículos electrónicos, de computación y celulares’, las ventas declinaron 15,3 por ciento frente al mismo mes del año pasado siempre medidas en cantidades. “Hay mucho consumo retrasado en ese sector, que se espera comience a revitalizarse con el Ahora 12, especialmente en productos de línea blanca”, destaca CAME.
En ‘Indumentaria’, las ventas disminuyeron 10,3 por ciento frente al mismo mes del año pasado, con una suba de 4,1 por ciento en el segmento online. Según el informe empresario, el frio reactivó la venta de ropa de abrigo, como camperas, bufandas, pulloveres. Mucho de lo que sale es a precios de liquidación o con promociones, lo que incide en la rentabilidad del empresario.
En “Alimentos y Bebidas”, un rubro clave, las ventas en cantidades bajaron 8,1 por ciento anual y acumulan un descenso de 6,8 por ciento en los primeros seis meses del año. “Las marcas de inferior calidad fueron muy buscadas en los almacenes, y en los locales de comidas se vendieron menos productos para lunch y más para llevar. La venta online tuvo un leve aumento de 1,4 por ciento, en parte porque más gente utiliza esa modalidad de compra”, describió CAME.
Las expectativas para los próximos meses muestran que sólo el 41,5 por ciento de los comercios consultados espera que se recuperen las ventas en los próximos tres meses.
El Gobierno autorizó a Edenor y Edesur a pagar indemnizaciones en 2022

Tres años para cobrar por un corte de luz

El acuerdo entre el gobierno nacional y las distribuidoras eléctricas para su traspaso a la provincia y la Ciudad de Buenos Aires las autoriza a resarcir a los usuarios por la rotura de artefactos, como televisores o heladeras, en el plazo de 36 meses.

Los usuarios de Edenor y Edesur tendrán que esperar al menos tres años para cobrar resarcimientos por daños ocasionados en instalaciones y artefactos por fallas de las compañías. Más allá de que las penalidades a las distribuidoras ya hayan sido determinadas por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), las firmas contarán con ese extenso plazo para pagar las indemnizaciones por el acuerdo para el traspaso de las empresas de la órbita nacional a los gobiernos de la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Así, al usuario que se le haya quemado un televisor o una heladera, deberá esperar hasta 2022 para contar con el dinero que le permita comprarse un aparato nuevo. El convenio con las compañías eléctricas para la "regularización de obligaciones" lo firmó el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui. La legislatura porteña, con los votos del oficialismo y aliados, convalidó ese esquema la semana pasada con la aprobación del convenio diseñado por el Poder Ejecutivo nacional. La provincia todavía debe dar ese paso, aunque existe la posibilidad de que María Eugenia Vidal quiera intentarlo por decreto.
“Las Concesionarias abonarán las sanciones dentro del plazo de tres años de la celebración del Acuerdo, actualizadas por la tasa activa del Banco de la Nación Argentina con capitalización semestral de intereses”, establece el escrito. Es decir que por más que haya usuarios que ya hayan recibido la aprobación del ENRE para el pago de resarcimientos por parte de las empresas, el plazo de liquidación empezará a regir desde la firma del acuerdo, que fue el 10 de mayo de este año.
Pedro Bussetti, titular de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), reveló que en la asociación tienen el caso de un usuario de Edesur al que la empresa le debe 36.700 pesos por "daños provocados en artefactos eléctricos de su propiedad por deficiencias en el suministro de energía eléctrica". El reclamo fue ratificado por el ENRE el 5 de diciembre de 2016. Pero nunca fue pagado. En febrero de este año, el ente regulador intimó a la empresa a que abonara el resarcimiento. “Edesur le contestó que de acuerdo al convenio que celebró con el Estado nacional para el traspaso a la provincia y Ciudad de Buenos Aires, tiene el derecho a pagar en los próximos 3 años”, aseguró Bussetti. “Es injustificable. Les dan tres años para pagar una indemnización por un artefacto quemado. No se puede tolerar”, cuestionó el especialista.
El acuerdo firmado por Lopetegui y las distribuidoras eléctricas buscaba detallar cómo iban a regularizarse las obligaciones de las empresas una vez que se transfirieran a la provincia y a la Ciudad de Buenos Aires. Firmado el 28 de febrero, con la adhesión de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, fue oficializado por el Ministerio de Hacienda el 10 de mayo. Con el traspaso, las jurisdicciones locales asumirán los derechos y obligaciones de los contratos de concesión y el control de las distribuidoras, que estaban supervisadas por el ENRE, quedará a cargo de un nuevo organismo de control que se llamará Ente Metropolitano Regulador del Servicio Eléctrico (EMSE).
El traspaso del sistema eléctrico a la provincia se hará a través de un decreto que todavía no fue publicado. Mientras tanto, en la Ciudad de Buenos Aires se legalizó tras la aprobación en la Legislatura porteña el pasado 4 de julio. La descentralización de la jurisdicción y el control del servicio de luz fue aprobado por el bloque oficialista Vamos juntos y sus aliados Evolución, Partido Socialista y Gen. Se opusieron Unidad Ciudadana, el Bloque Peronista y los diputados de izquierda.
El convenio para el traspaso incluyó la condonación de una deuda por más de 7 mil millones de pesos entre ambas distribuidoras, que de acuerdo a lo resuelto por el ENRE al aplicar las multas, debían abonar a los usuarios por fallas en el suministro. En lugar de ello, Edenor y Edesur se “comprometen” a volcar esos recursos en inversiones en la red eléctrica en el año 2021. “Hay una condonación encubierta de 35 mil millones de pesos, de los que 7 mil millones tiene que ir a los usuarios y que los van a canjear por inversiones que tendrían que hacer los que se llevan la ganancia”, había afirmado la legisladora Myriam Bregman (PTS-FIT) durante el debate. El diputado de Rodolfo Thailade, de Unidad Ciudadana, presentó una denuncia en tribunales por esa supuesta condonación.
No devolverán 7000 millones de pesos

Beneficio a eléctricas

Edenor y Edesur dejan la jurisdicción nacional para pasar a depender de la regulación de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. La Legislatura porteña ratificó este jueves los convenios suscriptos por el Ejecutivo local y el Estado Nacional que transfieren el servicio de distribución de energía y crean un ente bipartito entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires para el control de la actividad. La iniciativa contó con el voto afirmativo del bloque oficialista, el Partido Socialista y Evolución, y el rechazo de Unidad Ciudadana, el Bloque Peronista, GEN, Mejor Ciudad y los partidos de izquierda.
El convenio para el traspaso incluye la condonación de una deuda por más de 7000 millones de pesos entre ambas distribuidoras, que de acuerdo a lo resuelto oportunamente por el ENRE, al aplicar la multa, debían abonar a los usuarios por fallas en el suministro. En lugar de ello, Edenor y Edesur se “comprometen” a volcar esos recursos en inversiones en la red eléctrica en el año 2021. “Hay una condonación encubierta de 35.000 millones de pesos, de los que 7000 millones tiene que ir a los usuarios y que los van a canjear por inversiones que tendrían que hacer los que se llevan la ganancia”, acusó la legisladora Myriam Bregman (PTS-FIT) durante el debate.
En el día de las pequeñas y medianas empresas, Macri anunció que busca un TLC con Estados Unidos

El regalito a las pymes, mayor apertura del mercado interno

Durante la celebración del Día Internacional de las pymes, Maci anunció que trabaja para alcanzar un tratado de libre comercio con Estados Unidos.

En el marco del Día Internacional de las Pymes, el presidente Mauricio Macri celebró junto al empresariado argentino con un anuncio que podría tener un impacto negativo en los pequeños y medianos empresarios: confirmó que su gobierno trabaja junto con el de Brasil para alcanzar un tratado de libre comercio con Estados Unidos, tal como el que firmó el Mercosur con la Unión Europea.
“Feliz día a las pequeñas y medianas empresas”, saludó Macri rozagante desde la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “Nos veo a los argentinos pujantes”, dijo sobre el objetivo de “alcanzar un futuro mejor” o llegar al “país que siempre quisimos ser”. En este sentido, aclaró que el mejor escenario posible es el de “apertura”, como el que transita actualmente la Argentina desde la llegada de Cambiemos a la Casa Rosada. Esa “etapa de apertura”, siguió el mandatario, se sostiene por los acuerdos comerciales firmados con otros países o mercados, como el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea.
“El canciller dijo también que estamos hablando con Brasil para un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos”, confirmó Macri la información que ya había sido adelantada por Jorge Faurie. “Lo que está pasando es que al mundo le interesa relacionarse con nosotros”, sostuvo el Presidente. Ayer, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto confirmó que además trabaja en acuerdos similares con China, Canadá, Corea y Singapur. "Son todos platillos a los que pueden llegar los productos argentinos y esto es trabajo", afirmó el canciller en declaraciones a La Nación+.
Frente a empresarios, Macri resaltó que al país se le abre "una oportunidad histórica con el acuerdo Mercosur-Unión Europea". "Las demanda de nuestros productos se va a multiplicar y tenemos que prepararnos para producir más. Al mundo le interesa relacionarse con nosotros. El mundo cree que tenemos capacidades para aportar. Y en meses vamos a ir por (acuerdos con) Canadá, Estados Unidos, China", enfatizó. Además, el Presidente resaltó que el acuerdo con la Unión Europea "fue una negociación honesta, abierta y leal" y que de ahora en más los productores argentinos de los distintos sectores tienen "15 años para entrenar y aprovechar esta oportunidad". El mandatario reconoció que las pymes "han tenido un año durísimo, pero se lanzaron medidas para que puedan crecer, como la ley Pyme, la reforma fiscal, ley de ART".
Economistas críticos
Economistas y expertos en relaciones internacionales detallaron a Página 12 los riesgos de llevar adelante este tipo de acuerdos por tratarse de economías asimétricas que no son complementarias. Además, cuestionaron que el tratado pueda llevarse a cabo ya que va a contramano de las políticas proteccionistas que llevó adelante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su gestión.
"Esto es un anuncio de campaña, no hay nada concreto, lo que buscan es instalar el proyecto del libre comercio", explicó Carlos Bianco, ex Secretario de Relaciones Económicas Internacionales durante el gobierno de Cristina Kirchner. Mientras que en el acuerdo con la Unión Europea se puede observar al sector agroexportador como el gran ganador, no ocurre lo mismo con Estados Unidos. "Son el principal productor del mundo en cereales, una potencia agrícola y ganadera competitiva a nivel mundial, ni siquiera sé si les vamos a poder vender alimentos", agregó el investigador de la Universidad Nacional de Quilmes.
En el mismo sentido opinó el economista Alejandro Robba, ex subsecretario de Coordinación Económica. "Con la Unión Europea podría haber cierta complementariedad ya que podríamos exportar alimentos. Pero con Estados Unidos no hay ningún tipo de complemento, ya que además de industria y alta tecnología, el sector agropecuario es muy competitivo", explicó Robba. "Tienen recursos naturales, tierra productiva y encima el Gobierno los subsidia y los protege con barreras arancelarias", detalló. Es que para Robba, un política de integración debe darse de manera inteligente. "En 2005 nos alejamos del ALCA porque por estudios de impacto vimos que no era conveniente", explicó.
Jorge Carrara, quien fue vicedirector del Centro de Economía Internacional de la Cancillería entre 2002 y 2005, dijo que el anuncio de Macri es "humo". Del lado de Argentina, opinó que el objetivo es mostrar un gesto hacia la base electoral de Cambiemos y "correr el eje de la inflación, el desempleo y la recesión". Pero además, del lado de Estados Unidos consideró que tampoco tiene mucho sustento porque va a contramano de las políticas proteccionistas que llevó adelante la gestión de Donald Trump. "Estados Unidos hasta reformuló el acuerdo Nafta con México. Trump le llegó a pedir al presidente mexicano que sea más restrictivo con lo que importan desde China", explicó. Consideró que una ventaja para Argentina que podría darse es si encuentra nichos para exportar variedades únicas. Para Carrara, la mayor preocupación es cómo se dará la transición de la mano de obra en los sectores que emplean muchos trabajadores pero que no tienen competitividad internacional, como el textil.
Desde el inicio de su mandato, enero de 2017, Donald Trump llevó a cabo una política económica proteccionista. Su campaña presidencial estuvo basada en promover empleo para los ciudadanos norteamericanos. Le impuso aranceles a su socio comercial mexicano, amenazó con aranceles a los autos europeos y mantiene una guerra comercial con China. Las decisiones de política económica de su gobierno también impactaron en el comercio con Argentina. En este sentido, el economista Pablo Kornblum, especialista en relaciones internacionales, se preguntó: "¿Cómo vamos a poder hacer un tratado si no pudimos negociar el biodiesel y tardamos dos años en acordar la exportación de limones?". Además, adelantó que por el alto nivel de endeudamiento que tiene Argentina con el FMI, por el mayor préstamo realizado en la historia del organismo, es difícil que las condiciones de negociación se den en forma "justa y simétrica".
Un problema con la batería puede provocar un incendio

Ford llamó a revisión al Ka

El servicio será gratuito y no demorará mucho más que una hora.

Un desperfecto relacionado con la batería de los Ford Ka podría ocasionar, en casos extremos, un incendio en el compartimento del motor de esos autos. Si bien hasta ahora eso no ocurrió en ningún de esos vehículos en Argentina, la empresa automotriz convocó a los usuarios a una revisión técnica.
Los Ford Ka sujetos a revisión llegaron al país desde Brasil. Son los fabricados entre el 11 de junio de 2018 al 15 de mayo de 2019. La falla puede estar presente tanto en los sedán (tricuerpo) como en los hatchback (bicuerpo).
Ford consignó que los usuarios de esos vehículos deben concurrir a que los revisen porque “existe la posibilidad de que en estas unidades el cableado del sistema de monitoreo de la batería haya sido instalado incorrectamente quedando aplastado entre la batería y su soporte. Si ello ocurriese, el cableado podría dañarse y generar un cortocircuito con riesgo de incendio".
En los autos en los que durante la revisión se compruebe la existencia de esa anomalía, se reinstalará el cableado o se aplicará "cinta aisladora y un clip de fijación en dicho componente".
Los turnos para la revisión se otorgarán a partir del 22 de este mes. La reinstalación del cableado demorará una hora, mientras que la otra solución llevará aproximadamente 20 minutos.
Otra lluvia de inversiones
La misma promesa

El presidente Mauricio Macri aseguró que el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea va a generar nuevas inversiones y abrirá un mercado de millones de personas para empresas argentinas. “Vamos a poder vender productos y servicios a mucha más gente porque se abre un mercado de 500 millones de personas”, aseguró. Lo dijo durante una recorrida por las obras en construcción de un tramo de la Ruta 3 junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Macri agregó que “muchas empresas se van a animar a invertir en el país”.
El presidente hace años tiene un optimismo poco realista respecto del comportamiento de las inversiones. En su primer año de gestión aseguró que iban a llover dólares productivos del exterior, pero la realidad fue que sólo ingresaron divisas especulativas en los últimos años. Las declaraciones de Macri de este martes fueron las primeras después del anuncio del acuerdo de libre comercio. “Lo logramos porque apostamos a dialogar y a construir buenas relacionales”, indicó. Planeó que cada vez más empresas exportarán a partir de estos acuerdos y comparó la situación con el anterior gobierno.
“Por el cepo hubo 6000 empresas que dejaron de vender al exterior. Entre 2011 y 2015 fueron los años de mayor destrucción de la industria de la historia de nuestro país”, sentenció. Las palabras del Presidente no tienen correlato con las estadísticas. El detalle del intercambio comercial indica que las exportaciones empezaron a reprimarizarse en los últimos cuatro años.
Más sombras que luces

Las falsas dicotomías que intenta instalar el gobierno no son buenas aliadas a la hora de discutir temas económicos, y el Acuerdo Mercosur - Unión Europea nos permite ilustrarlo. La discusión no es librecomercio vs. proteccionismo, industria vs. agro o desarrollismo vs. liberalismo. El debate debe ser sobre cuáles son los costos y beneficios que concretamente implicaría este acuerdo, teniendo en cuenta lo que efectivamente se firmará.
En toda negociación se obtienen ventajas y a cambio se hacen concesiones. La histórica dura postura de la Unión Europea (UE) y la desesperación de los actuales gobiernos de Argentina y Brasil por exhibir una “vuelta al mundo” nos permiten sospechar que, en este caso, nuestro bloque terminó cediendo más en las negociaciones finales.
Si bien el acuerdo va mucho más allá de lo estrictamente comercial, el primer punto que entra en discusión es si efectivamente puede haber ganancias desde el punto de vista de las exportaciones. Todo indica que no hay mucho para ganar en una apertura que no luce simétrica: el Mercosur liberalizará por completo el 90 por ciento de las importaciones de bienes industriales desde la UE, mientras que la UE abre completamente su mercado en el 82 por ciento de las importaciones de bienes agrícolas, en el resto mantendrá cuotas o preferencias fijas (por ejemplo, carne vacuna, carne porcina, azúcar, arroz, miel, entre otros) y una reducida lista de exclusión.
Esto sin tener en cuenta otras medidas sanitarias y fitosanitarias que preservarán los exigentes estándares de la UE y que suelen limitar para el acceso a dicho mercado; y, además, que la producción primaria europea está fuertemente subsidiada por la PAC (Política Agrícola Común), cuyo presupuesto para el período 2014–2020 es de 408.000 millones de euros, según informa el Parlamento Europeo.
Por otro lado, la pérdida del acceso preferencial al mercado brasileño, nuestro principal destino de exportación para productos industriales, tendrá un impacto negativo en varios sectores locales. En suma, no queda claro que el acuerdo permita, al final del día, un aumento de las ventas al exterior y en el mejor de los casos, sólo lo haría en exportaciones agro–alimentarias a costa de la producción y el comercio de bienes industriales de mayor valor agregado.
No obstante, el acuerdo incluye varios capítulos más que exceden el meramente comercial, y ahí la preocupación es aún mayor. Se destacan aquellos referidos a compras públicas, empresas estatales, propiedad intelectual e indicaciones geográficas, reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, mercado de servicios postales, financieros, navieros y telecomunicaciones, entre otros.
La participación de empresas europeas en licitaciones públicas en igualdad de condiciones a las empresas locales (trato nacional), limitaría la implementación del Compre Argentino como herramienta clave en el proceso de desarrollo, utilizada usualmente y en la actualidad por países como Estados Unidos, Israel o Corea del Sur, por nombrar algunos. Asimismo, se vería restringida la posibilidad de utilizar la capacidad de compra de las empresas estatales como incentivo para impulsar una red de proveedores locales en sectores estratégicos (por ejemplo, hidrocarburos, energía nuclear, tecnología satelital).
Por su parte, la negociación vinculada a la propiedad intelectual (patentes) podría afectar a la industria farmacéutica local y el reconocimiento de 355 indicaciones geográficas haría lo propio  en el sector de alimentos y bebidas. En efecto, no estaría permitido para la producción local utilizar determinados nombres (ni alusión a los mismos) que se consideran propios de localidades europeas. A modo de ejemplo, no se podrán comercializar quesos con el nombre de Roquefort, Mozzarella o Reggianito, o bebida denominada Champagne.
En tanto, la posible flexibilización de las normas de origen –aquellas que estipulan que porcentaje de contenido local debe tener un producto para ser considerado europeo y entrar sin aranceles– podría generar que varios productos se fabriquen principalmente en países de menores salarios y utilicen a Europa como puente para entrar al Mercosur. Esto afectaría a una gran diversidad de sectores que van de calzado e indumentaria a químicos o bienes de capital.
A lo enumerado hasta aquí se suma la restricción en la utilización de herramientas adicionales de política comercial e industrial, como la limitación al cobro de retenciones a la exportaciones o la prohibición de la utilización de Licencias No Automáticas de Importación, que alertan sobre la implicancias a largo plazo de este acuerdo.
En definitiva, estamos frente un acuerdo que tiende a profundizar la especialización en productos primarios y pondría en jaque a gran parte de la estructura productiva local (no solo la industria, sino varios servicios y productos de origen agropecuario). Difícilmente la “letra chica” logre torcer el rumbo de lo que traslucen los anuncios y las comunicaciones oficiales conocidas hasta el momento. Un rumbo que no hace otra cosa que exacerbar dos problemas estructurales que enfrenta nuestro país en su camino al desarrollo: la generación de empleo de calidad y la histórica restricción externa por la falta de dólares.
Los bancos suben los costos de los plásticos hasta 22 por ciento

Renovar la tarjeta costará más caro

La suba de cargos y comisiones bancarias a partir de septiembre será del 20 al 22 por ciento. En las tarjetas de crédito, la renovación arranca en 3 mil pesos y llega a 11 mil.

Por estas horas comenzaron a llegar, junto con los resúmenes bancarios, los avisos de aumentos en los cargos y comisiones que aplican las entidades financieras, con fecha de inicio desde el 1 de septiembre próximo. Se trata de un incremento que va de 20 a 22 por ciento y que se suma al 25 por ciento ya aplicado en marzo. A las exorbitantes tasas de interés que deben enfrentar los usuarios para financiar sus compras con tarjeta de crédito, cuyo costo de financiamiento llega a casi el 200 por ciento, se suma el constante ajuste en los cargos asociados al mantenimiento de los plásticos. Según el relevamiento de julio del Banco Central (con datos al último día hábil de junio), la renovación de una tarjeta puede llegar a los 3000 pesos para una de uso nacional e internacional y escala a más de 11.000 por una Gold o Black. Actualmente, previo al ajuste de 20 por ciento que se aplicará en dos meses, la reposición del plástico por extravío cuesta 400 pesos y el mantenimiento de la cuenta asociada a la tarjeta llega a 300 pesos mensuales. El servicio de emisión (por primera vez) es y seguirá siendo gratis. Los onerosos cargos para su mantenimiento vienen después.
En el uso de la tarjeta de crédito hay una regla de oro: "tratar de no pagar nunca el mínimo". Pero con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones frente a una inflación que no se detiene y la necesidad de utilizar el crédito para comprar hasta alimentos, esa regla es difícil de cumplir. Ahí es donde los bancos hacen su principal diferencia en materia de intermediación financiera, derivada de las altas tasas que cobran por la refinanciación de saldos sin pagar y los altos costos que incorporan por el mantenimiento de sus productos. Al cierre del primer trimestre, los principales diez bancos del sistema tuvieron ingresos por 46.138 millones de pesos por cobro de intereses, un 139,3 por ciento por encima del cierre de 2017, previo a la mega devaluación. Por otros ingresos financieros el aumento fue de 746,7 por ciento, al pasar de 2934 millones de pesos en diciembre de 2017 a 24.843 millones en marzo pasado, según el BCRA.
La tasa de interés efectiva anual, que se aplica sobre el saldo de la tarjeta que no se pagó, llega a 191,09 por ciento en el caso del Hipotecario. En tres cifras también se ubican el Supervielle (149,61 por ciento), el Santander (123,43 por ciento), el Galicia (119,57 por ciento) y el ICBC (112,31 por ciento).
La desregulación del sistema financiero que aplicó el Gobierno se tradujo en un aumento de las tasas y de los costos asociados, pero también en la disparidad que puede haber entre las entidades financieras para un mismo servicio o producto. Para un paquete básico el precio oscila entre los 380,69 pesos mensuales en el Banco Nación y los 763 pesos que cobra el Macro para los mismos servicios. El costo de un paquete Premium puede llegar a 2113,87 pesos mensuales. A principios de año los bancos ajustaron un 25 por ciento los costos asociados a productos, como tarjetas, y sumarán 20 o 22 por ciento de alza en septiembre.
En el caso de las tarjetas de alcance internacional el mayor costo de renovación lo cobra el banco Hipotecario, el cual asciende a 4133,60 pesos, seguido por el ICBC, con 2716,45 pesos. Este último bonifica el cargo si el consumo del período es mayor a 45 mil pesos. Por su parte, el Galicia cobra 2650 pesos de renovación, mientras que en el Santander es de 2547,05 pesos y el de Supervielle, de 2483,53 pesos. La renovación del plástico más económica la ofrece el Nación, con 1026 pesos. El Provincia pide 1692,79 pesos, pero puede bonificar el cargo si se consume en al año unos 75.000 pesos. La reimpresión por robo o extravío varía entre 147,99 (Supervielle) y 382 pesos (Santander).
Cuando se trata de tarjetas Gold, la renovación salta hasta 6968,87 pesos para el Hipotecario, seguido de cerca por el Santander (5810,42 pesos), el Galicia (5700 pesos), el BBVA -ex Francés- (5504,29 pesos), el ICBC (5384,50 pesos) y Supervielle (5375 pesos), según el relevamiento del Central. El banco chino ICBC lo bonifica con un consumo mayor a 70 mil pesos y el Santander y BBVA pueden incorporarlo a su paquete de servicios (que se cobra previamente). Para el caso de las tarjetas Gold o Signature el cargo por el servicio de renovación se dispara a 11.452,65 pesos, en el caso del Macro. En la lista lo sigue el BBVA, con 9972,82 pesos. La entidad bonifica esta tarjeta si se adquiere el paquete Premium World. El paquete Premium de la entidad tiene actualmente un costo de 1203,45 pesos mensuales. El Galicia cobra por la renovación de los plásticos 9700 pesos; el Supervielle, 9223,84 pesos y el Comafi, 9680 pesos. Por último, por la renovación de una tarjeta platinum el que más cobra es el Santander, con 7828,70 pesos. Detrás se ubican el BBVA, con 7810,55 pesos; el banco Galicia, con 7800; el Supervielle, con 7225 pesos y el ICBC, con 7097,86 pesos, de acuerdo con el BCRA.
Con estas cifras se entiende que, pese a la caída del crédito y el consumo, los bancos continúen llamando por teléfono al azar tratando de pescar nuevos clientes para ofrecerles sus tarjetas, incluso extensiones que se deseen, sin cargo.
Los precios de productos básicos subieron 8 puntos más que el IPC

La inflación es peor en alimentos

La harina se encareció 98 por ciento el último año; los fideos secos, 93; la leche, 86, y el arroz, 79. La disparada alcanza a todo el rubro alimentos y eleva el nivel de pobreza.

La inflación acumulada los últimos doce meses alcanzó al 57,3 por ciento, un valor record que no se registraba desde 1991. Sin embargo, fue mucho más elevada en la categoría alimentos, sobre todo en productos de consumo básico, que se dispararon casi 8 puntos por encima de la inflación. En el último año, la harina registró una suba del 98 por ciento, los fideos secos aumentaron 93 por ciento; el pollo, 92 por ciento; la leche, 86; el arroz, 79, y el aceite de girasol, 71. Así se desprende de un informe de precios y salarios del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (Undav).
De los 14 precios de productos básicos que publica el Indec, 11 tuvieron aumentos por encima del IPC general, detalla el informe. Se trata de bienes de baja elasticidad, que no pueden ser sustituidos o postergados en su consumo ante aumentos de precios. Esto impacta en los niveles de pobreza e indigencia y en la distribución del ingreso, que se vuelve más regresiva. “Las partidas que más inciden en el consumo de las personas de menores ingresos tienen que ver con la alimentación y las tarifas de servicios públicos. Estos dos rubros son justamente los que más aumentaron en el último año”, apunta el documento universitario que coordina el economista Santiago Fraschina.
Más allá de cada alimento en particular, hay dos razones que explican las subas: la suba del dólar de más del 100 por ciento durante 2018 y los aumentos en los servicios públicos. Sergio Chouza, investigador de la Undav, explicó: “Hay una relación directa entre el tipo de cambio y los alimentos por ser un país exportador de productos primarios”. A pesar de que el dólar se mantiene estable desde hace semanas y las tarifas fueron congeladas por el Gobierno hasta las elecciones, Chouza dijo que las subas de los precios de los alimentos continúan. “Subsiste una inercia inflacionaria por la dispersión de precios relativos de la economía y porque todos los sectores están buscando recuperarse después de la convulsión macroeconómica de 2018”, agregó.
En forma interanual, los alimentos aumentaron 64,9 por ciento en promedio, frente a una inflación del 57,3 por ciento. Pero el rubro “leches, lácteos y huevos” avanzó 24,3 puntos más que la suba general de precios para el segmento del Gran Buenos Aires. En el caso particular de la leche, a los insumos dolarizados que utiliza el sector se suma una baja de la producción y la oferta. “Desde el 2015 cerraron 800 tambos y la cadena de valor se volvió más concentrada”, destacó Chouza.
La contracara de este proceso es la caída del poder adquisitivo de los ingresos. Medido en relación al índice de salarios, se registró una caída de poder de compra de alimentos y bebidas de 17,8 por ciento en el último año. Esto se agrava si se segmenta dentro del universo de los trabajadores. "La pérdida de poder de compra de los informales en términos de canasta básica alimentaria alcanzó el 21 por ciento", detalla el informe.
Además, el documento advierte que el valor de la canasta básica con respecto a los ingresos de las jubilaciones medias y de los salarios mínimos aumentó más del 14 por ciento en ambos casos. Entre mayo de 2018 y mayo de 2019, la canasta básica pasó a representar el 94,3 por ciento de una jubilación media y el 78,5 por ciento de un salario mínimo.
Es la quinta suba del año
Otro aumento de la nafta

La estatal YPF aplicó el quinto aumento del año en sus combustibles. Desde la medianoche, en las estaciones de servicio de YPF las naftas subieron un 2,5 por ciento y el gasoil un 1,75 por ciento. Tras la decisión tomada por la empresa controlante del 57 por ciento del mercado, se espera que Axion, Shell, Puma y Dapsa también remarquen sus productos.
El Gobierno intentó morigerar este nuevo aumento al absorber una parte del aumento del impuesto a los combustibles líquidos, pero la política de atar el abastecimiento local al precio internacional provocó el quinto aumento del año. YPF comunicó que la suba en sus combustibles responde al incremento durante junio del precio internacional del crudo Brent —en junio se incrementó un 5,68 por ciento—, y de los biocombustibles con los que se cortan las naftas (etanol) y el diesel (biodiesel), con alzas autorizadas por el Gobierno del 3,5 por ciento.
De esta manera quedaron descartadas las especulaciones que se venían realizando en los últimos días en el sector en torno a la posible baja de los precios en las estaciones de servicio, y se ratificó la postura de las petroleras de no absorber el costo impositivo y traspasarlo integramente a precios.
El Gobierno decidió el viernes postergar una parte del aumento del Impuesto a los Combustibles Líquidos y sólo actualizar en julio 3,9 por ciento su valor, cuando el ajuste debería haber sido de 11,8 por ciento por litro.
Sin embargo, los nuevos valores de referencia de YPF desde hoy en la Ciudad de Buenos Aires se incrementaron para la nafta súper de 42,64 a 43,81 pesos; en nafta Infinia de 49,20 a 50,43 pesos; en diesel 500 de 40,24 a 40,94 pesos y la Infinia diesel pasó de 47,10 a 47,92 pesos.
A fines de mayo, la Secretaría de Energía ya había postergado el incremento que debía regir a partir del 1 de junio para este impuesto, que es de actualización trimestral y está atado a la evolución del índice de precios mayoristas.
Temas de debate I Qué hay que hacer para poder bajar la inflación

Cómo salir del laberinto inflacionario

El Gobierno ancló el tipo de cambio para contener los precios hasta las elecciones, pero los problemas de fondo siguen intactos. Dogmatismo y desorientación.

El gobierno de Cambiemos parte de una afirmación errónea sobre las causas de la inflación: la inflación de costos no existe, todo aumento de precios es por emisión de dinero para financiar el déficit fiscal. La intuición detrás de la premisa es sencilla, hay una cierta cantidad de bienes en la economía y un monto de dinero en manos de los consumidores para adquirirlos. Si los medios de pago crecen –porque el gobierno emite para financiar el déficit fiscal– mientras la cantidad de bienes disponibles se mantiene relativamente constante, entonces subirán los precios y viceversa.
En base a esta concepción aplicaron un paquete de medidas monetarias cada vez más restrictiva para sacar dinero de circulación; pasando de metas de inflación a control de la base monetaria; lo que llevó la tasa de interés de referencia del Banco Central del 22 por ciento anual en diciembre 2015 al 95 por ciento anual en junio de 2019. Acompañada de un ajuste fiscal extremo, aumentos de tarifas para alcanzar el déficit primario cero y el préstamo más grande de la historia del FMI.
Las consecuencias no se hicieron esperar, la inflación anual pasó de 27 por ciento en 2015 (según Ipcba) a 57,3 por ciento a mayo 2019. Según Indec, el nivel de actividad económica cayó 2,5 por ciento en 2018 y 5,8 por ciento entre el I trimestre de este año e igual período de 2018. Como contracara, la tasa de desocupación aumentó del 5,9 por ciento en el III trimestre de 2015 al 10,1 por ciento para igual período de 2019.
Estos resultados no obedecen a problemas de funcionamiento en los instrumentos utilizados –o a la falta de profundidad en las medidas–, ni a un problema cultural de los argentinos, sino a fallas teórico-conceptuales. De aquí en más, un plan antinflacionario debería construirse desde premisas teóricas acordes a la realidad económica y no a ilusiones teóricas que favorecen intereses financieros a costa de la producción y el consumo.
Primero, el sistema económico no es un mercado abstracto de subasta donde asisten consumidores y productores, sino un circuito económico concreto que se inicia en la producción para ser vendido después en mercados por lo general oligopólicos. En consecuencia, si el Banco Central se enfoca en sacar dinero de circulación esto tiene como efectos cortar la cadena de pagos en la producción, desviando fondos a los bancos, y hacer caer la rentabilidad de la economía real; lo que se expresa en inflación de costos con recesión.
Segundo, la moneda tiene como función principal ser un puente entre el presente y el futuro. Un puente que necesita cimientos firmes, sostenido en la producción y el trabajo. Por lo tanto, la confianza en la moneda se genera con un modelo de país diseñado para generar certidumbre sobre la posibilidad de pagar la deuda con recaudación propia, producto del crecimiento. No a través de una escasez intencional de medios de pagos, en un intento de pagar deuda financiera incrementando la deuda social.
A partir de estas premisas teóricas se desprenden las medidas necesarias para reconstruir la demanda de moneda nacional. Primero, poner en funcionamiento la producción reconstruyendo la cadena de pagos hoy quebrada, a través del crédito accesible a la producción y el consumo. Esto aumentará automáticamente la demanda de dinero para las transacciones productivas, frenando la compra de dólares. Segundo, recomponer la confianza en la viabilidad económica de la Argentina a largo plazo. Esto requiere recuperar capacidad fiscal y financiera con: a) un nuevo programa de vencimientos global de la deuda pública acorde a la capacidad de pagos de un país en marcha; lo que comprende renegociar la deuda del tesoro y del Banco Central; b) una reforma tributaria que permita recaudar recursos de los sectores proveedores de divisas genuinas –primario-exportadores y financieros–; c) la transformación, a través de las sucesivas renovaciones, de la deuda en dólares por deuda en pesos; y d) repensar una arquitectura bancaria heterogénea y al servicio de la producción y del trabajo.
El mensaje es evidente, los datos hablan. Para bajar la inflación hay que reconstruir confianza social en nuestra moneda y esto no se logra restringiendo su uso presente, sino generando hoy la confianza política y económica para garantizar su demanda futura.
* Economista Conicet/Usina.
** Sociólogo Unsam/Usina.
Falta un programa
Por Ana Gárriz *
Tras experimentar tasas de inflación récord en los últimos 28 años, en 2019 Argentina integrará, por undécima vez consecutiva, el top ten de naciones con mayores aumentos de precios en el conjunto de bienes y servicios representativo del gasto de los hogares. Ante este panorama, indagar sobre los márgenes de acción de la política pública en la materia se vuelve prioritario. Pero, como en la mayoría de los grandes debates económicos, entre los especialistas no existe un consenso acabado sobre las causas del fenómeno y, por lo tanto, menos aún sobre qué hacer para reducirlo.
Simplificando al extremo el debate teórico, la biblioteca podría dividirse en dos. Por un lado, se sitúan quienes entienden la suba persistente de los precios como la expresión de un fenómeno estrictamente monetario. Para esta corriente, la inflación no sería más que el reflejo de una economía “recalentada”, donde –en la mayoría de los casos producto de un abultado déficit fiscal– la cantidad de dinero es superior a aquella necesaria para consumir una determinada oferta de productos y servicios que se supone fija, y plenamente cubierta. Por eso las soluciones apuntan al intento por controlar la oferta de dinero (de manera directa o a través del manejo de la tasa de interés), para inducir reducciones en el consumo y la inversión que restablezcan el equilibrio entre la oferta y la demanda. Dada la existencia de precios flexibles, argumentan, la inflación tendería a la baja.
Por el otro, están quienes asumen que el aumento sostenido de los precios es, esencialmente, un fenómeno no monetario. Desde esta perspectiva, y asumiendo que los precios son inflexibles a la baja, los procesos inflacionarios se derivan de tensiones en los principales precios relativos de la economía. Agrupando estas teorías, la inflación emergería como un fenómeno multicausal, con al menos dos determinantes clave: el devenir de los salarios, como reflejo de la “discusión” entre trabajadores y empresarios por hacerse de una mayor porción de la torta o, dependiendo el caso, perder la menor parte posible (puja distributiva); y el tipo de cambio. La cotización del dólar afecta de manera directa a los precios por diversas vías, entre las cuales generar aumentos en el precio de los alimentos (dada su condición de bienes transables con oferta rígida) se erige como la más significativa.
De esto se deduce, entonces, que la política antinflacionaria debería orientarse a mantener a raya los principales “costos” de la economía. El problema es que quienes deben manejar la política antinflacionaria no controlan enteramente la puja distributiva, al menos en un contexto de paritarias libres. Tampoco el tipo de cambio si, como pareciera ser el consenso actual, existe la intención política de mantener sin restricciones el acceso al mercado cambiario. En este marco, y con la escasez de dólares como amenaza siempre latente, los intentos por contener la inflación por la vía de anclar el tipo de cambio derivarían, más tarde o más temprano, en procesos devaluatorios que revivirán la escalada de precios.
Por eso, y a la luz de la ineficacia que mostró el BCRA para reducir la inflación con herramientas puramente monetarias, empiezan a cobrar relevancia en el debate público aquellas visiones que bregan por la necesidad de diseñar un programa antiinflacionario más amplio que, además de la coordinación de la política cambiaria y de precios regulados, involucre un consenso entre los protagonistas de la puja sobre cómo debería ser la pelea ideal entre precios, salarios y ganancias en los próximos años. Si bien es cierto que la experiencia argentina en la materia tiene más sombras que luces, no pareciera haber a priori otra solución al alcance de la mano. En cualquier caso, deberemos acostumbrarnos a que el camino hacia la inflación de un dígito, de alcanzarse, será largo: desde los 80 a esta parte, la mayoría de los países que registraron tasas de inflación superiores al 40 por ciento tardaron, en su mayoría, al menos una década en lograrlo.
* Licenciada en Economía, UNLP.
El Banco Central ratificó la política monetaria contractiva

Tasas y dólar electoral

El titular del Banco Central, Guido Sandleris, continúa trabajando para la campaña de reelección de Macri. El piso de la tasa de interés es de 58 por ciento anual para las Leliq. Los bancos así pueden seguir con la bicicleta financiera. El objetivo es mantener el dólar clamo hasta las elecciones.

El Banco Central anunció este lunes que le garantizará a los bancos una tasa de interés de las Leliq superior al 58 por ciento a lo largo de julio. En las últimas cuatro semanas la tranquilidad cambiaria permitió reducir las tasas de las letras de corto plazo del 70 al 62 por ciento. En la autoridad monetaria prefirieron no arriesgarse a continuar con este ritmo de disminución a menos de 50 días para las PASO. Los funcionarios del Central priorizaron mantener rendimientos elevados para intentar evitar nuevas presiones con el tipo de cambio. El antecedente de febrero permite entender la decisión: en ese momento la tasa de interés bajo al 44 por ciento y potencio la inestabilidad cambiaria de marzo y abril.
La primer reacción del mercado cambiario fue una baja de la paridad en 50 centavos, para cotizar a 43,25 pesos, casi 1,0 por ciento menos que el cierre del viernes pasado. En tanto, el buen clima de negocios en la plaza bursátil continuó en el primer día de la semana: durante las primeras horas de operaciones el riesgo país descendía a 829 puntos, mientras que las acciones líderes MerVal subía 0,3 por ciento.
La entidad a cargo de Guido Sandleris dejó claro a través de un comunicado que trabaja con una única misión hasta octubre. No le importa el nivel de actividad del mercado interno. No le importa el nivel de inflación. El principal objetivo es tener quieto el dólar para mejorar las posibilidades de continuidad del oficialismo.
Las consecuencias de esta medida son evidentes. El dólar comienza a apreciarse y provoca cada vez más expectativas de devaluación para finales de este año. La inflación subiendo por arriba del 3 por ciento al mes y la cotización del dólar bajando cerca del 5 por ciento no parece sostenible. El Central además de fijar el piso de tasa interés garantizado para los bancos le entregó otros beneficios. Anunció que este mes podrán reducir en 3 puntos porcentuales los requisitos de encajes sobre los plazos fijos.
“El mes de julio presenta una elevada estacionalidad de la demanda de circulante, producto del cobro de aguinaldos y gastos asociados al receso invernal. Para permitir una mejor administración de las condiciones de liquidez en este período y contribuir a fortalecer la transmisión de la tasa de interés de las Letras de Liquidez (LELIQ) a la tasa que reciben los ahorristas, en el día de la fecha, el BCRA decidió reducir en 3 puntos la exigencia de efectivo mínimo sobre depósitos a plazo fijo”, indicó la entidad.
Esta reducción representa aproximadamente 45 mil millones de pesos extra que el sistema financiero podrá empezar a invertir en Leliq con tasas superiores al 58 por ciento. El organismo a cargo de Guido Sandleris aseguró además que reducirá la meta de base monetaria a partir de agosto. “En julio la meta de base monetaria se mantiene en 1,343 billones, y descenderá a partir de agosto hasta llegar a 1,298 billones en octubre”. Se trata de una señal para el mercado. Se pretende mostrar que la política monetaria será fuertemente contractiva para evitar cualquier tensión en materia cambiaria y dar certidumbre al inversor de mantener sus activos en pesos los próximos meses.
El Central aclaró además que si vuelve la incertidumbre con la divisa no dudará en sacrificar reservas internacionales. “La política de intervención cambiaria anunciada en abril para el período abril-junio se extiende a julio. No se realizará compras en el mercado de cambios y podrán realizarse ventas para contrarrestar episodios de excesiva volatilidad, dentro y fuera de la zona de referencia. El monto de pesos resultante de eventuales ventas de divisas durante el mes de julio será descontado de la meta de base monetaria”, cerró.
El empresario agropecuario celebró el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

Grobocopatel: "Hay que permitir que haya sectores que desaparezcan"

El empresario agropecuario Gustavo Grobocopatel volvió a celebrar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europa y propuso una particular hoja de ruta para llevarlo a la práctica: "Hay que permitir que haya sectores que desaparezcan". El titular de la firma Los Grobo destacó la apertura comercial y la competencia que significará para las industrias locales y anheló "tratar de ser cada vez más Europa".
Grobocopatel, quien se manifestó públicamente a favor de la política económica del Gobierno, destacó que el acuerdo alcanzado con la Unión Europea exigirá una "transformación productiva" de la industria argentina para ser más competitiva y en ese camino, ejemplificó: "Si la industria láctea argentina no produce quesos de calidad y a menor costo que los europeos, sí, va a sufrir, pero también es un gran desafío para el sector mejorar la calidad".
En ese tono, el denominado "Rey de la soja" pidió nivelar la industria "para tratar de ser cada vez más Europa, no cada vez menos" y propuso: "Hay que permitir que haya sectores que desaparezcan".
Para el empresario, uno de los tres mayores productores de trigo y soja del país, con negocios que trascienden las fronteras argentinas, el problema no será que desaparezcan sectores sino focalizarse en los rubros más competitivos. "Tiene que haber más nuevos que viejos que dejen de existir", sostuvo.
"En vez de vender trigo, vamos a poder vender pastas. En vez de aceite crudo, una latita con marca", señaló sobre las posibles ventajas del acuerdo en la producción de valor agregado y aclaró: "Obviamente, si somos competitivos". Los primeros análisis sobre el documento firmado el viernes apuntan a conseguir competitividad con baja de impuestos y reformas en las leyes laboral y previsional.
El empresario fue uno de los que reaccionó rápidamente para celebrar el acuerdo desde sus redes sociales con un mensaje en cadena, que compartió con personas como el productor Nacho Viale. "Celebremos el acuerdo UE-Mercosur. Nuestra Argentina integrada al mundo, compitiendo en base a su capacidad de hacer y crear, es el mejor camino al desarrollo y la generación de empleo", copió y replicó Grobocopatel el viernes pasado.
La puesta en marcha del "acuerdo de asociación estratégica" firmado el viernes pasado se estima que demorará entre 3 y 10 años, debido a que, en principio, llevará cerca de 12 meses la traducción del documento pactado y luego el debate y aprobación en los parlamentos de los cuatros países del Mercosur y los 28 de la Unión Europea.
Desde entonces, comenzará a correr el acuerdo con los años establecidos para la libre exportación de los productos, muchos de ellos con cuotas progresivas y límites. Por ejemplo, de las 300 mil toneladas anuales de carne solicitadas por el Mercosur, el acuerdo habilita la exportación de 99 mil toneladas, alrededor del 1 por ciento del mercado cárnico europeo.
En la Ciudad se venden menos propiedades que durante el “cepo”

Las causas del derrumbe del mercado inmobiliario

La duplicación del precio del dólar del último año y el deterioro en los ingresos le quitó del mercado gran parte de los potenciales compradores con alguna capacidad de ahorro.

“El que necesita no puede y el que puede no quiere”. Así resumió José Rozados, arquitecto de profesión y titular de Reporte Inmobiliario, la situación del negocio en el último año. Según explicó a Página/12, la oferta en abril se disparó en un 44 por ciento interanual, pese a que muchos propietarios prefieren esperar para vender a que pase el vendaval económico. “Generalmente, cuando hay precios atractivos la oferta reacciona, pero lo que está pasando ahora es por acumulación de inmuebles que no se venden”, agrega Rozados. El análisis coincide con las cifras dadas a conocer esta semana casi en simultáneo por el Colegio de Escribanos de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. En territorio porteño se registró una baja en las escrituraciones de 46,2 por ciento respecto del mismo mes de 2018, mientras que las operaciones con crédito bancario se desplomaron un 85,1 por ciento. En la Provincia hubo una disminución de 33,5 por ciento en las ventas totales y de 79,6 por ciento cuando se utilizó crédito hipotecario. El volumen de operaciones es más bajo que en pleno cepo cambiario.
La duplicación del precio del dólar del último año, con impacto directo en los valores dolarizados de las propiedades, y el deterioro en los ingresos provocado por la inflación quitó del mercado a buena parte de potenciales compradores con alguna capacidad de ahorro. Por otro lado, la exorbitante tasa de interés que aplica el Gobierno para frenar la corrida cambiaria y tratar de bajar los precios mediante una recesión económica afectó el poco resto que quedaba de la demanda.
Según el Colegio de Escribanos, en lo que va del año se realizaron 1027 compraventas con escrituras, con una caída del 89,1 por ciento respecto de los primeros cinco meses de 2018. Las cifras de este año resultan las más bajas de los once años computados por la entidad. El anterior mínimo había sido de 1345 en 2015, producto de la barrera que significó para el negocio la restricción a la compra de moneda extranjera en un escenario de fuga de capitales. “Esto era previsible, después de la devaluación del año pasado, que impactó en usuarios finales (familias buscan su primera vivienda o donde mudarse) de compraventas por créditos hipotecarios. Lo que sucede es que la demanda no está o no puede calificar al crédito y no compra por los altos valores (en pesos) a los cuales están cotizando las propiedades”, explicó Rozados.
El negocio actualmente apenas se sostiene con las “compras de oportunidad” de inversores o personas de altos recursos para capitalizarse, para lo cual no necesita crédito. “O lo que piden es un capital mínimo”, agrega el titular de Reporte Inmobiliario. También están aquellos que no tienen otra alternativa que mudarse y encaran el desafío. “La demanda es más por resignación que por vocación”, señala. “El inversor también está apartado del mercado. El que tiene dólares ve que le siguen pidiendo por el inmueble los mismos valores (en divisas) previos a la devaluación, pero en un contexto completamente diferente de un año atrás. Por otra parte, si el vendedor no tiene la necesidad imperiosa de cerrar la operación por alguna circunstancia, se resiste a bajar el precio”, explicó el arquitecto.
El empresario consideró que una respuesta a un mercado dolarizado como el inmobiliario hubiese sido que se pasara a pesos con actualización por UVA (inflación). Pero para quienes tomaron crédito mediante este tipo de indexación el sueño de la casa propia se transformó en pesadilla. Luego de tres años del lanzamiento de los créditos hipotecarios en UVAs, el valor de la cuota promedio para el deudor escaló 147 por ciento, según las condiciones para un crédito de más de un millón de pesos en el Banco de la Nación a veinte años de plazo. Es así que una familia que empezó pagando 6153 de cuota en mayo de 2016 y pasó a 15.212 de igual mes de este año, de acuerdo con una simulación realizada por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Según un informe elaborado por el portal Zonaprop, las cuotas de los créditos UVA aumentaron un 18,5 por ciento sólo en los primeros cinco meses del año, un porcentaje que está por encima del promedio del incremento de los alquileres en la ciudad de Buenos Aires en el mismo período (12,1 por ciento). “Se paga hasta dos veces y media el valor el alquiler”, señaló Rozados.
La consecuencia del congelamiento del mercado fue que en el cuatrimestre cerraron en el conurbano bonaerense 525 inmobiliarias, según datos de la ONG Defendamos Buenos Aires, que también relevó el cierre en territorio porteño (376 cierres en Capital Federal). La baja de persianas alcanzó al 20 por ciento del sector. La Encuesta Cuatrimestral Económica de la ONG revela que “ha resultado uno de los rubros comerciales más golpeados por la recesión que padece la Argentina desde el año pasado”. La menor rentabilidad del sector producto de la caída de las operaciones cierra el combo de subas de tarifas, aumentos de alquileres de locales y abusos en el cobro de gastos fijos.
El presidente del Colegio de Abogados, Claudio Caputo, insistió en que se revean las cargas impositivas. Volvió a plantear la suspensión del 3,6 por ciento en impuesto de Sellos o al Cheque. “Son medidas que permitirían una considerable baja en el precio final de una propiedad. Es un sector que está golpeado por la falta de crédito y creemos que es necesario mover el stock que está parado. Esa suspensión provisoria de los impuestos que podría aplicar el Estado fomentaría una reactivación hasta que se acomoden las variables financieras y promuevan un nuevo mapa de créditos”, concluyó Caputo.
En mayo, bajó 2,2 por ciento respecto de 2018

Cae el consumo eléctrico

El consumo de energía bajó 2,2 por ciento en mayo respecto de igual mes del año pasado y acumula nueve meses de retracción. El mes pasado se registró el consumo más bajo en términos nominales desde 2013. Los datos se publicaron en el informe de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec) y ofrecen nuevos datos sobre el desplome del mercado interno.
El retroceso del consumo eléctrico se explicó principalmente por la caída de la demanda de los comercios y las industrias. Esto se debe al fuerte parate en los establecimientos productivos que fabrican bienes para abastecer el mercado interno.
El documento de Fundelec precisó que el consumo eléctrico de la Capital Federal y el conurbano bonaerense volvieron a registrar nuevas caídas. Los usuarios de la distribuidora Edesur registraron caídas de demanda del 1,4 por ciento, al tiempo que los clientes de Edenor computaron bajas del 1,8 por ciento. En el resto del país los retrocesos de demanda eléctrica fueron del 3,2 por ciento.
“En mayo la demanda neta del MEM (Mercado Eléctrico Mayorista) fue de 10.382,6 gigawatts hora (gwh). En igual mes de 2018 había sido de 10.617,6 gwh, lo que marca una baja de 2,2 por ciento interanual”, precisaron en la Fundación. La merma de la demanda acumulada en los primeros cinco meses del año fue del 6,2 por ciento. En lo que refiere a la variación intermensual, en mayo hubo un alza del 8,4 por ciento respecto de abril.
Retrocedió 1,3 por ciento en abril y 4,6 por ciento en el año

La economía sigue en caída libre

La recuperación del campo favoreció una desaceleración del derrumbe pero la gran mayoría de los sectores se mantienen en rojo.

La actividad económica retrocedió 1,3 por ciento en abril y en el primer cuatrimestre del año acumuló una baja interanual de 4,6 por ciento, según informó el Indec. Con respecto a los meses anteriores, la caída comenzó a desacelerarse debido a la fuerte recuperación de la producción agropecuaria, la cual mostró un despegue interanual de 40,2 por ciento frente a una base de comparación muy baja provocada por la fuerte sequía que sufrió el campo en 2018. Otro rubro que subió fuerte en la comparación interanual fue pesca (35 por ciento) aunque con una incidencia dentro del indicador de apenas 0,08 por ciento. El resto de los rubros continuaron mostrando fuertes caídas. El peor desempeño correspondió al comercio minorista y mayorista que se contrajo 11,6 por ciento.
Fuentes del Ministerio de Hacienda pusieron el foco en el crecimiento intermensual de 0,8 por ciento, el más alto en seis meses. No es la primera vez que desde el gobierno se muestran esperanzados con una tenue recuperación intermensual de la economía. Sin embargo, el comportamiento de ese indicador aún está lejos de mostrar una tendencia. De hecho, en octubre del año pasado la actividad había crecido 0,9 por ciento, dato que fue celebrado por Hacienda, pero en noviembre, solo un mes después, la economía cayó 1,9 por ciento contra octubre. Después se observó una seguidilla de dos meses en positivo a la que también se aferraron algunos funcionarios, pero febrero mostró un estancamiento intermensual y marzo un rojo de 1,4 por ciento.
Ahora, el 0,8 por ciento de abril se transformó en un nuevo brote verde que hizo renacer, una vez más, las expectativas oficiales. “En abril se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre pasado, pero que se había visto desviada en marzo por un incremento transitorio de la volatilidad financiera”, destacaron cerca del ministro Nicolás Dujovne.
Desde el Gobierno también marcaron como positiva la desaceleración de la caída registrada en el dato interanual (-1,3 por ciento de abril versus -6,9 por ciento de marzo). “Esto es producto principalmente de la recuperación del sector agropecuario, por efecto de la reversión de la sequía, pero también por menores caídas en los sectores de la industria y de la construcción que habían sido muy afectadas por la volatilidad financiera del mes anterior (marzo)”, sostuvieron las fuentes oficiales.
En el caso del agro la recuperación es fuerte, pero no marca un despegue de la actividad sino, como el gobierno reconoce, solo la reversión del efecto de la sequía. De hecho, si se compara con abril de 2017 el campo muestra casi el mismo nivel de actividad que entonces. En el caso de la construcción y la industria, el indicador no muestra ninguna cifra que permita apuntalar algún tipo de optimismo. La construcción cayó 4,5 por ciento y la industria manufacturera nada menos que 8,5 por ciento. Si se observa la evolución de esos dos sectores durante los últimos tres años, la conclusión es la misma. El informe toma como base 100 el año 2004. Con respecto a esa cifra, la industria se había ubicado en abril de 2016 en 129,5 puntos porcentuales y en abril de este año en 119,6. Construcción, por su parte, en abril de 2016 mostraba 126 puntos porcentuales con la inmensa mayoría de la obra pública frenada luego del cambio de gobierno por el impacto de la devaluación y una serie de auditorías impulsadas por Macri, mientras que en el mismo mes de este año subió apenas a 143,4 puntos.
Fuerte caída en las ventas en shoppings y supermercados

Baja el consumo en todos los niveles sociales

Según cifras del Indec, las ventas en supermercados y en los centros de compra oscilan entre el 12,5 y el 17,5 por ciento respecto del año pasado.

Las ventas en supermercados cayeron en abril 12,6 por ciento frente al mismo mes del año pasado. El desplome está expresado en cantidades. Los datos marcan el décimo resultado negativo consecutivo en el indicador elaborado por el Indec. La caída acumulada durante el primer cuatrimestre llega al 12,5 por ciento. Los principales shoppings del país, por su parte, registraron una profundización en el ritmo de caída al retroceder 22,6 por ciento en doce meses. Las caídas también comenzaron diez meses atrás. Entre enero y abril, las ventas a valores constantes en los grandes centros de compras cedieron 17,5 por ciento respecto del mismo período del año anterior. El mes de abril exhibió además el poco usual fenómeno, para tiempos de inflación, de una caída en el monto de ventas con respecto al mes anterior (marzo), tanto en centros de compra (shopping centers) como en supermercados. Entre los primeros, la caída de facturación fue del 2,3 por ciento, mientras que en los supermercados la reducción de ventas corrientes fue del 2,8 por ciento.
A contramano de la recuperación anunciada por el Palacio de Hacienda, las cifras oficiales exponen una sostenida merma en el consumo interno. El principal motor de la economía retrocede como consecuencia de la reducción en el poder de compra de los trabajadores y jubilados así como por el aumento en el desempleo. El deterioro laboral impacta de manera directa sobre el sector. En los supermercados relevados por la autoridad estadística, el personal ocupado total en abril retrocedió a 98.826 asalariados, un 3 por ciento menos que un año atrás.
Durante abril la inflación llegó a 3,4 por ciento mensual y en el primer cuatrimestre del año acumuló un incremento de 15,6 por ciento respecto de diciembre. Los aumentos de precios se dispararon un 55,8 por ciento en doce meses. El alza en alimentos y bebidas, por su parte, registró una escalada del 66,2 por ciento aunque en rubros como panadería, lácteos y carnes los aumentos fueron superiores. La magnitud de la inflación junto con la ausencia de mejoras salariales y la destrucción de puestos de trabajo explican el retroceso en las ventas observadas en los supermercados. La facturación total de esas empresas alcanzó a los 49.672 millones de pesos que representa un aumento nominal del 45,6 por ciento. En términos desagregados, los rubros que mostraron los mayores aumentos en los valores facturados fueron Carnes, Panadería, Lácteos y Almacén. En todos los casos la suba fue inferior a la inflación. Esa dinámica expresa una caída en las cantidades vendidas. Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes, Tierra del Fuego y Santa Cruz, son las cinco provincias donde los supermercados registraron los menores aumentos en sus niveles de facturación nominal al ubicarse por debajo del 36 por ciento, casi 10 puntos menos que el promedio nacional.
En los shoppings relevados por el Indec la facturación nominal marcó los 7 mil millones de pesos, un aumento de apenas 21,2 por ciento. La cifra que muestra el promedio de los grandes centros de venta oculta las diferencias entre los locales ubicados en  la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Mientras que los porteños mostraron una suba de 33,1 por ciento en la provincia la facturación apenas aumentó un 12,1 por ciento.
En todos los casos los rubros con menos dinamismo fueron los electrónicos donde la contracción registrada alcanzó al 28,3 por ciento en términos nominales. O sea que, a pesar de los significativos aumentos de precios observados en heladeras, televisores y electrodomésticos, ni siquiera se logró alcanzar los niveles de facturación registrados un año atrás.
Los datos publicados por el Indec revelan el impacto de la crisis financiera y el programa de austeridad pactado con el Fondo Monetario Internacional sobre el mercado interno. La caída en la demanda es acompañada por un marcado retroceso en las principales producciones de la economía. Rubros diversos como lácteos, carnes, equipos de aire acondicionado, televisores y monitores, y celulares, fueron algunos los productos con peor desempeño en el primer cuatrimestre del año, según el informe de Estadísticas de Productos Industriales (EPI) que publicó el lunes el Indec. No se salvó ni el fernet, cuya elaboración se contrajo en promedio de enero a abril un 21,7 por ciento contra igual período del año pasado.
Asimismo, las últimas cifras oficiales muestran que el consumo privado registró en el primer trimestre el retroceso más profundo desde 2009 cuando la economía experimentó los coletazos de la crisis internacional. La apuesta oficial para sostener el consumo durante la campaña electoral, a pesar de la persistencia de elevados niveles de inflación, las altas tasas de interés y el deterioro en las condiciones de laburo, reside en distintos factores. Entre los instrumentos a los que apela el gobierno de Mauricio Macri para mantener vivo el mercado interno figuran la apreciación del tipo de cambio, el aumento anticipado en la AUH, los créditos de Anses, el relanzamiento del Ahora 12 y, en menor medida, los productos incluidos en el listado de precios esenciales.
El dólar sigue descendiendo, pero sube el riesgo país

Calma, pero tiempo inestable

El dólar se ubicó en 43,48 pesos al cierre de este martes, con un descenso de 17 centavos respecto de la jornada anterior. El tipo de cambio sigue en baja y empieza a generar preocupación. La cotización del mayorista finalizó en 42,38 pesos, con una merma de 6 centavos. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le prometió a inversores en Nueva York que el dólar seguirá estable hasta las elecciones. El intento del Gobierno de sostener la divisa para mejorar las chances electorales está generando una nueva bomba de tiempo. La inflación está en el orden del 55 por ciento anual y las tasas de interés por encima del 62 por ciento.
La Bolsa porteña marcó ayer un rebote tras la caída del lunes y anotó un alza del 0,5 por ciento. Se destacaron las subas del 5 por ciento de Aluar y del 2,9 por ciento del Banco Macro. En contraste, se anotaron caídas del 1,5 por ciento en Pampa Energía y del 1,4 por ciento en la Transportadora Gas del Norte. El riesgo país cerró en 880 puntos y volvió a dar un salto de 25 unidades. En lo que va de la semana subió casi 8 por ciento. Los bonos en moneda extranjera cayeron en toda la curva de vencimientos. El Bonar 2020 perdió 0,5 por ciento, mientras que la cotización del Discount 2033 cedió un 1,3 por ciento y el Argentina 2037, 1,8 por ciento.
Las reservas internacionales se ubicaron en 64.293 millones de dólares y anotaron una caída de 143 millones. El Banco Central renovó letras de corto plazo (Leliq) al 63,02 por ciento, cuando la tasa había sido de 63,83 por ciento en la jornada anterior. Las menores presiones cambiarias permitieron al Central reducir los rendimientos de las letras.
Según el Financial Times

Los errores de Macri y las chances de Alberto Fernández

"Donde sea que mires, los datos macroeconómicos son decepcionantes", afirma un artículo del Financial Times que asegura que los tropiezos de Macri en materia económica le abren la puerta a un triunfo opositor en octubre.

El Financial Times publicó un artículo en el que enumera la serie de tropiezos económicos del presidente Mauricio Macri y se pregunta si el candidato opositor Alberto Fernández podrá “capitalizar” esos errores para imponerse en las próximas elecciones. “El hecho de que el estado no haya resuelto los problemas de los argentinos más pobres, muchos de los cuales están peor después de que se aumentaron las tarifas de servicios públicos en los últimos cuatro años, pone en peligro las perspectivas de reelección del presidente Mauricio Macri”, considera el prestigioso medio británico especializado en temas económicos.
El Financial Times (FT) recuerda que Macri –“un líder de centro derecha”- asumió el poder en 2015 con la promesa de terminar la pobreza y poner fin a más de medio siglo de crisis económicas. Pero señala que el gobierno de Cambiemos dejó a su paso una crisis cambiaria que lo obligó a buscar un rescate récord del Fondo Monetario Internacional por 56 mil millones de dólares.
El periodista Benedict Mander consultó al economista Guillermo Nielsen, cercano a Alberto Fernández y ex secretario de Finanzas de Néstor Kirchner, por la situación económica. Nielsen aseguró que Macri “provocó una increíble pérdida a los bonistas y tenedores de acciones” y mencionó el “ridículo” bono a 100 años emitido por el Gobierno a mediados de 2017, que desde entonces perdió un cuarto de su valor.
El artículo recuerda la fallida promesa de “pobreza cero” hecha por Macri en la campaña de 2015 y señala que el índice de pobreza se encuentra cercano al que recibió el mandatario, en torno al 32 por ciento.
“Algunos críticos dicen que sobreprometió y no cumplió. Macri se jactó de haber formado el ‘mejor equipo económico de los últimos 50 años’ cuando llegó al poder. Disfrutó algunos éxitos tempranos, como poner fin a una aparentemente interminable disputa con tenedores de bonos. Sin embargo, donde sea que mires los datos macroeconómicos son decepcionantes: la inflación alcanza al 57 por ciento, cerca del doble de la tasa no oficial de 2015, y la economía se achicó un 4,1 por ciento en ese mismo período”, dice el artículo del FT.
En esa línea, menciona que los seguidores de Macri afirman que el mandatario logró poner en orden las cuentas tras heredar un alto déficit fiscal y ahora apunta a dejarlo en cero. “Eso gracias a una altamente impopular decisión de eliminar los subsidios y volver el gasto público más eficiente. La contracara es que la deuda de la Argentina se disparó desde aproximadamente el 43 por ciento del PIB en 2015 al 89 por ciento hoy”, aclara el Financial Times.
Y agrega que el país está atado ahora a un programa del FMI que significará “más austeridad y reformas impopulares”.
Para el periódicto británico crecen las posibilidades de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en las elecciones de octubre. El Financial Times considera que hace poco más de una año parecía segura una victoria de Macri, pero la brutal devaluación del peso y el acuerdo con el FMI dejaron el escenario abierto.
“Las encuestas ahora no muestran una clara ventaja para el mandatario sobre su rival peronista”, señala el Times y agrega que lo que sí muestran es que Cristina Kirchner mantiene un núcleo duro de apoyo de al menos el 35 por ciento.
Y considera que para Macri mucho dependerá de si puede mantener la establidad del peso. “Cualquier nueva volatilidad del dólar como la que golpeó a la economía el año pasado generaría un nuevo salto inflacionario, erosionaría los salarios reales y golpearía los bolsillos de los votantes en un momento crítico”.
Por la crisis y el cierre de industrias, Argentina consume menos energía

Un estudio confirmó que el país necesita menos luz que hace por lo menos 5 años atrás. El desastre económico de Cambiemos, una de las principales causas.

En 2019, al ritmo de la brutal recesión, la destrucción del mercado interno y del tarifazo, la generación de energía eléctrica no sólo se desploma 8,4% en el acumulado a mayo, sino que cae por debajo de los niveles de 2014. En otras palabras, la República Argentina necesita hoy menos energía que hace cinco años atrás.
En 2018, la generación de electricidad creció 0,7%, recuperándose de la caída del 0,1% del año anterior, aunque lejísimos de la expansión interanual del 4,3% heredada en 2015. Al primer cuatrimestre, se desplomó 9,2%, según un informe publicado por OETEC.
Si bien la caída en el acumulado a mayo fue del 8,4%, ocurre que es la primera vez en el año que la generación retrocede por debajo de los niveles de 2014 (-0,2%), siempre comparando entre mismos períodos.
Discriminando por tipo de generación, se observa que la térmica cayó 12,6% interanualmente y 14,5% respecto de 2015, iguales meses. La hidráulica cayó 6,7%, aunque fue 9,8% superior a la de 2015. La nuclear retrocedió 17,7%, siendo 2,3% mayor a la de 2015. Y las renovables se expandieron 152,5% y 144,7%, respectivamente.

La Corte Suprema de los EE.UU. falló en contra de la Argentina en la causa por la expropiación de YPF

El máximo tribunal falló que la causa debe seguir en los tribunales de Nueva York y no en la Justicia argentina.

La Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos falló este lunes que el juicio contra la Argentina por la expropiación de la petrolera YPF debe ser llevado adelante en los tribunales de Nueva York, a contramano de lo solicitado por el gobierno de Mauricio Macri.
La causa -en la que el país podría ser condenado a pagar unos 3.000 millones de dólares- comenzará su proceso en uno de los tribunales del Distrito Sur de Manhattan a cargo de Loretta Preska, una jueza de primera instancia que anteriormente ya falló en contra de los intereses de la Argentina hace tres años.
El fallo fue en sintonía con lo recomendado por el gobierno de Estados Unidos. El procurador general de los Estados Unidos, Noel Francisco, presentó su opinión formal ante la Corte y, si bien la  recomendación no es vinculante, era un precedente adverso al pedido del gobierno de Mauricio Macri, que esperaba un gesto de la administración de Donald Trump.
La causa contra Argentina fue iniciada en 2015 por el fondo Burford, tras haberle comprado los derechos del juicio a la justicia española. El rechazo llegó en medio de gestiones diplomáticas del Gobierno que buscaban una decisión favorable para la Argentina.
La Argentina busca desestimar la demanda amparada en el argumento de que la expropiación de YPF es un acto soberano y, por lo tanto, está protegido por la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera de Estados Unidos. El fondo demandante fundamentó su posición en que tras la estatización de la petrolera, el Gobierno violó sus derechos al negarse a hacer una oferta por sus acciones.
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