Economia - Patria Moreira

Año 6. 2018 .  San Juan.  Argentina.   Email: patriamoreira@gmail.com      www.facebook.com/carlosbecerraart
contador de visitas gratis para blog
Nuestras Visitas
Defendé tu derecho a estar informado
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Economia

Para frenar el dólar, el Gobierno endeudó al país por más de $100 mil millones con una tasa del 50%

Hacienda ofreció Lecaps a una alta tasa para que los inversores no se vuelquen masivamente al dólar luego de salir de las Lebacs.

El Gobierno colocó este miércoles deuda por $ 107.374 millones en el marco de la licitación de Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos (LETES) y debió convalidar tasas de hasta el 50%, según informó el Ministerio de Hacienda. Este instrumento se lanzó al mercado para evitar que los pesos que salieron de las Lebacs luego del supermartes se vayan al dólar y presionen al alza del tipo de cambio.
No obstante Hacienda adjudicó menos de la mitad de los 232 millones de pesos que debieron emitirse para la licitación de las Lebacs. Esa estrategia combinada entre la autoridad monetaria y Hacienda, al menos por ahora logró contener el alza del billete verde, que retrocedió en su cotización al finalizar la jornada cambiaria.
Para abastecer la oferta de billetes y evitar una suba, el Banco Central desembolsó en la semana más de US$ 750 millones en reservas.
En la colocación, el Gobierno recibió 2.023 órdenes de compra por un total de $ 121.667 millones, según el detalle de la información oficial. En las LETES en pesos a 132 días se recibieron órdenes por $48.761 millones de los cuales fueron adjudicados $ 42.712 millones a un precio de corte de $ 1.004 por cada $ 1.000, lo cual representa una tasa nominal anual de 49,99%.
Los títulos a 160 días recibieron órdenes por $ 28.654 millones y se adjudicaron $ 20.624 millones a un precio de corte de $ 1.012 por cada $ 1.000, que significó una tasa nominal anual de 48,91%.
Para las Letras del Tesoro Capitalizables a 374 días se recibieron órdenes por $ 44.342 millones de los cuales fueron adjudicados $ 44.038 millones a un precio de corte de $ 1.000 que equivale a una tasa nominal anual de 42.67%.
El Blindaje Judicial para perjudicar a los Jubilados

Además de lo que ocurre en Comodoro Py, el Gobierno mueve fichas para blindar la reforma previsional que perjudica a jubilados, pensionados y beneficiarios de la AUH.

Producto de lo escandaloso que resulta la actuación de la justicia Penal Federal, donde todos los días aparece una medida arbitraria o un procedimiento indebido a contramano del derecho, o lo que es más grave todavía, una injusta detención, nos hemos acostumbrado a creer y aceptar que éstas obedecen a “operaciones políticas del gobierno” sobre las que los medios de difusión dominantes cabalgan en un burdo intento de culpar al gobierno anterior de las penurias con que nos toca vivir a diario.
Pero lamentablemente, esa descomposición de la justicia penal federal ha ido infectando todo el sistema judicial. Así lo prueba la embestida contra la justicia del trabajo y por supuesto que el fuero de la seguridad social no escapa de esa situación.
Hace tiempo que el gobierno de Cambiemos comenzó una campaña de desprestigio hacia los beneficiarios de la seguridad social, que muchos profesionales venimos denunciando, e incluso hemos llevado a los tribunales de la Seguridad Social. Es un secreto a voces que el presidente Macri se reunió con el anterior Presidente de la Suprema Corte, Ricardo Lorenzetti, para que el máximo tribunal falle en contra del interés de los jubilados y pensionados.
Algún desprevenido podrá creer aun que el blindaje judicial creado por el gobierno del Presidente Macri sólo existe en los tribunales de Comodoro Py, como así también pensar que el nombramiento del Dr. Carlos Rosenkrantz es un hecho aislado y sin efecto sobre los beneficiarios de la seguridad social. Nada más lejos de la realidad.
Hace pocos días, la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación realizó un hecho inédito e inexplicable al aprobar una lista de conjueces para cubrir las vacantes en la Cámara Federal de la Seguridad Social, dentro de la cual se encuentra el Dr. Fernando Strasser, secretario del Juzgado Federal de Primera Instancia de la Seguridad Social N° 2, a cargo interinamente del mismo y fiel aliado al gobierno. El mismo magistrado que rechazó, por una cuestión de “forma”, el amparo que presenté contra la Ley de Reparación Histórica para que no se pudiera utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.
Esta designación tiene un objetivo claro: las 3 Salas de la Cámara mantienen un criterio unánime de no aplicar el índice RIPTE, esto es no permitir que se les pague menos a los jubilados que no aceptaron la Ley de Reparación Histórica voluntariamente, pero la designación de Strasser se orienta a cambiar ese criterio.
La designación del Dr. Carlos Rosenkrantz al frente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es aún más grave. El Presidente del Máximo Tribunal es quien tiene la potestad de elegir qué temas se tratan y cuales no. Y casualmente, al terminar la feria de invierno, la Sala III concedió los Recursos Extraordinarios por los que se debatirá la formula de movilidad votada por la legislatura en diciembre de 2017 en medio del escandalo, la cual afecta a los más de 17 millones de beneficiarios de la seguridad social.
Esta claro que el Dr. Lorenzetti no puede asemejarse a una carmelita descalza, pero tanto el Dr Rosenkrantz como el Dr Strasser tiene una posición alineada al gobierno, ocupando cargos clave en ámbitos de decisión. De esta manera, su accionar puede llevar a que la resolución del amparo, que sentaría una jurisprudencia obligatoria para todas las instancias inferiores, como lo hicieron en su época “Chocobar”, “Sanchez” y “Badaro” - por citar algunos – se produzca en un plazo razonable, o algo aún peor, que una ley que los constitucionalistas de todas las opiniones políticas dijeron abiertamente que era inconstitucional, sea declarada constitucional, perjudicando a millones de beneficiarios de la seguridad social, sólo para quedar bien con el gobierno y con el FMI.
En definitiva, la cuestión de fondo es que con estos cambios el gobierno intenta que la corte “declare constitucional” el aberrante cambio de la ley de movilidad. Pero también que acepte la aplicación del índice RIPTE en lugar del índice ISBIC como modo de actualización de los períodos previos a la ley de movilidad que se ha utilizado por orden, justamente, de la Corte hasta el momento. Casi 18 millones de argentinos se verán afectados si la corte declara constitucional el cambio de la movilidad y mas de 200 mil jubilados y pensionados, luego de recorrer por largos años los pasillos de la justicia, verán frustrado su derecho si la Corte acepta el nuevo índice. Seguramente que no SERA JUSTICIA.
OctubreDólar: ante los aumentos, lanzan un prode para adivinar a cuánto llegará en octubre

El tipo de cambio sufrió fuertes incrementos en los últimos meses.

En el marco de los fuertes incrementos sobre el dólar antes las variaciones del mercado financiero, el sitio web "Dólar Hoy" creó un prode para saber a qué número llegará el dólar el 5 de octubre.
El portal que sigue la cotización del real, el euro y el peso chileno compartió la consigna, que contará con un televisor como premio. Hay tiempo hasta el 30 de septiembre para participar.
Quien decida participar, debe proporcionar una serie de datos personales y el monto exacto (incluido con dos decimales) a que estima pude llegar la moneda estadounidense. El valor puede ingresarse varias veces.
El tipo de cambio será un promedio de la punta vendedora al cierre del 30 de septiembre a las 18 horas, de los bancos Nación, Francés, Galicia, Hipotecario, Santander y las casas de cambio Transcambio, Montevideo, Vaccaro, Alpe, Maxinta y Maguitur. En caso de que nadie acierte el precio exacto, el premio quedará vacante. El sorteo se llevará a cabo el siguiente día hábil de forma online por el Instagram a las 14 horas.
Lebacs: quedaron $200 mil millones que podrían irse al dólar y hay expectativa en los mercados

Mientras el Gobierno busca cerrar el acuerdo con el FMI, el Banco Central busca contener el alza de la divisa, que llegó a $40,5.

El Banco Central anunció los resultados de la renovación de un nuevo supermartes de Lebacs, y liberó al mercado unos 231 mil millones de pesos que podrían volcarse al dólar en los próximos días. Para eso, el Gobierno intentará frenarlo con distintos instrumentos financieros que se pondrán a prueba a ver si el mercado los acepta. Ayer vencían unos 381 mil millones de pesos, de los cuales el Central decidió renovar solo 150 mil millones, en el marco del acuerdo con el FMI que exigió mejorar la hoja de balance del BCRA. El resto, unos 231 mil millones de pesos, quedaron liberados al mercado y equivalen a unos 5700 millones de dólares. Sin embargo, el organismo comandado por Luis Caputo planea absorber la mayor parte de ese monto a través de la licitación de Letes en dólares por un monto de $150 mil millones (U$S3.700 millones). En la última licitación, el Gobierno convalidó tasas de interés del 7% anual en este instrumento, el más alto de la era Macri. Además, calculó el BCRA, se absorberían 100 mil millones de pesos más en Leliqs a 7 días, otro instrumento del Central, y con el aumento de 5 puntos de los encajes, lo que obliga a los bancos a quedarse con los pesos y no poder volcarlos al dólar. Por eso, si los pronósticos del Central son correctos (algo que no siempre fue así), se volcarían al mercado unos 20 mil millones de pesos que piensan absorber con venta de reservas. En el escenario optimista que planea Caputo & Cía, serían unos 500 millones de dólares de reservas menos. Si no fuera así, entonces el mercado podría tener unos días de turbulencia. Otra opción es que efectivamente puedan absorberlo con Letes a costa de una alta tasa de interés y generen una nueva bola de nieve de deuda que no se licúa con la devaluación.
La inflación de 2018 se encamina a ser la más alta del siglo XXI

Según un informe de la consultora Ecolatina, el alza de precios rondará el 45% y podría ser la más elevada desde 1991.

Con la tendencia de los precios al alza, la inflación de 2018 podría ser la más alta del presente siglo. Además, sería la más elevada desde 1991.
Según un informe de la consultora Ecolatina, la inflación de este año rondará el 45%, la tasa más alta desde 1991. Las subas más importantes se reflejarán en las tarifas de los servicios públicos.
“Esperamos que la inflación trepé por lo menos 6% en septiembre, acumulando 31% en los primeros nueve meses del año y 40% interanual”, señaló el informe de la consultora. En agosto, el índice de precios al consumidor tuvo una suba de 3,9%.
“La inflación más alta del siglo XXI dejará una elevada inercia para 2019, por lo que incluso si se logra calmar el mercado cambiario, la suba de precios difícilmente baje del 30%”, remarcó Ecolatina.
Un estudio advirtió que la deuda externa superará el 110% del PBI para fin de año

En un contexto de crisis, el 80% de la deuda que colocó el gobierno fue para cubrir el déficit. En 2015, la deuda era solo el 40% del PBI.

Según el Observatorio de Deuda Externa (ODE), desde que asumió Cambiemos se emitió deuda por 143.800 millones de dólares, de los cuales el 80,2% fue colocado por el Gobierno Nacional para cubrir déficit de caja. Ante esta situación, el ratio de deuda pública sobre el producto Bruto Interno (PBI) puede superar el 110% para finales del 2018.
El organismo que depende de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), detalló en su análisis que el Ejecutivo nacional recibió en 2015 un nivel de endeudamiento de apenas el 40% sobre el PBI, las emisiones de deuda del Tesoro Nacional, de las Provincias, y el Sector Corporativo, ya suman en moneda local y extranjera unos 128.830 millones de dólares desde que inició la presidencia de Mauricio Macri.
De este stock, señaló el informe que “el 80,6% corresponden a colocaciones en moneda extranjera, y el 80,2% del total (u$s 103.328 millones) fueron emisiones realizadas por el Tesoro Nacional. Si se agregan los 15.000 millones de dólares del primer desembolso del préstamo stand by con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el total asciende a 143.830 millones de dólares”.
En lo que respecta a la fuga de capitales, el documento advierte que “han salido del país divisas netas por USD -81.399 millones. Si se agregasen los Intereses de la deuda (por USD -26.953 millones) en el cómputo de la fuga de capitales, entonces la cifra total alcanzaría los USD -108.352 millones” desde diciembre del 2015.
Ante esta situación, el director del Departamento de Economía del ODE, Arnaldo Bocco, existe “un agotamiento del financiamiento externo que se dio como consecuencia de una puerta giratoria", donde los enormes niveles de colocación de deuda nacional y provinciales, en gran medida fueron a perdida por la fuga de capitales a niveles nunca antes visto.
"Hoy la Argentina está sin crédito externo y fue al FMI donde tampoco cumplió. Hay una zozobra en toda la sociedad que no se logra controlar, y no hay mensajes que contengan la demanda de moneda extranjera", explicó el ex director del Banco Central (BCRA).
Para finalizar, el informe advirtió que el Programa Financiero presentado por el Gobierno para este año y el 2019, con el rollover de deuda “resulta poco realista" en un contexto financiero internacional cada vez más hostil, y en un escenario en el que el mercado cuestiona cada vez más las capacidades de repago de la deuda argentina
Además, se suma que “el riesgo país subió un 125% en lo que va del año y los seguros contra default (CDS, por sus siglas en inglés) a 10 años un 130% desde inicios del 2018”.
Presupuesto 2019: el Gobierno puso en la ley que si hay default se pagará más a los acreedores

La "ley de leyes" incluye un artículo polémico que complicará cualquier reestructuración de deuda futura.

El Gobierno nacional presentó la ley de Presupuesto 2019 y con ella incluyó un artículo polémico, que pone en jaque futuras reestructuraciones de deuda. Allí, promete a los acreedores que ante un default ya no se negociará mejores plazos y montos para el país sino que será el mercado quien lo defina.
Esto es así porque la ley que estipula gastos e ingresos para el próximo año modifica un artículo de otra norma, la de Administración Financiera. En su artículo 65, es explícito que "el Poder Ejecutivo Nacional podrá realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública mediante su consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales".
Es decir, que cualquier reestructuración de deuda solo puede realizarse si mejora las condiciones de los pasivos argentinos para que el país pague menos y en plazos menos lesivos para las cuentas nacionales.
En el proyecto de ley que Nicolás Dujovne presentó en el Congreso se modifica esa parte de la ley y dice que la reestructuración se realizará "atendiendo a las condiciones imperantes del mercado financiero". "De constituirse con motivo de la realización de estas operaciones un incremento de la deuda pública, se deberá afectar la autorización de endeudamiento prevista para el ejercicio respectivo", agrega la denominada "ley de leyes".
Sube el dólar y ya cotiza a $ 40,70 en bancos privados

El Tipo de Cambio Minorista de Referencia se ubica en los $ 40,53.

El precio promedio del dólar registraba este mediodía una suba de 2 centavos con relación al cierre del viernes último, para ofrecerse a 38,78 pesos para la compra y 40,53 pesos para la venta, según el promedio publicado por el Banco Central. Este lunes, la autoridad monetaria intervenía en el mercado de cambios para contener el valor de la moneda norteamericana.
El valor más alto lo ofrece el banco ICBC, con un tipo de cambio $ 40,70, seguido por los bancos Ciudad, Hipotecario, HSBC e Itaú que tienen una cotización de $ 40,60.
Por detrás se ubica el banco Credicoop con un dólar de $ 40,57 y el Santander a $ 40,54. Los bancos Patagonia, Macro, Superville y Galicia cotizan la moneda estadounidense a $ 40,50.
Los valores más bajos se obtienen en el banco Francés, a $ 40,44, el banco Provincia con $ 40,30, el Nación y la casa de cambio Magitur con un dólar a $ 40,20 y las casas de cambio Alpe a $ 40 y Montevideo a $ 39.60.
Presupuesto 2019: el Gobierno hace público el proyecto que trae el ajuste del FMI

A partir del mediodía, el ministro de Hacienda revelará los puntos más importantes de la "ley de leyes".

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentará este lunes en el Congreso el Presupuesto 2019, un proyecto que incluiría un crecimiento económico nulo, una inflación superior al 20%, un fuerte ajuste en el gasto y mayores ingresos tributarios, todo en línea con lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El funcionario nacional hablará ante los diputados de la Comisión de Presupuesto a partir de las 12:30 en el Salón Delia Parodi de la Cámara baja, donde explicará los lineamientos generales del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.
En tanto, el jueves el integrante del Gabinete volverá a la misma comisión que encabeza Luciano Laspina (PRO) para dar detalles más específicos del proyecto y responder preguntas de los legisladores.
Voceros oficiales evitaron dar mayores precisiones sobre la denominada Ley de Leyes, que este año adquiere mayor trascendencia porque apuntará a alcanzar el déficit cero para 2019, una de las promesas realizadas por el Gobierno al Fondo.
Entre los trascendidos, figuran: una suba de más del 30% en el gasto social (con una inflación estimada en más del 40% acumulada), recorte de más del 20% en obras públicas y crecimiento del 40% en los recursos, debido a subas de retenciones.
Se estima una inflación de 23%, un dólar de 43 pesos y crecimiento 0 por ciento, tras la recesión del 2,5 del año en curso. También contendría un incremento del 33% en los recursos para las universidades, tras un año con un durísimo conflicto en el sector.


El FMI adelantó que "se están haciendo avances importantes" para llegar a un acuerdo con el Gobierno

Voceros del Fondo detallaron que están por "concluir las conversaciones a nivel técnico" con los funcionarios de Cambiemos.

Antes de que abran los mercados, el Fondo Monetario Internacional envió un contundente mensaje sobre las negociaciones con el Gobierno nacional para llegar a un nuevo acuerdo y afirmaron que “se están haciendo avances importantes”.
El jefe de la misión en Argentina del Fondo, Roberto Cardarelli, y su equipo se encuentran en Buenos Aires desde la semana pasada manteniendo reuniones con los funcionarios de la administración Cambiemos bajo un fuerte hermetismo pero esta mañana, el representante sostuvo que son “productivas" las reuniones.
"Se están haciendo avances importantes hacia el fortalecimiento del plan de política económica de la Argentina, respaldado por el Acuerdo Stand-By con el FMI", subrayaron los voceros del FMI a Noticias Argentinas.
En ese sentido, aseguraron que las partes están "trabajando arduamente para concluir estas conversaciones a nivel técnico pronto y presentar una propuesta al Directorio Ejecutivo del FMI", que resolverá.
La divisa estadounidense cerró a 40,53 pesos y alcanzó un nuevo record histórico

El dólar flota, pero siempre para arriba

En la semana el dólar subió 7,2 por ciento. El Banco Central vendió ayer 281 millones y las reservas cayeron 529 millones. Desde que ingresó el dinero del FMI, el 22 de junio, las reservas cayeron 13.271 millones.

El dólar se disparó ayer otros 29 centavos y alcanzó la nueva marca histórica de 40,53 pesos, pese a los intentos del Central para ponerle un techo. En la semana la suba fue 7,2 por ciento. Durante los cinco días hábiles en los que la demanda de divisas no menguó entre inversores y ahorristas, el organismo monetario que conduce el financista Luis Caputo intervino de manera directa en el mercado de cambios pero además retomó las subastas de divisas que convalida el Fondo Monetario. Ayer anunció un plan de seis puntos para atacar directamente el exceso de liquidez en pesos de los bancos y fondos de inversión que parece tener como único destino hace varias semanas la compra de dólares (ver página 4). Con escaso volumen de negocios y sin ingreso genuino de divisas por parte del sector privado, el alza en el mercado mayorista fue imparable y no bastó la adjudicación de 75 millones de dólares por licitación del Central ni la venta directa de 206 millones. El mayorista cerró a 39,86 pesos, 31 centavos más que el jueves. Las reservas finalizaron en 50.003 millones de dólares, con un retroceso de 529 millones.
El impacto de la errática administración del tipo de cambio se tradujo en una profundización de la pérdida de reservas. No sólo por efecto del casi nulo éxito en la tarea de frenar la corrida cambiaria sino también por el impacto en las expectativas. Desde el lunes 27 de agosto, fecha en que comenzó la disparada que llevó el tipo de cambio de 31,57 a 38 pesos en sólo cinco días hábiles, la caída de depósitos medido hasta el martes (último dato disponible) alcanzó los 1560 millones de dólares. El impacto en las reservas de las intervenciones y de la caída de las colocaciones de privados fue un retroceso de 13.271 millones de dólares. Ayer se conoció además que el segundo desembolso del Fondo pactado en junio, por 3000 millones de dólares, fue suspendido por el organismo hasta que se alcance un acuerdo con el Gobierno (ver página 3). Ese monto iba a servir de refuerzo para las reservas.
Lejos de identificar el problema doméstico con “tormentas” externas, esta semana hubo una serie de factores, rumores e indicadores económicos locales que impulsaron la demanda de dólares como cobertura. El Ministerio de Hacienda no logró renovar la totalidad del vencimiento de letras de esta semana. Adjudicó 763 millones de dólares contra un vencimiento de 900 millones y parte de los pesos excedentes fueron al mercado de cambios mientras se incrementaban los rumores sobre una supuesta dolarización de la economía argentina a partir de las declaraciones de un asesor del presidente estadounidense Donald Trump.
Entre los indicadores económicos, el jueves se conoció una inflación para agosto de 3,9 por ciento y la proyección para septiembre la ubicaría en 6 por ciento. Ante una política que parece no dejar que el dólar se atrase contra los precios internos, la expectativa es que el Central lo dejará correr para adecuarse al aumento en los precios internos.
La próxima semana habrá además vencimiento de letras por unos 300.000 millones de pesos, lo que generará tensiones en el mercado de cambios porque el exceso de pesos que no se renueven se volcaría al dólar. De hecho, el organismo monetario anunció que sólo renovará 150.000 millones, la mitad, y en consecuencia aplicará una serie de medidas tendientes a absorber por otros canales esa liquidez (ver aparte).
Durante la jornada de ayer el Central inició la rueda con una intervención puntual para intentar desactivar otro día más de alza. La primera transacción en el mercado mayorista fue de 89,90 pesos, máximo que había alcanzado durante la rueda previa. En esa primera aparición, el Central realizó ventas netas por 206 millones de dólares.
Si bien logró un recorte en ese momento hasta los 39,35 pesos, los precios retomaron la tendencia alcista hasta ubicarse por encima de los 39,80. En el final del día, cuando el precio del mayorista volvió a acercarse a la marca de los 40 pesos, el Central subastó otros 200 millones de dólares y el monto que adjudicó fue de 75 millones a un precio promedio de 39,84 pesos. El cierre de la jornada en ese segmento se mantuvo así por debajo de los 40 pesos, pero por encima del jueves. El traslado al minorista fue a un nuevo record de 40,53 pesos.
Las apuestas en el mercado a futuro para la divisa reunieron negocios por 404 millones de dólares. Los precios pactados en el Rofex (mercado rosarino de futuros) se ubicaron en 40,40 pesos para fin de mes y en 42,50 para el último día de octubre próximo. Para fin de año las negociaciones de cobertura del dólar finalizaron en 45,45 pesos.
Deudores de créditos UVA reclamaron soluciones por la disparada de las cuotas

“Tengo miedo de perder la casa”

La aceleración inflacionaria elevó las cuotas de los préstamos contraídos mediante el sistema UVA a razón de 400 pesos mensuales, en tanto el capital sube hasta 40 mil pesos por mes. Legisladores de la oposición recibieron a deudores en el Congreso.

Un grupo de tomadores de créditos UVA manifestó su preocupación ante la incesante suba de las cuotas frente a salarios cada vez más flacos. En una audiencia en el Congreso, los damnificados advirtieron que apenas un puñado de meses después de haber sacado el crédito, su situación económica se deterioró, con exposiciones contundentes, exacerbadas y algunas incluso dramáticas. El Gobierno les prometió inflación baja para que se arriesguen a tomar una deuda indexada a 30 años, pero ahora el sueño se convirtió en pesadilla. La cuota promedio sube mensualmente entre 300 y 400 pesos y el capital adeudado, de 40 a 50 mil pesos. Distintos sectores de la oposición proponen que el techo al aumento de la cuota se establezca a partir del incremento salarial, para trasladar parte del riesgo a los bancos. Los deudores se reunieron con los legisladores en el edificio anexo de la Cámara de Diputados para analizar la cuestión.
Paula contó que compró una propiedad con su marido y pagó 11.200 pesos la primera cuota de su crédito en diciembre del año pasado. Ahora está en 14.028 pesos (un 25 por ciento más). Ella trabaja en el Ministerio de Trabajo y en el Conicet. “Cuando hicimos la operación era una alternativa al mercado de alquileres, pero no esperábamos esto”, dijo. En tanto, Sergio explicó que con una parte del subsidio del Procrear y ahorros pudo pagar el anticipo y sacar el crédito. Se largó a llorar cuando contó que es monotribustista y que tiene miedo por su hijo de dos años.
Andrea vive en Mar del Plata con su esposo y dos hijos. Tomó un crédito UVA por 1,3 millón de pesos y una cuota inicial de 9200 pesos hace un año. Ahora paga 12.100 pesos (suba del 31,5 por ciento) y debe 1,6 millón. “Soy docente. Mi salario no se mueve desde agosto del año pasado. Mi esposo es empleado de comercio y tuvo un aumento del 12 por ciento”, detalló. Por su parte, Luciana Aguero alquilaba hace 23 años y se endeudó para conseguir el anticipo del 10 por ciento. “Soy empleada estatal y vivo sola”, contó.
Estos relatos tomaron carácter público en el Anexo de la Cámara de Diputados durante una reunión organizada por la diputada Mónica Mecha (FpV). Estuvieron legisladores como Axel Kicillof, Agustín Rossi y José Luis Gioja (FpV-PJ) y Daniel Arroyo (Frente Renovador), entre otros, junto a economistas y cientistas sociales. La intención del FpV es presentar un proyecto de ley para que la variación de los salarios se convierta en el techo al aumento de la cuota de los créditos UVA. Una modificación de ese carácter implicaría el recorte de rentabilidad que obtienen los bancos por medio de los créditos. El sector financiero está entre los más beneficiados por el modelo económico de Cambiemos.
Los deudores de créditos UVA comenzaron a organizarse a través de grupos de Facebook ante una situación económica que ven cada vez con mayor preocupación. El encuentro fue muy concurrido e incluso contó con momentos de tensión, cuando alguno de los especialistas invitados suavizó el problema de los deudores planteando que ahora cuentan con un inmueble que cotiza en dólares, mientras que la deuda se mueve en pesos. “Es nuestra vivienda, es única y queremos poder pagar la cuota”, respondieron.
Mariano (34 años, licenciado en Sistemas) contó que comenzó pagando 9800 pesos en noviembre del año pasado y ahora paga 12.500 por un departamento de dos ambientes en Parque Chacabuco, por el cual hizo un anticipo de 40 mil dólares. “Por ahora lo puedo pagar, pero hice la cuenta y a este ritmo dentro de un año la cuota va a ser de 18 mil pesos. Tengo una preocupación tremenda”, dijo. Geraldine tomó un crédito por 2 millones de pesos del Banco Provincia para comprar una casa, por el cual comenzó pagando hace un año 14 mil pesos y hoy paga 18 mil, mientras que la deuda total está ahora en 2,6 millones y aumenta a razón de 40 mil pesos por mes. Como es trabajadora estatal, su sueldo subirá este año cerca de la mitad de la inflación.
El Gobierno promocionó especialmente entre los trabajadores estatales el acceso a los créditos atados por inflación, lo cual implica un doble perjuicio. Es decir, no sólo prometió inflación baja para hacer tentador el crédito sino que postuló que los salarios no perderían frente a los precios, pero los empleados públicos del Estado nacional son uno de los sectores más castigados por pérdida de poder adquisitivo.
Indec informó que la inflación de agosto fue de 3,9 por ciento, la cifra más alta del año

Mes a mes los precios baten su propio record

En ocho meses la inflación llega al 24,3 por ciento y en los últimos doce acumula 34,4 por ciento. Las consultoras privadas ya prevén que en 2018 podría superar el 45 por ciento, cifra que no se alcanzaba desde la última hiperinflación de 1990.

El índice de precios de agosto registró una suba de 3,9 por ciento y en lo que va del año llega al 24,3 por ciento, según informó ayer el Indec. Los mayores incrementos fueron en los rubros “Comunicación” (12,4 por ciento), “Vivienda, agua, electricidad y combustibles” (6,2), “Salud” (4,1), “Transporte” (4,0), “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (4,0), “Recreación y cultura” (3,3) y “Equipamiento y mantenimiento del hogar” (3,1 por ciento). En los últimos doce meses la inflación trepa a 34,4 por ciento, 2,6 puntos por encima de lo que el FMI había previsto en el acuerdo stand-by como inflación total de 2018 en caso de que se cumpliera el escenario negativo. Las consultoras privadas prevén para septiembre un incremento de precios todavía mayor, que podría oscilar entre 5 y 6 por ciento, mientras que la inflación anual podría superar el 45 por ciento, cifra que no se alcanzaba desde la última hiperinflación de 1990.
El rubro con mayor importancia dentro del Índice es “Alimentos y Bebidas no alcohólicas”, que en el Gran Buenos Aires tiene una ponderación de 23,4 por ciento, que llega al 35,3 por ciento en el Noreste Argentino. La suba de este rubro fue de 4 por ciento en promedio con un pico de 5,3 por ciento en el noroeste. El informe detalla la evolución de los precios de un conjunto de alimentos y bebidas. Dentro de ese listado, los productos que más subieron fueron tomates (10,9 por ciento), pollo entero (8,8), arroz blanco (7,0), batata (6,5), manzana deliciosa (6,3), queso cremoso (5,5), hamburguesas congeladas (5,3), agua sin gas (5,3) sachet de leche entera (5 por ciento).
En la comparación interanual, los mayores aumentos entre los alimentos fueron en la docena de huevos (59,2 por ciento), aceite de girasol (49,6), fideos secos (46,4), pan francés tipo flauta (46,1) y manteca (28,3 por ciento). En el listado sorprendió la escasa variación que registraron algunos productos como el queso cremoso que, siempre según el Indec, en los últimos doce meses subió apenas un 17,3 por ciento. En los últimos doce meses el organismo de estadísticas relevó un aumento de alimentos y bebidas de 33,5 por ciento cuando el promedio general en ese período suma 34,4 por ciento.
El rubro “Vivienda, agua, electricidad y combustibles”, que tiene una ponderación en el índice del 10,5 por ciento en el Gran Buenos Aires, subió 6,2 por ciento apuntalado fundamentalmente por la suba de los combustibles que aumentaron hasta 5,6 por ciento a principios de ese mes y dos semanas después volvieron a ajustarse otra vez hasta un 0,9 por ciento debido al incremento en los biocombustibles.
Transporte subió 4 por ciento por el incremento en el precio del pasaje del subterráneo, que pasó de 7,50 a 12,50 pesos a comienzos de mes (66,6 por ciento) y de trenes y colectivos a partir del 15 de agosto, cuando se aplicó una primera suba en torno al 10 por ciento que se repetirá el 15 de septiembre y el 15 de octubre. Este es un rubro de alta ponderación en el índice con un 11,6 por ciento en el Gran Buenos Aires.
En el año el rubro transporte ya acumula un 33,5 por ciento a nivel nacional. En el Gran Buenos Aires el incremento registrado en ocho meses es de 33,3 por ciento, una suma sorpresivamente baja si se toma en cuenta que en el mismo período el boleto de colectivo trepó hasta un 116,6 por ciento y en el caso del pasaje de tren hasta un 175 por ciento. También hubo fuertes ajustes en las tarifas de taxis y subtes, pero para el organismo oficial de estadísticas todos esos ajustes promedian un 33,3 por ciento en el año.
El mayor incremento por rubro fue el de comunicaciones que se disparó un 12,4 por ciento, aunque la incidencia en el índice oscila entre un 2 y un 3 por ciento según la región.
En el caso del rubro salud el aumento fue de 4,1 por ciento por el ajuste de 7,5 por ciento que aplicaron las prepagas el 1 de agosto, los aumentos en el precio de los medicamentos y de accesorios terapéuticos. En el año la suba acumulada, según el Indec, es de 22,5 por ciento, una cifra que también parece demasiado conservadora al contrastarla con las subas generalizadas. Por último, otro rubro que se disparó fuerte fue equipamiento y mantenimiento del hogar que trepó 3,1 por ciento en el mes y 24,3 por ciento en lo que va del año.
Un asesor de Trump aseguró que Argentina trabaja en la vuelta de la convertibilidad

La dolarización es como las brujas

Lawrence Kudlow, director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, sostuvo que el gobierno de su país y el argentino trabajan en un proyecto para “atar el peso” al dólar. Ante el revuelo, voceros de Dujovne negaron la versión.

Un asesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el Departamento del Tesoro de ese país está trabajando en el regreso de la convertibilidad en Argentina. “La única salida para el dilema argentino es fijar el tipo de cambio, atar el peso al dólar. La gente del Departamento del Tesoro está metida en ese tema”, afirmó Lawrence Kudlow durante una entrevista con la cadena de noticias Fox News. Ante el revuelo, desde el Palacio de Hacienda negaron que el Gobierno esté evaluando la introducción de una regla monetaria y cambiaria como el 1 a 1 entre el peso y el dólar que obligaría al Banco Central a respaldar la totalidad de la base monetaria con reservas. A pesar de los cuestionamientos realizados por las autoridades argentinas, las declaraciones del director del Consejo Económico Nacional (CEN) del gobierno estadounidense revelan la vigencia del proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001: la dolarización.
La restauración de un esquema de tipo de cambio fijo como antesala para una dolarización de la economía implica renunciar a la soberanía monetaria. A pesar de la efectividad que demostraron esos programas para disciplinar precios internos, la adopción de reglas monetarias y cambiarias estrictas terminó siendo una alternativa ruinosa para los países que siguieron ese camino. Al desestimar las versiones sobre la existencia de un proyecto dolarizador realizadas por el funcionario de la Casa Blanca, el Ministerio de Hacienda difundió una afirmación del Departamento del Tesoro norteamericano: “Apoyamos el trabajo entre Argentina y el FMI sobre reformas monetarias y fiscales, incluida una política monetaria fuerte que confiablemente bajará la inflación y las tasas de interés al tiempo que restablezca la confianza en la economía en el corto plazo”. Aunque la declaración no desmiente las afirmaciones de Kudlow, los funcionarios argentinos lo presentaron como un respaldo a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional que impulsa el ministro Nicolás Dujovne.
“El peso se ata al dólar y no se puede crear dinero a menos que tengas reservas detrás de él. Eso funcionó en los noventa. Bajó la inflación y mantuvo la prosperidad. Eso es lo que necesitan hacer nuevamente”, expresó el asesor de Trump al señalar que “el Departamento del Tesoro está profundamente involucrado en esta discusión”. Kudlow es un mediático analista financiero que en abril fue nombrado directivo del CEN. El cargo no solo le garantiza una oficina en la Casa Blanca sino que lo convierte en el Asistente del Presidente de Estados Unidos para la Política Económica. Republicano conservador, Kudlow comenzó su carrera política en los años ochenta como director asociado en la Oficina de Administración y Presupuesto durante el gobierno de Donald Reagan para luego regresar a Wall Street, donde trabajó en distintas entidades como el extinto banco de inversión Bear Sterns. A lo largo de los últimos años el promotor del regreso a la convertibilidad mantuvo una activa participación en medios de comunicación.
El Plan de Convertibilidad se puso en marcha el 1º de abril de 1991. La iniciativa instaló una estricta regla monetaria y cambiaria donde se estableció que el Banco Central debía respaldar la totalidad de la base monetaria con reservas internacionales. El programa que estableció un tipo de cambio fijo y apreciado fue desplegado en medio de un profundo proceso de desregulación, privatizaciones, ajuste del gasto, apertura comercial y distintos programas financieros (reestructuración con el Brady y canje compulsivo de plazos fijos con el Bonex). Las iniciativas apuntaban a estabilizar el escenario macroeconómico luego de dos procesos hiperinflacionarios en 1989 y 1990, una cesación de pagos en los servicios de la deuda externa y una fuerte disputa de poder político y económico entre diferentes sectores hegemónicos.
El esquema de política económica activado por el gobierno de Carlos Menem se prolongó más de diez años durante los cuales se consolidaron las tendencias hacia la desindustrialización y reestructuración sectorial puestas en marcha a partir de la última dictadura cívico-militar. La política monetaria y cambiaria estuvo acompañada por la venta de los activos del Estado (desde empresas hasta la seguridad social), el crecimiento del endeudamiento externo, los paquetes ajuste del FMI, la desregulación financiera, una masiva fuga de capitales, la apertura comercial, la flexibilización de las condiciones de empleo y la marginalización de un segmento significativo de los trabajadores. Los pilares fundamentales de la política que desmanteló la estructura productiva se prolongaron hasta 2002, cuando el gobierno provisional de Eduardo Duhalde, quien había firmado una década atrás como vicepresidente la Ley 23.928 que fijó el cambio 1 a 1 entre el peso y el dólar, dispuso el abandono de la paridad cambiaria y una megadevaluación de la moneda nacional.
El dólar sigue en alza y ya cotiza a $ 39,80 en bancos privados

En el mercado mayorista la moneda cotizaba a $ 38,71.

En el marco de un mercado financiero activo, el dólar sigue en alza. Si bien empezó el día en baja, la moneda estadounidense se comenzó a disparar y aumentaba alrededor de 42 centavos. En el mercado mayorista avanzaba 43 centavos y cotizaba a $ 38,71.
El valor más alto lo presentan los bancos Hipotecario y Galicia con una cotización de $ 39,80. Por detrás se ubica el banco Superville a un tipo de cambio de $ 39,70 y el banco Francés, con $ 39,64.
La casa de cambio Magitur lo vende a $ 39,60, mientras que el banco Santander lo ofrece a $ 39,54 y la casa de cambio Alpe a $ 39,50. Los valores más bajos lo cotizan los bancos Ciudad, Nación y Provincia, a $ 39,20 y la casa de cambio Montevideo, a $ 39.
El gobierno vuelve a tomar deuda en dólares y pesos

Por medio del Boletín Oficial tomaron 1.100 millones de dólares y 60.000. millones en pesos, en días en que negocian un acuerdo con el FMI para adelantar montos de deuda.

El Gobierno oficializó una autorización para la emisión de deuda pública de 1.100 millones de dólares tras la licitación realizada el miércoles por montos inferiores, informaron en el Boletín Oficial. Además el ejecutivo colocó deuda por 60.000 millones de pesos.
El ministerio de Hacienda había adjudicado en la licitación unos 42.567 millones de Letras capitalizables en pesos y 763 millones en Letras del Tesoro en dólares estadounidenses.
Esos datos indican que el Gobierno tiene margen para reabrir la licitación en las próximas semanas para intentar colocar las letras que no fueron adjudicadas, por unos 17.433 millones de pesos y 237 millones de dólares.
La Resolución conjunta 15/2018 de las secretarias de Finanzas y de Hacienda publicada este jueves dispuso la emisión de Letras en dólares por un monto de hasta 1.100 millones.
Para esas Letras a 196 días de plazo se recibieron órdenes por 765 millones, de los cuales se adjudicaron 763 millones a un precio de corte de 963,77, lo cual representa una tasa nominal anual de 7%.
Con esa licitación la administración de Mauricio Macri logró renovar el 70% de las letras en dólares que vencían y estaban en manos de inversores privados.
Los inversores tenían letras por 895 millones de dólares y renovaron por 626 millones de dólares, por lo que soltaron los papeles fondos por 269 millones.
Macri inauguró una Jornada Agropecuaria de CRA

A pedir perdón por las retenciones

Durante un discurso en el que reiteró que escucha “una voz interior” que le dice que “esto tiene que salir bien”, el presidente Mauricio Macri ratificó el carácter “temporal” de las retenciones al agro y les pidió a las corporaciones agropecuarias “un último esfuerzo” para sacar adelante la economía. Puntualizó que para ello “primero hay que desmalezar” y habló de modificar los convenios colectivos de trabajo. Reiteró el slogan del “equilibrio presupuestario” y llamó a “mantener el rumbo” de su política económica “a pesar de todos los embates”.
El jefe de Estadio dio esas definiciones durante la apertura de la Jornada Nacional Agropecuaria que organiza Confederaciones Rurales Argentina (CRA) bajo el título "Competitividad, un objetivo a lograr". Allí, frente a los que él denominó como "hombres de campo", se disculpó por las retenciones a las que volvió a calificar de "malísimas" y habló de un "Estado desequilibrado que se lleva toda la plata que hay".
“Cada obstáculo, cada problema y cada golpe nos fortalecen”, enfatizó el Presidente, para dejar claro que, a pesar de la debacle de su modelo económico, “este es el rumbo” que él considera oportuno para salir de la crisis. “Este es el camino, no hay otro”, indicó y le tiró un piropo a la platea: “Ustedes, los hombres campo, ponen la esperanza”.
“Dada la emergencia, les he tenido que pedir este último esfuerzo temporal, temporal, de este impuesto que es malísimo y perverso porque va en contra de lo que queremos”, dijo en referencia a los derechos de exportación que el macrismo puso en marcha para reponer los dólares que las reservas del Banco Central perdieron durante las sucesivas fugas de los últimos meses.
Tal como lo hizo la semana pasada, les prometió que, a modo de compensación, las empresas agropecuarias tendrán “toda la autoridad” para “sentarse a la mesa” de decisiones para pedirle cuentas al gobierno sobre “si se cumplen o no con las reformas estructurales” prometidas.
Además -y sin aclarar que en sus dos años y medio de gestión Cambiemos tomó más deudas que los gobiernos de los últimos 16- Macri reiteró la necesidad de salir de la lógica “que nos hizo creer que somos vivos y que podemos vivir de prestado” y prometió que “si resolvemos esto, vamos a lograr que la Argentina tenga un sistema financiero local que permita financiar” a sus propios productores y salir “del flagelo de la inflación”.
Dijo también que esos objetivos se logran “cambiando la actitud” de pesimismo y dijo que uno de los puntos que hay que debatir es la creación de “convenios laborales modernos”, porque “la mejor manera de proteger al trabajador es que tenga un trabajo formal”. De hecho, el agropecuario sigue siendo el sector con mayores índices de trabajo en negro; el último dato oficial suministrado por el ex Minsterio de Trabajo indicó que la informalidad seguía por encima del 40 por ciento.
El cierre del discurso de Macri fue una enfática defensa a su política de “equilibrio presupuestario”, que consiste en que los gastos del Estado no estén por encima de los ingresos al erario público; tal como a finales de la década del ’90 lo propuso el plan “déficit cero” con que el ex ministro Domingo Cavallo puso en marcha una dura política de ajustes y despidos.
El Gobierno nacional se endeuda por $60 mil millones con una tasa de interés del 60%

Se trata de deuda de corto plazo y con una tasa similar a la inflación mensual que se espera para agosto.

El Gobierno dispuso la emisión de unas Letras del Tesoro por un monto total de 60 mil millones de pesos, con vencimiento en diciembre de este año y una tasa de interés equivalente al 60% anual.
La medida fue publicada este jueves en el Boletín Oficial, y establece la emisión de Letes capitalizables en pesos con una tasa del 4 por ciento mensual, lo cual arroja un equivalente al 60% anual.
El interés dispuesto es similar a la inflación esperada de agosto, luego de la disparada de los precios por la suba del dólar, que llegó a los casi 40 pesos el mes pasado.
La deuda se terminará de devolver en diciembre de este año, en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que adelante los 50 mil millones de dólares acordados en el programa de junio, de forma tal de evitar un posible default. A cambio de eso, el Gobierno promete llegar al "déficit cero" en 2019, lo que implica un recorte de alrededor 450 mil millones de pesos en relación al presente año.
Durísimo: tarjetas de crédito cobran hasta el 100% de interés

Tras la crisis cambiaria que generó el Gobierno y la nueva política monetaria, abonar en dos cuotas pasó a tener un costo total mayor al 97%.

En el contexto de una economía cercana a una recesión, pagar con tarjeta de crédito es cada vez más caro. Desde la semana pasada, abonar en dos cuotas pasó a tener un costo financiero total (CFT) mayor al 97%.
En mayo, con la fijación de la tasa de referencia del banco Central al 40%, pagar en dos cuotas pasó a tener un CFT del 69%, mientras que en agosto se disparó al 78%. Tras la megadevaluación y la suba de la tasa monetaria al 60%, el costo se elevó al 97,4%.
¿Cómo calcular el costo total de la tarjeta? En principio, no debe tenerse en cuenta la tasa nominal anual (TNA), como suele hacerse. En el caso de que se contemplara solo la TNA, el costo sería del 65%, pero este solo es el valor bruto, no el neto. En realidad, la tasa efectiva anual es del 84,5%, y a esa cifra debe sumarse el IVA del 10,5%. Por lo tanto, el costo financiero total asciende al 97,4%.
Por otra parte, el pago en seis cuotas tiene un CFT del 99%, cuando en mayo era de 69%. Mientras tanto, el abono en un plan mayor a seis cuotas se elevó al 108% desde la semana pasada, y hace cuatro meses era del 77%.
Peores números presentan el pago en más de 12 cuotas, cuyo CFT es del 108%, y los planes de 24 cuotas, con el 117% .
Acuerdo con el FMI: apelarán la desestimación de la denuncia penal contra Macri

El fiscal Jorge Di Lello volverá a pedir que se investigue si el Presidente abusó su autoridad al firmar el préstamo condicionado con el Fondo.

El juez Julián Ercolini desestimó la denuncia contra Mauricio Macri por abuso de autoridad al firmar el préstamo con el FMI. El fiscal Jorge Di Lello apelará la decisión por considerarla prematura.
El ex diputado Claudio Lozano y el abogado Jonatan Baldiviezo denunciaron al Presidente por pedir el crédito de U$S 50.000 millones con el Fondo sin contar con el aval del Congreso. El Legislativo debe autorizar cada incremento del pasivo estatal, como explicita el artículo 75 de la Constitución Nacional. Pero el Gobierno se negó a tramitar las vías administrativas antes de que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el ex titular del Banco Central rubriquen el préstamo condicionado con la directora gerente del organismo, Christine Lagarde.
La delegación de la atribución de contraer empréstitos a la Casa Rosada había sido entregada en 1992 mediante el artículo 60 de la ley de administración financiera (24.156), pero perdió vigencia cinco años después de la promulgación de la reforma constitucional de 1994. En la modificación de la carta magna se condicionaron las delegaciones a que se establezcan plazos y objetivos específicos.
Existieron prórrogas legales a la entrega de facultades, pero la última de ella se decidió el 24 de agosto de 2009 y por un solo año. Por esto, los denunciantes aclararon que el Gobierno "no cuenta con autorización para acordar y ejecutar el acuerdo stand by entre el Poder Ejecutivo y el Fondo".
Posterior a esto, en 2014 el Congreso formuló el Digesto Jurídico Argentino (DJA), que ordena las leyes nacionales vigentes y sistematizadas. Allí se había incluido el artículo 60 de la ley de administración financiera.
El magistrado Ercolini rechazó la posibilidad de que Macri haya incumplido norma alguna porque consideró que el DJA le brindaba al Ministerio de Economía superpoderes para cerrar el acuerdo. No obstante, el digesto fue observado y el pleno del Legislativo no lo aprobó, por lo que nunca entró en vigencia.
Di Lello apelará la resolución por entender que el juez se apresuró a tomarla antes de que se produzca prueba alguna, indicaron fuentes judiciales a El Destape. Tanto Macri como Dujovne fueron imputados por abuso de autoridad y violación del deber de funcionario público.
El Gobierno recortó $ 2.000 millones de educación y ciencia

Mauricio Macri podó los presupuestos del Ministerio de Educación y de la Secretaría de Ciencia para entregarle los fondos a las fuerzas represivas.

Tras oficializar la rebaja en la importancia que le brinda a Ciencia, que la degradó de Ministerio a Secretaría, el Gobierno le recortó su presupuesto. Lejos de construir 3.000 jardines de infantes, también le quitó dinero a la educación y a la Comisión de la Niñez. A cambio, amplió los fondos de las Fuerzas Armadas, a cargo de Oscar Aguad, y las de seguridad, que maneja Patricia Bullrich. En total, la Casa Rosada amplió el presupuesto en $ 42.000 millones.
En la decisión administrativa 1605/2018, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, desfinanciaron las carteras que no priorizan y abultaron las encargadas de la represión. El mayor recorte que se desprende de las 169 planillas anexas en el decreto se vincula a la educación, que dejó de contar con $ 1.666 millones.
Dentro de las obligaciones a cargo del Tesoro, el Ejecutivo le quitó $ 1.638 millones a la asistencia social que le entrega a las universidades nacionales. De estos, $ 946.170.394 eran transferencias del Tesoro a las casas de altos estudios que no llegarán y $ 692.593.432 eran por créditos internos.
El monto que en los papeles les envía a las universidades ya no el Tesoro, sino el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, fue achicado por los funcionarios en $ 27.424.650, pertenecientes al Fondo Nacional de Incentivo Docente y Compensaciones Salariales (FONID). Al mismo tiempo, el titular de la cartera que se niega a cumplir con la paritaria nacional docente recibió una ampliación de $ 15 millones para transferencias a instituciones de enseñanza provinciales.
El segundo sector más afectado es el de la ahora Secretaría de Ciencia y Tecnología, a la que le quitó $ 400 millones. A la ex cartera que administra Lino Barañao le redujo $ 53.000.000 previstos para actividades centrales, principalmente para actividades científicas o académicas.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) fue la más golpeada dentro de esta jurisdicción, a la que le sacaron $ 200 millones. El programa de Generación de Ciclos de Información Espacial Completos fue desfinanciado en $ 111.599.988, ya que le eliminaron $ 69.293.477 al proyecto de Misiones Satelitales (Etapa III) y $ 42.306.511 al proyecto de Desarrollo Integral del Sector Espacial Argentino (Fase I). El proyecto de Construcción de Inyector Satelital para Cargas Útiles Livianas, perteneciente al programa de Investigación y Desarrollo de Medios de Acceso al Espacio, fue podado en $ 100.400.012.
Además, al programa de Formulación e Implementación de la Política de Ciencia y Tecnología le sacaron $ 97 millones, cuyo 80% se explica por el menor monto para libros y revistas del sector. También le quitaron $ 50 millones a los préstamos a largo plazo al sector privado para la promoción de actividades científicas.
El Gobierno también decidió meter mano en los fondos para Políticas Federales para la Promoción de los Derechos de Niños y Adolescentes. De allí reasignó $ 2,8 millones, de los cuales $ 2.411.262
estaban destinado al mantenimiento y reparación de edificios.
Por el contrario, usó este dinero y un adicional para mejorar la contabilidad de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Seguridad, además, de obligaciones con diversos organismos internacionales.


Anses anunció que suspenderán el aumento a 140 mil jubilados por la Reparación Histórica

Son los que no ratificaron la aceptación de la propuesta del Gobierno y estaban cobrando sin haber hecho ningún trámite.

Desde Anses advirtieron que los jubilados que cobran la reparación histórica pero todavía no aceptaron la propuesta en la web del organismo o todavía no suscribieron el acuerdo, no percibirán el aumento de octubre.
Son un total de 140 mil jubilados y pensionados que perderán el beneficio que habían empezado a cobrar por el plan de reparación histórica sin haber hecho ningún trámite en forma previa.
No obstante, desde Anses aclararon que el adicional podría restablecerse si la persona firma el acuerdo pero no recuperaría los montos no cobrados mientras el plan no estaba formalmente aceptado.
Desde Anses advirtieron que los jubilados que cobran la reparación histórica pero todavía no aceptaron la propuesta en la web del organismo o todavía no suscribieron el acuerdo, no percibirán el aumento de octubre.
Son un total de 140 mil jubilados y pensionados que perderán el beneficio que habían empezado a cobrar por el plan de reparación histórica sin haber hecho ningún trámite en forma previa.
No obstante, desde Anses aclararon que el adicional podría restablecerse si la persona firma el acuerdo pero no recuperaría los montos no cobrados mientras el plan no estaba formalmente aceptado.


Los tomadores de créditos hipotecarios UVA en jaque por el descontrol inflacionario

Un sueño que quita el sueño

Al ritmo de la escalada inflacionaria y la devaluación, los créditos UVA para acceder a la casa propia se están transformando en una pesadilla. Una persona que se endeudó en un millón de pesos a 20 años en 2016 con una cuota mensual de 7.915 pesos pasará a pagar 14.220 y le deberá al banco un 72 por ciento más.

“Si no hubiéramos encarado la batalla contra la inflación no podríamos hoy estar ofreciendo créditos a 30 años”, indicó el ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, el 6 de abril de 2017 en relación al sistema UVA de créditos hipotecarios. Como el Gobierno viene perdiendo por goleada esa batalla, los tomadores de los créditos pagan las consecuencias. Una persona que sacó a fines de marzo de 2016 –cuando el programa fue lanzado– un crédito UVA a 20 años por un millón de pesos, pagaba una cuota de 7915 pesos. Hoy en día, su cuota mensual del crédito trepa a 14.220 pesos y le debe al banco 1.729.329 pesos. A su vez, quien quiere acceder a un crédito UVA a 20 años para cubrir el 80 por ciento de un departamento valuado en 100 mil dólares necesita en la actualidad tener un ingreso de 90 mil pesos.
Una de las claves de los créditos UVA es que la cuota, la deuda total y los intereses ajustan mensualmente con el CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), basado en el índice de precios minorista (IPC) del Indec. Al momento del otorgamiento del crédito, la cuota no puede ser superior a una cuarta parte del salario. El boom de los créditos UVA, que se dio en 2017 y hasta marzo de este año, se explica porque la cuota quedaba por debajo del valor del alquiler. Pero el desbarajuste macroeconómico detonó el riesgo inflacionario en manos del tomador.
El analista financiero Christian Buteler calculó que un crédito de 1 millón de pesos a veinte años otorgado el 31 de marzo de 2016 comenzó con una cuota de 7915 pesos. Ahora, la cuota está en 14.220 pesos (una suba del 80 por ciento) y el capital adeudado, en 1.729.329 pesos (72 por ciento más). “A dos años del sistema UVA es un hecho que empeoró la relación cuota-ingreso, porque la cuota ajusta por inflación. Además hay situaciones puntuales muy complicadas porque los salarios en algunos sectores estuvieron muy por debajo del promedio”, explicó a este diario Buteler.
Germán Muiño, economista del CEPA, detalla que “entre los trabajadores registrados, a dos años en promedio los salarios no perdieron mucho frente a la inflación. Pero en el último año quedaron abajo por 10 puntos y el panorama es peor para los meses que vienen. Hay convenios que no se sabe si abrirán, con lo cual quedaron con la pauta del 15 por ciento frente a una inflación que será superior al 40 por ciento. Entre los estatales, la pérdida de poder adquisitivo es notable. Pero además, la parte del salario que no se destina al pago del alquiler quedó muy afectada por las otras subas de precios. Para el que llegó muy justo al crédito UVA y no está entre los convenios laborales más privilegiados la situación es delicada”.
El sistema tiene una cláusula que establece que si el CER supera en 10 puntos a la variación salarial del Indec, se puede renegociar una extensión de los plazos de pago. “Por ahí se tenga que renegociar. Paro el crédito tampoco se puede alargar mucho más allá de los 65 o 70 años del tomador”, aclara Buteler. “Es un hecho el deterioro de las condiciones de pago para la mayor parte de los deudores”, coincide el economista Ariel Setton.
Comparaciones
Hay analistas que comparan el crédito UVA con el precio de la propiedad y con el alquiler y concluyen que los tomadores del préstamo salieron beneficiados. Matías Celasco Correa, analista de la consultora CBRE Argentina, publicó recientemente un artículo en el cual advierte que la cuota del préstamo UVA evolucionó de forma similar a un alquiler, con lo cual se mantiene por debajo de ese monto. Al respeto, Germán Muiño aclara que “para entrar al crédito se debe abonar al menos el 20 por ciento del precio de la vivienda, por eso no es directamente comparable con el alquiler. Hay riesgo de perder la vivienda por no poder pagar la cuota y el daño sería muy grande. Y vender la vivienda hipotecada puede no ser sencillo, no es para nada fácil vender al precio que se compró”.
Otros analistas festejan como un gran negocio hacer accedido a un crédito que ajuste por inflación y contar con un activo que en dólares no ha perdido valor. Destacan que hay una ganancia patrimonial. “Todavía los precios en dólares no bajaron, pero hay que ver qué pasa luego de esta última escalada del tipo de cambio. Puede haber un cambio hacia abajo en los precios, porque además el propio sistema UVA deja de traccionar”, indicó Setton.
Entre marzo y julio los créditos UVA cayeron en un 60 por ciento y todavía falta incorporar el impacto de la última corrida cambiaria. Como el boom de los UVA movilizaba los precios del mercado, la merma de operaciones puede impactar a la baja en los valores de los inmuebles en dólares, acortando la “ganancia patrimonial”. La suba del dólar, al elevar los precios en pesos de las propiedades, hizo que el piso de ingresos para acceder al crédito sea mucho más alto, con lo cual el sistema se volvió más restrictivo. Pero más importante aún, “el argumento del inversor no corre para muchos tomadores del crédito, para quienes el inmueble es su hogar. Y además, una cosa es el precio teórico y otra cosa es tener que vender efectivamente una propiedad”, dice Muiño.
Otra comparación posible es frente a una línea hipotecaria tradicional. Buteler calculó que en un crédito hipotecario del Banco Nación (que el gobierno discontinuó) por un millón de pesos a 20 años otorgado en marzo de 2016 la cuota inicial de 12.435 pesos ahora sería la misma y el capital adeudado habría bajado 1 millón a 973.658 pesos. Sin embargo, desde marzo de 2019 comenzaría a regir una tasa variable, lo cual encarecería el crédito. “Es relativo porque los que acceden a esos créditos están en la cúspide de la pirámide salarial, son otros sujetos”, dice Muiño.
La crisis de la economía macrista y los auditores del Fondo Monetario

El paradigma del Excel incompleto

El sistema de control de los auditores del FMI no activa una alarma cuando aumentan el desempleo o la pobreza. Solo se ocupa de monitorear la tasa de crecimiento y de inflación, el nivel de reservas, de gasto público y de déficit fiscal y el saldo de la cuenta corriente. En ese cuadro de situación, las políticas de ajuste suelen ser aplaudidas, mientras que la mejora del empleo suele generar sospechas de populismo.

Imaginemos con un poco de liviandad la rutina de un auditor del FMI o de otro organismo financiero internacional que viaja por el mundo, controlando los acuerdos entre los países emergentes o fronterizos y dicho organismo. Podemos verlo salir de Washington, tomar un vuelo en clase business que lo deja luego de varias horas en el aeropuerto de Nairobi, Zagrev o Buenos Aires, en dónde un chofer lo buscará para llevarlo al hotel de la cadena que suele frecuentar, en el cual lo espera una habitación con similares comodidades. Allí dejará su equipaje y partirá raudamente hacia la ronda de reuniones con “técnicos” del gobierno que probablemente tengan títulos de posgrado del nivel de los suyos e incluso hayan frecuentado las mismas universidades. A la tarde, antes de la cena de rigor en algún restaurante turístico de la capital, el auditor abrirá su laptop e ingresará en su planilla excel las 4 o 5 variables económicas obtenidas durante las diferentes reuniones y concluirá su informe.
Entre esas variables podemos suponer, siempre con un poco de liviandad, que incluya la tasa de crecimiento, de inflación, el nivel de reservas, de gasto público, de déficit fiscal y el saldo de la cuenta corriente, y en la misma sintonía podemos imaginar la ausencia de datos sobre la evolución del poder adquisitivo de las mayorías o del nivel de empleo. Es el paradigma del excel incompleto.
Variables
No existe una alarma en el sistema de control de nuestro auditor que se active a partir del aumento del desempleo, la pobreza o de una baja significativa del poder adquisitivo, como sí ocurre con cualquiera de los déficits o de la tasa de inflación, por ejemplo, cuyas subas pueden incluso frenar la asistencia financiera del organismo. El padecimiento social no figura como un límite infranqueable que incita a buscar otro método, a lo sumo formará parte de los famosos presentes calamitosos que garantizan futuros venturosos. Es más, las políticas cruentas hacia las mayorías suelen ser aplaudidas por “valientes” así como la mejora del empleo suele generar sospechas de “populismo”, un término vaporoso que sí enciende todo tipo de alarmas.
Los economistas conservadores suelen emular a ese auditor imaginario y seguir el paradigma del excel incompleto. No es que el empleo o el poder adquisitivo de los trabajadores estén fuera del universo de sus preocupaciones, sino que consideran que, poniendo en caja las variables que sí los preocupan, el resto se ordenará casi automáticamente. Que eso nunca haya ocurrido en Argentina o que se haya salido de la última crisis devastadora oponiéndose a las políticas preconizadas por el FMI no los desalienta.
Gasto público
Los llamados gobiernos “populistas”, más rudimentarios e impacientes que los economistas serios, prefieren incentivar el empleo y acrecentar el poder de compra de las mayorías de forma directa, con esos instrumentos que para la ortodoxia económica son sólo “artificios” e inclusive pueden llegar a tener la osadía de bajar el nivel de deuda externa. Una crítica asombrosa que presupone la existencia de un “Estado silvestre”, que pudiera no intervenir de una u otra forma en la economía. Si se toma en cuenta que en cualquier país serio, como esos que el presidente Mauricio Macri pide imitar, el gasto público no representa menos del 25 por ciento del Producto cuesta pensar que pudiera no interferir. De hecho, en el famoso modelo australiano que se dijo querer replicar, la participación de la administración nacional representa el 27 por ciento del PIB y, en el caso argentino, ronda el 26 por ciento, según datos del Banco Mundial.
Lo más notable de las directivas que los países en desarrollo reciben de los organismos internacionales a través de funcionarios como el que imaginamos y que ponen el acento en el déficit fiscal mucho más que en el empleo, es que suelen contar con el aval de los Estados Unidos, un país que históricamente se ha despreocupado por su descontrolado déficit (acumula 17 años consecutivos de déficit que ascienden al equivalente de 20 PIB actuales de Argentina) y que pone un enorme énfasis en el empleo. Tal es así que, desde la crisis del treinta, que la tasa de desocupación en Estados Unidos no traspasa la barrera del 10 por ciento (su máximo anual fue en 1982 con un 9,7 por ciento) y, en los primeros siete meses de 2018, consiguió bajar la tasa de desempleo hasta un nivel inferior al 4 por ciento. No es casualidad, aplicaron políticas de estímulo a su producción mucho más proteccionistas. Tampoco es que no existan economistas conservadores en Estados Unidos más atormentados por el déficit público que por el empleo o el poder adquisitivo de las mayorías pero, por suerte para aquel país, no cuentan con el poder de lobby que sí tienen acá. Lo mismo sucede con economías desarrolladas como Japón, Corea, la valorada Australia, Canadá y la gran mayoría de los países europeos que se desea imitar.
Nuevas amenazas
Es un caso similar a lo que ocurre con la famosa “teoría de las nuevas amenazas”, un concepto vago que incluye desde el terrorismo hasta el narcotráfico a través de la cual el Pentágono busca que las Fuerzas Armadas de la región intervengan en seguridad interior, tal como el presidente Macri lo acaba de anunciar, algo que el Departamento de Defensa nunca plantearía en su propio país. En efecto, así como Estados Unidos jamás permitiría que su ejército se encargue de combatir al narcotráfico dentro de sus fronteras pero busca que los ejércitos latinoamericanos lo hagan dentro de las suyas, también impulsa que los mismos países limiten sus déficits fiscales y sus políticas proteccionistas a favor del empleo, mientras que hace exactamente lo contrario en su territorio.
En rebeldía a esas presiones externas y de operadores locales, los gobiernos kirchneristas patearon la mesa y comenzaron a regular intensivamente el comercio y a preocuparse más en la generación de empleos que en el déficit fiscal. O sea, dejaron de seguir el consejo y empezaron a copiar el ejemplo.
Así, después de 13 años consecutivos con tasas de desocupación de dos dígitos, recién a partir del cuatro trimestre de 2006 (año en que se canceló íntegramente la deuda al FMI), el desempleo perforó la barrera del 10 por ciento (con un récord de 21,5 por ciento en mayo de 2002) y en un solo dígito pudo sostenerse por más de una década.
No parece ser un efecto de un fenómeno meteorológico que, tras dos años y medio de políticas mucho más preocupadas en la contracción del gasto público y la liberalización comercial y financiera que por la generación de empleos y mejora del poder de compra de los trabajadores (activos y pasivos), este año se vuelva a registrar un nivel de desempleo superior al 10 por ciento y un profundo deterioro de las condiciones de vida de la población.
Empleo
Al igual que con el desempleo, las políticas orientadas por el excel incompleto también impactaron negativamente en otros indicadores de precarización laboral. Uno muy importante porque revela la desprotección social es el trabajo no registrado. El mismo, en el tercer trimestre de 2003, había llegado a cubrir hasta el 49,5 por ciento de los trabajadores. En ese sentido, las desobedientes políticas K también consiguieron ir bajándolo hasta un mínimo del 31,5 por ciento en 2015. No obstante, el avance de la registración con sistemas alternativos, básicamente a través del monotributismo que no garantiza el acceso a derechos laborales básicos (como aguinaldo, vacaciones pagas, licencias, entre otros) y la estabilidad que sí posee en general un empleo asalariado registrado, erosionó la calidad del empleo.
Ese fenómeno fue particularmente intensivo en los últimos años. Según los registros administrativos de los sistemas de la seguridad social de la AFIP, el empleo asalariado formal en el sector privado (Cambiemos siempre renegó del empleo en el sector público, igual que los lobbistas del excel incompleto) alcanzó, en 2015, un promedio anual de 6.229.257 empleos y el promedio anual de 2017 fue de 6.228.193. Es decir, sus políticas provocaron la pérdida de 1064 empleos asalariados privados, sin contar el desastre que están originando en los últimos meses. El dato contrasta fuertemente con la cantidad de empleos asalariados creados en el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: 80.320 empleos en 2012, 45.492 (2013), 2803 (2014) y 114.692 (2015), de acuerdo a las estadísticas del actual Ministerio de Trabajo.
También ha sido muy grave la baja calidad del empleo creado en la gestión de Cambiemos. En julio pasado, Macri en una conferencia de prensa, sostuvo que en 2017 se crearon 700.000 empleos. De ese número, los registros del Ministerio de Trabajo indican que sólo 195.000 fueron registrados, de los cuales 128.000 corresponden a las distintas variedades de monotributo, 43.000 son asalariados privados (de esa forma, se recuperaron casi todos los empleos que se habían destruido en 2016) y públicos fueron 37.000.
La conclusión de estos datos es que más de medio millón de empleos habrían sido generados informalmente, si lo dicho por Macri fuera cierto (no lo rectificaron). O sea, después de más de una década de bajar el desempleo y reducir la participación del empleo informal sobre el empleo total, se habría dado un vuelco impresionante, gracias a las políticas del excel incompleto, que ni siquiera han podido exhibir una mejora del resultado del déficit fiscal primario (del financiero ni siquiera hablan). En efecto, según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda, en 2015, el déficit equivalía al 3,77 por ciento del PIB y, en 2017, fue del 3,83 por ciento.
Ajuste
Ahora bien, con el muy fuerte ajuste reciente del gasto público y los tarifazos y aumentos de los combustibles (bienes y servicios de consumo indispensable y altamente cargados de impuestos), seguramente el Gobierno podrá exhibir una reducción sustancial del déficit fiscal primario tal como sus funcionarios anhelan. Es una historia similar que la de fines de la Convertibilidad cuando en sus dos últimos años, a fuerza de reducciones salariales y de jubilaciones, se consiguió un superávit primario.
Frente a los obstinados fracasos de las políticas defendidas por los organismos financieros internacionales y por economistas conservadores en los últimos 40 años, tal vez haya llegado el momento de reconocer que, en realidad, el excel incompleto no falla jamás: es la realidad que se equivoca.
La trampa de las plataformas para trabajar

“La economía de la app es macrismo puro”

Para un chocolate de madrugada, cambiar de talle una remera o recibir “lo que sea” en pantuflas. El sueño de no salir más de la propia casa y de hacer de los caprichos propios órdenes que cumplen otros es la gran promesa de las aplicaciones como Glovo y Rappi. Llegaron a principios de 2018 a estas tierras y ofrecen un servicio de envíos en el que se presentan como intermediarios entre una “red de consumidores” y una “red de productores”.
Según los informes de las propias plataformas, sólo en la Ciudad de Buenos Aires, más de 10 mil personas fueron capacitadas en los últimos meses y se registraron como riders o glovers. Muchos de ellos son jóvenes y gran parte son migrantes.
Se los ve en la puerta del shopping del Abasto, en el parque Las Heras o la Plaza Serrano a la espera de un viaje. El clásico delivery o mensajero pasa a ser bajo esta jerga “transportador independiente”, y los trajes amarillos y naranjas empiezan a formar parte del paisaje, de Palermo al más allá.
El mecanismo es sencillo. La aplicación, en vez de enviarle el pedido a una pizzería asociada, se lo manda al rider. El delivery va al comercio, compra la pizza y la lleva a la casa del consumidor, quien paga el precio del producto más la propina. La otra opción es la modalidad de los “favores” o “antojos”, para comercios no adheridos y traslados de cualquier naturaleza. En estos casos, el glover recibe un valor por el envío y la aplicación se lleva un porcentaje variable.
Candela Díaz tiene 26 años. Fue glover durante cinco meses y después de su breve experiencia relata cómo el empleo que los primeros días la sedujo con la promesa de “libertad de movimientos” se fue tornando “una especie de túnel sin salida”: la empresa “te alquila la plataforma y, aparte, si querés, te pagás tu monotributo”.
A la caja amarilla que deben llevar obligatoriamente colgada de la espalda para transportar el pedido también hay que alquilarla, al igual que al cargador portátil para el teléfono. “Vos ponés tu bici o moto. Según el puntaje que tenés elegís una franja horaria para estar disponible para viajes. Si no la cumplís, te bajan el puntaje o tenés diferentes castigos. Y te puede tocar cualquier distancia.” En teoría, para quienes se mueven con tracción a sangre se reservan las distancias más cortas, pero eso no se cumple. “He llegado a hacer hasta diez kilómetros en mi bici destartalada, con una licuadora en la espalda. Si te quejás ante el moderador fantasma, te bajan el puntaje.” Después del primer mes de trabajo de Candela en Glovo, “empezó a entrar más gente y cada vez era más difícil elegir viajes de día. Al principio pagaban por hora. Después fue por pedido”.
La empresa se desliga hasta de proveer el casco: “No tenés ART, ni seguro médico. Si te lastimás, no se hacen responsables. Es común que te roben el celular, que es equivalente a lo que ganás por mes. Había un grupo de chat donde a veces te contestaban de la empresa pero si te quejabas mucho, te bloqueaban”.
Detrás de la muletilla de “ser tu propio jefe”, no hay en verdad ni autonomía, ni una puerta de escape a los mecanismo del disciplinamiento del trabajo asalariado, sino más bien ausencia de derechos básicos. El viejo-nuevo mundo del empleo precario que se presenta en el formato de las ya conocidas franquicias (Fridays, Subway, Grido) y de la economía de la plataforma, también llamada uberización, en los últimos años se volvió viral en Argentina.
“Como una de las tantas reacciones ante los despidos masivos, en los 90 se propagó un servicio con una lógica similar: la remisería” es el déjà-vu que trae Eduardo Chávez Molina, investigador del Instituto Gino Germani y especialista en temas de desigualdad. “Ahora, ante la crisis, proliferan estos modos de contratación que apuntan a la desregulación del trabajo a favor del capital. No es casual que en Argentina ya funcione la app para contratar ‘servicios docentes por hora’. La economía de la plataforma es macrismo en estado puro.” Eduardo está empezando un trabajo etnográfico no sólo para comprender qué modos de precarización laboral traen aparejadas estas plataformas, sino también la transnacionalización: “Son empresas muchas veces radicadas en paraísos fiscales. Casi no le tributan a Argentina. Pensemos por ejemplo en Airbnb: te llega la factura a nombre de una empresa radicada en San Francisco o Irlanda del Norte, uno de los países europeos con menor control tributario”.
A fines de agosto, por primera vez en la Argentina hubo un paro de trabajadores de plataforma. Los repartidores de Rappi se manifestaron frente a la sede de la empresa en Villa Crespo. Reclamaron por los permanentes cambios en las condiciones de trabajo. “Si nos consideran independientes, entonces, no nos controlen. Si nos controlan, que nos paguen como trabajadores dependientes”, argumenta Roger Rojas (35), uno de los empleados que se pusieron al frente de la huelga.
Los CEOs de Rappi y Glovo hablan de “economía colaborativa”, pero, para Roger, “si te controlan, si hay sanciones y despidos, no eres libre, ni un socio, es una relación de dependencia disfrazada y el Estado no está interviniendo”. El trasfondo de la huelga fue la decisión de Rappi de modificar las condiciones de prestación del servicio imponiendo a los más experimentados peores viajes y atraer a nuevos repartidores con viajes más rentables. Cuenta Roger que “se nos están acercando otros empleados de otras plataformas que funcionan bajo la misma lógica”. A los de Glovo hace poco “les prometieron una ART, pero fíjate qué tramposos: se lo tiene que pagar cada empleado y además Glovo cobra comisión por cada ‘cliente’ que le consigue a la aseguradora”.
Sigue Roger: “Desde que empezamos los reclamos, Rappi contraatacó con el ingreso descontrolado de personal: 150 por día. Cada vez tienes menos viajes. Tus días se reducen a estar unas once horas en la plaza esperando que te caiga una migaja. Te queda a fin de mes, si tienes suerte, dinero para pagarte una pieza. Es la esclavitud moderna”.
Si las plataformas no fijaran los precios, la jornada, los controles y la ejecución del trabajo, se podría hablar de los glovers como trabajadores autónomos. Pero, según explica el abogado laboralista Juan Ottaviano, eso no es lo que sucede: “Usar la tecnología para disfrazar relaciones de trabajo por relaciones autónomas no es nuevo. La novedad es que la economía de plataforma permite eficientizar mercados de transporte de productos y personas, o de servicios en general. ¿Es la tecnología en sí misma la que precariza? No. Se trata de relaciones de trabajo tradicionales en donde el avance tecnológico se usa para la intensificación del trabajo y la producción, como pasó siempre”. Para Otaviano este modo de proceder de las empresas “no es legal en ningún punto. Todos los tribunales del mundo desarrollado están fallando en el mismo sentido: es trabajo en relación de dependencia”. Y concluye Eduardo Chávez Molina: “Como consumidor te venden la ilusión de estar arribando al siglo XXI, cuando en verdad es la destrucción del Estado de Bienestar del siglo pasado. Primero caen en la volteada el joven y el migrante pero cuidado, consumidor, tarde o temprano te va a llegar a vos”.
El lapidario informe de The Economist contra Macri en el que anticipa que no seguirá como Presidente

El prestigioso medio económico descree que Macri pueda cumplir con sus metas fiscales y considera que su gobierno deja servida la vuelta del peronismo en 2019.

En un crudo informe, el medio especializado en economía y finanzas The Economist disparó duro contra la gestión de Mauricio Macri al frente de Argentina. Allí, pusieron en duda que el líder de Cambiemos sea capaz de cumplir con su promesa de déficit cero y considera que el devenir de su gestión desembocará en una vuelta del peronismo al poder a partir de 2019.
Inclusive, pone en duda lo que pueda ocurrir con la economía nacional a pesar de un posible nuevo acuerdo con el FMI. "Quizás el peso se fortalezca brevemente por el anuncio de ayuda del FMI, pero no hay que ser economista del Banco Mundial para entender lo que le hace a una economía una tasa de interés del 60% y una inflación del 30%", destaca el artículo.
Macri podrá conquistar la mente y los corazones de los técnicos del Fondo y de unos pocos inversores que buscan rédito de corto plazo, pero es difícil ver a Macri conquistando la mente y los corazones del argentino promedio", destacó. Irónicamente, la nota enfatiza que el Presidente tendrá que ser "Houdini" para cumplir con el superávit fiscal de 1% en 2020.
Inclusive, un inversor destaca que ve muy difícil que Macri pueda ser reelecto a menos que salga de su guión de austeridad, justamente lo que fue a ofrece al Fondo para que éste le adelante dinero y pueda evitar un default antes de las elecciones 2019.
Cómo ve el Wall Street Journal la crisis argentina en ocho gráficos contundentes

Sólo para locos, audaces o buitres

El diario de los inversores eligió resumir la situación del país en una serie de cuadros que muestran didácticamente la debacle de los indicadores económicos que pueden interesar a sus lectores.

Con una imagen de una pizarra de banco con la cotización del dólar a 39,80 pesos, y bajo el título "Cómo evoluciona la crisis económica argentina en curso", el principal diario económico de la plaza financiera de Nueva York, Wall Street Journal (WSJ), explicó el estado de la economía local a través de ocho gráficos simples pero contundentes (que se reproducen junto a esta nota).
Allí el lector (potencial inversor) de WSJ puede ver la evolución del tipo de cambio desde el inicio del año (17,21 pesos por dólar) hasta la última semana (bordeando los 40 pesos), el violento salto de la tasa de política monetaria del Banco Central desde el nivel de 26 por ciento al 60 actual; la disparada del stock de deuda externa por encima de los 250 mil millones de dólares; las oscilaciones de las Reservas Internacionales, la caída en el nivel de aprobación de la gestión oficial, la aceleración de la inflación, la reversión del crecimiento del PBI hacia la recesión actual, y la caída del valor de las acciones de empresas argentinas (ADR) que cotizan en Nueva York, comparado al índice de otros mercados emergentes.
Más que un informe, una advertencia. Y una pregunta que no se formula pero que deja flotando, implícita, casi retórica, el informe de WSJ: ¿Estaría dispuesto usted a invertir, o a mantener sus inversiones, en un país cuya política económica evoluciona de esta forma?
Total de la deuda externa hasta el primer trimestre de 2018

inflación

Aprobación de la gestión de Macri

Evolución de la tasa de referencia


Variación de la cotización del dólar

Evolución de las acciones argentinas

Nivel de reservas del Banco Central

Variación del PBI con respecto a 2017

Con bajo volumen de operaciones, la divisa retrocedió a 38,72 pesos

Tregua del dólar con alfileres

A la espera de novedades en las negociaciones entre el Gobierno y el FMI, el mercado se movió con escaso volumen y tendencia a la baja. El Banco Central no intervino y pudo recuperar 84 millones de dólares para las reservas.

El dólar finalizó ayer a 38,72 pesos para la venta, con un recorte de 56 centavos respecto del día anterior. Esta vez alcanzó el amague de una nueva intervención del Banco Central para contener una eventual disparada de la divisa. En la jornada previa el organismo había intervenido de manera directa, vendiendo dólares en el mayorista, para frenar la escapada, una operación que desde la firma del acuerdo con del Fondo Monetario aparecía vedada. Sin incidencia directa del Central, la divisa en el mayorista cedió 1,05 pesos a 37,35, lo que equivale a una baja de 2,7 por ciento. Tampoco hubo licitación previa de divisas, un mecanismo que impuso el titular del Central, el financista Luis Caputo, y que únicamente le permitió a los bancos un acceso más barato al billete verde. Las reservas finalizaron en 51.140 millones de dólares y sumaron 84 millones respecto de la jornada anterior.
Desde el 22 de junio, fecha en que arribó el desembolso de 15.000 millones de dólares del Fondo Monetario, el Central perdió 12.134 millones de reservas. El grueso se esfumó en licitaciones de divisas preanunciadas que bancos privados aspiraron casi en su totalidad sin lograr que se contenga la corrida. Bajo el argumento de que el FMI condicionaba su línea crediticia a un esquema de libre flotación del dólar, la autoridad monetaria encaró el mecanismo de licitaciones en momentos preestablecidos de la jornada. Sin embargo, en un escenario de constante tensión cambiaria, reflejo de la falta de confianza ante una política económica inconsistente, las licitaciones sólo permitían que bancos y empresas se aseguraran divisas a un precio inferior al que se ofrecía en el mercado en el momento. Todavía peor, el número de licitaciones y los montos fueron aumentando. Entonces un banco podía adquirir las divisas que licitaba el Central al mediodía y sobre el final vender y hacerse una diferencia. Luego recomprar en el último llamado que el BCRA hacía minutos antes del cierre de la rueda.
El fracaso de esta modalidad sui generis de intervención tuvo su peor momento la semana pasada, cuando el valor del billete verde pegó un salto de 35,5 por ciento, hasta tocar los 42,10 pesos, lo que obligó al Gobierno a renegociar el acuerdo con el Fondo y anunciar una serie de medidas de mayor ajuste y una tímida aplicación de retenciones a la exportación. Ayer se dispuso un plazo de cinco días para el pago de los 4 pesos por dólar de las exportaciones del complejo sojero (ver aparte). Y desde el miércoles el Central retomó las tradicionales intervenciones, en las que lisa y llanamente vende de manera directa dólares para equilibrar la demanda y contener el precio, lo que algunos analistas leyeron como una operación que fue convalidada por el Fondo. En la rueda del miércoles combinó ambas operaciones. Primero licitó 100 millones de dólares y luego entregó otros 135,1 millones en ventas directas en el mayorista.
En la jornada de ayer no hubo licitación y tampoco intervención. Esta vez bastó la posibilidad de que el Central interviniera para mantener la cautela en las transacciones, en un mercado que apenas movilizó 304 millones de dólares, una tercera parte de lo que se negoció en la jornada anterior. Durante la rueda hubo altibajos en los precios, pero en un margen acotado por la falta de profundidad del mercado, hasta que finalizó con un retroceso de 1,05 pesos a 37,35. Al público el precio se retrajo en 56 centavos, que se suman a los 51 que cedió el miércoles.
En el mercado paralelo, el denominado dólar blue bajó en cuevas del microcentro 80 centavos a 39,20 pesos, mientras que las operaciones de contado con liquidación, canal de fuga de divisas de inversores más sofisticados, promedió los 38,79 pesos, con un descenso de 40 centavos. La apuesta sobre el precio futuro de la divisa lo mantuvo cerca de los 40 pesos a fin de mes, aunque evidenció una baja de 90 centavos en la mayoría de los plazos. Según los contratos de dólar futuro transados en la plataforma del Rofex, que representaron el equivalente a 690 millones de dólares, la cobertura a fin de mes pactó en 39,55 pesos, mientras que para el cierre de octubre se acordó un tipo de cambio en los contratos de 41,30 pesos por divisa. Los contratos con vencimiento a fin de año se resolvieron en los 44,50 pesos.
Joseph Stiglitz sobre la crisis argentina

“Las medidas de Macri impondrán un alto costo a la gente común”

El Premio Nobel de Economía consideró que las políticas del PRO llevaron a “una situación extrema” y que el ajuste que propone el Gobierno “frenará la economía” y afectará fuertemente a la población. “Dada la magnitud de los errores cometidos, tendría que haber una quita de la deuda”, alertó.

El premio Nobel de Economía y ex economista jefe del Banco Mundial Joseph Stiglitz sostuvo que Argentina debería “incluir una reestructuración de la deuda”  entre las medidas necesarias para salir de la crisis a la que, a su criterio, la llevó la política del actual gobierno. “De lo contrario, los costos que probablemente se impongan a través de la austeridad serían demasiado grandes”, advirtió durante una entrevista con la cadena británica BBC Mundo. “Las medidas de austeridad que parece estar imponiendo (la política del gobierno de Macri) obviamente frenarán la economía e impondrán nuevamente un alto costo en la gente común”, agregó. “Al menos, aplazar los pagos inmediatos; pero sospecho, dada la magnitud de los errores económicos que se han cometido en los últimos años, que tendría que haber una quita en la deuda”, explicó luego.
Stiglitz, nacido en Indiana (EE.UU.) hace 75 años, ocupó los cargos de vicepresidente primero y economista jefe del Banco Mundial entre 1997 y 2000, cuando se alejó con fuertes cuestionamientos a las políticas de ajuste recomendadas por el FMI a los países de la periferia como salida a situación de elevado endeudamiento. Esta postura lo había enfrentado con el entonces secretario del Tesoro de Estados Unidos, Lawrence Summers, quien forzó su renuncia. Un año después, en 2001, Stiglitz era galardonado con el Premio Nobel de Economía.
“Lo que me preocupa es que, una vez que se crea una crisis, como parecen haberlo hecho estas políticas de mala gestión de una forma previsible, el margen de maniobra está muy limitado”, dijo a BBC Mundo refiriéndose a la situación actual de la Argentina. Consideró que la situación externa del país es mucho peor a la que habitualmente se da como referencia. “Hay mucho optimismo irracional, tanto de parte de los prestatarios como de los prestamistas”, opinó. Y consideró que un buen consejo para el presidente Mauricio Macri sería que piense en plantear la reestructuración de los  vencimientos de la deuda del país. “Si eso excluye a la Argentina de los mercados internacionales, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo”.
El catedrático de la Universidad de Columbia estuvo muy vinculado al proceso de renegociación de la deuda en default que planteó Argentina a partir de 2004. Fue un permanente defensor del derecho soberano de los países deudores a reestructurar el horizonte de pagos en función de sus necesidades de recuperación económica y social, y en ese plano apareció, en diversas oportunidades, enfrentado a las campañas lanzadas por los fondos buitre en contra del canje de deuda y reestructuración de pagos.
Stiglitz recordó durante la entrevista con BBC Mundo que, en un artículo publicado en junio de este año (con la colaboración del economista argentino Martín Guzmán), había señalado que “Macri, cuando llegó, confió demasiado en la idea de que habría un ingreso de capital de inversión extranjera. Y cometió un gran error al recortar los impuestos a la exportación, que eran una importante fuente de ingresos, al aumentar el déficit, el monto que tenía que tomar prestado, el costo de los alimentos, y reducir los salarios reales de los trabajadores (...). Pero por lo que visto, ahora subió impuestos a exportaciones como parte de un paquete nuevo. Si lo hubiera hecho originalmente, no estaría en la situación extrema que está ahora”.
Siguiendo en la misma línea del análisis, Stiglitz recordó que en aquel artículo “también opiné que una parte crítica del error (de la política) fue el enfoque excesivo en las metas de inflación. Los tipos de interés excesivamente altos atraen capital que viene por algún tiempo y luego se va. Lo que me preocupa es que una vez que se crea una crisis, como parecen haberlo hecho estas políticas de mala gestión de una forma previsible, el margen de maniobra está muy limitado”.
Según el Nobel de Economía de 2001, “las medidas de austeridad que parece estar imponiéndose obviamente frenarán la economía”, con costos sociales que “serían demasiado grandes”, a menos que el gobierno opte por “incluir la reestructuración de la deuda” en su plan, con una quita incluida, “dada la magnitud de los errores cometidos en los últimos años”.
“Los términos que Macri acordó con los “buitres”, el enorme obsequio después de que Argentina sacrificó tanto, creo que fue desmesurado y le planteó a Argentina un problema a futuro. Y luego los términos en los que pide prestado también son inquietantes”, señaló. “Cualquiera del lado del prestamista debería darse cuenta de que tal vez no era algo bueno. Obtuvieron tasas de interés más altas, una prima de riesgo, y cuando te pagan más por la prima de riesgo tienes que enfrentar el riesgo. Ahora es el momento. Si la reestructuración de la deuda excluye a Argentina del mercado internacional, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo”.
Al ser consultado sobre la probabilidad de contagio de la crisis en Argentina, respondió: “Este es un problema particular para Argentina, pero una gran crisis para Argentina podría claramente afectar a los otros países a través de varios canales. Hay varios países, no voy a mencionar sus nombres, que creo que pueden estar maduros para una crisis. Si hay un par de ellas en un periodo corto, es un efecto multiplicador y podría crear una crisis en los mercados emergentes”.
Inflación descontrolada: en septiembre, será la más alta de todo el año por la devaluación

Economistas esperan que el piso inflacionario de este mes sea de, al menos, 5%, por la fuerte corrida cambiaria que llevó al dólar a 42 pesos.

La crisis económica no da tregua: según pronostican especialistas, la inflación en septiembre será la más alta de todo el año, con un piso de por lo menos 5%. Entre las principales razones está la feroz corrida cambiaria de fines de agosto, que llevó el dólar a un récord de 42 pesos la semana pasada.
Sólo durante la primera semana de septiembre ya se dio un aumento del 2,5% en los precios de supermercados, lo cual, antes del incremento de la divisa estadounidense, se daba en un mes entero, según informó BAE Negocios. Los aumentos generados por este fenómeno tendrán su mayor impacto en los alimentos, debido a las subas en el combustible y el nuevo tarifazo en el transporte público.
La previsión de la inflación en septiembre del economista Lorenzo Sigaut Gravina, de Ecolatina, ronda el 6%. Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma, pronosticó un 5% y, en cuanto a la interanual de diciembre, espera que esté entre el 43% y el 45%, por encima del 42% que prevé el Ministerio de Hacienda para este año.
Para el director de FyE Consult, Hernán Hirsch, el aumento inflacionario para septiembre estará entre el 5 y el 6%. "Es una brutal aceleración que se da por los combustibles, los cigarrillos y el proceso de devaluación, en un escenario en donde se acumularon sucesivos saltos", indicó a BAE.
Por su parte, Caamaño Gómez planteó que el traslado a precios de la devaluación del peso y del aumento de la nafta “va a durar varios meses” ya que “fue grande la corrección del tipo de cambio y se da en un contexto de actividad y cadena de pagos golpeadas”. “Va a ser progresivo el traslado. Más aún con el impacto en combustibles, que pega en fletes y de ahí en todos los bienes", afirmó.
En una semana se fueron más de U$S700 millones de los bancos

Según datos del Banco Central, la gente aceleró el retiro de depósitos en dólares del sistema financiero.

El retiro de dólares del sistema financiero por parte de los ahorristas se profundizó con la corrida cambiaria. Según los propios datos que da el Banco Central, salieron entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre más de 700 millones de dólares.
De acuerdo al informe monetario diario, los depósitos en dólares pertenecientes al sector privado alcanzaban los U$S28.580 millones el lunes 27 de agosto. Una semana exacta después, el lunes 3 de septiembre (último dato disponible), ese monto descendía a los U$S27.856 millones. Unos 724 millones de dólares menos en cinco días hábiles.
Este monto representa una caída del 2,5% en una semana, en momentos en los que la divisa norteamericana pegó un fuerte saltó y se escapó de los 30 a los casi 40 pesos.
En un primer momento, los ahorristas pasaron de tener sus depósitos en pesos a hacerlo en dólares, pero dentro del sistema financiero. Ahora, comenzó un goteo de de dinero hacia afuera de los bancos, en momentos en donde la economía macrista tiene su mayor momento de incertidumbre.
Mientras tanto, el dólar mantiene dos días de calma pero a costa de una pérdida constante de reservas. Entre el lunes 3 y el miércoles 6 de septiembre, el Banco Central perdió más de 1.600 millones de dólares, pasando de U$S52.661 millones a U$S51.052. En el período analizado en el informe monetario del Central, la caída de las reservas fue de 2.765 millones.
El Banco Central cambió el modo de intervención en el mercado

Arsenal para frenar el dólar

La autoridad monetaria sorprendió en la city con la liquidación directa de reservas para detener la corrida, sumando este instrumento que hasta ahora le había vedado el FMI. Con ello logró bajar la divisa a 39,28 pesos. Las reservas cayeron 394 millones.

El Banco Central potenció su apuesta para sostener el dólar debajo de los 40 pesos. En la jornada de ayer, luego de casi 4 meses de intervenir con un esquema de subastas, se vendieron divisas en forma directa en la plaza cambiaria para moderar la expectativa de devaluación. El dólar se ubicó en 39,28 pesos, con una disminución de 51 centavos. Esta nueva estrategia del Central, que implicó una oferta de 235 millones de dólares de las reservas, no pasó desapercibida en la city porteña. El Fondo Monetario podría haberle dado el visto bueno al equipo económico para emplear una mayor cantidad de dólares para contener la presión con el tipo de cambio. Las reservas volvieron a bajar en 394 millones de dólares y cerraron en 51.052 millones.
El viaje del equipo económico esta semana para reunirse con los técnicos del FMI apuntó en una doble dirección. La primera fue conseguir un adelanto de dinero para cubrir las necesidades financieras de 2019. Dujovne mencionó que en un mes habrá novedades (ver página 7). El otro punto de negociación importante fue conseguir el aval del organismo para usar divisas para intervenir en forma más fuerte en la plaza cambiaria y evitar nuevas corridas. El Fondo se había mostrado inflexible hasta el momento pero parece que ayer hubo un guiño a favor del Central.
Operadores de la city le dijeron a este diario que es una señal para mirar con atención: la última vez que la autoridad monetaria vendió directamente dólares en el mercado (en lugar de las subastas diarias) fue el 13 de junio pasado. “El cambio de estrategia es el dato de la jornada. Si a partir de ahora el Central tiene dólares disponibles para mantener el tipo de cambio en torno a 40 pesos, la tasa de interés del 60 por ciento en pesos prometida hasta diciembre se vuelve muy atractiva”, indicó un agente de bolsa, quién aseguró que recibió más de un llamado de clientes preguntando por instrumentos en moneda local. “Es Argentina y hasta que no pase algo la volatilidad va a ser muy raro que haya ventas de divisas para apostar por la tasa. Los stocks nadie los toca. Pero puede pasar que el flujo de nuevos ingresos se empiece de volcar en una parte a activos en pesos. Hasta ahora iba todo a instrumentos dolarizados”, aclaró.
El Banco Central no escatimó en recursos para intentar contener la divisa. Realizó la venta de 235 millones de dólares en forma directa en la plaza cambiaria, mientras que ofertó además 100 millones de dólares a través de una subasta. El precio promedio al que se subastaron esas divisas fue de 38,89 pesos. La cotización del tipo de cambio con el que operan los mayoristas cerró la jornada en 38,40 pesos, al disminuir 48 centavos. El volumen operado fue de 458 millones, de los cuales más de la mitad fueron ofertados desde las cuentas de la autoridad monetaria. El Banco Nación y otras entidades públicas colaboraron con el Central vendiendo moneda extranjera.
La preocupación con el dólar no fue solo por la falta de confianza en el peso como en las últimas semanas. Las principales economías emergentes se mostraron ayer muy volátiles en materia cambiaria y entre los analistas financieros de los medios especializados empezaron a hablar de efecto contagio de las devaluaciones. El dólar se mostró inestable en Brasil, Colombia, Chile, Perú y México. Bloomberg envió por la mañana a sus clientes un informe mostrando que el índice con el que se mide la debilidad de las monedas emergentes contra el dólar (MSCI Emerging Markets Currecy Index) alcanzó su peor performance desde mayo de 2017.
Las economías en desarrollo están en una situación complicada para enfrentarse a las depreciaciones de sus monedas. La amenaza latente de Estados Unidos sobre la suba de la tasa de interés, el pico de deuda externa que se acumula en los países emergentes, los déficit de cuenta corriente que no existían hace una década y el desequilibrio de las cuentas fiscales reducen el margen de maniobra. La posibilidad que se retroalimenten estas devaluaciones entre los países asiáticos, latinoamericanos y africanos puede tener consecuencias impredecibles para la arquitectura financiera internacional. La Argentina si no modifica sus políticas de libre apertura de capitales es el país más expuesto a una ola de volatilidad cambiaria global.
Macri habló 15 minutos con Trump por teléfono

Un ruego a la distancia

En medio de la debacle económica el Presidente argentino se comunicó son su par de los Estados Unidos. Trump manifestó su respaldo “durante este momento tan difícil”. Horas después Dujovne se reunió con el FMI, pero no fueron tan elogiosos.

“Hablé con el presidente de la Argentina, Mauricio Macri, y reafirmé el fuerte respaldo de los Estados Unidos a la Argentina durante este momento tan difícil”, sintetizó Donald Trump en un comunicado. Horas antes del encuentro del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, con el Fondo Monetario Internacional, la palabra de Trump fue leída con beneplácito desde la Casa Rosada. La escalada del dólar que no cede junto a todos los indicadores económicos en retroceso jaquean a la administración de Cambiemos.
“Confío en el liderazgo del presidente Macri, y recomiendo encarecidamente y apoyo su involucramiento con el Fondo Monetario Internacional para fortalecer las políticas monetarias y fiscales de la Argentina para hacer frente a los desafíos económicos actuales del país”, abundó Trump después de insistir con la calificación de la Argentina como “socio estratégico” de Washington y ensalzar el “excelente trabajo” de Macri.
Desde la Rosada informaron que ambos jefes de Estado “tienen previsto seguir manteniendo un contacto fluido y expresaron sus deseos de volver a encontrarse en los márgenes de la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York a fines de septiembre”. Confirmaron que “Macri conversó por más de 15 minutos con Trump”, desde su despacho. Según se indicó, Trump ratificó que llegará a la Argentina  en visita de Estado en noviembre en el marco de la Cumbre de Líderes del G20, en Buenos Aires.
El ministro de Interior, Rogelio Frigerio, aseguró que el presidente Trump manifestó “apoyo total” a la gestión económica que encabeza Dujovne. “Esperamos poder cerrar un acuerdo complementario que le brinde a la Argentina la posibilidad de cerrar su programa financiero hasta el 2020. Es una noticia que está esperando el mercado y va a servir para salir de este clima de incertidumbre”, dijo el ministro desde la Casa Rosada.
Según Frigerio, la crisis financiera que atraviesa el Gobierno es “una crisis de confianza” por lo que “no alcanzan” los mensajes que se le den al mercado para llevar tranquilidad. “No alcanza con que le digamos al mercado lo que vamos a hacer están esperando que concretemos estas cosas”, reconoció el funcionario.
El discurso de Macri de anteayer no calmó a los mercados. El lunes tuvieron un respiro por el feriado en los Estados Unidos, pero ayer volvíó a manifestarse la desconfianza. El Banco Central subastó 500 millones de dólares de los cuales vendió casi 400 para lograr que la divisa cierre apenas por debajo de los 40 pesos. En Wall Street las acciones argentinas continuaron en el tobogán y los pronósticos de las consultoras especulan con la suba continuada del dólar y la inflación.
Más allá de la grandilocuencia de las palabras de Trump, Dujovne al término de su encuentro con la titular del FMI, Christine Lagarde, exhortó a los argentinos a tener paciencia porque el nuevo acuerdo con el organismo de crédito llevará tiempo. Hace apenas tres meses que firmaron un primer acuerdo de emergencia ante el descontrol de la economía argentina y ya liquidaron los 7500 millones de dólares de la mitad del anticipo en tratar de contener la estampida del dólar que pasó de 24 a casi 40 pesos en ese lapso.
Dujovne reconoció que el nuevo acuerdo con el FMI demorará de dos semanas a un mes

“Los argentinos tienen que tener paciencia”

El ministro de Economía se reunió en Washington con la titular del Fondo Monetario, Christine Lagarde, en el inicio de las negociaciones para un nuevo convenio con el organismo. El recibimiento fue frío y le anticiparon que llevará tiempo.

Apenas tres meses después de haber concretado un acuerdo de emergencia con el Fondo Monetario Internacional, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, inició ayer en Washington las negociaciones para un nuevo entendimiento. La aspiración del Gobierno, según dijo el funcionario tras su encuentro con la directora gerente del organismo, Christine Lagarde, es poder firmar el nuevo convenio en la segunda quincena de septiembre, tras la asamblea anual del FMI. Por ahora no hay montos ni precisiones que se puedan informar, indicó Dujovne, pero sostuvo que existen expectativas de llegar a buen puerto. Con el mismo tono, el Fondo expresó en un comunicado que mantiene su apoyo a los intentos de Argentina de encarrilar su economía. “Hay que tener paciencia porque llevará tiempo hasta que se aprecie el nuevo escenario en los indicadores financieros”, recomendó Dujovne a los argentinos, mientras el dólar no para de dar saltos.
El acuerdo anterior con el Fondo Monetario quedó sepultado por la imposibilidad del Gobierno de cumplir las metas comprometidas. Desde que se firmó hasta la fecha, el dólar escaló de 24 a casi 40 pesos, el riesgo país subió de 400 a casi 800 puntos, las reservas del Banco Central cayeron en 11.830 millones de dólares y la recuperación de la confianza de agentes financieros y la ciudadanía en general no se produjo en lo absoluto. Ese fracaso derivó en una agudización de la crisis que ubica a la economía en una situación de máxima tensión y al Poder Ejecutivo en medio de un tembladeral político. Por todo ello, el recibimiento del staff del FMI a la delegación encabezada por Dujovne estuvo lejos de ser cordial. Antes de la primera reunión entre el ministro y Lagarde, que se concretó por la tarde, fuentes del organismo hicieron saber a la agencia de noticias Reuters, de marcada influencia en los circuitos financieros, que “es demasiado pronto para hablar de detalles o cronograma de un nuevo programa económico con el país”. En buenos términos, la Argentina de Macri deberá dar pruebas de que cumplirá con un fuerte ajuste del gasto público, así como asumir duras exigencias del FMI para aspirar a nuevos desembolsos del organismo. Entre ellas, reformas estructurales como un aumento de la edad jubilatoria, cambios en el sistema de seguridad social y mayor flexibilización laboral.
Dujovne encabezó la delegación y para sorpresa de todos, no lo acompañó el presidente del Banco Central, Luis Caputo, quien estaba previsto que formara parte de la comitiva. Esa baja de último momento fue explicada por el Gobierno como una decisión de Macri para que se quedara a dirigir las operaciones cambiarias frente a la corrida del dólar. De hecho, ayer la autoridad monetaria volvió a intervenir con 358 millones de dólares y ni así consiguió evitar una nueva suba del billete verde, a 39,79 pesos. Otras versiones aseguraron que Caputo no fue a Washington por las diferencias que mantiene con Dujovne sobre cómo manejarse con el dólar. El ministro sería más permeable a aceptar el planteo del FMI de que la divisa flote con menos intervenciones oficiales y Caputo buscaría restarle volatilidad a la divisa. Lo cierto es que el Gobierno otra vez no cumplió lo anunciado, alimentando rumores y especulaciones en una city porteña que ya es un hervidero.
La delegación argentina estuvo compuesta por Dujovne junto a sus secretarios Santiago Bausili, Rodrigo Pena y Guido Sandleris. Por el Banco Central estuvieron Gustavo Cañonero y Pablo Quirno. Tras la entrevista con Lagarde, Dujovne afirmó en rueda de prensa: “Fue una muy buena reunión”: “Pretendemos que (el acuerdo) sea votado en el board en la segunda mitad de septiembre y para eso tiene que haber acuerdo técnico antes. Tiene que pasar por los distintos departamentos del Fondo. Por más que logremos entendimientos previos, luego todo requiere un proceso formal para que tenga acuerdo”, reconoció. Eso lleva los tiempos a la segunda quincena del mes o hacia fin de mes.
“Se trata de mejorar los términos del acuerdo firmado en junio de manera de reforzar el programa. La Argentina ya dio pasos en los últimos días con el anuncio de medidas fiscales. Estamos conversando sobre cómo seguir avanzando para que todo el apoyo de la comunidad internacional pueda materializarse en una clara mejora en los indicadores financieros en Argentina”, señaló el ministro. “Estamos viendo una mejora en los indicadores de solvencia externa”, completó el ministro, quien pidió: “Tener paciencia”. En este contexto, fue consultado sobre la nueva suba del dólar, además de la caída de la bolsa y de lo bonos soberanos. Frente a ello, respondió: “El inicio de la negociación se da en un día muy malo para los mercados emergentes en general (...) Tenemos que tener paciencia porque va a tardarse en ver en los indicadores financieros”.
Por su parte, Lagarde aseguró a través de un comunicado que hubo “avances” y señaló que el “diálogo continuará ahora a nivel técnico”. “Nos reunimos para iniciar conversaciones sobre cómo el fondo puede brindar un mejor apoyo a la Argentina frente a la renovada volatilidad financiera y un entorno económico desafiante”, manifestó la francesa. Y agregó: “Hemos hecho avances durante nuestra reunión y trabajaremos juntos para fortalecer aún más el programa de las autoridades argentinas respaldado por el FMI. Nuestro diálogo continuará ahora a nivel técnico”.
Fuerte suba del dólar mayorista a pesar de la intervención oficial por 368 millones. El minorista cerró en 39,79 pesos

Ventas del Banco Central que no paran la corrida

Una jornada negra para la autoridad monetaria. Pérdida de reservas por 947 millones de dólares. Caen los depósitos en dólares en el sistema. Pese a ventas del BCRA al mercado por 368 millones, el dólar mayorista trepó casi 1,50 peso.

Las autoridades políticas y económicas no pudieron evitar ayer otra jornada caliente en materia cambiaria, a la que no pudieron eludir ni siquiera con los elogios y buenos augurios del presidente de Estados Unidos. La corrida contra el peso continúa y llevó la cotización de la divisa a un nivel de 40,16 pesos en bancos al promediar la jornada. El Banco Central pudo conjurar parcialmente el impacto inundando de dólares la plaza mayorista, incluso en los últimos tres minutos de la rueda para fijar un precio de cierre por debajo del que el mercado venía señalando. Al costo de desprenderse 368 millones de dólares y un esfuerzo por postergar parte de las presiones al día de hoy, fijó valores finales de 38,88 pesos en el mercado mayorista y 39,79 pesos en pizarras de venta al público. Con todo, con subas importantes respecto del día lunes: 1,48 pesos en el mayorista (3,9 por ciento) y 75 centavos en el precio al público (1,9 por ciento). El otro signo de alarma lo dio el Banco Central con su estadística de saldos de cuenta en dólares del sector privado; desde el miércoles 29 al viernes 31 (último día informado), en dos jornadas, se fueron del sistema 509 millones de dólares.
La presión de entidades financieras del extranjero, empresas locales y particulares por dolarizar sus respectivas carteras (cambiando pesos por dólares, o vendiendo acciones de empresas argentinas para comprar divisas y fugarlas) mantuvo la misma tendencia que la semana pasada, pese a la palabra del presidente, los gestos por mostrar voluntad para alcanzar el equilibrio fiscal y el viaje a Washington del ministro de Hacienda para negociar cara con el FMI el pedido de adelanto de fondos para los próximos meses. Los operadores del mercado opinan (y las estadísticas lo corroboran) que no se está negociando grandes volúmenes en el mercado cambiario, “pero no hay oferta genuina de dólares para atender la demanda”. Esto quiere decir que no arriban inversiones del exterior para colocaciones en pesos (las tasas del 60 por ciento ya no alcanzan para atraerlas) ni hay liquidaciones de exportadores en montos significativos. En sustitución de esa falta de oferta, es el Banco Central el que acude para atenuar la apetencia de los compradores cuando observa que se le escapan los valores. Así lo volvió a hacer ayer, con dos subastas de divisas a lo largo de la jornada. La escalada en el mercado mayorista (MULC, mercado único libre de cambios) parecía imparable a la mañana. De los 37,40 pesos por dólar en el arranque, trepó rápidamente a los 39 pesos antes del mediodía, mientras que en las pizarras de los bancos privados se ubicaba por encima de los 40 pesos. El Banco Central salió a hacer una primera subasta de dólares, ofreció 100 millones a 39,12 pesos, le compraron la totalidad y la avidez del MULC pareció satisfecha por un rato. Pero volvieron las presiones en las horas siguientes y la autoridad monetaria anunció una nueva subasta, sobre el cierre (a las 14,57 horas) y a una cifra millonaria: 500 millones de dólares. Recibidas las ofertas, estableció un precio de corte de 38,91 pesos y tomó las propuestas de compra por debajo de ese valor, que sumaban 258 millones de pesos. El sofocón había pasado, pero al costo de perder 358 millones de dólares en la jornada, y habiendo admitido un salto de casi 4 por ciento en el valor mayorista y de casi 2 por ciento al público.
La fuga de divisas del sistema se está viendo reflejada en otros dos datos: la pérdida de depósitos en dólares de los bancos y la caída de las reservas internacionales. Esta última es un dato recurrente, incluso tras la llegada del primer tramo del préstamo del FMI. El 22 de junio, Argentina recibió alrededor de 15 mil millones de dólares del organismo. Desde esa fecha, las reservas internacionales cayeron, hasta ayer, en 11.831 millones. Sólo ayer se fueron 947 millones y en las dos jornadas transcurridas de esta semana, las salidas sumaron 1219 millones. El saldo reservas al cierre de ayer fue de 51.443 millones de dólares, de las cuales más del 60 por ciento son indisponibles.
El otro dato es más novedoso, puesto que hasta el 24 de agosto se registraban saldos récord de dólares en cuentas bancarias. A partir del lunes 27 de agosto, la tendencia se revirtió. Ese lunes, las cuentas de particulares sumaban 28.580 millones de dólares. El miércoles 29, se contabilizaban 28.564 millones. Dos días después, el viernes 31, las estadísticas del Banco Central ya reflejaban una fuerte caída: 28.055 millones de saldo, la pérdida en tan sólo dos jornadas sumó 509 millones de dólares.
Es el último dato registrado, pero los resultados en Reservas pueden estar reflejando que la tendencia se mantuvo este lunes y martes. Sin resultados por ahora en Washington, todavía con el Banco Central como único oferente de divisas, se esperan más días calientes en las próximas jornadas.
Nuevos cambios en el Relevamiento de Expectativas de Mercado

Toda estimación puede ser peor

El grupo de consultoras de la city y bancos, que participan del juego de proyectar las principales variables macroeconómicas, anticipan un mayor deterioro. Dólar a 50 pesos para fin de año e inflación de 40,3 por ciento en 2018.

Más inflación, un dólar más alto y una mayor caída de la economía. Esas son las estimaciones de un grupo de consultoras de la city y de bancos, de acuerdo a los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central. En este año, no hubo mes en que no hayan tenido que ajustar sus pronósticos ante el despliegue de la actual crisis. Así, el promedio de las proyecciones, a esta altura, lo que no significa que el próximo mes sean modificadas para peor, es un dólar de 41,9 pesos promedio para fin de año, mientras la inflación sería de 40,3 por ciento para todo el 2018.
La estimación para diciembre de 2019 es un dólar trepando a 50 pesos, que según el informe del BCRA se debe a que “en el marco de la coyuntura cambiaria actual, las expectativas sobre el nivel de tipo de cambio nominal mayorista promedio mensual se corrigieron al alza para todos los períodos relevados respecto de la encuesta previa”.
El informe destacó para este año que “la inflación nivel general proyectada por los participantes subió a 40,3 por interanual”. En tanto, para los próximos doce meses la inflación pronosticada ascendió a 31,5 por ciento interanual, mientras que para los próximos 24 meses se elevó a 21,2 por ciento. “Los analistas esperan que, tras un aumento transitorio en lo que resta del año, la inflación general y núcleo se reduzca hasta ubicarse en 2,0 por ciento mensual en enero y febrero de 2019”, señaló. Para 2019, la expectativa de inflación alcanzó 25,3 por ciento para el nivel general y 24,5 por ciento para el núcleo.
En este juego de ciencia ficción que consultores y el Banco Central se entretienen, presentaron que para 2020 la variación prevista para el nivel general de precios “se corrigió a 18,9 por ciento interanual y para la inflación núcleo se elevó hasta 18 por ciento”. Un análisis absurdo teniendo en cuenta el elevado nivel de incertidumbre que domina la economía, lo que hace muy complicado proyectar a un mes, y ellos se atreven a tirar números para el 2020.
Por otro lado, los participantes del REM pronostican “una caída del Producto Interno Bruto para 2018 de 1,9 por ciento”, más baja que la nueva estimación del Ministerio de Hacienda. Diferencia que muestra el sinsentido de ese tipo de pronósticos. El informe del Banco Central indica que “la expansión esperada para 2019 se redujo a 0,5 por ciento, al tiempo que la expectativa relevada para 2020 se mantuvo en 2,5 por ciento”. Proyectan que hasta diciembre se mantendrá la tasa de política monetaria vigente del 60 por ciento anual.
Los protagonistas de los dibujos del REM esperan un déficit primario nominal del Sector Público Nacional no Financiero de 356.000 millones de pesos para 2018. “Los analistas proyectan una reducción de 143.000 millones de pesos del déficit primario para 2019 hasta 213.000 millones”, subrayó.
Este informe poco riguroso y que sería el hazmerreír de cualquier análisis económico consistente, pero que evita ese mal momento porque es realizado por el Banco Central con la complicidad de consultores del establishment, es presentado como “un seguimiento sistemático de los principales pronósticos macroeconómicos de corto y mediano plazo que habitualmente realizan analistas especializados, locales y extranjeros, sobre la evolución de variables seleccionadas de la economía que recopila el Banco Central”.
Se relevan las expectativas sobre los precios minoristas, la tasa de política monetaria del BCRA, el tipo de cambio nominal, la actividad económica y el resultado primario del sector público nacional no financiero. En el último informe se difundieron los resultados del
relevamiento realizado entre los días 29 y 31 de agosto de 2018. De esta forma se contemplaron los pronósticos de 41 participantes (11 menos que en la anterior ocasión), entre los cuales se cuentan 28 consultoras y centros de investigación locales, 11 entidades financieras argentinas y 2 analistas extranjeros.
Fracasó la negociación con el FMI y se espera una fuerte suba del dólar

El ministro de Hacienda no pudo lograr un acuerdo con el Fondo y se espera una reacción adversa de los mercados.

Pese al anuncio de Mauricio Macri y Marcos Peña la semana pasada, fracasó la negociación con el FMI. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne no tuvo una buena reunión con autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) y se espera una reacción adversa de los mercados.
La directora del FMI, Christine Lagarde, puso paños fríos a la negociación y adelantó que seguirán trabajando "para fortalecer aún más el programa respaldado por el FMI". Esto se traduce en que el plan de ajuste que llevó Dujovne no convenció y habrá que continuar las negociaciones.
El ministro dijo que llevará varias semanas la negociación. Restan varios puntos por acordar y en contacto con la prensa no pudo dar mayores precisiones sobre lo hablado. Dujovne no aclaró si el FMI le permitirá vender dólares al Banco Central, por lo que se espera que la divisa estadounidense pegue un fuerte salto mañana.
Además, tampoco tiene garantías sobre si el FMI le adelantará la plata que Macri anunció que el organismo le había autorizado como adelanto: 3.000 millones de dólares.


Caputo no viajó a Washington
Dujovne solo al Fondo

El presidente del Banco Central se bajó a último momento del viaje en el que el Gobierno prometerá "déficit cero" para que el FMI apruebe el adelanto de los desembolsos del crédito stand by. Según dejó trascender Caputo, decidió quedarse en el país para “monitorear” la evolución del dólar.

El presidente del Banco Central, Luis Caputo, finalmente se bajó del viaje a Washington y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, será quien encabece la comitiva oficial, acompañado por dos funcionarios del BCRA: el vicepresidente Gustavo Cañonero y el director Pablo Quirno.
Dujovne se reunirá con la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, para presentarle el nuevo plan de ajuste del Gobierno y pedir formalmente el adelanto a 2019 de los desembolsos previstos para 2020 y 2021 en el acuerdo original alcanzado hace apenas tres meses.
Ayer el ministro de Hacienda anunció el nuevo programa de ajuste fiscal para recortar 11.700 millones de dólares hasta 2020, con el que buscará que el Fondo acepte cubrir las necesidades de financiamiento para los compromisos de deuda del año próximo. Dujovne estuvo a punto de ser desplazado por Carlos Melconian en un fin de semana en el que se barajaron varios nombres para el nuevo Gabinete, que finalmente no se concretaron.
La renegociación del acuerdo con el FMI había sido presentada como algo consumado por el presidente Mauricio Macri el miércoles de la semana pasada, lo que dio inicio a una corrida contra el peso. Macri grabó un mensaje de apenas 1’ 42’’ para anunciar que había acordado con el organismo “adelantar todos los fondos necesarios para garantizar el cumplimiento del programa financiero del año próximo”.
Sin embargo el acuerdo no está firmado y Dujovne comenzará a negociarlo hoy. El Gobierno busca recibir en 2019 los 29.000 millones del préstamo del FMI que inicialmente iban a llegar en 2020 y 2021.
Oficializaron la medida anunciada ayer

Retenciones del 12 por ciento, con techo de 4 pesos por dólar

El Gobierno oficializó hoy el restablecimiento de las retenciones a las actividades agrícolas e industriales anunciadas para reducir el déficit fiscal. La medida había sido adelantada por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien resaltó que por retenciones el Estado Nacional tendrá una recaudación adicional de 68 mil millones de pesos en lo que resta de 2018 y de 280 mil millones de pesos en 2019.
El decreto publicado en el Boletín Oficial establece un derecho de exportación del 12 por ciento para todas las mercaderías, con un techo de 4 pesos por dólar para las exportaciones primarias y de 3 pesos por dólar para productos elaborados. El hecho de tener un tope fijo hace que eventuales devaluaciones reduzcan el peso del gravamen para los exportadores.
Según se informó, "en el caso de mercaderías cuya exportación ya está gravada, el derecho de exportación establecido en el artículo 1° será adicionado a los derechos de exportación vigentes, incluyendo los establecidos en el artículo 3º de este decreto".
La norma llevó las firmas del presidente Mauricio Macri, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, de los ministros Dujovne y Dante Sica y del secretario Luis Miguel Etchevehere. En los considerandos se justifica la medida por el “nuevo contexto internacional, la necesidad de acelerar la consolidación fiscal y las recientes alteraciones cambiarias y su efecto en los precios internos”.
El dólar sube tras el feriado de Estados Unidos

En el mercado minorista, la moneda aumenta en promedio 19 centavos, luego de la devaluación del 2,6 por ciento el lunes.

El dólar comenzó a operar esta mañana con una suba de 19 centavos con relación al último cierre, para ofrecerse a un promedio de 37,26 pesos para la compra y 39,17 pesos para la venta, en bancos y casas de cambio. El mayorista, que anticipa por unas horas los movimientos en el segmento minorista, cotiza a 39 pesos.
El lunes, el dólar había saltado un 2,6% a 38,98 pesos promedio tras los anuncios del presidente Mauricio Macri y del ministro Nicolás Dujovne vinculados con la aplicación de retenciones agrícolas e industriales, mientras en algunas entidades financieras cerró por encima de los $39, pese a las ventas de reservas por parte del Banco Central.
Macri y Dujovne habían dado a conocer este lunes una serie de medidas con el fin de encontrar el equilibrio en las cuentas públicas e intentar llevar calma a la plaza financiera, que la semana pasada operó con nerviosismo y una vertiginosa suba del tipo de cambio.
Pese a los anuncios y la decisión de renegociar con el FMI, la divisa norteamericana registró un avance de 2,6% frente al cierre del viernes pasado, en el marco de una jornada con poca actividad por el feriado en los Estados Unidos, un mercado de referencia para la plaza porteña.
Tras los nuevos anuncios de Macri y Dujovne, el dólar vuelve a subir a $ 38,60

El tipo de cambio vuelve a dispararse luego de que el Gobierno adelante fuertes recortes y una grave recesión para este año.

El dólar vuela $ 1,20 en las casas de cambio y bancos de la City porteña después de los anuncios de Mauricio Macri y el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne. El billete estadounidense cotiza a $ 38,60 en el Banco Nación.
En la plaza mayorista, el tipo de cambio cotiza a $ 38 vendedor, con lo que retoma las subas luego de una pausa el viernes, cuando recortó cerca de un peso en su precio. Antes había tenido una escalada continua de ocho ruedas.
El Gobierno le pedirá esta semana al Fondo Monetario Internacional que en 2019 realice el mayor desembolso posible para despejar todas las dudas sobre el programa financiero. "Queremos que (los desembolsos) sean los suficientes para que no haya ninguna duda sobre el programa financiero del año que viene", dijo el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una conferencia de prensa. El funcionario indicó que "es crucial que el riesgo país vuelva a bajar para que las empresas y las familias puedan acceder al mercado de crédito".
La carrera del dólar dejó a la economía sin precios de referencia de materias primas e insumos

Industria y comercio en el freezer

Firmas líderes suspendieron la entrega de productos hasta definir nuevas listas de precios. La industria mediana no accede a insumos o materias primas, y cuando lo logra se los cobran cotizados en dólares. Muchos bajan las persianas y esperan “a ver qué pasa”.

Proveedores de insumos que rechazan pedidos. Listas de precios que se modifican casi a diario. Entregas de productos que se refacturan al ritmo de la devaluación antes del momento del pago. Bancos que no liquidan créditos ya acordados ni aceptan cheques de terceros en canje. La actividad industrial y comercial vive, en los últimos días, un estado de parálisis por imposibilidad de seguir operando, ya sea por falta de insumos o de precios de referencia. Algunos establecimientos del Gran Buenos Aires y del Gran Rosario, por ejemplo, optaron por cerrar las persianas hasta el próximo lunes, cuando volverán a evaluar la situación o, en términos más corrientes, “esperar y ver qué pasa”. El descontrol de la política financiera y cambiaria del gobierno ya contaminó la economía real, y proyecta las peores perspectivas sobre un futuro casi inmediato.
“Nos terminamos eliminando entre nosotros”, se quejó un industrial de Rosario, del rubro químico, después de relatar a PáginaI12 cómo se fue complicando la relación, en estos días, entre proveedores y fabricantes, y a su vez entre estos últimos y sus clientes tradicionales. “Tengo tres proveedores de insumos esenciales para nuestra producción que no reciben pedidos hasta nuevo aviso; ya desde hace rato habían acortado los plazos de pago y en el último mes venían actualizando la lista de precios por semana”, señaló. “La mayoría de nuestros insumos cotizan en dólares, y algunos proveedores hasta te envían nota de débito por la devaluación entre la fecha de factura y la fecha de pago”, agregó, apuntando que “yo tengo tres meses de ventas en la calle (entregadas pero no cobradas), facturadas cuando el dólar estaba a 19,90; cuando tenga que reponer la materia prima, derivada de la petroquímica y el aluminio, ¿a qué precio la voy a pagar?”.
Firmas líderes de los rubros limpieza y alimentos (se trata de prestigiosas marcas) suspendieron la recepción de pedidos. Según algunas versiones, esperando que se estabilice el dólar “en algún nivel” para resolver el grado de traslado de la devaluación a precios. Otra versión indica que es la reacción a la sobredemanda de mayoristas que “buscaron formar stock en bienes de consumo masivo, en previsión de que seguirá la escalada” de precios.
“Suspendemos la actividad por la crisis de público conocimiento y falta de precios de referencia”, reza el cartel pegado sobre una persiana de un establecimiento del partido bonaerense de San Martín, en términos similares a los utilizados por otras empresas que adoptaron igual resolución y la comunicaron a sus clientes por mail o twitter.
El temblor, por supuesto, también llegó a los bancos y se trasladó a sus clientes. La mayoría de entidades ayer dejó de operar en descuentos de cheques, y las autorizaciones de giro en descubierto alcanzaba precios exorbitantes (se mencionaron tasas superiores al 100 por ciento). Tampoco se liquidaban ayer los créditos ya acordados. Hasta los sectores o actividades que pudieron zafar de la parálisis, de repente vieron frenadas sus operaciones por la pérdida de financiamiento.
Industrias metalúrgicas, textiles y hasta flamantes emprendedores en la industria de bebidas (cervezas artesanales) relataban ayer sus respectivas penurias. “La dolarización de los valores de las materias primas está mucho más extendida de lo que a veces se cree, pienso que muchos economistas lo ignoran”, subrayó uno de estos industriales que siente que “hoy vendo sin precio de referencia”. Para los nuevos cerveceros, a los que el ahora senador Esteban Bullrich alentaba a convertirse en emprendedores cuando hacía campaña en 2017, describen un cuadro dramático. “Los proveedores nos suspendieron la venta de insumos, los bares que nos compraban dejaron de pagar porque perdieron ventas y clientes, y encima hay colegas que en medio de la desesperación, venden al costo para cubrir aunque sea el costo fijo, con lo cual tiran abajo el precio”.
El rubro de alimentos, al que se suele aludir como uno de los más beneficiados por las ventajas comparativas, tiene atado al dólar prácticamente el 60 por ciento de sus costos variables, según estudios recientes. Los precios actuales de mercado de algunas de sus marcas líderes se estima que están alineados con una paridad de 27 pesos, por lo cual tendrían pendiente un ajuste de más del 40 por ciento, al tipo de cambio de ayer. La demanda ya arrastra una caída del 7 por ciento, y se teme por el impacto de una suba de precios, aunque fuera inferior. En un caso o en otro, con traslado total o parcial a precios, para las industrias medianas o chicas del sector la perspectiva es muy negativa: no tienen espaldas para soportar la suba de costos, si lo trasladan van a un mercado a la baja, y si la competencia de las líderes no traslada la devaluación a precios, los deja afuera del mercado.
TERAPIA INTENSIVA

El dólar superó los 42 pesos y cerró cerca de 40, dejando atónito al Gobierno. Frente al clima de pánico, subieron las tasas al 60% y entregaron otros 330 millones. El FMI enfrió lo dicho por Macri y Dujovne viaja a Washington para negociar. Con divisiones en el Gabinete, anuncian que anunciarán medidas recién el lunes.

El mercado le cantó las cuarenta al Gobierno. Dos años y medio sin rumbo económico y un sinnúmero de contradicciones dentro del gabinete de Cambiemos hicieron eclosión ayer con un dólar que superó la impensable marca de 40 pesos, para cerrar la jornada en 39,87 pesos, con una suba de 5,37 pesos o de 15,6 por ciento frente al día anterior. En la jornada llegó a ofrecerse en las pizarras del microcentro por encima de los 42 pesos y superó los 41 en el segmento mayorista. Frente al pánico de inversores y pequeños ahorristas, el Banco Central dispuso una nueva suba, de quince puntos, en la tasa de interés de la política monetaria hasta el 60 por ciento anual y un incremento en los encajes bancarios sobre los depósitos en pesos (ver aparte). Sin noticias externas a las cuales responsabilizar de la explosiva alza del dólar, que más que duplica el valor de fin del año pasado (18,95 pesos), el Gobierno recoge los frutos de la desregulación de los mercados. Los paliativos que ensaya el equipo económico no alcanzan para contrarrestar la estampida contre el peso. Cuando faltaban cinco minutos para el cierre de la rueda cambiaria, el Central subastó 500 millones de dólares, de los cuales fueron colocados 330 millones a un precio promedio de 38,71 pesos. Con ello logró amortiguar la suba del dólar al público a un promedio de 39,87 pesos, con fuerte dispersión entre los distintos bancos. La incertidumbre sobre el nuevo acuerdo con el FMI fue un factor adicional para corrida. El Gobierno intentó convencer al mercado de que ya tenía un nuevo entendimiento, hundido el anterior, pero el Fondo aclaró que recién ahora empezará la negociación. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, confirmó que viajará a Washington a reunirse con técnicos del organismo el lunes próximo, fecha para la cual prometió anuncios económicos.
La liquidación de dólares por parte del Central se reflejó en una caída de reservas de 510 millones de dólares, hasta los 53.793 millones. Entre bancos y empresas, donde se transan montos superiores al millón de dólares, la divisa se movió en valores de pánico y daba saltos de uno o dos pesos en cuestión de minutos. Mientras el Gobierno continuaba esperando que el sector exportador, el más favorecido junto al financiero por el macrismo, volcara algo del stock de divisas de la liquidación de sus cosechas, la plaza cambiaria se secó de dólares y la demanda no dio tregua.
La primera operación de cambios del día en el mercado electrónico (Forex MAE) se realizó a 35,423 pesos. Recién eran las 10.45 y “el mercado acercó posturas a 39 y 40 pesos”, según el informe del Forex, que remarca que “durante la sesión hubo una fuerte tendencia compradora desde primera hora, con buen volumen negociado”. Pasada media rueda el precio alcanzó máximos negociados en 41,60 pesos y en ese circuito cerró a 39,25. El Central intervino cinco minutos antes de que finalizara la rueda con una subasta de 500 millones de dólares de reservas. De ese total colocó 330 millones de dólares. El día anterior había vendido 300 millones y 400 millones entre lunes y martes. Con la última intervención, el precio mayorista o spot recortó posición hasta los 37,60 pesos, con un aumento de 11,2 por ciento o 3,80 pesos.
La suba ya se presenta imparable luego de los bríos que tomó con el escueto mensaje presidencial, antes de la apertura de los mercados de anteayer, en el que se dio por hecho un supuesto acuerdo cerrado con el Fondo Monetario Internacional para adelantar desembolsos del préstamo otorgado al país. La respuesta fue una aceleración de la devaluación de la moneda. El mensaje había dejado en claro que el Gobierno no puede siquiera enfrentar los compromisos de vencimientos de la deuda que contrajo en los últimos dos años y medio. Pero la situación al fin de la jornada del miércoles fue incluso peor para el inicio de la rueda actual. El propio Fondo informó que se revisarían los plazos, pero no confirmó el desembolso y lo puso a condición de más ajuste.
Una nueva desmentida al Gobierno volvió a tensar la situación y el Banco Central apeló de manera desesperada a cualquier instrumento para detener esta corrida que ya insumió en el año 22.000 millones de dólares de las reservas. Sin poder utilizar todo el poder de fuego del stock de reservas, por pedido del FMI y ante la imposibilidad de recuperarlas, la autoridad monetaria que conduce el financista Luis Caputo sólo atina a subir otra vez la tasa de interés. La corrida posterior a la salida del “uno a uno” en el 2001 se logró frenar luego de haber elevado la tasa a niveles del 80-85 por ciento anual, lo que no solo congela el financiamiento sino que destruye la actividad económica.
Pero en momentos de pánico un aumento en los rendimientos en pesos, frente a un dólar al público que sólo en agosto acumula un alza de 37,2 por ciento y de 101,6 por ciento en lo que va del año, la decisión del ahorrista de a pie sigue siendo comprar moneda dura. Para evitar la dolarización de cartera de los propios bancos, el Central decidió adicionalmente elevar en 5 puntos porcentuales los encajes para todos los depósitos en pesos, tanto a la vista como a plazo. Si bien el problema no es en estos momentos la salida de depósitos en moneda local, está claro que el Gobierno se anticipa a una caída en las colocaciones en pesos como sucedió en 2001-2002 y derivó en la aplicación de un corralito o corralón.
Cambios en el IVA, más tarifazos, déficit cero, las propuestas para el FMI

El Gobierno analiza una batería de recortes para seducir al Fondo para un nuevo desembolso. Incluye volver a aplicar las restenciones al campo.

El nerviosismo reinó en la Casa Rosada ante la continuidad de los errores cometidos el jueves y la inutilidad de Luis Caputo para contener la corrida cambiaria desde el Banco Central. Es que los condicionamientos que el Gobierno firmó con el FMIatan de manos al economista de la City ante corridas, una situación que Cambiemos no supo prever menos de tres meses atrás. Por eso, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le pedirá permiso para utilizar las reservas y también adelantar el desembolso del próximo giro. Los créditos del organismo no cuestan baratos, por lo que el funcionario está dispuesto a una importante cantidad de cesiones.
El dólar se disparó desde los $ 34,50 a los $ 39,77 en un solo día. Hasta el mediodía la divisa había superado la barrera de los $ 40 por operaciones de sólo U$S 70 millones, un monto minúsculo comparado que fácilmente pudo haber sido contenido por el Ejecutivo si Mauricio Macri no hubiera promovido el acuerdo con el Fondo o si no le hubiera quitado la obligación al campo de liquidar las divisas que genera por exportación. El modelo económico fue el que, por los crasos errores de sus economistas, firmó su propia corrida.
El anuncio del BCRA de elevar la tasa de interés de referencia 15 puntos porcentuales al 60% no fue suficiente para contentar a esos pocos compradores de verde que no encontraban contraparte vendedora en el mercado mayorista. La escalada se contuvo únicamente con la licitación del Central de U$S 330 millones de sus reservas.
Por esto, pese al anuncio del Presidente de que era un hecho, Dujovne volará a Washington el lunes a impetrarle a Christine Lagarde el adelanto del segundo desembolso. El Gobierno no cumplirá con las metas con las que se comprometió a principios de junio y deberá reconocércelo al directorio del FMI, un público al que no puede convencer con discursos optimistas y carentes de contenido, como acostumbra a hablar Cambiemos dentro de las fronteras argentinas.
Dentro del Gabinete ya bosquejaron las principales cesiones que están dispuestos a realizar para seducir a los economistas del organismo multilateral. El Gobierno pretende conseguir un déficit cercano a cero para 2019, para lo que quiere podar con tijera gruesa los gastos. En las negociaciones de Dujovne con los gobernadores ya intentaba reducir el rojo del Estado de 3,5% a 1,3%, para lo que propuso una carta de $ 426.000 millones de ajuste. Con el argumento de apagar el fuego cambiario, el mandamás de Hacienda se siente habilitado a bajar la mayoría de lo propuesto, que incluye recortes en las jubilaciones, asignación universal por hijo, pensiones y asignaciones familiares por $ 88.500 millones, como reveló El Destape.
En pos de ese objetivo, los funcionarios propusieron algunas medidas para incrementar los recursos obtenidos vía AFIP, un cambio de rumbo inédito desde el arribo de Macri en 2015. Allí incluyen suspender la reforma tributaria y subir el IVA en algunos sectores, ya que no es del 21% para todos los rubros, según le confiaron fuentes de la Rosada a este medio. Entre las políticas que planea Dujovne está incluida volver a aplicar las retenciones al campo, uno de los sectores más beneficiados en estos dos años y medio.
Hoy se reúnen el Presidente con su equipo económico para termina de definir si darán en efecto marcha atrás a las decisiones que fueron la bandera de Cambiemos durante la era Macri y si también recrudecerá aún más los ajustes en el gasto social, además de los futuros tarifazos por el alza del tipo de cambio y la dolarización que realizaron de la economía.
Vencen U$S4 mil millones de dólares y se espera que fuercen otra devaluación

Los contratos se pagan en pesos al tipo de cambio del día. En medio de esta incertidumbre, hay expectativa por lo que ocurrirá con el precio del dólar.

El país podría enfrentar una nueva jornada caliente en relación el dólar, en medio de la creciente incertidumbre generada por el propio gobierno nacional. A ese factor hay que sumarle que este viernes vencen el equivalente a 4 mil millones de dólares en contratos de dólar futuro, que podrían irse ahora sí a la compra de divisas. A pesar de su nombre, los contratos de dólar futuro se pactan en pesos y tienen en cuenta la diferencia de valor entre lo pactado y el tipo de cambio real. A partir de hoy, esos fondos en pesos están disponibles para ser utilizados en otro tipo de inversiones, como la compra de divisas. En medio de una creciente incertidumbre, que hizo subir el valor del dólar de 30 a 40 en pocos días, que esos fondos se vuelquen a la compra de la divisa, algo más que probable si no se toman medidas, podría generar una nueva corrida que cause un salto brusco. Este jueves, el dólar se apreció un 15 por ciento en un día, récord desde el 2015, y llegó a superar los 40 pesos en el mercado minorista. Finalmente, por la subasta de hasta 500 millones de dólares al final de la jornada, logró bajar el precio a "solo" $39,77.

Advierten que aumentará el combustible por la suba del dólar

Desde la Cámara de Empresarios del Combustible afirman que la divisa extranjera tiene gran incidencia en el precio.

El combustible aumentará luego de la devaluación del peso que en un día alcanzó el 20 por ciento llevando el dólar de 32 pesos a 39,77. Así lo afirmó, el Secretario Cámara de Empresas de Combustibles, Raúl Castellanos, quien manifestó que aún no hay una cifra oficial de la suba.
"Es muy probable, no hay ningún anuncio oficial, pero todo indica que va a haber un aumento en el precio de los combustibles", sostuvo Castellanos cuando le preguntaron si habría un incremento durante el fin de semana tal como adelanta el diario Ámbito Financiero.
Los principales motivos son los cambios en los impuestos a los combustibles que será del 8 por ciento y la suba del dólar que tiene directa incidencia en el precio de la nafta. "El precio lo fijan las petroleras y nosotros lo que hacemos es trasladarlos al público", explicó en una entrevita por Milenium
Castellanos explicó que hubo una leve disminución en el consumo de combustible en julio, aunque no fue significativa. El secretario de la cámara explico que sí se observó un cambio en los automovilistas y moticiclista que "pasaron de comprar nafta premium por la nafta súper".
"El tipo de cambio incide de forma directa en el costo de los combustibles. En un esquema de precio liberado, si el dólar aumenta genera un mayor en los costos que en definitiva da un retraso en los precios que tarde o temprano generará un problema", había afirmado Castellanos en Todo Noticias minutos después de la suba del dólar.


Las cosas los pasan por arriba

Más que al 2001, la actual crisis obliga a recordar lo ocurrido en 1989, cuando la subida imparable del dólar se propagó a los precios internos. Las cifras escalan como en un reloj de taxi enloquecido.

“En la era Macri la gente ya fugó 52.126 millones de dólares” tituló días atrás un diario financiero. Las cifras quedaron viejas; se mueven como un reloj de taxi enloquecido. La expresión “la gente” engaña. Los ahorristas particulares, el chiquitaje, la doña Rosa de Neustadt, los amigos de antaño de Macri (Cacho y doña María) no convulsionan el mercado. Lo explican los grandes jugadores, los que compran más de cinco palos verdes por día. Se puede comprobar en la página web del Banco Central que documenta el pecado pero oculta datos de los pecadores.
Mucho fuego amigo balacea la política financiera del Gobierno. El microprograma por cadena oficial del presidente Mauricio Macri enardeció a aliados consistentes, anche editorialistas de los medios dominantes. Parco, impreciso, depre, atizó el fuego que pretendía apagar. Tradujo la impotencia, desorientación y hasta entropía del Gobierno… convenía disimularla.  En quinchos VIP chimentan que la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, se enfadó porque el Presidente dio por cerrado un acuerdo que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, irá a negociar recién el lunes próximo.
Sería interesante pero no es accesible conocer qué le ordena sottovoce el FMI al Gobierno. ¿Dejar trepar al dólar para que la recesión termine el “trabajo sucio” del que ufanaba Alfonso Prat-Gay?
Los objetivos de Macri insumirán demasiado tiempo. La reducción del déficit fiscal es lenta como tortuga comparada con la inflación, los cierres de comercios e industrias. Vaca Muerta no resucitará en un día. La cosecha record de trigo sucederá el año que viene, si el cambio climático y Dios quieren. La asfixia a las provincias condiciona la aprobación del Presupuesto 2019… si los gobernadores no desean suicidarse.
Macri se pareció gestualmente al ex presidente Fernando de la Rúa; en su bolo televisivo y en el encuentro del miércoles con los rectores universitarios. La crisis económico-financiera mantiene diferencias con la de 2001 porque no hay dólares inventados en los bancos y la protección social está mucho más extendida.
Para comparar, sin equiparar con simplismo, tal vez haya que ir pispeando la catástrofe de 1989 cuando la subida imparable del dólar se propagó a los precios internos, rompió las cadenas de pagos, produjo desabastecimiento, despidos masivos y desembocó en la hiper.  Hoy resucitan la suspensión de venta mayorista de alimentos o de remedios. Muchos contratos empiezan a incumplirse: sin valor de la moneda es imposible mantenerlos,
Políticamente, media una diferencia abismal con el ‘89. Carlos Menem había sido elegido presidente lo que habilitaba la transición (tormentosa o turbulenta) hacia una alternativa legal y legítima.
El rechazo popular crece. La Marcha Universitaria aportó otra prueba rotunda; tres generaciones que quieren aprender y enseñar. Las cacerolas se dejaron oír, ya de noche.
Sin brújula, sin liderazgo, sin control de las contadas variables económicas que le importan, el Gobierno sigue perjudicando a la mayoría de los argentinos. Sólo trata de complacer a los mandatos del FMI y a los insaciables deseos de “los mercados”.
Sigue la devaluación
42 y contando

A pesar del anuncio la suba de la tasa de interés hasta el 60 por ciento, sigue la devaluación y la divisa estadounidense vuelve a dispararse. Se vende a un récord de 42 pesos en la city porteña. El gobierno salió hoy a negar la crisis y rechazó que haya un “fracaso económico”.

La devaluación se sigue intensificando. A más de una hora del cierre de los bancos, el dólar se vende a un máximo de 42 pesos en bancos y casas de cambio de la city porteña. Para contener la corrida, el Banco Central anunció una suba de su tasa de interés de referencia hasta un altísimo 60 por ciento, lo que hizo retroceder un poco la cotización hasta 39 pesos.  Pero pasado el mediodía la disparada se reactivó y el dólar cotizó en torno a los 41 pesos. El intento del gobierno por tranquilizar los mercados no dio sus frutos y minutos después de que el jefe de Gabinete Marcos Peña saliera a intentar calmar la corrida, el mercado le dio otra vez la espalda. “Tenemos que seguir trabajando. No creemos estar ante un fracaso económico ni mucho menos. La Argentina va a salir adelante y más fortalecida… lo dicen todos los indicadores”, afirmó Peña esta mañana, que descartó un cambio de gabinete ya que no “hay soluciones mágicas por esa vía”. Los mercados tampoco lo escucharon. Ayer, al registrarse el séptimo día consecutivo de subas, el Banco Cental intentó contener la corrida, pero los 300 millones que subastó no alcanzaron para calmar al mercado y el dólar cerró en 35,50. Tampoco las palabras del presidente Mauricio Macri, quien anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para que adelante los desembolsos del crédito por 50.000 millones de dólares.
La crisis argentina es noticia mundial

La devaluación del peso acapara las portadas de medios económicos.

La situación financiera argentina acapara las portadas de los principales medios económicos internacionales. El británico Financial Times destaca que Argentina “sube la tasa de interés al 60 por ciento y el Banco Central actúa después de que la fuerte liquidación de pesos se reanudara en la mañana”.
“El FMI revisará los plazos de rescate de Argentina luego de la caída del peso y el país encuentra más difícil mantenerse en el plan de rescate del organismo”, agrega. Además remarca la pulseada entre los agroexportadores y el Gobierno por la liquidación de divisas: “Los agricultores de Argentina flexionan sus músculos mientras Macri siente la presión del FMI”.
El Wall Street Journal sostiene: "El peso argentino tocó un mínimo histórico y la lira turca reanudó su caída, dramatizando las tensiones que enfrentan los mercados emergentes más vulnerables a un dólar en alza". Por su parte, la agencia Bloomberg señala que “la escalada en los mercados emergentes se desvaneció cuando la preocupación por una crisis de confianza en Argentina y Turquía recordó a los inversores el frágil panorama para el mundo en desarrollo”. También destaca la decisión de llevar la tasa de interés de la política monetaria al 60 por ciento, con un alza de 15 puntos básicos.
Devaluación sin control: se dispara otro 14% y llega a los $40

La divisa se dispara nuevamente tras el discurso de Marcos Peña ante los empresarios.

El dólar es el principal termómetro de la crisis económica y la falta de confianza en el Gobierno nacional y su plan económico. Tras la disparada del 7 por ciento del último martes, ahora se devalúa más de un 15 por ciento y el dólar mayorista alcanza los 39 pesos, por lo que su cotización minorista promete alcanzar los 40 pesos.
La escalada del dólar ocurre luego de las declaraciones del jefe de Gabinete Marcos Peña, quien desmintió cambios en el gabinete, elogió el rumbo económico y le echó la culpa de la crisis a "los últimos 70 años" del país.
El mensaje no parece haber calmado los mercados sino todo lo contrario, que respondieron con un raid furioso y llevó el dólar a más de 40 pesos en el segmento minorista.
Sin plan económico y empecinados en mantener el flujo de capitales que vacía de dólares a un país con déficit comercial y en recesión, Argentina solo recibe dólares a través de la deuda cada vez más cara y difícil de conseguir.
En plena crisis cambiaria, el Banco Central aumenta la tasa al 60%

El dólar superó la barrera de los 40 pesos en bancos privados y el Central sale a jugar fuerte para parar la corrida.



En medio de una nueva escalada del dólar, el Banco Centraldecidió por unanimidad de su Comité de Política Monetaria elevar la tasa de política monetaria al 60% y aumentar 5 puntos los encajes.
A través de un comunicado, el BCRA advirtió que la decisión es tomada ante “el riesgo de que implique un mayor impacto sobre la inflación doméstica” la nueva corrida cambiaria y aclararon que el Comité “se compromete a no disminuir el nuevo valor de su tasa de política monetaria al menos hasta el mes de diciembre”.
Asimismo, decidió elevar en “5 puntos porcentuales los encajes para todos los depósitos en pesos, tanto a la vista como a plazo para las entidades financieras comprometidas en el grupo A apartir del 1 de septiembre próximo”.
Mientras el dólar llegaba a $40, Ratazzi decía que Argentina "iba camino a Venezuela"

El presidente de Fiat aseguró que la corrida cambiaria le conviene porque podrá "exportar más" y asegura que, aunque la gente pierda poder de compra, habrá más trabajo.

En medio de una jornada caótica en la que el dólar llegó a $40, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi defendió la intensa corrida cambiaria. Su argumento es que, de esta manera, el país exportará más y él podrá vender más autos, aunque no al mercado argentino, sino en el exterior y usando mano de obra local.
Asimismo, y pese a que todas las variables económicas y financieras parecen estar fuera de control, Ratazzi elogió el rumbo y dijo que si no se tomaba este camino "Argentina iba camino a Venezuela".
“Admito que yo estuve en Europa hasta ayer. Vuelvo mucho más optimista. Yo creo que el dólar había que dejarlo libre y rápidamente encontraría su equilibrio, en vez de atesorar dólares que ellos consideran baratos”, sostuvo en diálogo con A24.
Así, planteó: “Un dólar alto nos va a hacer importar menos y exportar mucho más, y eso va a crear mano de obra funcional. No es que hay que bajar el salario. Nunca se puede pensar que uno tiene un salario el doble que otro país por hacer la misma cosa, exportar a ese país, y no tener problemas de competitividad con ese país. Eso no es compatible al largo plazo”.
A pesar de la corrida cambiaria y la inflación, que provocaron la pérdida de poder adquisitivo en el salario de los y las trabajadoras, celebró que su empresa se beneficiará de la situación: “Vamos a vender menos, seguro, pero voy a exportar más. En este momento Argentina necesita que los obreros estén trabajando para exportar. Mi fábrica trabaja en un 70% en exportaciones, entonces necesito exportar para que los obreros estén trabajando bien”.
En este sentido, defendió que “ahora los salarios son normales”. “Cuando el dólar estaba anclado a 20 y ya no se exportaba más ni la economía regional ni las industriales, ahí seguramente estaban más altos que la competencia. Ahora están empezando a ser más razonables. Lo importante es que ahora salgamos todos trabajando, esta fiesta que hemos tenido la vamos a tener que pagar todos”, sostuvo.
Además, hizo explícita su defensa al Gobierno al coincidir con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que aseguró que van por “el camino correcto” en el plan económico. “De la otra manera íbamos hacia Venezuela. Tiene costos para todos los argentinos, y va a seguir teniendo, pero para fin de año va a reaparecer el trigo, exportaciones importantes y va a salir Vaca Muerta con una productividad extraordinaria, y muchas PyMEs ahora empiezan a pensar en exportar”.
Consultado sobre la situación del dólar llegando, en ese momento, a $36 para la venta, sostuvo: “Uno puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. Argentina tiene que hacer un ajuste para ser más competitiva, exportar más e importar menos, y crear un superávit fiscal. Que todo eso pueda ser gratis y que todos vivan perfecto sin ningún problema, no. Va a haber un problema difícil, pero dentro de 10 años va a ser un país próspero.
“El Gobierno va siempre hacia el camino correcto, pero todavía hay que hacer una reforma laboral, que es necesaria. Hay algunas cosas que tienen que racionalizarse en el sistema impositivo”, aseguró.
Devaluación y crisis: profundizando la caída

Los anuncios de Macri, lejos de llevar la calma, dan vía libre a una mayor corrida cambiaria con la garantía del FMI.

El anuncio del Presidente Macri de acordar con el Fondo Monetario Internacional nuevos desembolsos del préstamo stand-by, nos permite constatar al menos cinco puntos que ya venimos discutiendo. Primero, que la escasez de dólares es el principal factor que marca la crisis económica del país. Segundo, que el modelo es insustentable. Tercero, que el Presidente esta dispuesto a hacer lo que sea por continuar con la libre movilidad de capitales y la fiesta de la bicicleta financiera. Cuarto, que las estimaciones sobre la necesidad de financiamiento, sobre inflación, sobre potencial recuperación económica e inversión extranjera que el gobierno hace son incorrectas de manera constante. Quinto, que no tenemos más un Presidente Argentino, sino un holograma de Wall Street en la Casa Rosada.
A pesar de los fallidos intentos de estabilizar la política cambiaria, pasamos una nueva semana de devaluación por goteo donde el peso siguió desplomándose, superando el dólar la barrera de 34 pesos. La receta del FMI y del gobierno consistía en tres pasos: vender dólares, subir tasas y eliminar las Lebcas. Tal como se le pidió, el Banco Central de Caputo sigue vendiendo divisa, a pesar de que signifique una perdida de la posición de reservas; mantiene elevadas tasas de interés, a pesar de que las empresas no tengan acceso al crédito y paralicen su producción; y fue desarmando la burbuja de Lebacs, pero solo al hecho de convertirla con el Tesoro en un burbuja de Letes, deuda en dólares a corto plazo.
¿Por qué estas políticas no funcionan? Porque el proceso de fuga de capitales podría llegar al infinito en un escenario de profunda crisis de confianza, de caída de la producción e inversión nacional, y de aumento de tasas en las principales plazas del mundo. Es decir, es más rentable comprar dólares y ponerlos en acciones en Wall Street, o bonos de deuda de Estados Unidos, que intentar hacer cualquier inversión en Argentina, hasta la compra de vivienda dejo de ser atractiva.
Por tanto, el problema de Argentina a corto plazo es la escasez de dólares, la cual marca el termómetro del país. Esta escasez deja ver la falta de un modelo de país productivo, de generación de empleo, de trabajo, de valor agregado de nuestro país, pero al mismo tiempo pone contra las riendas cualquier discusión del modelo: el termómetro del dólar rige todas las conversaciones.
Frente a la restricción externa (la escasez de dólares) la única salida que propone Cambiemos es el endeudamiento externo, y no como una solución a corto plazo para estabilizar sino de manera permanente. Es ahí que sostenemos que el modelo es insostenible: en algún momento hay que generar dólares genuinos para el repago de la deuda. El gobierno no ofrece alternativa alguna de generación de valor agregado, aumento de las exportaciones, mejora de la competitividad nacional, más que facilitar el cierre de empresas supuestamente “ineficientes”, sin que nadie genere valor agregado.
Es insustentable permanentemente acudir al FMI, además el anuncio de este martes anuncia lo que llamamos en economía un esquema de Ponzi: dado que Macri anuncia que seguirán pidiendo ayuda para garantizar el esquema de libre movilidad de capitales, se manda la señal a los actores de que pueden seguir sacando capitales del país mientras les sea rentable (y mejor ahora antes de que empeore el tipo de cambio), lo que obliga al Gobierno a mantener un esquema de aumento de la deuda externa. El problema surge cuando “el mundo” no quiere refinanciarte.
De aquí se desprende el problema del anuncio y el tercer punto. Así como Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, en el momento mas crítico de la crisis del euro dijo la famosa frase “I will do whatever it takes to save the euro”, "haré todo lo necesario para salvar al euro", parece que Macri haya anunciado lo mismo, pero no para salvar al peso argentino, sino para salvar la bicicleta financiera. Mejor dicho, para garantizar que la deuda publica a privados sea rescatada y pagada en tiempo y forma, sin importar los costos que esto implica para la hacienda publica nacional, o para la misma población, quien se somete a un draconiano plan de ajuste y austeridad para simplemente cumplir los requisitos del FMI.
Que las predicciones del mismo Macri no son creíbles no es novedad. Ahora bien, que un gobierno que dice regirse por metas de inflación cambie la meta cada tres meses ya es poco serio. Habrá que ver si estas semanas Macri se ve obligado a blanquear que la inflación será mas del 30% interanual debido a la ultima devaluación.
Para los próximos anuncios tendremos que esperar indicaciones de Wall Street, porque mas que un presidente nacional, lo que vimos fue como el poder político le hablaba a inversores para garantizarles que pueden sacar su capital de la Argentina y que la deuda publica va a ser repagada, no importa que el peso se desplome, sus condiciones prevalecen. Podríamos decir, que dado su desarrollo global, nunca el capital financiero fue tan fuerte en la Argentina como en estos días. Que nos queda para la economía, para el futuro, ese es el verdadero debate que debe invadir las calles de cara al 2019.
Marcos Peña admitió que el acuerdo con el FMI todavía no está cerrado

El funcionario adelantó que para la semana próxima estará el detalle técnico del acuerdo con el Fondo.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, salió a disipar las dudas de su continuidad en el Gobierno nacional como así también a minimizar la nueva subida del dólar que superó la barrera de los 34 pesos. Además, admitió que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no está cerrado sino que “es de palabra” y culpó a la causa de las fotocopias del cuaderno como uno de los factores que generó “mayor desconfianza” en el país por parte del Mercado.
En una entrevista con Radio Mitre, el funcionario nacional indicó que “la búsqueda del acuerdo con el FMI es para un mayor respaldo y se empezó a acelerar el camino al equilibrio fiscal por las vulnerabilidades que existen”.
En tanto, advirtió que “se agregaron otras tormentas como la cuestión de Turquía, la de Brasil y la cuestión generada por la causa de los cuadernos que provocó que se generara una mayor desconfianza por parte de los Mercados y se cerrara más fuertemente la cuestión crediticia y se generaran dudas en la vialidad de las metas fiscales y el plan financiero el próximo año”.
No obstante, Peña admitió que el acuerdo con el Fondo es “de palabra” todavía no se detalló la parte técnica de cómo llevar a cabo y sostuvo que “durante el día de ayer se siguió avanzando en las precisiones de un proceso que se tiene que trabajar ahora a nivel técnico”.
"Fue una decisión del Presidente la de transmitir eso en forma directa y no a través de trascendidos. Es una decisión política que se toma y que se va a traducir en las próximas semanas con los detalles técnicos", remarcó.
En ese sentido, Peña replicó que siempre que hubo una crisis económica y política en el país "se recurrió a manotazos" y comparó que "En estos dos años y medio revertimos eso en base a la credibilidad de Macri como presidente. Pero evidentemente los mercados además de eso quieren ver cosas concretas y estamos trabajando en eso".
Y aseguró: "Vamos a mostrarles que hay un rumbo claro y un liderazgo que no se esconde frente a estos problemas, por el contrario, los encara y resuelve".
En tanto, el funcionario negó que el presidente realice cambios de gabinete ya que durante la corrida cambiaria, también corrió el rumo de que Peña daría un paso al costado.
"Claramente esa no es la solución en la que está pensando el Presidente. No hay una solución mágica por esa vía, tenemos que seguir trabajando. No estamos ante un fracaso económico ni mucho menos", replicó.
El manotazo

Paralizada la obra pública por el ajustazo, el Gobierno intenta salvar el régimen de las PPP, golpeado de lleno por la crisis y el escándalo de las fotocopias. Como las constructoras no consiguen financiamiento privado, Dietrich anunció que el Estado pondrá la plata para salvarles el negocio.

El gobierno adjudicó en junio seis corredores viales mediante el sistema de Participación Público Privada (PPP). Al promocionar la iniciativa, los funcionarios remarcaron que la principal ventaja de esta nueva modalidad era que iba a facilitar la obtención de financiamiento privado por parte del contratista para dinamizar la obra pública. Sin embargo, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, anunció ayer la creación de un fideicomiso integrado con fondos del Banco Nación para que las empresas puedan comenzar con las obras. De este modo, el principal banco público del país financiará con los ahorros de sus clientes a las grandes empresas de obra pública, muchas de las cuales están siendo investigadas por haber pagado coimas para obtener contratos con el propio Estado Nacional (ver aparte). El aporte del Banco Nación oscilará entre los 200 y 300 millones de dólares, mientras que la tasa de interés todavía no fue informada.
“Hemos creado un fideicomiso que va a permitir que los aportes de los bancos para el financiamiento de las primeras etapas de las obras de PPP viales vaya a través de este fideicomiso del Estado a las empresas”, dijo Dietrich en una conferencia de prensa que brindó junto al subsecretario de Participación Público Privada, José Luis Morea; el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga; y el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías.
El fideicomiso es para viabilizar el financiamiento de corto plazo y garantizar así que las obras puedan comenzar entre octubre y noviembre. “Para dar inicio en tiempo y forma es necesario instrumentar financiamiento de corto plazo que le permita a los consorcios avanzar con las obras del primer año mientras estructuran y concretan el financiamiento de largo plazo en los mercados internacionales”, aseguró Morea. El financiamiento de corto plazo estaba previsto, pero se suponía que los consorcios iban a conseguir ese dinero por su cuenta en la banca privada. En el gobierno aseguran que los bancos no les están dando el dinero por la investigación que surgió a partir de los cuadernos del chofer Oscar Centeno y que involucró a numerosas empresas de obra pública en el pago de coimas. “Sabemos que la llamada causa de los cuadernos ha generado cierta incertidumbre”, sostuvo Dietrich.
El fideicomiso se ideó para sortear este problema, pues se supone que los bancos que se resisten a prestarles el dinero directamente a las contratistas de obra pública no tendrían problema en canalizar los fondos a través del Estado Nacional, quien sería el garante de la operación. Sin embargo, pareciera que ni siquiera el fideicomiso es garantía suficiente porque el Banco Nación es, al menos por ahora, la única entidad financiera que va a aportar fondos. “El Banco Nación está comprometido con el éxito del proceso de la obra pública como lo manda su carta orgánica y consecuentemente hemos decidido prestar a este fideicomiso entre 200 y 300 millones de dólares en condiciones de mercado que se van a definir en los próximos días”, aseguró Javier González Fraga, presidente de la entidad, quien también comprometió una línea de 30.000 millones de pesos para el financiamiento de la obra pública tradicional.
“Es muy importante y valorado el aporte que va a hacer el Banco Nación para el funcionamiento de este fideicomiso que después será acompañado por otros bancos privados argentinos e internacionales”, remarcó Dietrich. En los hechos, el aporte del banco público está garantizado, mientras que los desembolsos de la banca privada por ahora son solo una promesa. “Estamos hablando con los bancos privados, locales e internacionales, y todos han demostrado un interés en explorar y participar eventualmente de este fideicomiso”, agregó Morea.
El proyecto consiste en el desarrollo de seis corredores viales que suman 7347 kilómetros y demandarán una inversión de 6000 millones de dólares en un plazo de cinco años. En teoría la inversión iba a ser privada y el Estado garantiza su recuperación a través de un contrato de concesión por 15 años que incluye el cobro de peajes en las rutas y autopistas adjudicadas. Por ahora el financiamiento de corto plazo lo va a garantizar la banca pública, lo que al menos por ahora vuelve inexplicable el sistema PPP, mientras que el financiamiento de largo plazo continúa siendo una incógnita. Las adjudicatarias tienen un año para conseguir los fondos, pero en el contexto actual el riesgo argentino vuelve prácticamente imposible la obtención de esos recursos en el mercado financiero internacional. “Tienen hasta agosto de 2019 para demostrar financiamiento por estos 6000 millones de dólares del total de las obras de los primeros cinco años”, concluyó Morea. Si no lo logran, se supone que el Estado Nacional podría ejecutar las garantías que pusieron.
En algunos bancos privados ya se vende a 32 pesos

El dólar sigue imparable

La divisa estadounidense continúa con su tendencia alcista. En su séptimo día consecutivo de aumento, se comercializa con un incremento promedio del 1,20 por ciento con respecto al cierre de ayer, superando en alguna entidades privadas de la city porteña los 32 pesos. En tanto, en el mercado informal, se vende a 33 pesos.

El dólar registra el séptimo día de aumento y en algunas entidades privadas ya supera los 32 pesos. Tras haber llegado ayer lunes a su mayor marca histórica, a 31,54 pesos, a pesar de las ventas del Banco Central, hoy continúa con su imparable tendencia alcista, marcando un incremento promedio de alrededor del 1,20 por ciento.
En promedio, en los bancos privados la divisa se cotiza a 31,95. En tanto, en el Banco Nación, que generalmente ofrece la cotización más baja del mercado se comercializa a 31,80 pesos. Por su parte, el dólar informal se vende a 33 pesos, con un avance de 80 centavos con respecto al cierre de ayer.
El dólar registra el séptimo día de aumento y en algunas entidades privadas ya supera los 32 pesos. Tras haber llegado ayer lunes a su mayor marca histórica, a 31,54 pesos, a pesar de las ventas del Banco Central, hoy continúa con su imparable tendencia alcista, marcando un incremento promedio de alrededor del 1,20 por ciento.
En promedio, en los bancos privados la divisa se cotiza a 31,95. En tanto, en el Banco Nación, que generalmente ofrece la cotización más baja del mercado se comercializa a 31,80 pesos. Por su parte, el dólar informal se vende a 33 pesos, con un avance de 80 centavos con respecto al cierre de ayer.
El nuevo récord de la moneda extranjera supera la diferencia que acumuló ayer con el incremente de ocho centavos y va en sintonía con la tendencia alcista que comenzó la semana pasada y que el Gobierno no logra detener. En ese sentido, ayer el Banco Central subastó 210 millones de dólares pero no pudo contener el alza del dólar, que cerró en 31,57 pesos. En ese marco, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne confirmó que el Gobierno reclamó un adelanto de 3000 millones de dólares al FMI en el marco del acuerdo stand by.
La fuga de capitales en la era Macri ya superó el préstamo del FMI

En solo dos años y medio ya alcanzó los 52 mil millones de dólares, pese a la supuesta "confianza" de los mercados en el gobierno de Cambiemos.

La fuga de capitales durante la gestión de Mauricio Macri ya superó los 52 mil millones de dólares, según datos oficiales. De esta forma, supera al programa acordado con el FMI que alcanza los U$S50 mil millones en tres años.
Según reportó el diario Ámbito Financiero, el 2018 va camino a ser récord en cuanto a fuga desde el año 2008, cuando se fueron 23 mil millones de dólares en medio de la crisis con el campo y el comienzo de la debacle de Lehman Brothers en EE.UU. Solo en 7 meses ya se fueron del circuito formal unos 20 mil millones de dólares, a un promedio mensual de U$S2.861 millones.
En 2016, primer año completo de gestión de Macri (asumió el 10 de diciembre de 2015), la salida de capitales totalizó unos 9.951 millones, superior incluso a los 8.800 millones del año anterior, el últiom de gestión de Cristina Kirchner. Luego, se disparó a 22.148 millones de dólares en 2017 y ya lleva 20 mil millones en lo que va de este año.
De esta forma, durante el Gobierno de Macri ya se fugaron unos 52.126 millones de dólares.
El acuerdo stand-by con el FMI implica un desembolso inicial de 15 mil millones de dólares, que se hizo efectivo en junio, y luego desembolsos trimestrales de U$S3 mil millones con revisiones del equipo técnico del Fondo sobre la economía nacional. El total del financiamiento al que puede acceder el Gobierno nacional es de 50 mil millones en un plazo de tres años.
Cuadernos del chofer: el Gobierno no dará de baja el blanqueo a los empresarios involucrados

Así, suma otro favor a quienes fueron a la Justicia y dijeron que pagaron coimas a los ex funcionarios kirchneristas.

En otro favor hacia los empresarios involucrados en la causa de los cuadernos del chofer Oscar Centeno, la AFIP confirmó que no dará de baja del blanqueo de capitales a los hombres de negocios que hayan exteriorizado capital y figuren en la causa de investiga Claudio Bonadio por presuntas coimas a ex funcionarios del kirchnerismo.
Una investigación de El Destape reveló que directivos y accionistas de Techint, grupo Pescarmona, Esuco y Cartellone, entre otros, ingresaron al beneficio que abrió el gobierno de Macri para aquellos empresarios que no pagaron impuestos por sus bienes y lo hicieron por una suma que llega a los 10 mil millones de pesos.
Ahora, el organismo recaudador "aclaró" que esos empresarios no serán dados de baja del blanqueo. Esto ocurre pese a que en el juzgado de Bonadio declararon haber pagado dinero negro para las campañas electorales o como pago de coimas a ex funcionarios del Ministerio de Planificación Federal.
Según el diario Ámbito Financiero, la AFIP argumenta que la propia ley de blanqueo, la 27.260, ampara a los empresarios, ya que asegura que para caerse del blanqueo debían estar procesados o involucrados en alguna causa anterior a la misma, y esta de los cuadernos es posterior.
Así, la Justicia y el Gobierno avala la versión de los empresarios como presuntas víctimas del sistema de corrupción que pretenden denunciar. Todos los empresarios que se acogieron a la figura del arrepentido salieron en libertad, no así los ex funcionarios, y además el Gobierno salió a crear un fideicomiso para salvar el financiamiento de los proyectos PPP, muchos de los cuales son llevados adelante por empresas involucradas en la causa y las cuales los bancos no quieren prestarles dinero por este escándalo.
El Gobierno busca quitar las jubilaciones por moratoria

El Ejecutivo debate proponer un examen socioeconómico para que dejen de cobrar haberes de ANSES quienes tengan una propiedad.

En el Gobierno se disputa una fuerte pulseada por el futuro de las jubilaciones. En los próximos meses se debe definir la reforma estructural al sistema previsional y los "moderados" ya acumulan una baja con la renuncia de su representante en el Ministerio de Trabajo y su reemplazo por un hombre del ala dura. Los cambios que propone este segundo grupo del riñón duro de Cambiemos son los que guardan bajo llave desde antes de ganar las elecciones de 2015 y coinciden con los objetivos del FMI.
En la Casa Rosada analizan poner sobre la mesa un análisis de las 3 millones de jubilaciones que se entregaron por moratoria y estirar la edad jubilatoria de los 65 a los 70 años, una opción que el Gobierno ya abrió como voluntaria. Los funcionarios son conscientes de que ambas medidas generarán un golpe en la imagen de Mauricio Macri para las elecciones presidenciales del año próximo, por lo que ya fueron preparando el terreno para los anuncios.
Sin querer asumir la autoría del proyecto, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dijo en una entrevista por América que "la gente por la calle" le consulta por qué no le quitaron los haberes a quienes sus empleadores no les pagaron los aportes patronales. Sin embargo, cuando el conductor le preguntó frontalmente, intentó negar que tomará esa medida.
El superministro pretende pertenece al grupo que quiere revisar la mitad de las jubilaciones y aumentar la edad de actividad laboral obligatoria, para de paso saciar la demanda del Fondo, que fue claro al respecto cuando realizó su informe del artículo IV.
Aún no está definido cuándo ni cómo se tomará este giro que, de acuerdo a abogados especialistas, tendrá una vida corte ante la Justicia de Seguridad Social por su claro corte inconstitucional. La presetanción también sacudirá las posibilidades de Cambiemos de renovar su mandato en el Ejecutivo. La intención de voto de Macri comenzó una caída sin piso desde el recorte jubilatorio de diciembre pasado, que sólo pudo ser sancionado en el Congreso bajo el calor de las balas de goma, el reparto de golpes a legisladores y los arrestos arbitrarios a manifestantes y transeútes.
Si bien la interna no está definida, el jueves pegó un portazo la figura encargada de transmitir el mensaje, el secretario de Seguridad Social, Juan Carlos Paulucci. De acuerdo a lo que recogió El Destape de su círculo íntimo, el especialista previsionalista coincide ideológicamente con la estructura del proyecto del Gobierno y está convencido de que debe cambiarse el régimen solidario actual para abrirle las puertas a las AFJP pero con una modalidad opcional. Sin embargo, las medidas le eran impuestas "desde arriba" de forma inconsulta y le exigían luego les ponga su firma. Este debate por la moratoria y la suba de la edad fue la gota que colmó el vaso.
Su lugar fue tomado ahora por Gonzalo Estivariz, ex secretario de Legal y Técnica de Anses, un funcionario dispuesto a llevar la resolución del Gobierno al Consejo de Sustentabilidad Previsional, el terreno que compartirá con representantes de empresas y sindicatos donde pretende el Gobierno que se debata. La última decisión de Paulucci fue convocar a este órgano colegiado, previsto por la ley de reparación histórica, para reunirse el 30 de agosto. Lo concluido en sus plenarios derivará en el proyecto de reforma del sistema de seguridad social que se presentará ante el Legislativo para su debate.
Dujovne guarda en su despacho la propuesta ya redactada de tomarle un examen socioeconómico para evaluar si los jubilados por moratoria poseen bienes declarados por, en principio, más de $ 2 millones (que equivalen al precio del monoambiente más barato de la Ciudad de Buenos Aires). Quienes superen ese monto serán susceptibles de dejar de percibir el haber, con la excusa de quitárselo sólo a "los millonarios que decidieron no trabajar".
El argumento del incremento en la expectativa de vida en el mundo será el aplicado para forzar a cinco años adicionales de trabajo a la población económicamente activa. Sumado a la cada vez mayor destrucción de puestos laborales, esto incrementará el ejército de desempleados, lo que acrecentará la pérdida del poder adquisitivo del salario.
Esto deja de lado que quienes no poseen los 30 años de aportes, porque su empleador se negó a pagarlos, ya los contribuyeron con los años en que se les aplicó un descuento a sus transferencias mensuales. Además de que el sistema no es de capitalización individual, donde cada uno se paga sus ingresos futuros, sino que es solidario y los trabajadores activos son los que sostienen a los pasivos.
Si las promueven, las dos medidas, además, no necesitan ser convertidas en ley para cumplir con sus objetivos. Ya de por sí oficiarán de distractivas de la verdadera negociación, que lleva a cabo el superministro con el titular de la cartera del Interior, Rogelio Frigerio, y los gobernadores. Allí el Ejecutivo Nacional busca el beneplácito de los representantes provinciales para que sus emisarios en el Congreso aprueben un cambio en la fórmula de la asignación universal por hijo y sustanciales recortes en las jubilaciones y pensiones. A cambio, les prometen obras de infraestructuras con el fondo de los jubilados y un alivio monetario para sus ahogadas finanzas. Tierra del Fuego, Tucumán y La Pampa consideran esto una extorsión que no están dispuestos a apoyar.


Utilización de los contenidos citando la fuente.
contador de visitas gratis para blog
Nuestras Visitas
Defendé tu derecho a estar informado
Colaborá con Patria Moreira
Regreso al contenido | Regreso al menu principal