Economia - Patria Moreira

Año 6. 2018 .  San Juan.  Argentina.   Email: patriamoreira@gmail.com      www.facebook.com/carlosbecerraart
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Economia

Subió el dólar en el cierre de la semana y cotizó a $27,94

La divisa estadounidense subió tres centavos y finalizó así, en lo que es el nivel más bajo en lo que va de julio.

El dólar ganó hoy tres centavos, a $27,94 para la venta, en una jornada volátil, pero acumuló en la semana una caída de 2,4% y se ubicó así en el nivel más bajo en lo que va de julio.
Según un promedio realizado por el Banco Central, la divisa cerró a $26,86 para la punta compradora y $27,94 para la vendedora. En las pizarras del Banco Nación, el dólar operó este viernes a $27,70. El "billete verde", de ese modo, acumuló en la semana una merma de 68 centavos. .
El jueves, el dólar había perdido 27 centavos hasta $27,91 para la venta, a causa de un repunte en la oferta de divisas y tras la licitación de LETES.
Se trata de la segunda semana consecutiva en la cual el dólar operó con cierta estabilidad tras tocar el récord de $29,57 en medio de la corrida cambiaria.
Los retrocesos se dieron luego de la puesta en marcha de una batería de medidas adoptadas por el Gobierno y el Banco Central. Operadores, evaluaron que, a su vez, hubo una mejora en la corriente vendedora, lo cual también quitó presión al tipo de cambio.
En ese escenario, el Banco Central efectuó, por cuenta del Ministerio de Hacienda, la subasta de venta en contado diarias de dólares. El monto adjudicado fue de US$ 100 millones, en línea con lo estipulado. Esos billetes forman parte de los US$ 7.500 millones prestados por el FMI para refuerzo presupuestario.
"El precio promedio de corte se ubicó en 27,1738, siendo el mínimo precio adjudicado de 27,1520", sostuvo la autoridad monetaria.
Petroleras ponen cupo por las subas y podría faltar nafta

El abastecimiento podría verse reducido en muchas estaciones de servicio.

El presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) Carlos Gold, advirtió este viernes que las petroleras pusieron "cupos" para la entrega de combustibles, que afectarán rápidamente al campo, la industria y el transporte.
En diálogo con radio Mitre, el dirigente señaló que "un problema que hasta la semana pasada era de abastecimiento de las estaciones de servicio blancas , ahora pasó a ser un problema de algunas estaciones de servicio de bandera".
"Hay petroleras que han puesto cupo de entrega de combustible y por encima de esos límites va un precio diferencial, lo cual representa un problema para el sector de cara al futuro", agregó.
Para el empresario, el argumento de las petroleras es que "aún no han recompuesto su rentabilidad, están entregando combustible a pérdida, con un desfasaje, dicen, como mínimo de un 30%"."Limitan la entrega para que esta rentabilidad negativa no se incremente", agregó.
"Como sucedió en otras épocas, el cupo puede no alcanzar y en los últimos 10 o 5 días, depende cada estación, puede comenzar a faltar nafta", alertó.
Por la corrida cambiaria, aumentan los depósitos en dólares

En el marco de meses activos para el tipo de cambio, caen los plazos fijos en pesos.

En el marco de una etapa activa para el mercado financiero, la corrida cambiaria generó que los depósitos en dólares aumenten: ya suman U$S 1000 millones en junio, mientras que el stock se acerca a los U$S 31.000 millones.
Según el diario económico El Cronista, se generó el proceso llamado "dolarización de Doña Rosa", en donde los depósitos en pesos cayeron $ 32.428 millones (de $ 973.167 millones a $ 940.639 millones del 29 de mayo al 29 de junio, según el BCRA), al tiempo que las colocaciones en dólares subieron U$S 973 millones, de U$S 29.974 millones a U$S 30.947 millones.
Ese movimiento de dinero es producto, por un lado, de la facilidad de las transacciones electrónicas en la que se pueden comprar dólares por Internet. Por otro lado, los bancos bajan la tasa porque saben que no son fondos que van a poder apalancar mucho con la volatilidad que existe sobre el dólar.
En diálogo con El Cronista, Mariano Sardáns, CEO de FDI, explicó que la caída de depósitos en pesos fue directo a moneda extranjera, ya que se debió a la dolarización automática de las carteras.
El dólar se dio vuelta y volvió a dispararse: cerró cerca de los $ 29

El billete estadounidense aumentó 30 centavos, a pesar de los intentos del Gobierno de calmar la demanda.

El dólar se dio vuelta y se disparó 30 centavos para terminar cerca de los $ 29 por la falta de oferta que el Gobierno no supo contener.
La cotización cerró a $ 27,60 para la compra y a $ 28,60 para la venta en el Banco Nación. La cotización había iniciado la jornada con una baja de ocho centavos en las ventanillas de los bancos, pero pasado el mediodía la tendencia cambió porque la oferta privada volvía a mostrarse escasa.
El Banco Central efectuó, por cuenta del Ministerio de Hacienda, una subasta de U$S 100 millones a un precio promedio de corte que se ubicó en $ 28,02. El mercado comenzó tranquilo por el feriado en los Estados Unidos.
Marcos Peña tuvo que dar marcha atrás con la posibilidad de que vuelva el dólar turista

"No creemos que la solución a los problemas que tenemos sea subir impuestos", aclaró el funcionario.

Luego de que admitiera que “está sobre la mesa” poner impuestos mayores a los pasajes que viajen al exterior, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, salió a recular sus declaraciones y aclaró: “No creemos que la solución a los problemas que tenemos sea subir impuestos”.
A través de su cuenta de Twitter, el funcionario nacional se vio en la obligación de calmar las aguas ya que dejó entreabierta la posibilidad de que vuelva “el dólar turista”.
En otro tuit, Peña advirtió que “ya existe un impuesto del 7% a la venta de pasajes al exterior” y explicó: “Lo único que dije es que hay sectores que creen que ese impuesto debería ser más alto. Y eso es lo que dije que está en la mesa junto a muchas otras propuestas que se discutirán en el marco del debate presupuestario”.
Grieta en Cambiemos: Dujovne contra Peña y Dietrich por el impuesto al turismo

Mientras el jefe de Gabinete y el ministro de Transporte admitieron que se analiza esa posibilidad, el ministro de Hacienda lo desmintió.

Tanto el jefe de Gabinete, Marcos Peña, como el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, admitieron que se está analizando dentro del Gobierno poner un impuesto al turismo en cuanto a compras en el exterior y en los pasajes a otros países. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, lo negó rotundamente.
Según informó Infobae, durante una videoconferencia con inversores de Wall Street el titular de la cartera económica desmintió los rumores que indican la posibilidad de gravar impuestos a los gastos en dólares de turistas en el exterior.
Mientras tanto, Dietrich aseguró que aumentar el impuesto al turismo o aplicar un impuesto a las compras con tarjeta en el exterior representan “distintas alternativas que evalúa el Gobierno” para resolver la situación económica. “Se van a evaluar todas las posibilidades, nada tiene 0% de posibilidades de que suceda”, sostuvo en una charla con medios de comunicación.
Peña, por su parte, sostuvo que “desdoblar el tipo de cambio es un disparate”, pero “la posibilidad de discutir los impuestos a los pasajes al exterior está sobre la mesa”, durante una entrevista con Luis Novaresio en radio La Red.
Las distribuidoras de gas ganan $ 2.800 millones por doble facturación

Metrogas, Fenosa y Gas Natural Fenosa se hacen de ganancias extraordinarias gracias a una decisión del Ministerio de Energía.

Las compañías distribuidoras de gas ingresaron cerca de $ 1.700 millones el año pasado por doble facturación a los usuarios de todo el país. El Gobierno tuvo la oportunidad de cerrar esta canilla pero decidió mantenerla. Los funcionarios que actuaron fueron directivos de dos de las empresas beneficiadas.
El gas sale de las bocas de pozo de las extractoras y es trasladado por los gasoductos de las transportadoras, que lo entregan en la puerta de las ciudades. Desde allí, las distribuidoras se encargan de repartirlo entre los hogares.
Las transportadoras retienen una porción de la orden de demanda de las distribuidoras, lo que está regulado por ley. Es que precisan parte de combustible mover el gas, pero además se prevé que hay venteos y pérdidas en la línea. Los hogares abonan por el uso del medidor, pero también por la retención.
El ENARGAS estableció que la Transportadora de Gas del Sur (TGS) deberá retener el 11% por el gas que lleva desde Tierra del Fuego, el 10% de la de Santa Cruz, el 8% de la de Chubut y el 5% de Neuquén; además, para la Transportadora de Gas del Norte (TGN) le exige el 5% al que proviene de Salta y Neuquén.
Esto fue definido en 1999, donde en organismo regulador propuso como necesario “seguir analizando el tema para que en oportunidad de la segunda revisión quinquenal tarifaria se establezca un nuevo esquema”. Esto lo plantearon en la resolución 1192 de ese año, donde aclararon que cualquier adelanto tecnológico futuro disminuirá el uso de las transportadoras del gas retenido.
Debido a la crisis económica de 2001, no se realizó una revisión tarifaria integral en 2004 ni durante el kirchnerismo, que lo intentó pero fue frenado por la Justicia. El siguiente estudio de las boletas lo hizo recién Cambiemos en 2017, bajo la orden del ministro de Energía, Juan José Aranguren. Pese a los claros avances de las maquinarias, el ENARGAS decidió mantener los porcentajes de retenciones marcados 18 años antes.
Este sobrante del retenido es transferido a las distribuidoras al inicio del siguiente mes. A pesar de que ya fue abonado por los hogares, las compañías lo vuelven a cobrar por el uso del medidor. De acuerdo a especialistas consultados por El Destape, esto representó el año pasado cerca de $ 1.715 millones de ingresos adicionales en perjuicio de los usuarios de todo el país.
Este año equivaldrá en 2018 a una facturación extra cercana a los $ 1.144 millones para Metrogas, $ 858 millones para Gas Natural Fenosa, $ 572 millones para Camuzzi Gas, $ 72 millones para Litoral Gas, $ 57 millones para Gas del Centro, $ 57 millones para Gas Cuyana y $ 43 millones para Gasnor, de acuerdo al cálculo de especialistas del sector. Esto totalizará $ 2.800 millones para todo el año, dependiendo de la fluctuación futura del tipo de cambio.
La ganancia extraordinaria la convalidaron el ex interventor del ENARGAS David Tezanos y su segundo, Daniel Perrone. Antes de ser convocado por Aranguren, Tezanos presidió Metrogas, la distribuidora más favorecida.
Fuentes del Ministerio de Energía que ahora comanda Javier Iguacel indicaron que este medio que "este valor no fue modificado dado que es un máximo", además de que "si la transportista no lo requirió en su operación debe devolverlo al cargador y esto vuelve al usuario final como parte de las 'diferencia diaria acumulada' en cada revisión tarifaria estacional".
Con la normalización del organismo regulador, Tezanos volvió al sector privado como consultor. Fuentes del sector le aseguraron a este medio que mantuvo varias reuniones con el presidente ejecutivo de TGS tras su salida del Estado, lo que puede indicar un trabajo de asesoría para la empresa controlada por Pampa Energía, de Marcelo Mindlin.
Perrone, en tanto, se desempeñó como ejecutivo de la transportadora sureña hasta 2015. Hoy quedó como vicepresidente del ENARGAS. Por controlar a las empresas que dirigieron, la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso les había prohibido decidir sobre sus anteriores empleadores, con lo que lo salvaron mediante firmas cruzadas.
Este presunto negociado multimillonario fue denunciado por el abogado Luis Álvarez Pereyra Rozas, en una causa que recayó en Gerardo Pollicita, el fiscal que llegó a la Justicia Federal después de ser directivo de Boca Juniors en la gestión de Macri. Fuentes judiciales le informaron a El Destape que el funcionario pidió la desestimación, que implica no investigar las posibles responsabilidades penales de los funcionarios de Cambiemos y el dinero transferido ilegalmente de todos los usuarios del país a las compañías.
La corrida cambiaria empeora la crisis de Cambiemos

El Gobierno volvió a mostrar su incapacidad para contener el dólar, que acelerará la inflación. El mercado le dio la espalda al Gobierno.

El Gobierno volvió a mostrar su incapacidad para contener una corrida cambiaria, lo que acelerará la inflación y cerrará por encima del 30% para fin de año. La falta de resultados de Cambiemos cansó a algunos grandes inversores, que decidieron volcarse al dólar.
El presidente del Banco Central, Luis Caputo, no supo contener la tercera disparada del billete estadounidense del año. La mesa de dinero que maneja en el Banco Central vendió el viernes U$S 150 millones de los prestados por el FMI al comienzo de la rueda, pero debió luego desprenderse de otros U$S 300 millones de las reservas. Aun así, el tipo de cambio escaló 80 centavos y cerró a $ 29,40 en el Banco Nación, lo que equivale a una devaluación que ya supera el 55% en lo que va del año.
El mercado no espera una recuperación del peso, sino más bien lo contrario. En los contratos a futuro en el Rofex la cotización cerró a $ 34,06 para diciembre. Esto quiere decir que se proyecta un incremento del 80% de la divisa para todo 2018.
La consultora internacional Fitch coincide con este análisis, que en su último informe evalúa que el peso se debilitará en los próximos meses. “No vemos al Banco Central fervientemente opuesto a la depreciación, pero más bien preocupado en manejar la volatilidad, por lo que esperamos que no mantenga sus intervenciones agresivas”, previó.
Dado que los productos esenciales de la canasta son exportables en Argentina, esto redundará en una mayor pérdida en el poder adquisitivo de los trabajadores, luego de que muchos sindicatos acataran el techo paritario del 15% impuesto por el Gobierno, y que ahora se elevará sólo un 5% adicional. Otros, como los docentes, tendrán un peor pasar, dado que muchas provincias se negaron aún a proponerles una suba que al menos emparde con la inflación.
“La inflación todavía no tocó techo porque mientras siga habiendo devaluación, esto impactará en nuevas oleadas de aumentos”, graficó Martín Kalos. El economista de EPYCA proyectó que el alza de precios supere el 30% interanual en los próximos meses.
“Lo que empezó como lo que el Gobierno planteó como turbulencia vemos hoy que es una desconfianza de Cambiemos. Le falta perspectiva de largo plazo”, cuestionó Kalos. Es que el modelo de Mauricio Macri no cuenta con un motor de la actividad genuino, ni con un generador de divisas adicional al endeudamiento externo, por lo que la sustentabilidad económica está en juego.
“La situación ya no se explica por los problemas de los mercados emergentes, donde no se ve una corrida similar a la argentina”, explicó Ezequiel Estrada, director de Ficonomics. El consultor notó un cambio en las carteras de los inversores, que se vuelcan hacia la dolarización.
“Esta situación nueva se da por las decisiones del Gobierno que perjudicaron a la plaza financiera, como el recorte de la tenencia de moneda extranjera por parte de los bancos y los cambios en el Gabinete”, observó. Juan José Aranguren tenía una postura más cercana a las compañías energéticas que Javier Iguacel, a las que había representado directamente hasta días antes de asumir en la función pública.
El mercado espera un dólar por encima de los $ 34 para fin de año

Lejos de una calma, la plaza cambiaria proyecta una mayor devaluación del peso.

Ante la nueva corrida cambiaria que el Gobierno no supo controlar, el dólar rozó los $ 29 en las casas de cambio. El mercado espera que la devaluación se acentúe en los próximos meses y que el año termine con la divisa estadounidense por encima de los $ 34.
En la plaza “spot”, el tipo de cambio se disparó 80 centavos y cerró a $ 29,50 en el Banco Nación, mientras que otras entidades comerciales lo vendieron a $ 29,90.
Esto tuvo su correlato en el Mercado a Término de Rosario (ROFEX), donde los inversores elevaron el precio para diciembre a $ 34,06. Esto implicó una escalada de los contratos de nada menos que $ 1,21 en un día, entre el jueves y el viernes. La cotización mayorista para el último día del año aumentó $ 1,25 y cerró a $ 34,10.
El mercado proyecta que el dólar recién pasará la barrera de los $ 30 en agosto, ya que acordaron un tipo de cambio de $ 30,72 para el fin de ese mes. Mientras que esperan que al 31 de julio opere a $ 29,83.
El dólar se dispara y no encuentra techo: cotiza a casi $ 30 en bancos privados

La divisa estadounidense no para de aumentar en una semana activa para el mercado financiero.

En una semana activa para el mercado financiero, con una profunda caída en la Bolsa porteña y un dólar en aumento, la divisa estadounidense no encuentra techo y ya cotiza a casi $ 30 en bancos privados.
La cotización más alta la tiene el banco Galicia, con un dólar a $ 29.90. Por detrás se ubica el Francés, con un precio de $ 29.84 y los bancos Nación y Comafi, a un valor de $ 29.50.
El banco Santander cotiza la moneda estadounidense a $ 29.44, el Hipotecario a $ 29.35, mientras que el banco Ciudad y la casa de cambio Montevideo lo venden a $ 29.30.
Los precios más bajos se encuentran en las casas de cambio Alpe y Magitur, que cotizan la divisa a $ 29.20, seguido por el banco Superville a $ 29.15 y el Provincia, a $ 29.10.
Miércoles negro: la Bolsa se derrumbó y el riesgo país se disparó a récord

El Merval se hundió más del 10% y algunas acciones cayeron hasta 17%. En tanto, el riesgo país subió a su mayor nivel desde octubre de 2015.

La Bolsa porteña se hundió más del 10% en el peor día del mercado financiero en años por rumores de que el Gobierno planteaba cobrarle impuesto a las acciones. En tanto, el riesgo país llegó a su máximo desde que asumió Mauricio Macri.
El indicador líder Merval retrocedió a 24.450,38 puntos. Los papeles de empresas energéticas sufrieron caídas superiores al 17%, golpeadas por la perspectiva de que el Gobierno reducirá el ritmo de subas de tarifas.
En lo que fue una de las peores ruedas de los últimos años, el panel líder se derrumbó ante una aceleración de la aversión al riesgo por factores globales y locales. Los títulos de las energéticas Metrogas (-17,1%); Transportadora de Gas del Norte (-17%); y Distribuidora de Gas Cuyana (-15,4%) sufrieron los golpes más duros.
"Los rumores de que el Gobierno analizaba que los inversores tributen por las acciones hizo desplomar las cotizaciones, principalmente en las últimas dos horas", explicó a El Destape un operador financiero.
El índice de riesgo país que mide el JP Morgan trepó 4,4% a 584 puntos. Este es el mayor nivel desde octubre de 2015.
Fuerte suba del dólar que volvió a cotizar por encima de los$28

La divisa estadounidense trepó 32 centavos y cerró a $28,05.

El dólar volvió por encima de los 28 pesos, al trepar 32 centavos respecto del día anterior, ante una firme corriente compradora.
Según un promedio realizado por el Banco Central, el billete cerró a $26,96 para la punta compradora y a $28,05 para la vendedora.
El día anterior, el dólar había avanzado siete centavos al cotizar $27,73 tras tres jornadas consecutivas con tendencia negativa.
Luis Caputo elevó la tasa de interés y la medida beneficia a su propia empresa

El Banco Central subió la tasa de interés al 47%, lo que beneficia a la compañía que fundó y a la del vicepresidente de la entidad, Gustavo Cañonero.

El presidente del Banco Central, Luis Caputo, elevó la tasa de interés de referencia al 47%. Renovó solo el 60% de las Lebac por $ 308.473 millones. Hoy vencieron $ 514.779 millones de bonos.
"Las propuestas alcanzaron un nivel de $ 313.875 millones, adjudicándose $ 308.473 millones, lo que implica la renovación parcial del vencimiento que era de $ 514.779 millones", subrayó la autoridad monetaria.
Las tasas de corte se ubicaron en 47%, 42.9%, 43%, 43% y 41,99% para los plazos de 27, 55, 90, 118 y 153 días, respectivamente. "Como es habitual, el Banco Central definió las tasas de corte, manteniendo los niveles del mercado secundario para cada especie", resaltó el BCRA.
Esta fue la primera licitación de Lebac desde la llegada de Caputo a la autoridad monetaria. La compañía que fundó, Axis, posee fondos comunes de inversión con mayoría de Lebac, que se benefician de la bicicleta financiera del Central. Mismos beneficios le brindan esta herramienta a Gustavo Cañonero, vicepresidente del Banco Central que hasta el jueves fue socio de SBS Fondos.
Por pedido del Gobierno, el FMI ocultó que se viene más recesión y desempleo

En el comunicado oficial, el organismo eliminó una línea en la cual daba sus pronósticos sobre la economía argentina.

Esperable pero no por eso deja de sorprender: el FMI omitió informar que espera una mayor recesión y una suba de la desocupación a partir del acuerdo por U$S50 mil millones que suscribió la Argentina la última semana.
Así lo informó el portal Infobae. Los técnicos del Fondo omitieron el párrafo en el que pronosticaban una caída de la actividad económica, producto del fuerte ajuste de 19 mil millones de dólares en tres años que firmó con el Gobierno y que afecta sobre todo a la obra pública, los salarios de empleados estatales e impone un fuerte aumento de tarifas.
En su versión original, el comunicado afirmaba que "si las condiciones sociales empeoran, la economía se desacelera o el desempleo sube más rápido de lo previsto actualmente, existen disposiciones para incrementar más la asignación presupuestaria dedicada a las prioridades sociales".
Sin embargo, y por pedido del Gobierno, revela el sitio, se suprimió la frase "la economía se desacelera o el desempleo sube más rápido de lo previsto actualmente".
Los motivos parecen claros: el gobierno argentino no quiere reconocer el impacto que tendrán estas medidas en la economía nacional, iguales a las que provocaron otros arreglos con el FMI al que ahora se lo quiere presentar con la cara lavada.
El FMI espera un crecimiento muy módico para este año, de apenas 0,4%. Como la economía comenzó creciendo 3 por ciento este 2018, esto implica que Argentina caerá en recesión en lo que resta del año.
La Bolsa se derrumba por la desconfianza a Macri

Los abruptos cambios en el gabinete económico asustaron a la City, por lo que se derrumban todas las acciones líderes.

Los inversores financieros empezaron a sentir la crisis del gobierno de Mauricio Macri ante los repentinos cambios de su gabinete económico. La Bolsa se derrumba 6,8% tras un fin de semana de importantes despidos.
El Presidente expulsó el jueves al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, y genera desconfianza el desconocimiento de cómo hará para bajar la inflación su reemplazo, Luis Caputo.
Por esto, las acciones de las entidades bancarias lideran las caídas, al punto de que el banco Francés se desploma 10,9%, Supervielle 10,7%, Macro 10,7% y Galicia 8,9%.
También sorprendió en la City la salida de Juan José Aranguren y su reemplazo por Javier Iguacel, quien nada adelantó sobre la política tarifaria que planea aplicar.
Por esto se hunden las cotizaciones de las energéticas, encabezadas por Transener con una baja de 10,9%, Pampa Energía 10,4%, TGN 9,9%, Metrogas 8,7% e YPF 6,4%.
Tras una jornada de fuerte volatilidad, el dólar cerró a 28,75

La divisa estadounidense registró una baja de 9 centavos con relación al cierre del viernes último.

El dólar minorista registraba esta tarde una baja de 9 centavos en cada una de sus puntas, con relación al cierre del viernes último, para ofrecerse a un promedio de 27,64 pesos comprador y 28,75 pesos vendedor.
Según informó el Banco Central, en el Banco Nación la divisa se ofrece a 28,10 pesos; en el ICBC, 28,30 pesos y en el Santander Río, a 28,35 pesos.
Al comienzo del día, el dólar apuntó una baja de 39 centavos, para ofrecerse a un promedio de 27,38 pesos para la compra y 28,49 pesos para la venta, en bancos y casas de cambio.
Este lunes, el Banco Central informó a las entidades financieras una nota en la que informó que ofrecerá al mercado moneda extranjera "vía subastas de venta en contado", con un mínimo de un millón de dólares y hasta 400 millones de la misma moneda.
El Gobierno pone $6 mil millones a la CGT para frenar el paro general

Se trata de dinero para las obras sociales. En cambio, rechaza la reapertura general de paritarias.

El Gobierno nacional buscará desactivar este martes el llamado a un paro general de la CGT. Y lo hará con una zanahoria que ya utilizó en otras ocasiones: la promesa de un multimillonario desembolso de fondos para las obras sociales, un viejo reclamo de los popes cegetistas. Sería por unos 6 mil millones de pesos para distintos programas de salud.
Sin embargo, desde el Ministerio de Trabajo no quieren saber nada con la posibilidad de una reapertura general de paritarias, en el marco de un marcado deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores. La mayoría de los gremios firmaron acuerdos por un 15% mientras que la inflación esperada llega al 27% y llega en algunos casos al 30.
Según informó el matutino Ámbito Financiero, el Gobierno volcará a las obras sociales sindicales unos 6 mil millones de pesos para, de esta manera, evitar el tercer paro general contra el gobierno de Mauricio Macri. Se trata de fondos ya reconocidos por el Gobierno en 2016. Es decir, una vieja promesa que ahora se reactiva ante la necesidad de la Casa Rosada.
Se trata de fondos para tratamientos de salud de alto costo (SUR) y de los subsidios para afiliados de bajos recursos (SANO) y jubilados (Suma70) y una baja del Subsidio para la Mitigación de Asimetrías (SUMA).
Este martes vence el cuarto intermedio que dispuso la CGT para tratar de llegar a un acuerdo con el Gobierno. Por eso, la central sindical no llamó aun a un paro general el último jueves.

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Economistas de distintas tendencias coinciden en el impacto recesivo del stand-by

Las siete plagas del acuerdo

El ajuste pactado con el Fondo Monetario tendrá una incidencia directa sobre el nivel de actividad, afectará los salarios, las jubilaciones y por ende el consumo masivo. También caerá la inversión pública y aumentará el desempleo.

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional apunta a estabilizar el mercado cambiario pero tendrá consecuencias sobre la “economía real”, es decir, sobre el nivel de actividad, consumo e inversión, salarios, jubilaciones y empleo. PáginaI12 consultó a cuatro economistas de diferente raigambre ideológica para dilucidar las consecuencias del stand-by. Hay coincidencia en relación al impacto negativo del acuerdo sobre el nivel de actividad a partir del redoblado ajuste fiscal, caída que sería mayor si además continúa la devaluación del peso. El consumo será el principal perjudicado y el Programa de Participación Público-Privada aparece como una de las esperanzas del Gobierno ante la previsible reducción de la obra pública.
Mariano De Miguel, docente de la UMET, explicó que “las consecuencias van a ser negativas porque el Fondo siempre pide el ajuste fiscal para que la economía pueda ahorrar los dólares para el repago de la deuda. Quizás la economía este año termine creciendo 1 o 1,5 por ciento, pero el dato del tercer y cuarto trimestre va a ser malo porque el ajuste fiscal se multiplica hacia el resto de la economía”. “Pero no sólo está la cuestión fiscal. Hay una segunda palanca recesiva que es la devaluación, que afecta a la inflación y a los salarios. El FMI espera que la devaluación corrija las cuentas externas a través de la caída de los ingresos, es decir, que no sea solamente una devaluación nominal sino en términos reales. Si el Fondo tiene éxito en este punto, será otra fuerza recesiva. Y si no tiene éxito, la situación se puede volver un espiral de inflación-salarios-devaluación. Yo creo que la economía argentina no va a volver a crecer hasta fin del año que viene. El Gobierno no va a poder estimular la economía como en 2017. El mejor escenario es de estabilidad macroeconómica y recesión”, agregó.
Martin Vauthier, director de la consultora Eco Go, explicó que “el Gobierno recurre al Fondo porque el mercado dejó de financiar el déficit de cuenta corriente que fue record en 2017, de 4,8 del PIB, del orden de los 31 mil millones de dólares a partir de los gastos de turismo, suba de importaciones por la tracción proveniente de la inversión y de la compra de bienes de consumo durable. Se supone que el ajuste con el crédito del Fondo va a ser más leve que si el Gobierno tuviera que seguir su programa financiero con el mercado. Pero el ajuste va a estar”.
“Hacia adelante, la economía no tiene margen de crecer, más bien todo lo contrario. El consumo reaccionó en 2017 pero no va a seguir creciendo, no será motor este año ni tampoco en 2019. La necesidad de profundizar el ajuste fiscal define que el Gobierno siga con su plan de baja de subsidios y recorte la obra pública financiada por el Tesoro. Además, las altas tasas de interés impactan muy fuerte sobre empresas y la sequía del agro también es un factor negativo. El escenario más virtuoso consiste en que el ajuste más los dólares que provengan del Fondo y de otros organismos den confianza a los mercados, mejoren las condiciones financieras y baje el riesgo país. Así, se reduciría el costos de financiamiento del Gobierno y de las empresas. La gran apuesta del Gobierno para impulsar la actividad el año que viene son los PPP, especialmente en obras viales, que tienen impacto sobre el nivel de empleo y no demandan tantos dólares”.
Mariano Lamothe, de la consultora Abeceb, consideró que “el mercado no financia más la gradualidad del Gobierno. El mundo no nos esperó. Esto nos va a dejar una economía con niveles más altos de inflación, menos actividad y mucha conflictividad social. En términos fiscales, el sector público va a consumir menos, seguirá pisando el gasto. Para 2019 empieza a haber menos partidas para cortar”. “Claramente los sectores más perjudicados son el consumo masivo, motos y otros durables, por el efecto de la devaluación y la suba de tasas. Por contrario, posiblemente también haya inversiones en sectores muy específicos beneficiados por el nuevo tipo de cambio como economías regionales, agro, minería y energía. Para 2018 vemos un crecimiento de entre el 1 y el 1,5 por ciento y 2019 es una gran incógnita. Pueden ser factores positivos los contratos PPP y hay que ver si logran reeditar el efecto de 2017 en el mercado hipotecario”.
Santiago Fraschina, director de la carrera de economía de la Universidad de Avellaneda, dijo a este diario que “si el acuerdo viene de la mano con la finalización de las intervenciones del BCRA para dar estabilidad al dólar y se impone una desregulación total, es posible que el tipo de cambio siga subiendo, con lo cual el primer canal de impacto negativo sobre la actividad económica se da a través de la devaluación, los precios y la caída del consumo. Si la condicionalidad no tiene que ver con la desregulación del mercado cambiario, todavía queda el canal fiscal como fuente de caída de la actividad. El FMI establece un programa fiscal muy exigente que derivará en un menor consumo interno, menor actividad industrial, inversión de pequeña y mediana escala y empleo”.
Acorralado por el desmanejo de la economía, el Gobierno acordó un durísimo programa por 3 años con el FMI

Ajuste XXL para un rescate al desastre económico

El auxilio financiero del FMI alcanza a 50 mil millones de dólares. Los primeros 15.000 millones del megaendeudamiento llegarán antes de fin de mes. El Gobierno espera superar las tensiones, aunque admite que habrá más recesión e inflación.

El Fondo Monetario Internacional validó un crédito para Argentina por hasta 50.000 millones de dólares durante tres años. El desembolso extraordinario está condicionado a la aceleración del ajuste fiscal y la puesta en marcha de un paquete de reformas en el esquema monetario y cambiario. Un primer tramo del préstamo por 15.000 millones de dólares ingresará a las cuentas públicas dentro de dos semanas, cuando el stand-by de acceso excepcional haya sido aprobado por el directorio del organismo multilateral. El programa no establece un cronograma para el resto de los fondos sino que, supeditados a la supervisión del FMI, los desembolsos se harán a pedido del gobierno de Mauricio Macri. A lo largo de los 36 meses de vigencia del acuerdo las autoridades argentinas se comprometen a recortar el gasto en obra pública, achicar las transferencias a las provincias, continuar con la quita de subsidios, reducir las erogaciones salariales estatales y ajustar el sistema de la seguridad social. “Acelerar el programa de convergencia hacia el equilibrio fiscal”, fue el eufemismo elegido por el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne, para referirse a un ajuste equivalente a 3,7 puntos del PBI o 19.300 millones de dólares. Al tipo de cambio vigente, la suma supera los 480 mil millones de pesos. “Esto es una buena noticia”, sostuvo el funcionario.
Las medidas acordadas para acceder al préstamo del FMI incluyen profundos cambios en la política del Banco Central: una reforma de su Carta Orgánica para prohibir el financiamiento del Tesoro, medidas adicionales para limitar la emisión monetaria y un cambio en la composición de sus pasivos para minimizar el stock de Lebac. La entidad presidida por Federico Sturzenegger considera finalizado el escenario de crisis cambiaria y, por lo tanto, dejará de intervenir de manera extraordinaria con sus ofertas masivas de divisas que ponían un techo a la cotización del dólar. “Aquello que hicimos hasta la última semana nos parece que ya no es necesario. Volvemos a una operación normal”, sostuvo el funcionario que verá reforzada su autonomía al referirse a la renovada confianza oficial en la “flotación” del dólar. Frente al impacto en los precios que tuvieron la devaluación y los tarifazos, el BCRA decidió abandonar el cumplimiento de su meta de inflación del año y, además, elevó sus objetivos de precios de 10 a 17 por ciento para 2019. “Este año vamos a esperar tener la inflación más baja posible. Pero no nos ponemos una meta”, consideró anoche el banquero central. El financiamiento proveniente de la entidad dirigida por Christine Lagarde será complementado con 5600 millones de dólares del Banco Mundial, el BID y la CAF. El paquete de financiamiento para Argentina fue celebrado ayer por el titular del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin.
El anuncio del programa de financiamiento-ajuste del Fondo fue realizado por Dujovne y Sturzenegger. El tipo de crédito otorgado permitió superar en 2,5 veces el límite previsto en un stand-by tradicional. Los 50.000 millones de dólares equivalen a 1100 por ciento de la cuota del país. Lo hicieron pasadas las 19:30 en uno de los salones del Centro Cultural Kirchner apenas finalizó en Washington una reunión de directorio del FMI. En el convite convocado fuera de agenda, las autoridades del organismo fueron informadas sobre la existencia de un acuerdo entre el staff del organismo y las autoridades argentinas. Los miembros recién tenían previsto encontrarse hoy para, entre otros puntos, aprobar el informe del Artículo IV de Liberia. Las reuniones no programadas son escasas. La crisis griega fue uno de los episodios excepcionales cuando los directivos del organismo llegaron a ser conchabados un sábado para validar un crédito condicionado destinado al golpeado país europeo. En el caso del programa por hasta 50.000 millones de dólares para Argentina, la votación formal se realizará el miércoles 20. La aprobación está descontada y, según anticipó Dujovne, el primer desembolso llegará dentro de las siguientes dos jornadas. Los 15.000 millones son un monto levemente superior a las reservas perdidas durante la corrida cambiaria. Una porción de los recursos ingresará a las reservas del  BCRA y otra al Tesoro, aunque los funcionarios no precisaron cómo serán distribuidos.
El recorrido del tijeretazo fiscal se conocerá a lo largo de las próximas semanas cuando se difunda la Carta de Intención presentada por Argentina, las evaluaciones realizadas por los técnicos de FMI y, fundamentalmente, el Proyecto de Presupuesto que será enviado al Congreso a mediados de septiembre. Hasta ahora se conoce que un programa de índole fiscal sin ninguna referencia a la raíz estructural del problema: el déficit de divisas. Las pautas informadas ayer contemplan un “esfuerzo fiscal” equivalente a 3,7 puntos del PBI a lo largo de los próximos tres años. El ajuste fiscal busca garantizar la disponibilidad de fondos para el repago a los acreedores.
El componente del gasto más expuesto a los recortes será la inversión pública, que experimentará hasta 2020 una caída del 81 por ciento en términos reales o un ajuste igual a 1,6 puntos porcentuales del producto. Los programas de participación pública privada buscan compensar esa merma financiando las iniciativas con deuda. El segundo ítem en relevancia será la quita en los subsidios a la energía y el transporte. Las estimaciones del Palacio de Hacienda muestran una caída del 48 por ciento en términos reales que representa 1,1 puntos del PBI. Por su parte, las transferencias a las provincias experimentarán un retroceso acumulado del 74 por ciento que representa 0,7 puntos del PBI. Las erogaciones salariales del Estado también registrarán la “aceleración en el ritmo de reducción del déficit fiscal”. Lagarde consideró que el programa acordado con las autoridades argentinas permitirá “restablecer la confianza de los mercados”. El objetivo oficial es alcanzar el déficit cero en 2020. En la Casa Rosada no están convencidos que lograrán ejecutar el ajuste en tiempo y forma sino que aseguran que el acuerdo con el FMI no pone en riesgo una victoria en las próximas elecciones presidenciales.
“Producto de la turbulencia financiera que tuvimos estos días vamos a crecer menos y tener un poco más de inflación de la que esperábamos a comienzos de año. Acudimos al FMI en forma preventiva para evitar una crisis. Actuamos con muchísima premura. Las crisis generaron pobreza y destrucción de contratos. Estamos empeñados en la construcción de un país normal”, explicó Dujovne acompañado por los funcionarios que negociaron en Washington el acuerdo a lo largo de las últimas semanas. También dijo presente el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui. Las autoridades argentinas destacaron que “por primera vez en la historia de un programa con el FMI, incluye una salvaguarda que permite incrementar el gasto social si el gobierno argentino lo considera necesario”. El Palacio de Hacienda explicó que “si la economía no creciera como esperábamos, podrán realizarse ampliaciones de gasto focalizadas en la AUH”. El margen de maniobra previsto es de hasta 30 mil millones de pesos anuales o 0,2 puntos del PBI.
Anuncio de un megacanje de Lebac por bonos del Tesoro para los bancos. Expectativas acerca de la evolución del dólar

El día después no tendrá el muro de contención

Los 5000 millones de dólares que el Banco Central estuvo ofertando para disuadir la demanda ya no estarán disponibles en el mercado. Así lo adelantó el presidente de la entidad monetaria, Federico Sturzenegger. Intento de desarmar la bomba de tiempo de las Lebac.

Para el Gobierno la “turbulencia financiera” está superada. Con el mero anuncio de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, dio ayer por concluida la corrida cambiaria y desde hoy deja de ofrecer los 5000 millones de dólares a un precio de 25 pesos por divisa que coloca desde hace dos semanas en el mercado para desincentivar la demanda y establecer un techo. “La manera en la que se vino operando en las últimas semanas quedó superada con el desembolso y aprobación del acuerdo”, aseguró el banquero central, acompañado por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne (ver aparte). Pese a que recién el 22 de junio el FMI desembolsará los primeros 15.000 millones de dólares de los 50.000 millones pactados, Sturzenegger considera que ya no es necesario defender el precio de la moneda y dejará flotar la cotización y así cumplir con uno de los requisitos que exige el Fondo. De todos modos, el titular del BCRA admitió que habrá intervenciones en casos puntuales, a lo que se suma la presencia del Nación vendiendo divisas para maquillar parte del alejamiento del Banco Central de la operatoria cambiaria diaria. En simultáneo, el funcionario anunció los pasos para desactivar la bola de nieve de vencimientos de Lebac.
Jornada con mucha tensión y caída de reservas | El dólar mayorista a la puerta de 25
Entre abril y mayo el Central perdió unos 10.000 millones de dólares de reservas y en medio de la sangría, que derivó en una muy fuerte suba de la tasa de interés y hasta en una intervención en el mercado de futuros, el Gobierno acudió al Fondo. Hoy cuando abran los mercados no estará la barrera de contención de 5000 millones de dólares que interpuso Sturzenegger y que mantuvo al mayorista levemente por debajo de esa marca. Ayer finalizó el precio en ese segmento apenas dos centavos por debajo de 25: a 24,98 pesos.
“El régimen de tipo de cambio flotante pasa a la normalidad. Eso no quiere decir que no se interviene más. Cuando haya movimientos disruptivos vamos a seguir interviniendo”, aseguró Sturzenegger. Según explicó, los dólares del FMI no irán a la caja del Banco Central, sino que serán administrados por el Tesoro en el Banco Nación. De esta manera, la principal entidad financiera del país podrá utilizar esos dólares para intervenir en el mercado, como lo viene haciendo hace semanas. Ayer vendió 500 millones de dólares.
El funcionario anunció también el programa que implementará para reducir el peso de los vencimientos de Lebac. La hoja de ruta que se pactó con el FMI establece una recompra anticipada por parte del Tesoro de letras intransferibles en poder el BCRA. Se trata de letras que el Tesoro había colocado durante el gobierno anterior en el BCRA como contrapartida de divisas utilizadas en la política de desendeudamiento. Según dijeron los funcionarios, el Central contaba con 75.000 millones de dólares en letras intransferibles, de los cuales 15 mil millones fueron canjeadas al comienzo del gobierno de Macri, y del saldo (60 mil millones) se realizarán canjes hasta totalizar 25.000 millones de dólares.
El programa anunciado establece que el Tesoro canjeará las letras por otros bonos en pesos, que sí podrán ser transferidos y devengarán una tasa de interés positiva. Los ingresos por esos rendimientos o con la entrega directa de esos títulos, el Central los entregará los bancos a cambio de las Lebac. Es un rescate de Lebac a cambio de abultar la deuda del Tesoro.
“Al momento de publicarse el presente informe el vencimiento del mes de junio se ubica 571.343 millones de pesos” de Lebac, aseguró el Central en su reporte monetario correspondiente a mayo. Esto se complementa con la prohibición que recaerá sobre el Central de transferir fondos al Tesoro. Por último, para evitar que continúe ampliándose la bicicleta financiera, el Gobierno limitará el acceso a la compra de letras por parte de inversores extranjeros y ahorristas locales. Para fines de julio de 2019, el BCRA “buscará tener como contraparte en sus operaciones sólo a bancos locales”. “De este programa emerge un Banco Central con más instrumentos”, concluyó Sturzenegger la conferencia de prensa.
Blindados y al Fondo

Con más datos escondidos bajo la mesa que los expuestos sobre la misma, Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger dejaron entrever, entre pliegues discursivos, el sendero que le fijó el Fondo Monetario al gobierno de la Alianza Cambiemos hasta el fin de su mandato. En esa proyección, los primeros seis meses vendrán teñidos por una inflación fuerte, dólar en alza y un estancamiento económico con tendencia a la recesión. Para 2019, la meta de reducción del déficit fiscal es ambiciosa, que es lo mismo que decir que el ajuste será brutal. Este es el costo que el gobierno decidió pagar para lograr un “blindaje” de 55.650 millones de dólares que intente preservarlo de los desequilibrios externos y de acontecimientos climáticos locales. Contra los errores propios del gobierno, el mecanismo de preservación es un monitoreo permanente del FMI.
Desbordado por una sangría externa de dólares imparable (fuga de capitales, déficit en las balanzas comercial y de turismo, intereses de la deuda), que en los primeros dos años había compensado con endeudamiento creciente, el gobierno de Mauricio Macri se encontró, al tercer año, con que había perdido la rueda de auxilio de los préstamos externos. Agotados los instrumentos propios de contención, el Poder Ejecutivo optó por el remedio sugerido por los propios capitales financieros que habían iniciado su huida: recurrir al Fondo.
El costo político puede ser grande, pero las anteojeras ideológicas del gobierno no le permiten reconocer otra opción. Los “mercados”, un equipo que para Argentina está integrado por JP Morgan y diez más, le “perdieron la confianza” al gobierno de Macri, o más precisamente a su capacidad de repago de los compromisos financieros. Y le recomendaron recurrir al único pariente con espaldas anchas para devolverle, aunque sea por un tiempo breve, esa confianza: el organismo que dirige Christine Lagarde.
El acuerdo prevé un “blindaje” de 50 mil millones de dólares aportados por el FMI más otros 5650 millones por aportes del Banco Mundial, el BID y la CAF (Corporación Andina de Fomento), con el fin de restablecer la confianza perdida y detener así la fuga. A Fernando De la Rúa, en 2001, el mecanismo de “blindaje” no le funcionó (entonces era de 40 mil millones de dólares). También continuarán los tarifazos, porque el gobierno estará obligado a no correrse de las estrictas metas de reducción del déficit primario, para no dejar de cumplir con el déficit financiero (pago de intereses de la deuda), aunque este último siga creciendo.
¿Qué puede pasar con el dólar? Con el blindaje ya acordado, hoy mismo el Banco Central debe desactivar el muro que suponía establecer un tope de 25 pesos al dólar mayorista. De algún modo, para que el programa sea sustentable debe reducir la sangría de dólares al exterior (el desequilibrio en cuenta corriente de la balanza de pagos superó los 47 mil millones de dólares el año pasado, este año apuntaba a ser mayor), y sin regulaciones (ni cepo), el único mecanismo es el dólar “recontra alto”. En consecuencia, con dólar en alza y tarifazos, ¿a cuánto puede subir la inflación este año? Por algo será que el Banco Central le dio licencia a las metas de inflación hasta 2019, mientras Dujovne prefirió ahorrarse los pronósticos.
Con inflación elevada y paritarias de 20 por ciento (con el ajuste salarial de 5 puntos adicional anunciado por el ministro), la otra consecuencia inmediata será la caída de la actividad económica. Dujovne dijo que, en una hipótesis “moderada”, el crecimiento sería este año del 0,4 por ciento. Podría terminar resultando la hipótesis más optimista.
Las 13 claves del acuerdo entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional

El anuncio oficial empeoró las sospechas pesimistaas: Argentina toma del FMI 50 mil millones de dólares a pagar en tres años.

En una semana de idas y venidas entre los ténicos del Fondo Monetario y los del gobierno argentino, finalmente se confirmó el deseado acuerdo de la Casa Rosada. La gran diferencia respecto de lo anunciado en un primer momento es el monto total: finalmente serán 50 mil millones de dólares., muy lejanos de los 30 mil de los que se habló cuando el equipo económico anunció semanas atrás el regreso del país al FMI.
Las claves del acuerdo que vuelve a endeudar a la Argentina como en los momentos más críticos de su historia económica.
* El programa acordado es de tipo stand-by, con una duración de 36 meses, lo que implica el último año de Macri en el gobierno y nada menos que los dos primeros de quien lo suceda.
* El Gobierno insiste en afirmar que el plan fue diseñado en Argentina, aunque el solo detalle de que el país termina endeudado por casi el doble de lo que tenía pensado no parece el mejor de los programas para el futuro mediato.
* A mayor monto mayores compromisos y exigencias de parte de quien presta. El ajuste fiscal que llevará a cabo el gobierno de aquí en adelante será mucho más duro de lo que se dejó correr en los medios oficialistas.
* Una de las metas impuestas por el Fondo Monetario al Estado nacional es que en el período 2018-2021 la reducción del déficit sea del 3,1 por ciento del PBI, lo que suponen 19.300 millones de dólares.
* Puntualmente, la Casa Rosada busca, según sus propias palabras "asegurar una más rápida convergencia al equilibrio fiscal", por lo que "las nuevas metas de resultado fiscal primario son: -2,7% del PBI en 2018 (vs. -3,2% con las metas previas), -1,3% en 2019 (vs. -2,2% antes), equilibrio primario en 2020 (vs. -1,2% antes) y superávit de 0,5% en 2021 (vs. 0% antes)".
* Los aumentos en transporte y servicios serán más fuertes de lo que se vino prometiendo. La frase "el ajuste más doloroso ya pasó" queda en el olvido.
* Otra de las metas a cumplir se incluye una drástica baja de la inflación. La posibilidad de una nueva y un tanto más generosa paritaria antes de fin de año parece fantasía.
* Una de las herramientas que se pondrán en práctica es el tipo de cambio flotante, lo que redundaría en una menor o nula intervención del Banco Central para frenar las disparadas.
* Las metas de inflación son 17% para 2019, 13% para 2020 y 9% para 2021. Siempre partiendo de la base de que la meta real de 2018 es no menos del 25 por ciento, lo que es el doble de lo que habían anunciado a principios de año.
* El FMI exigió también que se baje a cero el financiamiento monetario del Banco Central al Tesoro. Además, se enviará al Congreso un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA reforzando su autonomía.
* El Tesoro en este marco "se compromete" a un programa de cancelación anticipada de Letras Intransferibles para que el Banco Central pueda, con esos recursos, reducir el stock de LEBAC.
* Según anunció el Poder Ejecutivo, el Fondo permitió que se pueda llegar a incrementar "el gasto social si el gobierno argentino lo considera necesario" con miras al seguro refuerzo que hará falta en asignaciones familiares que ya hoy resultan escasas.
* Según se anunció, la tasa de interés del préstamo del FMI será variable. Según las estimaciones oficiales, el costo del préstamo será del 1,96 por ciento aunque podría llegar al 4,96%, siempre dependiendo del tipo de pago que haga el país en cada turno de cancelación de deuda.
Por los desmanejos del Gobierno se derrumbó 13% el fondo de la ANSES

Por Ari Lijalad y Ezequiel Orlando. Cambiemos perdió parte del dinero que resguarda el sistema previsional. Los negociados para destruir la caja más grande del país.

Tras siete años de crecimiento ininterrumpido, Cambiemos logró lo que parecía imposible: se derrumbó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. La caja más grande del país luego del Tesoro nacional se hundió 13% gracias a los desmanejos del Gobierno, cuyo brazo ejecutor fue el director de la ANSES, Emilio Basavilbaso.
El FGS fue creado en 2008 como fondo anti-cíclico y absorbió los activos de las AFJP para garantizar la subsistencia del sistema jubilatorio. Desde entonces su cartera no detuvo su crecimiento real. Medido en dólares aumentó 132% hasta el 9 de diciembre de 2015, con una suba continua año a año.
De hecho, en el último período de gestión de Diego Bossio el patrimonio creció 19% interanualmente. En la última acta de la gestión kirchnerista del FGS, con fecha 9 de diciembre de 2015, consta que CFK dejó las cuentas en U$S 65.787 millones.
La megadevaluación que aplicó el Gobierno de Mauricio Macri en sus primeros días implicó una pérdida del 27,9% del fondo, que se redujo a U$S 47.430 millones ya que los funcionarios no resguardaron el valor de los activos. Esto implicó una baja de 18.357 millones de dólares en un mes, datos que surgen de la primer acta del FGS de la gestión Cambiemos del 9 de enero de 2016. Son, al cambio de entonces, más de 250.000 millones de pesos que Macri y sus secuaces le hicieron perder a los jubilados y pensionados.
No es fácil acceder a estos datos, ya que la adminsitración Cambiemita publica tarde y recortados los datos. Tarde, ya que lo último disponible publicamente data de enero de este año. Recortado, ya que no es posible a acceder a las planillas anexas que acompañan las actas del FGS. El Destape logró acceder a ellas, donde constan estos y otros datos que serán publicados en próximas notas.
Tras el primer año de gestión de Cambiemos, la masa monetaria quedó un 16% atrás interanualmente, con U$S 55.228 millones.
Si bien en 2017 el FGS creció 6% respecto a la etapa previa, se mantuvo un 10,6% atrasado contra la herencia de Cristina Kirchner. El último dato al que accedió este medio, de febrero de 2018, muestra una nueva pérdida dolarizada del 3% contra diciembre del año previo a U$S 57.038 millones. Esto vuelve a implicar un derrumbe del 13,3% ante la masa que le entregó a Cambiemos el gobierno anterior.
Además de las pérdidas, se nota un cambio en el destino de los fondos. Mientras el kirchnerismo dejó el Gobierno con un 12% de los fondos derivados a proyectos productivos, el macrismo redujo ese monto al 7%. Son tiempos de especulación más que de producción. Esto rompe el círculo virtuoso que dio origen al FGS, cuya idea era invertir en proyectos que generen puestos de trabajo, que los trabajadores de esos emprendimientos aporten al sistema previsional y así mantener la rueda solidaria girando.
Los descensos no se deben sólo a desmanejos, sino también a negociados. En el memorando con Qatar, revelado por El Destape, la ANSES se había comprometido a enviar U$S 300 millones del fondo a una offshore, lo que fue frenado por el juez Daniel Rafecas.
En cambio, sí se consumó la compra de obligaciones negociables de Arcor y Cablevisión por U$S 22 millones cuando el subdirector ejecutivo del FGS era Luis María Blaquier, ex director de las compañías y accionista indirecto de holding que comanda Héctor Magnetto. En este caso, no se trató solo de un visible conflicto de interés, sino que el FGS puso dinero en Obligaciones Negociables de esas empresas pese a que tenían una baja calificación de reesto. Es decir, y valga la redundancia, pusieron en riesgo lo que mediáticamente se conoce como “la plata de los jubilados”. Esta maniobra es investigada actualmente por el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.
Además, Basavilbaso le pagó comisiones por $ 540.000 a Axis, la financiera fundada por el ministro de Finanzas, Luis Caputo. En esta operatoria el organismo previsional puso dinero en un fideicomiso que poseía Lebac en lugar de suscribirlas directamente del Banco Central sin abonar los honorarios por medio millón de pesos.
El vaciamiento de la ANSES sólo es posible sin la fiscalización judicial. Por eso el Gobierno, a través del procurador general interino, Eduardo Casal, desplazó a Gabriel De Vedia de la unidad que investiga los delitos previsionales (UFISES). Gracias a este funcionario se llevaron adelante el grueso de las denuncias penales, como la venta de las acciones de Petrobras a Pampa Energía, que implicó una pérdida para el Estado de al menos $ 1,8 millones. Por esta causa será Basavilbaso el primer miembro de Cambiemos que declarará en indagatoria y será en el juzgado de Claudio Bonadio, donde figura imputado.


El Gobierno prepara un canje de Lebac y crece el riesgo de un "Corralito"

El BCRA no puede pagar las Lebac y por eso los canjea por bonos, pero estas letras están en poder de bancos, que no podrán devolver la plata a depositantes.

El Gobierno trabaja en secreto para desactivar la bomba de las Lebac y para eso ofrecerá un canje compulsivo de estas Letras a las entidades financieras. La consecuencia directa es que los bancos, principales inversores en estos instrumentos financieros, no tendrían luego fondos para devolver los ahorros y crece el riesgo así a un corralito.
La información viene siendo adelantada por El Destapey ahora fue publicada por el diario Clarín, en la columna semanal de Marcelo Bonelli. Allí, el especialista en temas económicos del grupo de multimedios dijo que el Gobierno está trabajando "en secreto" en esta alternativa.
Según Bonelli, "es una sugerencia clave y concreta del FMI: el compromiso sería canjear este peligroso déficit cuasi fiscal -con vencimiento a 30 días-, por bonos que tengan un año de plazo".
"Federico Sturzenegger negocia la suscripción con los banqueros. No serían compulsivos, pero sí muy atractivos para ellos: habría retribuciones considerables en caso de que acepten alargar los vencimientos", agregó.
“El BCRA está estudiando la emisión de pagarés a un año, una vez que el mercado se estabilice para atraer fondos”, dice un informe de la consultora Ballanz Capital.
De acuerdo a la información que obtuvo El Destape, el acuerdo sería con bonos a un año y un canje compulsivo, similar al plan Bonex de inicios de la década del '90. En la actualidad hay 1,2 billón de pesos invertidos en Lebac, equivalentes hoy a 47 mil millones de dólares. La mayoría, en poder de las entidades financieras que fueron seducidas a quedarse en estas Letras gracias a la tasa de interés del 40%.
Ya rige el nuevo aumento al transporte: el boleto mínimo sale $10

Además, los trenes del área metropolitana costarán entre 3 y 6 pesos según el ramal. En el año ya aumentaron un 67%.

Los boletos de colectivos y trenes del área metropolitana de Buenos Aires aumentaron desde este viernes y le pondrán más presión a la inflación. Así, el boleto mínimo de colectivos en Capital Federal y el Gran Buenos Aires pasará a 10 pesos y acumula un aumento del 233% desde que asumió Mauricio Macri.
Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo de colectivo se pagará 10 pesos. En tanto, líneas de trenes con boleto mínimo de 3 pesos pasarán a costar 3,25 pesos, mientras que el boleto mínimo de 6,25 pesos pasará a 6,75 pesos.
En el ámbito de la Ciudad, Los pasajes de subte también debían incrementarse para llevar el boleto a 12,50 pesos, pero la Justicia frenó ese incremento y por el momento está en stand by.
Es el tercer incremento en lo que va del año, ya que el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, dispuso un aumento en tres tramos para este año. El primero, realizado en febrero, llevó el boleto mínimo de 6 a 8 pesos, mientras que el segundo elevó el mínimo a 9 pesos en abril.
Además, sigue vigente la Red Sube, sistema por el cual el segundo transporte que utilice el usuario pagará el 50% de su valor, mientras que del tercero en adelante abonará el 25% de la tarifa. Para eso, todos los viajes deben realizarse en su lapso no mayor de dos horas.
El sistema tiene algunas limitaciones, ya que el tope de reintegro es de 10 pesos y no permite tomar el descuento si se toman dos medios de transporte iguales (dos subtes o dos colectivos de la misma línea) dentro de esas dos horas.
Asimismo, la Tarifa Social Federal subsidia el 55% del boleto a jubilados y pensionados, ex combatientes de Malvinas, personal de trabajo doméstico, Asignación Universal por Hijo, Asignación por embarazo, planes Progresar, Argentina Trabaja y Ellas Hacen, monotributo social y pensiones no contributivas.
"ALERTA ROJA SOCIAL": el FMI le exige a Argentina que libere el dólar y se vaya a más de $30

El Fondo cree que el principal problema es el déficit externo y que el país necesita una devaluación muy fuerte.

El FMI le exigió a la Argentina que libere el tipo de cambio y deje de vender reservas para sostener un dólar a 25 pesos. Eso llevaría, según estimaciones del mercado y del propio organismo multilateral, a la divisa a una nueva banda de entre 30 y 35 pesos por unidad. Una devaluación adicional de hasta el 40% sobre el valor actual.
Según revelaron a El Destape fuentes con conocimiento de las negociaciones, el FMI cree que el déficit externo es muy grande y no está dispuesto a financiarlo. Por eso, el organismo exige como condición previa para entregarle el crédito stand-by de hasta 30 mil millones de dólares que se acomode al precio de mercado un tipo de cambio cercano a los $35.
El FMI le prohíbe al Gobierno seguir vendiendo reservas para defender el tipo de cambio. Ante la corrida cambiaria, el Banco Central salió a vender hasta 5 mil millones de dólares a 25 pesos, como forma de fijar un precio de referencia y evitar que se siga disparando. Cuando comenzó la escapada del dólar, a fines de abril, valía 20,5 pesos en el mercado minorista. Ahora, según los pedidos del FMI, ese techo debe desaparecer.
El Fondo puso la lupa en el déficit externo del país. En los primeros cuatro meses de este año, el déficit comercial (diferencia entre importaciones y exportaciones) llegó a los 3.420 millones de dólares, 2,6 veces más que igual período del año pasado. En todo 2017, el déficit comercial llegó a casi 9 mil millones de dólares.
Además, la fuga de divisas es récord: solo en el último mes, el Banco Central perdió 10 mil millones de dólares en reservas por la corrida cambiaria. A eso se le suma la presión por la deuda externa, que empuja a un doble déficit: el externo y el fiscal.
El poder adquisitivo de los sueldos caerá no menos de cinco puntos este año

La devaluación ahora es del salario

La disparada del dólar le agregará unos tres puntos a la inflación de 2018. Si los gremios no reaccionan, la pérdida de la capacidad de compra de los trabajadores será similar a la de 2016.

La crisis cambiaria golpea de frente a la capacidad de compra de los salarios. Los flacos incrementos acordados en paritarias y el traslado a precios de la devaluación resultarán en una contracción de 5 por ciento en el poder adquisitivo de los trabajadores durante 2018. La confirmación de las nuevas proyecciones para la inflación realizadas por el Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala arrojará una caída acumulada del 7,2 por ciento desde fines de 2015 en el poder adquisitivo de los asalariados.
Los aumentos en el valor del dólar se traducen en más inflación: se encarecen los alimentos, los insumos importados y el resto de los precios dolarizados. La Secretaría de Comercio que encabeza Miguel Braun sostiene sin embargo que “no hubo pasaje a precios” de la devaluación (ver aparte). La experiencia histórica revela que la intensidad del impacto puede variar en momentos de alto desempleo o apertura comercial pero la regla es ineludible. La inflación se aceleró con la devaluación de enero de 2014 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y lo mismo sucedió tras la devaluación de finales de 2015 dispuesta por Mauricio Macri.
Antes de la corrida cambiaria y la devaluación, el escenario base de inflación del ITE, que depende de ATE y UTE, era de un promedio anual de 25,2 por ciento. Con ese parámetro y aumentos promedio del 22 por ciento anual (la cifra es superior al 15 por ciento promocionado por el gobierno ya que incluye otros items como cambios de categoría, aumentos por antigüedad y aumentos por fuera de la escala) estimaban que el salario real caería entre 1,8 y 2,6 por ciento en 2018. Pero consumada la crisis cambiaria actualizaron sus proyecciones: la depreciación del tipo de cambio sumará 3 puntos porcentuales de inflación en el año para acercarse al 30 por ciento y, de no mediar cambios en la dinámica paritaria, el poder de compra de los salarios experimentará un retroceso similar al experimentado en el primer año del gobierno de Mauricio Macri. “El retorno del FMI a la escena política local, con sus recomendaciones de política y su agenda de reformas donde los cambios en el entorno laboral suelen ocupar un espacio central, sumará complejidad a un escenario ya de por sí difícil para los trabajadores” (ver aparte). El desempeño de los salarios desde que gobierna Macri fue el siguiente, según la estimación de ITE:
Dos semestres iniciales: La combinación entre devaluación, quita de retenciones, tarifazos, recesión y destrucción de empleo resultó en una contracción del salario real del 5 por ciento.
Medio mandato: La mejora en el nivel de actividad, la apreciación cambiaria, la desaceleración en los aumentos de precios y la existencia de cláusulas gatillo en las paritarias habilitaron una leve recuperación, de 2,8 puntos frente a 2016. La cifra estuvo lejos de la “goleada” de los salarios sobre la inflación prometida por el ministro Nicolás Dujovne y no alcanzó para recuperar los niveles previos al recambio presidencial. Al finalizar 2017, el poder adquisitivo todavía acumulaba una retracción del 2,3 por ciento contra diciembre de 2015
Escenario para el tercer año: Las estimaciones del ITE arrojan que la nueva devaluación aportará 3 puntos porcentuales adicionales a la inflación. Con ese impulso, que se suma al aporte inflacionario de los tarifazos, los precios alcanzarán este año un aumento cercano al 30 por ciento. Si no existe respuesta de los gremios frente a ese escenario, los salarios reales anotarán una nueva caída del 5 por ciento interanual y una contracción acumulada del 7,2 por ciento desde que asumió Macri.
“Que un sindicato importante como la UOM haya cerrado un acuerdo de apenas 18 por ciento en el medio de la corrida no resulta promisorio”, advierte el documento de la Fundación Germán Abdala. Los autores consideran que “esta situación podría alterarse significativamente, ya que los acuerdos de 2018 han incorporado cláusulas de revisión. Si bien en general estas cláusulas no son de aplicación automática, en los últimos años se ha generado una dinámica de reapertura de paritarias o celebración de acuerdos complementarios, y por lo tanto se trata de mecanismos relativamente aceitados”. Asimismo, todavía quedan paritarias sin cerrar en sectores significativos en términos de cantidad de trabajadores y relevancia política como camioneros, alimentación y gastronómicos.
Roberto Navarro reveló cuánto ganó el gabinete de Macri por la devaluación

Con gran parte de su patrimonio en el exterior, la disparada del dólar y la tasa de interés fue más que beneficiosa para quienes deben velar por el bienestar general.

En la última emisión de El Destape, Roberto Navarro reveló cuánto ganó el gabinete de Mauricio Macri con la última devaluación, que llevó el precio dólar de 20,5 pesos a 22,2, tras tocar un techo de 23,3 pesos.
En total, todo el gabinete nacional ganó más de 61 millones de pesos en una semana, por la devaluación producto de la corrida cambiaria que le costó al Banco Central más de 7 mil millones de dólares de reservas desde marzo.
El ranking es encabezado por el ministro de Energía, Juan José Aranguren. El ex CEO de Shell Argentina obtuvo un rédito de 14,7 millones de pesos en esta semana y media hábil. Muy cerca queda el titular de la cartera de Hacienda, Nicolás Dujovne, con 14,3 millones de pesos de beneficio por la devaluación.
Otro ejemplo es el titular de la AFI y ex representante de futbolistas, Gustavo Arribas. El amigo de Macri ganó en estos días 8,2 millones de pesos. El ministro de Finanzas, Luis Caputo, se hizo con $6,3 millones y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, 3,4 millones de pesos. Mauricio Macri ganó "solo" 1 millón de pesos.
Estos son algunos de los funcionarios que se hicieron aun más millonarios gracias a la devaluación.

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Tarifazo: cómo serán los aumentos en colectivos, trenes y prepagas

Con el inicio de junio, esta semana habrá actualizaciones en los valores de las tarifas de distintos servicios.

Llega junio y, con él, los nuevos tarifazos. Esta semana, a partir del primer día del nuevo mes, se actualizará el valor del boleto de colectivo y tren como parte final del aumento escalonado que se viene dando desde febrero en el transporte. Además, aumentarán las cuotas de las prepagas.
Desde el 1 de junio, los trabajadores y trabajadoras que usan el transporte público para moverse por la Ciudad o para trasladarse desde el conurbano bonaerense, deberán pagar un boleto mínimo de colectivo a $10. El costo para viajes superiores a los 30 kilómetros, sin embargo, será de al menos $11,75.
Mientras, los valores en los trenes Roca y Belgrano Norte y Sur irán desde los $3,25 a los $6 como máximo de acuerdo al recorrido, y en la línea Urquiza, el aumento será de 25 centavos más. En las líneas Mitre, Sarmiento y San Martín, el boleto tendrá un mínimo de $6,75 y alcanzará $10 en el tramo más largo.
En tanto, aún no se sabe qué pasará con el subte. La Justicia frenó el aumento previsto para abril y el boleto continúa en $7,50 cuando en verdad ya debería estar en $11, de acuerdo al programa del Gobierno. Por lo tanto, dependerá de su decisión que el 1 de junio pase a costar $12,50, como parte de la tercer y última actualización en el transporte.
Las prepagas, por otro lado, tendrán una suba de 7,5% en sus cuotas desde el viernes. La medida del Ministerio de Salud había sido anunciada en abril a través del Boletín Oficial, en el que se remarcó que "del análisis realizado, surge que resulta razonable autorizar un aumento general, complementario y acumulativo".
Este aumento del 7,5% se suma al del 4% que ya se había aplicado sobre las cuotas de las prepagas en febrero, con lo cual este servicio costará un 11,7% más que el año pasado.
Llambías disparó contra Dujovne: "Que ponga el hombro y traiga la plata de afuera"

El ex miembro de la Mesa de Enlace aseveró además que, si se llegara a aumentar las retenciones a la soja, Etchevehere debería renunciar.

El ex titular de CRA y miembro de la Mesa de Enlace durante 2008, Mario Llambías, disparó munición gruesa contra el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Inclusive, le llegó a exigir que "haga Patria" trayendo su patrimonio del exterior y lo invierta en el país.
Como si fuera poco, Llambías, ex candidato a senador nacional en 2011 por la Coalición Cívica, cuestionó al gobierno por la suba de las retenciones al biodiesel y dijo que el ministro de Agroindustria, el ex SRA Luis Etchevehere, debería renunciar si ocurre lo mismo con las retenciones a la soja, un rumor que corrió fuertemente la semana pasada.
En declaraciones a Crónica Anunciada, por FM La Patriada, Llambías aseveró que "si queremos eliminar la pobreza, la solución no es echando empleados o aumentando las tarifas, sino aumentando la producción".
En relación a Dujovne, impulsor de la suba de retenciones al trigo y maíz y de poner un fin a la baja gradual en la soja, el dirigente agropecuario contestó: "El campo esta poniendo el 27% de retenciones de la soja en la actualidad. Dujovne pondría el hombro si trae la plata que tiene afuera para producir. El campo produce en el país, eso es hacer patria. Si hay funcionarios con su dinero afuera, tienen su derecho a hacerlo pero tienen que callarse la boca y no hablar de más".
Anteriormente, había evaluado que en el Gobierno "hay mucho funcionario que viene del área financiera y pocos del área productiva". "Hemos tenido capitales golondrina pero no vinieron capitales a producir", agregó.
Respecto del ministro de Agroindustria, dijo: "La decisión final (de no tocar las retenciones) la tuvo Macri; si no, Etchevehere se tendría que haber ido. Si lucha toda su vida convencido con argumentos sólidos y si uno no los puede hacer en algún momento se tendrá que ir".
El poder de compra en moneda extranjera cayó 34,8 por ciento con Cambiemos

Salarios deprimidos por el dólar

En lo que va del gobierno de Macri, el salario mínimo de la Argentina medido en dólares retrocedió al cuarto lugar en la región, desde el primer puesto que ocupaba en 2015. De 589 dólares bajó a 384, según la Universidad de Avellaneda.

El poder de compra del salario mínimo medido en dólares se redujo un 34,8 por ciento en lo que va de la gestión Cambiemos, desde 589 a 384 dólares. Sólo durante este año ese indicador registra una caída del 27 por ciento. De este modo, Argentina pasó del primero al cuatro lugar en la región, detrás de Uruguay, Chile y Ecuador. “Administraciones de corte liberal propician procesos de reducción de salarios como herramienta para `tentar´ a capitales productivos”, analizó el Observatorio de Políticas Públicas de a Universidad de Avellaneda. Pronostica una inflación anual de hasta el 30 por ciento y caída del salario y de las ventas.
La corrida cambiaria y la fuerte devaluación desde fines de abril empeoraron el escenario macroeconómico para el resto del año. La brecha de unos 5 puntos entre la inflación observada y las metas del Banco Central que implicaban un nuevo deterioro del salario real hasta antes de la corrida se amplió a una diferencia de 10 puntos, lo que supone el desplome del poder de compra si es que no se reabren masivamente las paritarias. El deterioro del poder adquisitivo afecta a la producción local y con ello al empleo, por lo cual se espera una situación de estanflación.
“Cuando se produce una devaluación o depreciación del peso, en un contexto dado como el actual, la traslación a los precios locales está casi asegurada. Se trata de una enorme transferencia de riqueza de los sectores populares a los más concentrados de la economía”, explicó la Undav. El informe resalta el aumento de los precios internos de los bienes importados y de los productos con contenido importado, así como también los bienes exportables y de contenido exportable. Pero además, subraya que “una variable muy importante es la dolarización que se ha implementado de los combustibles y las tarifas de servicios públicos, dos componentes relevantes en la estructura de precios que mide el Indec”.
En noviembre de 2015, el salario mínimo en la Argentina era de 589 dólares, el mayor valor de la región. Lo seguía Ecuador (354 dólares), Chile (352), Uruguay (342), Paraguay (324) y Bolivia (240), entre otros. En Brasil, el sueldo mínimo en ese momento era de 203 dólares y en Venezuela, de 13 dólares. En la actualidad, el salario mínimo en la economía local se redujo un 34,8 por ciento hasta los 384 dólares, mientras que en todos los países vecinos (salvo en Venezuela) ese indicador subió en el período. De hecho, el salario promedio de la región avanzó un 7,9 por ciento en dólares. “Siendo nuestra región una de las más ávidas del mundo en materia de necesidades de financiamiento, la competencia por inversiones tiene efectos sobre los parámetros institucionales de competitividad: administraciones de corte liberal propician procesos de reducción de salarios como herramienta para tentar a capitales productivos. Una de las secuelas perniciosas de este programa tiene que ver con el mercado interno: la reducción del poder adquisitivo, asociada a la erosión del salario real, impacta negativamente sobre el consumo interno y la producción”, dice la Undav.
El deterioro del sueldo mínimo en dólares en contra de la tendencia de la región está vinculado a la fuerte suba del dólar, desde la salida del cepo cambiario hasta la corrida de los últimos días. En relación a este último período de suba del dólar, el informe de la Undav refuta el relato del Gobierno acerca de las causas supuestamente ajenas de la crisis cambiaria. En el último mes, el dólar subió un 22,4 por ciento en la economía local, sólo superado en la región por Venezuela, en donde avanzó un 38,7 por ciento. En cambio, en Brasil la divisa avanzó un 6,3 por ciento, seguido de Uruguay (5,1), Chile (3,8), Colombia (2,1), Perú (0,9) y Paraguay (0,5), mientras que en Bolivia no se movió. La relativa estabilidad de la región frente a la alta volatilidad de la Argentina da cuenta de una crisis que tiene claros condimentos locales y que no se explica por la suba de la tasa de la Reserva Federal norteamericana. En lo que va del año, el aumento del dólar es del 33 por ciento.
Ministerio "offshore": todos los funcionarios de Finanzas están vinculados a guaridas fiscales

Nuevos documentos revelan que Luis Caputo no es el único funcionario con patrimonio en paraísos fiscales.

Nuevos documentos revelan que el 100 por ciento de la plana mayor del Ministerio de Finanzas, dirigido por Luis Caputo, tienen parte o todo su patrimonio vinculado a empresas offshore. Se trata del ministerio encargado de tomar deuda y se conoce una semana después que Caputo negociara con dos fondos buitre el ingreso de 2,5 mil millones de dólares para intentar frenar la corrida el "supermartes".
Una investigación de los periodistas de Página/12 Santiago O'Donnell y Tomás Lukin revela que el secretario de Legal y Técnico de Finanzas, Carlos Lo Turco, su asesor, Fernando Cassani Azzurro y al secretario de Finanzas Santiago Bausili también se encuentran al frente de offshores.
Según la información que se desprende de los documentos de los Panamá Papers, el estudio Mossack Fonseca fue contratado para montar la offshore panameña Mariba S.A, presidida por el secretario Legal y Técnico del ministerio de Finanzas, el abogado Carlos Augusto Lo Turco.
Si bien desde el Ministerio de Finanzas admitieron la existencia de las offshore, negaron que fueron cuentas activas. En diálogo con Página/12 los involucrados expresaron que la firma “fue inactivada el 15 de junio de 2009”, mientras que aclararon que “las acciones nunca fueron integradas” y “la sociedad nunca se integró al capital social". Los voceros del Ministerio afirmaron que la empresa fue creada en “para [ofrecer] servicios de asesoramiento legal en el exterior que nunca sucedieron”.
Sin embargo, de los registros recabados en Panamá por el legislador del FPV Darío Martínez, se desprende que la offshore seguía activa en septiembre de 2016 y el entonces funcionario formaba parte de su directorio. Las operaciones se realizaban a través de guaridas fiscales en Panamá, Islas Caimán y Delaware.
Por último, los Paradise Papers y una serie de documentos de la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos revelaron que el ministro Caputo fue el accionista controlante de empresas offshore radicadas en Islas Caimán y Delaware. El ministro fue citado al Congreso para dar explicaciones, pero la sesión se cayó tras un cruce con la diputada Gabriela Cerruti.
Los fantasmas del 2001 y sus enseñanzas

El endeudamiento externo fue una de las principales debilidades que derivó en la mayor crisis de la historia y hoy se repite.

La situación económica actual y la que sufrimos en el 2001 tienen puntos en común. Aunque también es verdad que tienen sus diferencias, por lo que es fundamental entender qué pasó en aquella crisis para aprender algunas lecciones. Dado que de no haber aprendido nada, los errores se repetirán y entonces las consecuencias serán peligrosamente las mismas, obteniendo como resultado otro fatídico año de colapso económico y social.
Empecemos con uno de los puntos de mayor similitud: tanto la economía que estalló en 2001 como la actual son economías fuertemente dependientes del endeudamiento externo. Así, durante el primer año de gobierno de la Alianza el endeudamiento externo comenzó a cerrarse y el entonces presidente Fernando De la Rúa negoció en diciembre de 2000 un paquete de ayuda con el FMI llamado Blindaje, el cual supuestamente iba a cubrir todas las necesidades financieras del país hasta el final de su mandato. Algo muy similar a lo que está ocurriendo hoy: el gobierno de Mauricio Macri recurre al FMI como prestamista de última instancia porque el crédito en los mercados externos está cerrado. Al igual que en el pasado, se augura que la ayuda del Fondo será suficiente para cubrir todas las necesidades de la Argentina hasta fin de 2019, por lo cual no habrá que preocuparse.
Sin embargo, las lecciones del pasado señalan que los anuncios de 2001 fueron demasiado optimistas: el gobierno del Alianza tras el Blindaje debió renegociar con sus acreedores privados una refinanciación de deuda en muy pocos meses, puesto que la deuda externa era impagable sin nuevos préstamos. Por ello, ya con el retorno del Domingo Cavallo al ministerio de economía, en mayo de 2001 se realizó el megacanje por el cual canjear títulos de deuda viejos por otros nuevos con vencimientos más lejanos al costo de pagar tasas de interés más elevadas. Esto empero tampoco alcanzó: en julio (apenas dos meses después) otra vez quedó en evidencia que todo aquello era insuficiente y se optó por realizar un ajuste gigante del gasto público conocido como “ley de déficit cero”, por el cual se bajaron las jubilaciones y salarios públicos en un 13%.
El FMI celebró dicho ajuste y le dio otro préstamo a De la Rúa-Cavallo: en septiembre de 2001 endeudaron al país por otros 8 mil millones de dólares con el llamado “salvataje” para reforzar las reservas. Con todo, el final de la película lo conocemos: apenas tres meses después vino el corralito, luego los saqueos y la rebelión popular que puso fin a la Alianza. No bastó que De la Rúa se hubiera entrevistado con George Bush en noviembre de 2001 (apenas un mes antes de la explosión final) y toda la ayuda otorgada. Ese modelo económico era insostenible y la sociedad argentina lo hizo saber.
En la actualidad y de cara al futuro la situación económica sólo ofrece un panorama desolador: una inflación piso del 30% (incluso algunos ya proyectan una por encima del 40%), nuevos tarifazos, subas de la nafta y del gas, recortes en el presupuesto ya anunciados por el gobierno y paritarias por el piso. La caída salarial, del consumo, de la inversión, en las ventas y de la economía ya se descuentan para este año. A su vez, es necesario sumar a esto el terrible paquete de exigencias que pedirá el FMI para acceder a seguir endeudando al país. El dólar continuará su camino de ascenso, los ataques especulativos no se detendrán, mientras que todos los meses estaremos bailando al ritmo de los “supermartes” de renovación de las Lebacs. Para rematar el terrible combo que se aproxima debemos recordar que todavía están pendientes dos subas más de la tasa de interés en los Estados Unidos, presagiando nuevas corridas y mayores fugas de capitales, lo que hará descender todavía más las reservas del Banco Central, dejando al país más expuesto y vulnerable.
Las únicas cartas que intentará utilizar el gobierno de Macri son las ya ensayadas por el gobierno de De la Rúa. Es decir, ante la desesperación y el fracaso del recetario neoliberal y los pésimos resultados obtenidos, creerá que el problema fue no haber ido todavía más a fondo con su política económica. Por ende, se extremará el “gradualismo” con nuevos ajustes y mayor endeudamiento. Algo que generará mayor recesión y sólo servirá para financiar la huida de los dólares del país.
El actual gobierno podría aprender algo de las lecciones del 2001: pedir dinero al FMI sólo genera como consecuencia un país más endeudado, las condicionalidades que se pagan por esos fondos implican recesión, caída en la recaudación y ajustes inviables. Apostar como principal estrategia ganar a la “confianza” de los mercados es un camino suicida: los mercados apoyan con el corazón pero actúan con el bolsillo, por lo que fugarán todo lo que se les permita. Pero sobre todo, el punto central del aprendizaje sobre la última crisis es el que el gobierno parece desoír hoy del mismo modo en que De la Rúa: la tolerancia popular al ajuste está en una situación límite. Con encuestas que muestran un 70% de imagen negativa y un ascenso del disconformismo, es difícil pensar que de repetir el recetario del pasado se generen resultados distintos: la sociedad civil estará lista para irrumpir de nuevo una vez más. Por ello, si el gobierno de Macri no aprende las lecciones del pasado estará condenado a repetirlo.
Las jubilaciones suben 5,69 por ciento en junio, menos que la inflación

Más que aumento, depresión

Con el segundo incremento de la nueva ley de movilidad, los haberes subirán 11,7 por ciento en el primer semestre, contra un IPC en torno del 15. Fuerte pérdida respecto de la fórmula de actualización anterior. Macri les apunta a los docentes.

Las jubilaciones, pensiones y la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentarán desde junio un 5,69 por ciento, confirmó ayer el Gobierno. Se trata del segundo incremento trimestral según prevé la ley de movilidad jubilatoria sancionada a fines del año pasado, que debutó con una suba del 5,71 por ciento en marzo. A partir del mes que viene, el haber mensual mínimo pasa a 8096 pesos, mientras que la AUH quedará en 1577 pesos. En septiembre, el incremento será del 6,7 por ciento. El actual índice de movilidad está atado en un 70 por ciento al movimiento de los precios minoristas del Indec y en un 30 por ciento a la variación de la remuneración promedio de los trabajadores registrados (Ripte). Ese esquema deja de lado la recaudación de la AFIP, con lo cual los haberes y las asignaciones no podrán ganar en términos reales en la medida en la cual lo hicieron en años previos. El presidente Mauricio Macri anticipó ayer que apuntará a recortar los regímenes jubilatorios especiales, como el que rige para el Poder Judicial, los docentes y mineros, entre otros.
El Gobierno apeló al FMI como socorro ante la corrida cambiaria, aunque las recomendaciones del Fondo vienen siendo muy escuchadas por Cambiemos desde antes de este episodio financiero. En su revisión de la economía nacional prevista en el artículo IV de fines de 2016, el organismo crediticio sugirió cambiar la fórmula de movilidad jubilatoria, atento al incremento del poder adquisitivo que ese índice había permitido a lo largo de los últimos años. A fines del año pasado y en medio de protestas y represión policial, el Congreso sancionó el proyecto oficial de modificación de la fórmula de movilidad de las jubilaciones.
La movilidad semestral pasó a ser trimestral. El primer aumento, de marzo, fue del 5,71 por ciento, con lo cual el haber mínimo pasó de 7246 a 7660 pesos. Esa suba se construyó en base a las variaciones del IPC y del Ripte en julio, agosto y septiembre del año pasado. Ayer, la Anses confirmó que desde junio comenzará a aplicarse un nuevo aumento del 5,69 por ciento (correspondiente a las variaciones de octubre, noviembre y diciembre de 2017). El haber mínimo sube hasta los 8096 pesos. De esta manera, el incremento acumulado es de 11,7 por ciento. El dato está bien por debajo de la inflación, que se espera alcance el 14/15 por ciento en junio. A pesar de la fórmula de movilidad anterior, entre 2016 y 2017 las jubilaciones quedaron unos 6 puntos por debajo del avance de los precios.
También se conoce que la suba de septiembre será del 6,7 por ciento, lo cual implicará un avance en el año del 19,2 por ciento, hasta los 8622 pesos. Según el especialista en temas previsionales, Miguel Fernández Pastor, la vieja fórmula de movilidad arrojaría un incremento del 29,6 por ciento entre las subas de marzo y septiembre 2018, lo cual implica un haber mínimo de 9390 pesos, una diferencia de 768 pesos en relación a la nueva fórmula. Para los jubilados que pudieron contar con un trabajo registrado y acumularon aportes, el Gobierno pagó un bono compensatorio por única vez de 750 pesos. En cambio, los jubilados por moratoria recibieron 375 pesos por única vez. Sin embargo, el desfasaje entre fórmulas no es por única vez.
Por otro lado, en julio algo más de un millón de jubilados que cobran la mínima recibirán 103 pesos adicionales para cubrir la brecha piso del 82 por ciento en relación al salario mínimo, que pasará a 10 mil pesos. Al compás de las jubilaciones suben las asignaciones familiares. Con la suba de junio, la AUH que cobran unos 4.300.000 niños y adolescentes de todo el país pasará de 1493 a 1577 pesos por mes.
De cara a la aceleración del ajuste fiscal que pretende encarar el Gobierno, el presidente Macri anticipó ayer que buscará recortar las “jubilaciones de privilegio”. Si fueran los regímenes diferenciales y especiales, alcanzaría a los docentes, investigadores, científicos y todos aquellos que se desempeñan en actividades que generan un envejecimiento prematuro o lo hacen en lugares insalubres, como los recolectores de residuos, los mineros o en los altos hornos.
La divisa trepó 12 centavos y cerró a 24,91 pesos

El dólar sigue en el sube y sube

El Banco Central volvió a ofrecer 5000 millones de dólares a un precio de 25 pesos, pero no hubo demanda de divisas a ese valor por lo que no vendió reservas. No obstante, el Banco Nación tuvo un rol activo ofreciendo divisas.

El dólar cerró ayer a 24,91 pesos, con una suba de 12 centavos. El Banco Central volvió a ofrecer 5000 millones de dólares a un precio de 25 pesos. Pero no hubo demanda de divisas a ese valor por lo que la autoridad monetaria terminó la jornada sin intervención en la plaza cambiaria. Entre operadores de la city indicaron que, si bien el Central no participó, el Banco Nación tuvo un rol activo ofreciendo divisas. Esto genera pérdida de dólares para el Estado por más que no salgan directamente de las reservas. El volumen operado fue de 901 millones de dólares, aumentando un 28 por ciento en relación con la jornada previa. La cotización mayorista terminó en 24,32, con un alza de 3 centavos. Este tipo de cambio con el que operan bancos, importadores, exportadores y grandes inversores alcanzó un máximo diario de 24,44 pesos en las primeras horas de la jornada, suba que fue moderándose con el correr de las horas. A media rueda había anotado un valor de 24,25 pero sobre el cierre de la jornada aparecieron órdenes de compra que volvieron a presionar la cotización.
Las presiones cambiarias empiezan a registrarse en toda la región y provocan tensión en el mercado interno, que se mostró más volátil que el resto de las economías vecinas. En Brasil el real se devaluó frente al dólar, en una tendencia que también siguió el peso uruguayo y otras monedas de Latinoamérica. La suba de la tasa de interés de Estados Unidos, a diferencia de 2017, empezó este año a generar una reversión en el flujo de los capitales desde economías emergentes hacia países desarrollados. Este es un riesgo sistémico que puede potenciarse en la medida que la Reserva Federal de Estados Unidos acelere el incremento de su tasa.
Las reservas internacionales del Banco Central se ubicaron ayer en 54.426 millones de dólares, con un aumento de 1993 millones. Esta suba, según explicaron en la autoridad monetaria, se debió al ingreso de divisas del extranjero vinculadas a la colocación de los bonos del Tesoro (Botes). Se trata de divisas que negoció el ministro de Finanzas, Luis Caputo, con fondos de inversión del extranjero para intentar frenar la corrida antes del vencimiento de las Lebac del martes pasado.
La evolución de las reservas en los últimos meses muestra que el Central no consigue embolsar divisas genuinas (es decir, generadas por la inversión extranjera productiva y por el superávit comercial). El único ingreso de dólares a las arcas de la entidad es por deuda colocada a los acreedores internacionales, lo cual potencia el desequilibrio estructural de la economía argentina. La autoridad monetaria debió desprenderse de casi 10 mil millones de dólares desde marzo de este año para intentar controlar la cotización del dólar y las divisas que le quedan son cada vez en mayor proporción deudas.
Las tasas de interés continuaron ayer en niveles elevadísimos en el mercado secundario. Las Lebac se negociaron con un rendimiento de 38,3 por ciento a 35 días y de 37,8 por ciento a 125 días. Estas tasas empiezan a generar preocupación en todos los sectores productivos, al afectar la actividad de la industria y los comercios. Los préstamos comerciales registraron fuertes subas y provocan la desaceleración tanto del consumo como de la inversión.
En lo que refiere al mercado de futuros, se negociaron niveles equivalentes a 830 millones de dólares, de los cuales el 70 por ciento se operó a mayo y junio, con contratos por 24,62 y 25,31 pesos. Esto arrojó tasas implícitas de devaluación anualizada de 32,2 y de 33,9 por ciento, respectivamente. A diferencia del miércoles, los contratos de corto plazo anotaron ayer suba de precios, un fenómeno que adelanta mayor presión para el dólar de contado.
Dujovne: "Nos cuesta bajar la inflación porque estamos haciendo muchas cosas a la vez"

El ministro de Hacienda justificó un ajuste fiscal mayor y dijo que lo hacen en nombre del "pragmatismo".

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, justificó la decisión de acelerar el ritmo de ajuste de las cuentas públicas, al señalar que "el gradualismo es hijo del pragmatismo" y que "si las condiciones internacionales cambian, debemos cambiar".
"Hay algo más importante que el gradualismo. Esta gestión tiene un programa muy definido. Y el gradualismo es hijo de algo superior, que es el pragmatismo. Este es un gobierno pragmático que vio que en 2016, habiendo heredado desequilibrios, sabiendo del costo social de remover los controles de capitales y dejar flotar la moneda, era muy difícil avanzar rápido con lo fiscal hasta que no se restableciera el crecimiento", afirmó Dujovne.
En una entrevista que ofreció al diario La Nación, el ministro señaló que "no hay un dogma que nos impida movernos: si las condiciones internacionales cambian, debemos cambiar para seguir obteniendo resultados", dijo.
Además, Dujovne reconoció que al Gobierno le cuesta bajar la inflación porque está "haciendo muchas cosas a la vez, como normalizar los precios de los servicios públicos y recomponer las reservas del Banco Central". El Central perdió 9 mil millones de dólares de reservas por la última corrida cambiaria.
"Creo que tuvimos un problema con las metas iniciales: si hubiéramos tenido metas más realistas, hoy el cuestionamiento político a la inflación sería mucho menor. Nos pusimos objetivos muy ambiciosos que, en cierta medida, nos generan la crítica. Pero está claro que, lentamente, la inflación irá bajando, y esta vez sin atajos", dijo.
Con respecto a un posible acuerdo con el FMI, señaló que "se armó un clima de angustia en la sociedad porque ir al Fondo trae el recuerdo de otras épocas en las que se acudía en otras condiciones".
"Ahora estamos iniciando conversaciones en un programa en el cual ya tenemos un camino hacia la convergencia fiscal, con tipo de cambio flotante, un proceso gradual de integración al mundo y un plan de reformas estructurales. Vamos con el mismo programa que estamos implementando, no para destapar una olla a presión", afirmó.
El presidente estadounidense y el organismo de crédito manifestaron su apoyo al Gobierno

Los dulces deseos de Donald Trump y el FMI

A través de su cuenta en Twitter, Donald Trump expresó un encendido apoyo al gobierno de Macri en su búsqueda de un acuerdo con el Fondo Monetario. El vocero del organismo sostuvo que el programa de ajuste será diseñado por Argentina.

El Fondo Monetario Internacional encendió su modo Unicef. A la espera del exigente programa de ajuste fiscal y reformas estructurales asociado al crédito stand-by que solicitó el gobierno argentino, las autoridades del organismo multilateral presentan al acuerdo como un mecanismo para proteger a los sectores vulnerables. “Estamos aquí para apoyar el esfuerzo de Argentina en lo que ellos determinen qué va a ser lo más útil y lo que fortalezca aún mas su economía, para poder así proteger los estándares de vida y a los más vulnerables”, expresó ayer el vocero del FMI, Gerry Rice, al celebrar las declaraciones del presidente Mauricio Macri. Al respaldo matutino de las autoridades del Fondo se sumó un contundente mensaje vía Twitter del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. “Apoyo su visión para transformar la economía de su país y liberar su potencial”, escribió en su cuenta el mandatario estadounidense al referirse a la conversación telefónica que mantuvo con Macri a comienzos de la semana.
Los pormenores del acuerdo comenzaron a negociarse la semana pasada y el diálogo continuó esta semana. Funcionarios de Hacienda y Finanzas se encuentran en Washington desde el miércoles, donde mantuvieron distintos encuentros con los técnicos del Departamento para el Hemisferio Occidental. El staff del organismo que encabeza Christine Lagarde presentará hoy el caso ante el Consejo Directivo del FMI. Ese encuentro es un paso informal pero necesario para avanzar en las negociaciones del acuerdo de “alto acceso” que, según informaron las autoridades argentinas, podría extenderse hasta mediados de junio aunque en ambos frentes pretenden acortar los tiempos.
“Celebramos los comentarios del presidente Macri. Este programa le pertenece totalmente a la Argentina, el FMI apoya las prioridades de Argentina”, enfatizó el vocero de Lagarde al referirse a la decisión de la Casa Rosada para profundizar el ajuste fiscal. “En estas semanas el mundo decidió que la velocidad a la que nos habíamos comprometido a reducir el déficit fiscal no es suficiente. Por eso tenemos que acelerar”, fue la expresión del mandatario argentino que renovó el entusiasmo en el organismo multilateral. “Estos episodios de turbulencia financiera pueden disparar incertidumbre y preocupaciones. Es importante enfatizar que la situación en Argentina es totalmente diferente a la que tenían hace 15 o 20 años cuando la salida de la convertibilidad fue un episodio extremadamente difícil. Hoy tienen un tipo de cambio marcado por el mercado, instituciones fortalecidas y un esquema de metas de inflación”, sostuvo el vocero del Fondo durante la conferencia que se extendió durante 45 minutos. Las preguntas sobre Argentina insumieron la mitad del tiempo. El resto estuvo dedicado a preguntas sobre Grecia y Ucrania, dos países donde los programas del Fondo profundizaron las crisis.
Tradición de Fondo
“Nosotros también cambiamos, nos adaptamos al cambio de nuestros miembros. Nos enfocamos más en la protección social, le damos mucha atención a las cuestiones sobre inequidad y a la necesidad de crecimiento inclusivo”, aseguró el vocero del Fondo al referirse a la supuesta flexibilización en las exigencias del organismo. Los cambios que proliferaron en el discurso de las autoridades del FMI a partir del estallido de la última crisis financiera internacional de 2008 no tuvieron su correlato en las condicionalidades del organismo. Una investigación realizada por el Center for Economic and Policy Research (CEPR) expuso que 31 de los 41 créditos otorgados en aquel momento a economías de bajos ingresos incluyeron exigencias de políticas fiscales y/o monetarias que exacerbaron las recesiones. Como se trataba de Burkina Faso, Jamaica, Pakistán, Nigeria y Lituania, entre otros, no fue sino hasta el estallido de la crisis de la Eurozona que se reveló la voracidad permanente del FMI por el ajuste.
La recurrencia también observa en la veintena de acuerdos firmados por Argentina donde las exigencias más habituales fueron de índole fiscal. O sea, reducción del gasto público nacional, provincial y municipal. Con esa meta se fijaron, por ejemplo, “límites al nivel de déficit federal” como compromiso frente a los préstamos de 1967, 1968, 1976, 1977, 1983, 1989, 1991, 1992, 1996, 2000, 2001 y 2002. También fueron contempladas distintas “reformas estructurales” que apuntaban a reducir la carga del Estado en la economía. “La pregunta fundamental sigue girando en torno a cuál ha de ser la magnitud del ajuste que los países aún deben realizar en el futuro”, afirmó el FMI la semana pasada al presentar sus perspectivas para América Latina, donde precisó que Argentina figura en el grupo que tiene la “necesidad de un esfuerzo fiscal importante y sostenido”. Los stand-by no incluyeron exigencias explícitas en materia de tipo de cambio aunque previeron medidas vinculadas a la liberalización del mercado que estuvieron acompañadas por fuertes devaluaciones o buscaron sostener artificialmente apreciado el valor del dólar. Los préstamos del FMI no evitaron crisis externas pero garantizaron los fondos para los acreedores externos.
Macri admitió que profundizará el ajuste

El Presidente adelantó que recortará aún más el gasto público, lo que implicará nuevos despidos estatales. "Ahora hay que acelerar", aseguró.

El presidente, Mauricio Macri, admitió que profundizará aún más el ajuste fiscal. Esto será por pedido del Fondo Monetario Internacional e implicará despidos de trabajadores y achicamiento del Estado.
“Tenemos que lograr un acuerdo para reducir el déficit fiscal”, dijo. A lo que agregó que “el acuerdo que vamos a hacer con el Fondo es de acelerar la reducción del déficit”.
Precisó que "el FMI va a acordar con nosotros un número" como meta de descenso. Sin embargo, dependerá del Gobierno decidir dónde recortará la plantilla laboral y el gasto en general: "Cómo lo reducimos es un tema nuestro. No nos tiene que incomodar".
“Hay que resolver el problema de muchas décadas, que nos ha llevado sistemáticamente a crisis. Ahora hay que acelerar”, comentó el jefe de Estado en conferencia de prensa en la Residencia de Olivos.
Ante esto, opinó: “La autocrítica que me hago es que por mi personalidad siempre he sido muy optimista. He puesto metas muy ambiciosas”.
Sturzenegger aseguró que la pérdida de reservas por más de 10 mil millones de dólares fue sólo “una turbulencia”

De cómo confundir los deseos con la realidad

El presidente del Banco Central sostuvo que “el temporal ya pasó” y que ahora volverá a trabajar por la “desinflación”.

“No hubo corrida.” El presidente del Banco Central, Federico Stuzenegger, cerró ayer su conferencia de prensa con esa frase. Las declaraciones del funcionario siguen confundiendo deseos con realidad. Dijo que hubo volatilidad financiera pero que “el temporal ya pasó”. También afirmó que “la inflación viene en baja, y la de mayo será menor a la de abril”. No mostró preocupación por el próximo vencimiento de las Lebac, pese a que la autoridad monetaria deberá renovar a mitad de junio letras por otros 630 mil millones de pesos. Planteó que el balance contable del organismo salió fortalecido en las últimas semanas por la devaluación. Pero no tuvo en cuenta que se perdieron casi 10.000 millones de dólares en reservas, se ofrecieron contratos de futuro por debajo del valor actual del mercado y que el incremento de la tasa a 40 por ciento lo obliga a pagar 20.000 millones de pesos en intereses el próximo mes.
“Ahora el foco del Banco Central es encauzar el proceso de inflación”, dijo Sturzenegger. “El mensaje del mercado en las últimas semanas nos ha hecho reflexionar y cambiar algunas cosas. Después de haber pasado el momento de turbulencia, reordenar el proceso de inflación vuelve a ser el objetivo de esta institución”. La declaración, que en 2016 podría haber tenido algún tipo de sentido tras la suba del dólar por la unificación del tipo de cambio, no tiene justificativo a mediados de 2018. La autoridad monetaria había dicho desde el día uno de su mandato que la prioridad iba a ser encauzar la inflación. Pero en 2016 los precios subieron 41 por ciento, en 2017 se elevaron 25 y este año algunas consultoras recalcularon la inflación para ubicarla por arriba del 30. Los precios en los últimos dos años y medio ya acumularon una suba de casi 100 por ciento. ¿Ahora sí va a bajar?
“Una política monetaria restrictiva (altas tasas de interés) es el mecanismo que permitirá que la economía se pueda acomodar a la nueva realidad internacional sin verse afectado el proceso de desinflación. El tipo de cambio flotante es el instrumento más idóneo para enfrentar vaivenes sin que la actividad económica se vea afectada”, planteó el titular del Central. El funcionario volvió a hablar de tipo de cambio flexible, mientras la autoridad monetaria mantiene fija una oferta de 5000 millones de dólares a 25 pesos para evitar que la divisa se dispare por encima de ese precio. La política cambiaria de las últimas semanas no tuvo nada que ver con la idea original del Central, en la cual el mercado le ponía libremente un precio a la divisa. Desde el 5 de marzo la entidad ya sacrificó cerca de 10.000 millones de dólares para moderar la suba del tipo de cambio y evitar un desborde en materia inflacionaria. ¿Ahora sí va a flotar?
“Nuestros modelos en abril nos daban, y nos siguen dando, una baja en la tasa de inflación”, desafío Sturzenegger. Aclaró que cuando el mercado empezó a mover el tipo de cambio de manera más acelerada, “se volvió más evidente que los inversores no nos estaban creyendo”. “Fue el propio mercado el que de alguna manera nos dijo esto (esta tasa) no es suficiente  y nos indujo a ajustar en las últimas semanas. Ese mensaje el mercado no lo había expresado con tanta claridad. Y uno tiene que tener la humildad de escuchar lo que nos está diciendo”, insistió. Esta fue la forma que encontró el titular del Central para justificar que subió la tasa para bajar la expectativa de inflación y no para tentar a los fondos internacionales a seguir especulando en la Argentina. Ante la insistencia de la prensa, aseguró también que este año se cumplirá la meta de 15 por ciento de inflación y que la entidad no la pone de ninguna manera en duda.
“Corrida no hubo. Es muy importante ser muy claros. El Banco Central es muy transparente. Hemos tenido una turbulencia, alguna volatilidad, por supuesto. Pero lo otro no”, planteó Sturzenegger. No es claro. Los fondos del exterior vendieron sus Lebac por 200 mil millones de pesos y se fueron del país con un dólar en torno a los 21 pesos. Ahora algunos empezaron a volver con un dólar cerca de 25 pesos y casi el doble de tasa de interés en pesos. Economistas de distintas corrientes, a contramano de lo que plantea el presidente del Central, aseguran que en las últimas semanas se registró una de las mayores corridas cambiarias de la historia local. Eso obligó a la autoridad monetaria a sacrificar reservas con picos diarios de 1472 millones de dólares.
El presidente del BCRA aseguró que el Central salió fortalecido en materia de su balance contable en las últimas semanas. “El stock de Lebac y otros pasivos cayó un 2,5 por ciento del Producto Bruto Interno desde febrero de este año como contrapartida de la venta de reservas”, aseguró. Agregó que la banca es sólida y no muestra ningún síntoma de crisis. “Los depósitos a plazo, tanto en pesos como en dólares, se mantienen estables y no mostraron impacto ante un contexto de mayor volatilidad. El sistema financiero argentino se mantiene sólido, y los márgenes de liquidez y solvencia continúan elevados”, cerró.
El aumento del dólar está repercutiendo rápidamente sobre insumos industriales y productos en las góndolas

De la harina a la chapa, los precios aceleran

Un amplio abanico de empresas proveedoras de supermercados envió en los últimos días nuevas listas de precios con subas del 8 al 10 por ciento. Textiles, materiales de construcción y demás rubros fabriles sufren los ajustes.

Los precios están acusando recibo de la escalada del dólar. En los supermercados, un amplio abanico de empresas proveedores envió nuevas listas de precios con subas de entre el 8 y el 10 por ciento y la aplicación en las góndolas está en proceso de negociación entre gerentes de compra. Pymes metalúrgicas trasladaron un 10 por ciento de aumento minorista ante la suba del 16 por ciento de los insumos, en línea con la evolución del dólar. En la construcción, los precios de los insumos también están dolarizados e incluso se detectaron casos en los que las empresas venden a plazo calculando la cotización de la divisa a 26 pesos. En medio de este panorama, el Gobierno aseguró que la inflación de mayo estará por debajo de la marca de abril, que fue del 2,7 por ciento según el Indec. Las pymes advierten sobre el impacto en el recorte de la cadena de pagos.
Pasó el supervencimiento de las Lebac y el dólar terminó ayer a 24,79 pesos, mostrando un alto nivel de volatilidad durante la jornada. Incluso si la cotización de la divisa se mantuviera, los precios en la economía nacional se movieron por medio de los bienes finales importados, componentes provenientes del exterior, bienes exportables o componentes de bienes exportables.
Un caso ejemplar de impacto interno de la devaluación se verificó en estos días con la harina. El trigo cotiza en dólares porque es un bien exportable, lo cual impacta de lleno en el precio de la bolsa de harina. La suba del dólar junto a la escasez de trigo por retención de la cosecha afectó a los precios internos. “En abril, la bolsa de harina estaba a 400 pesos y hoy cotiza 600 pesos según el molino, es una suba del 50 por ciento. Esto se explica por el dólar y porque los molinos no tienen trigo porque los del campo están especulando”, explicó a este diario Emilio Majori, de la Federación Panaderil de la provincia de Buenos Aires. El kilo de pan subió en estos días un 25 por ciento, agregó el dirigente.
Desde una de las grandes cadenas de supermercados comentaron a este diario que “hubo una fuerte oleada de subas de productos producidos en base a la harina, como pastas, panificados y galletitas”. Los incrementos en productos masivos, sin embargo, fueron generalizados. Un insumo típico de los productos de consumo masivo son los envases plásticos y de aluminio, cuya cotización está atada al dólar. Hay fuerte presión de la industria para incrementar los precios entre un 8 y un 10 por ciento. “Se está negociando qué porcentaje se aplica”, dicen los supermercadistas.
Desde el sector textil explicaron que “la mayoría de los hilados subieron a la par del dólar, así como las anilinas, que son la base para darle color y terminación a la tela”. “El cuero se vende a 20 dólares, antes y después de la devaluación”, agregaron desde la marroquinería. “Cuando sube el dólar sube el papel: las papeleras primero aumentaron un 11 por ciento y luego otro 7 por ciento hasta la semana pasada. Terminaremos el mes con un aumento del 20 por ciento”, comentaron a este diario desde una gráfica.
“Los clientes me llaman, tomo la cotización del Banco Nación y les facturo. Todos los productos están dolarizados”, admitió uno de los principales fabricantes de insumos de la construcción. Describió que el perfil y la chapa de aluminio se vendían hasta ayer calculando un dólar a 26 pesos, al igual que la placa de yeso y la membrana asfáltica. En la bulonería, los importadores aumentaron los precios un 25 por ciento y la industria nacional trasladó una suba de entre el 8 y el 10 por ciento, describió un empresario del sector. En el autopartismo, el panorama es muy similar, de un traslado de entre 8 y 10 por ciento.
Estos relatos muestran que la devaluación tendrá un impacto inmediato muy fuerte sobre los precios mayoristas, que se sentirá sobre el índice minorista de mayo y junio. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró que la inflación en mayo quedará impactada por el efecto del dólar pero que aun así estará por debajo del 2,7 por ciento de abril. Las consultoras no arriesgan demasiado y ubican la suba promedio minorista entre un rango del 2 al 3 por ciento.
Un día después del supermartes, el Gobierno emitió $100 mil millones más de deuda

Se trata de la ampliación de dos bonos. Ayer, Caputo emitió dos títulos más para contener la corrida contra el dólar. La fecha peronista en la que se pagarán.

El Gobierno nacional salió con una emisión de deuda furiosa esta semana como una forma de calmar a los mercados y ofrecerles alternativas distintas a la corrida contra el dólar que el país vivió durante 20 días. Por eso, amplió la emisión de dos bonos por un monto total de 100 mil millones de pesos.
La decisión fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial, a través de la resolución 110. Se trata de la ampliación de dos títulos públicos: uno, el Bono de la Nación a tasa fija que vencerá el 17 de octubre de 2023, por un monto de 50 mil millones de pesos.
Además, amplió otro título con vencimiento en la misma fecha, pero en 2026 (ocho años d de plazo), por otros 50 mil millones de pesos. Así, totalizan 100 mil millones de pesos de nueva deuda.
El primer bono cotiza en el mercado a una tasa de interés fija del 16 por ciento anual. En tanto, el bono a 2026 tiene una tasa del 15,5%, también fija. Es la misma tasa que los bonos Botes que sacó el Ministerio de Finanzas durante este supermartes y que negoció con dos fondos del exterior para que ingresen dólares al país para hacerse de esos títulos públicos.
Este martes, el Gobierno se endeudó por 73 mil millones de pesos con los bonos Botes y así ofreció una alternativa a los inversores para que no vayan al dólar (o que incluso ingresen al país). Asimismo, renovó 616 mil millones de pesos en Lebac, a una tasa del 40% anual para la letra corta de 36 días, un 3,3% mensual.
Tarifazo: Pichetto le hizo un guiño y una advertencia al Gobierno

El senador se refirió al tratamiento en la Cámara Alta del proyecto que limita los aumentos en servicios públicos.

El jefe de bloque de Argentina Federal, Miguel Ángel Pichetto, le envió un mensaje al Gobierno nacional en relación al tratamiento de la ley que limita al tarifazo de servicios públicos. Allí, el rionegrino le dio algo de aire al oficialismo pero le exigió que presente una contrapropuesta.
Mientras tanto, el proyecto se tratará tal cual como vino de Diputados en las comisiones del Senado. Será a partir de este miércoles, pero a diferencia del plan original, esta semana no habrá dictamen para que se apruebe en el recinto la semana próxima. Esto va en sintonía con la nueva (y cambiante) estrategia del Gobierno nacional, que busca ahora ganar tiempo para convencer a la mayor cantidad de legisladores para que voten en contra de la iniciativa.
En declaraciones a periodistas parlamentarios, el experimentado senador peronista expresó que hoy no habrá dictamen del proyecto. Pero puso como ultimátum la semana próxima: "Hasta ese momento, tendrán tiempo para hacer una propuesta superadora, razonable y que implique una disminución real en los aumentos”.
El Gobierno ha mantenido una actitud zigzagueante en su estrategia parlamentaria. Osciló entre ganar tiempo para intentar convencer a diputados y senadores a tratar de acelerar el proyecto lo antes posible, que se aprueba para que Macri rápidamente lo vete e intente cambiar hacia una agenda más favorable.
El proyecto implica retrotraer los aumentos a noviembre del año pasado y ajustar las tarifas por la variación salarial.
La inflación nacional de abril fue la más alta del año, con 2,7 por ciento. En los últimos 12 meses alcanzó el 25,5 por ciento

A la corrida de precios no hay quien la pare

El principal objetivo de la política económica, que era bajar la inflación, está cada vez más lejos. En los últimos doce meses superó el nivel que había en 2015, con 25,5 por ciento. El IPC núcleo es más alto que en 2017.

El principal objetivo en materia económica del gobierno de Cambiemos está cada vez más lejos de cumplirse. Con promesas de campaña alrededor de la enorme facilidad de bajar la inflación, terminar con “ese gran mal que aqueja a los argentinos” como es la suba de precios y así poder ser un “país normal”, el macrismo construyó su discurso económico. Ahora, la caída de ese relato no encuentra piso. La inflación de abril fue del 2,7 por ciento con respecto a marzo por el impacto de la suba de tarifas del gas, el transporte y prendas de vestir, informó ayer el Indec. En cuatro meses, el avance del IPC nacional acumula un 9,6 por ciento y con la fuerte suba que se perfila para mayo y junio como consecuencia de la escalada del dólar, la meta anual de inflación del 15 por ciento quedará cumplida en apenas seis meses. La inflación de abril fue la más alta del año y ese incremento viene acelerando el cálculo anual: desde el 23,4 por ciento interanual en octubre de 2017 hasta el actual 25,5 por ciento, por encima del nivel de suba de precios que recibió Cambiemos al asumir el Gobierno en diciembre de 2015.
El Banco Central empeoró en su tarea de cumplimiento de las metas de inflación. En 2016, el Gobierno se propuso tener una inflación del 25 por ciento pero la suba finalmente fue del 41. Esos 16 puntos de desvío implican una brecha del 60 por ciento. El año pasado, la meta fue del 17 por ciento pero la inflación se ubicó en el 24,8 por ciento, una diferencia de 7,8 puntos (error del 45 por ciento). La meta para 2018 es del 15 por ciento, que implica un 5 por ciento cuatrimestral, una brecha de 4,6 puntos en relación a la inflación observada de 9,6 por ciento (92 por ciento de diferencia). La suba de precios esperada para todo el año ahora ronda no menos de 25 por ciento, 10 puntos por arriba de la meta oficial.
La inflación del 2,7 por ciento de abril estuvo empujada por un incremento del 8 por ciento en el rubro vivienda, agua, electricidad y gas, que acumula en el año un alza del 51 por ciento. El aumento en las boletas de gas durante el mes pasado dispuesto por el Ministerio de Energía fue de alrededor de 40 por ciento. Las próximas quitas de subsidios en gas están previstas para octubre de este año y abril y octubre de 2019.
El segundo rubro en orden de relevancia para explicar la inflación de abril fue la suba del transporte, que creció un 4 por ciento. El boleto promedio de colectivo subió de 8,50 a 9,50 pesos, un 11,7 por ciento promedio frente a marzo y casi un 50 por ciento en relación a los 6,50 pesos de comienzos de año. En tanto, el pasaje de tren subió un 12 por ciento para las líneas Mitre, Sarmiento y San Martín. En junio habrá una tercera dosis de incrementos en transporte.
“El proceso de desinflación ya estaba en pausa antes del salto del dólar”, advirtió en su informe de inflación la consultora Ecolatina. Uno de los argumentos que presenta es el avance del 2,1 por ciento del denominado IPC-Núcleo, que excluye a los regulados y los estacionales del análisis de los precios. En cuatro meses, el incremento del IPC-Núcleo es del 8,6 por ciento, 1,2 punto porcentual por encima del dato del primer cuatrimestre de 2017. “Dado que la política monetaria del Banco Central tiene una mayor incidencia sobre estos precios –en relación al IPC Núcleo–, su aceleración es la más preocupante”, agregó Ecolatina.
El rubro de prendas de vestir y calzado subió un 4 por ciento por el inicio de la temporada otoño-invierno, mientras que restaurantes y hoteles avanzó un 2,3 por ciento. Recreación y cultura lo hizo en un 1,9 por ciento y salud, en 1,8 por ciento. Las prepagas ya anticiparon una nueva suba de las cuotas del 7,5 por ciento a partir de junio.
En conferencia de prensa, ayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, repitió que “estamos convencidos de que la inflación va a bajar”, vinculó los aumentos de precios en abril a la política tarifaria y pronosticó que en mayo la inflación será inferior a la de abril, a pesar de la devaluación (ver aparte).
El capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 1,2 por ciento mensual en abril, por debajo del promedio de la economía, acumula un alza del 8 por ciento en lo que va del año y un 19,9 por ciento en la comparación de abril frente al mismo mes de 2017. El desagregado por productos muestra que los huevos de gallina se destacaron con un incremento mensual del 9,6 por ciento, mientras que la harina de trigo 000 lo hizo en un 6,5 por ciento y el queso cremoso, un 5,8 por ciento. La manteca subió 5,5; la carne picada, 4,2; el pan francés, 3,3; hamburguesas congeladas, un 3,1; el filet de merluza,un 4,9 y el aceite de girasol, 4 por ciento.
Si bien Dujovne dijo que la inflación de mayo será inferior a la de abril, la escalada del dólar durante el mes (del orden del 16 por ciento) complica el cumplimiento de esa proyección. El traslado a precios de la devaluación obligó a las consultoras a recalcular su estimación de inflación para mayo. La firma EcoGo calcula un avance de precios del 2,7 por ciento, Ferreres pronostica un 2,4 y el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, un 2,9. En mayo también tiene impacto el aumento del 23 por ciento en la boleta de Aysa.
Aranguren dijo que revertirlo costaría 170 mil millones de pesos

No me toquen el tarifazo

En defensa de los aumentos de tarifas, el ministro de Energía expuso el costo en desfinanciamiento que representaría para las arcas públicas. Presentación a la Justicia para que ratifique la facultad del Estado para fijarlas.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, sostuvo ayer que “retrotraer” el aumento de tarifas eléctricas a diciembre de 2017 tendría un impacto sobre las cuentas públicas “de 75 mil millones de pesos para este año y 95 mil millones para 2019”. “Había que ver quién consigue esa financiación”, advirtió el ministro, saliendo así al cruce a la propuesta que avanza en el Congreso, impulsado por un amplio espectro de la oposición, para frenar el tarifazo. El proyecto, ya aprobado por la Cámara de Diputados, “tiene un costo fiscal muy importante y relevante”, resaltó Aranguren, que además se refirió al encuentro que mantuvo el presidente Mauricio Macri con gobernadores y legisladores por el proyecto contra el tarifazo. Subrayó que las provincias “también son responsables de lo que significa una política tarifaria, y que no se puede legislar y retrotraer todo lo resuelto al año 2017, por el alto costo que significa”. El titular de Energía hizo estas declaraciones al salir de un acto realizado ayer en el Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada.
Pese a las manifestaciones del ministro Juan José Aranguren, la Subsecretaría de Energía Eléctrica resolvió, a través de la disposición 44 publicada ayer en el Boletín Oficial, fijar los precios estacionales de la energía eléctrica para el período de mayo a octubre, inclusive, sin variantes respecto de los vigentes. El precio mayorista eléctrico sube normalmente en invierno por el mayor costo de producción en centrales térmicas, dado que el gas es reemplazada por combustibles líquidos, dada la menor disponibilidad del primero. Este año, sin embargo, no habrá traslado al precio de la electricidad, lo cual implica ponerle una pausa a la reducción de subsidios vigentes.
En defensa del tarifazo, el Estado Nacional pidió además a la Justicia que ratifique sus facultades para definir el cuadro tarifario del gas. Ante el juzgado en lo contencioso administrativo, el Estado pidió que “cese la incertidumbre” sobre la ejecución de las resoluciones del Ministerio de Energía y de Enargas que fijan e implementan los nuevos cuadros tarifarios del gas. La presentación de una “acción declarativa de certeza” busca neutralizar los recursos contra los aumentos de tarifas y su ratificación por el Poder Judicial.
La presentación judicial está referida, en primer término, con la acción promovida por el Cepis (Centro de Estudios para la promoción de la Igualdad y Solidaridad) contra el tarifazo en el gas, pero también “contra cualquier otro que invoque legitimación colectiva para cuestionar” esas normas. La presentación recayó en el juez federal Enrique Lavié Pico, quien habilitó el trámite de la demanda. En su argumentación, el Estado sostiene que promovió la demanda “a fin de cesar el estado de incertidumbre respecto de su ejecución, que atenta contra las ‘atribuciones/mandatos’ que le impone la Constitución Nacional en cuanto al aseguramiento del uso racional de los recursos naturales, la protección del ambiente y la prestación de servicios públicos eficientes y de calidad”.
La presentación expone que, así, pretende “asegurar a los habitantes de la República Argentina el uso racional de sus recursos naturales no renovables y un servicio público de provisión de gas natural de calidad y eficiencia, que preserve el medio ambiente sano; con fundamento en los artículos 41, 42 y 75 –inc. 22– de la Constitución Nacional”. La demanda tramita en el mismo juzgado en la que se radicó el expediente “Cepis c/Enargas y otro s/Amparo Colectivo”, en la que se cuestionan los aumentos y su entrada en vigencia. Otras dos causas con similar objeto procesal tramitan ante la justicia federal de La Plata y Junín.
Supermartes de Lebac y dólares: ¿Gana la banca?

El Gobierno salió airoso del megavencimiento de Lebac pero pagó un alto costo para eso. ¿Fin de la crisis o solo ganó un poco de tiempo?

El Gobierno Nacional festejó la renovación total del vencimiento de LeBac, de $ 616.000 millones, aceptando ofertas superiores al monto vencido por $ 621.000 millones. Un sorpresivo voto de confianza de los mercados, si se tiene presente que en lo que va del año la economía soporta una corrida contra el peso que lo depreció en un 40 % producto de las restricciones de liquidez internacional y la debilidad del sector externo local.
Sin embargo, el alivio alcanzado en el supermartes de mayo debe ser evaluado incorporando todas las variables y actores en juego:
-La tasa de corte de las ofertas de corto plazo aumentó 1.370 puntos básicos en un solo mes, pasando del 26,3 % en el vencimiento de abril al 40 % otorgado en mayo.
-Se modificó el modo de computar los requisitos mínimos de efectivo de los bancos para ampliar su capacidad de préstamo, de modo que la liquidez resultante se vuelque en las Letras del Banco Central (LeBac).
Los bancos entonces logran un notable beneficio al poder aplicar fondos que antes estaban inmovilizados y les rendían 0 ganancia a un instrumento de corto plazo emitido por el BCRA que les remunera el 3,3% mensual. Fuerte incentivo para participar de la licitación de LeBac.
Se agrega otro negocio colateral que amplia la rentabilidad de la operación, centrado en la intervención de los bancos en el mercado secundario de LeBac, el día lunes, comprando las tenencias de letras a los inversores minoristas que deseaban pasarse a dólar saliendo del título en pesos, y luego presentándolas a la licitación.
La “confianza de los mercados” se obtuvo concediendo un rendimiento financiero muy elevado, pero también el sistema financiero comienza a pagar el precio de la pérdida de liquidez al comprometer su capacidad de préstamo con título cuyo repago a mediano plazo no parece claro. Las ganancias exhibidas en los balances pueden a comenzar a ser sólo contables.
El vencimiento del supermartes arroja bancos más rentables a costa del Banco Central pero menos líquidos, absorbiendo la salida de los inversores que no son entidades financieras. Por ende, el sistema financiero se encamina a aplicar toda su liquidez a comprar LeBac. Algo riesgoso si de diversificar carteras se trata.
El Banco Central logró encapsular porciones significativas de LeBac en los bancos para restringir la cantidad de pesos que puedan presionar sobre las reservas, demandando dólares. Pero ¿qué ocurre en el devenir con una economía funcionando con una rentabilidad financiera del 3,3 % de piso y sin crédito de corto plazo para sostener el capital de trabajo del sector privado?
Por otra parte, la cuenta corriente del balance cambiario sigue siendo abultadamente deficitaria y ya no se cuenta con el ingreso de capitales por endeudamiento (inversiones en masa nunca vinieron). ¿La solución serán los desembolsos de los fondos de inversión amigos del Ministro de Finanzas, que según se afirma aportaron u$s 3.000 millones para reducir la caída de reservas del Banco Central?, ¿o será el FMI con su plan de estabilización (ajuste) el que traerá la solución?. Como dicen en la jerga periodística, ampliaremos en los próximos 35 días, hasta el supermartes de junio.
Ampliación de la emisión de los títulos de deuda en pesos BOTE

Con ayuda de fondos amigos

Templeton y BlackRock lideraron la demanda de Bonos del Tesoro (BOTE), que Finanzas colocó por un total de 73.250 millones de pesos. La tasa pactada es del 20 por ciento a 5 y 8 años. Sospechas de una próxima operación de recompra.

De la mano de fondos de inversión amigos, el Ministerio de Finanzas logró ayer colocar 73.250 millones de pesos a través de una ampliación de bonos del Tesoro, denominados Botes, a cinco y ochos años de plazo. El titular de esa cartera, Luis Caputo, celebró el resultado como un “voto de confianza” a la política económica. Sin embargo, para poder captar esos fondos debió reconocer una tasa de retorno promedio de 20 por ciento anual que, combinada con letras del Banco Central a un mes rindiendo un 40 por ciento (ver aparte), le permitió comprar treinta días de tregua hasta el próximo vencimiento de Lebac. Caputo, en conferencia de prensa junto a su par de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró que no hubo colocación (compulsiva) a organismos públicos. Fuentes del mercado afirmaron que la mayor parte del monto colocado fue a los fondos Templeton Investments y BlackRock, que además colaboraron liquidando divisas para adquirir esos títulos. La aspiradora de Caputo logró secar lo suficiente la plaza para quitarle algo de presión a la corrida cambiaria, la cual el ministro calificó de “pequeña turbulencia” aunque haya costado 10.000 millones de dólares en reservas internacionales.
En la previa a la licitación de letras del Central, por unos 617.000 millones de pesos, más de la mitad del total emitido (1,2 billones), la autoridad monetaria y la cartera de Finanzas prepararon el terreno para la pelea de ayer. El Central realizó una serie de cambios normativos tendientes a generar exceso de liquidez en los bancos –a través de la baja en los encajes– y limitarles el acceso a la compra de dólares con topes a las tenencias de moneda extranjera (ver aparte). Finanzas hizo su aporte al anunciar horas antes del mediodía que se abría una ventana entre las 13 y las 17 para ampliar la licitación de bonos del Tesoro a tasa fija en pesos. El objetivo fue ofrecer un salvavidas, o un BOTE, para quienes no quieran renovar Lebac.
La apuesta fue que un inversor podía deshacerse de las Lebac, que son a corto plazo, para asegurarse una renta elevada con vencimiento a cinco u ocho años. Sin embargo, el contexto no fue el óptimo para evaluar estas oportunidades de negocios. El escenario de alta volatilidad externa tampoco colaboró en correr la atención de la crisis local. Es por eso que hubo que contactar a bancos amigos. Según informó Caputo, se adjudicaron 36.872 millones de pesos a cinco años (BOTE 2023) con una tasa efectiva de 21 por ciento anual y 36.378 millones a ocho años (BOTE 2026) al 19,9 por ciento anual. Previo a la licitación, estos papeles rendían entre 16 y 17 por ciento. La suba en el rendimiento denota el recorte de precio que se aplicó durante la licitación. El precio de corte para el bono a cinco años fue de 884 pesos por cada 1000. Para el bono a ocho año el corte fue de 868,2 pesos de 1000.
“Cabe destacar que se hizo esta licitación en el peor día del año para los mercados emergentes”, aseguró Caputo. El funcionario sostuvo que existe confianza en el Gobierno y que eso le permitirá tomar deuda en el mercado local hasta que se libere la línea de crédito del Fondo Monetario Internacional. De hecho, aventuró que este año y el próximo no sería necesario tomar deuda externa, lo que compensará con financiamiento del FMI. Dujovne resaltó la “coordinación” del equipo económico, en momentos en que las miradas apuntan precisamente a la falta de colaboración entre los principales funcionarios del área económica para lograr frenar la corrida. El ministro de Hacienda incluso no quiso quedarse afuera de la “coordinación” y resaltó su aporte: “por eso dimos temprano el dato fiscal, donde se ve que los ingresos crecieron más que el gasto”. “Es importante nuestra capacidad para adaptarnos a las circunstancias. Por eso vemos el futuro con optimismo”, agregó.
“Las suscripciones voluntarias de bancos de hoy (por ayer) y de fondos del exterior me hacen acordar al Bono Patriótico de 1995 en el Tequila. Había que pasar la gorra y evitar que la crisis golpee los balances de bancos e inversores”, opinó el ex presidente del BCRA, Alejandro Vanoli. El funcionario sostuvo que parte de la ayuda privada que recibió el Gobierno se explica en querer evitar mayores pérdidas patrimoniales ante un desplome en los precios de los bonos. “Seguramente, más allá de las condiciones de la emisión, hay algún acuerdo de recompra que permitió ese nivel de participación”, agregó Vanoli. Según informaron operadores del mercado, el fondo Templeton, uno de los grupos financieros cercanos al ministro Caputo, habría suscripto el equivalente a unos 2000 millones de dólares en los Botes en pesos. El otro fondo amigo fue el gigante estadounidense BlackRock, que habría aportado casi 1000 millones de dólares adicionales, quedándose entre ambos grupos financieros con el grueso de la colocación de BOTE.
El vencimiento de 617 mil millones de pesos en Lebac pone a prueba al BCRA

Con los nervios de punta

El Banco Central siguió recomprando títulos en el mercado secundario para achicar la cifra del vencimiento de hoy. De todos modos, el monto a renovar quedó en 617 mil millones. Unos 130 mil millones están en manos de inversores minoristas.

El Banco Central hizo todas las concesiones posibles a las entidades financieras y desde la semana pasada fue allanando el terreno para que el megavencimiento de letras de hoy sea lo menos traumático posible. El objetivo oficial es renovar el mayor porcentaje de los 617 mil millones de pesos que vencen hoy para que ese dinero no se vaya a la compra de dólares. Desde el viernes el organismo monetario recompró, en dos operaciones en el mercado secundario, el equivalente a 56 mil millones de pesos en Lebac para reducir levemente el stock a vencer. Lo bajó 8,3 por ciento respecto de los 673 mil millones que hubiesen vencido en la jornada. Además, el Central eximió ayer a los bancos de la obligación de computar en mayo el efectivo mínimo de depósitos en pesos (encajes), con el objetivo de darle libertad a las entidades para que vuelquen su liquidez a las Lebac. El encaje es un porcentaje mínimo de los depósitos en liquidez, que sirve de respaldo para responder ante clientes que quieran retirar sus colocaciones en cash. Por último, puso en vidriera 5000 millones de dólares como señal a los mercados de que hoy estaría en condiciones de responder al menos a las ventas deLebac por parte de inversores minoristas y su pase a dólares. De todos modos, el nivel de reservas podría verse comprometido si no se detiene la sangría de dólares. Los depósitos en dólares de privados ascendían–cayeron en 308 millones desde el máximo histórico, registrado el 2 de mayo– y las reservas internacionales a 53.411 millones.
Tras una apertura en alza, salió a ofrecer 5 mil millones de dólares para estabilizar la moneda | El Banco Central juega fuerte
El vencimiento de hoy, donde estará en juego más del 50 por ciento del total de letras colocadas por el BCRA para aspirar los pesos que emitió contra los dólares de la deuda que tomó el Tesoro, es una dura prueba para cualquier sistema financiero. Pero en medio de una corrida cambiaria, el mejor escenario para el Gobierno es minimizar lo mayor posible el daño colateral. La falta de credibilidad de la política económica de Cambiemos engendró un núcleo duro compuesto de dos polos de inversión, muy distintos y hasta opuestos, como los fondos del exterior y los pequeños ahorristas. Pero comparten cierta independencia en sus decisiones. En el medio están los bancos locales, con los cuales los funcionarios mantuvieron distintos contactos para poder mostrar hoy un resultado digerible. “El éxito de esto es que no estalle todo. Porque podemos pasar de una corrida contra el dólar a una corrida bancaria y la economía no va a resistir”, aseguró el economista y fundador del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher.
El interrogante es cuál será la tasa de interés que validará el Central para renovar la mayor cantidad de letras. Con un tasa de interés para la política económica (rectora de todo el sistema) de 40 por ciento, el margen de maniobra es escaso, porque después de cierto nivel sólo refleja desesperación y azuza más la huida. Para reducir el daño, la entidad que preside Federico Sturzenegger compró el viernes de manera anticipada 32.000 millones de pesos en Lebac y ayer hizo lo mismo por otros 24.000 millones. Eso redujo el montó a 617 mil millones de pesos. A esto se sumó que en la última semana, como parte de un acuerdo con el Gobierno, los bancos comerciales compraron 76.500 millones de pesos adicionales en Lebac con destino a la renovación.
En los últimos dos años y medio el Central pagó en intereses de Lebac un promedio de 5550 pesos por segundo, según un informe de la Universidad de Avellaneda (Undav). El stock actual en circulación de Lebac supera los 1,2 billón (millones de millones) de pesos. “Es importante el número que arroje la licitación, pero mucho más es lo que suceda después. No me extrañaría que haya un acuerdo con los bancos para que renueven, pero con la promesa de que a partir del martes el Central le recompre parte de esas tenencias”, aseguró a este diario Alejandro Vanoli, ex presidente del Central y actual titular de la consultora Cinfin. Es por eso que Sturzenegger eximió los límites de encaje de mayo para el cómputo trimestral, pero esa medida genera otro riesgo derivado de una masa de dinero que estaba ociosa y ahora se activa como circulante en el mercado. De todos modos, ese exceso no puede ir directamente a dólares, porque la semana pasada el Central llevó el límite de la tenencia de dólares para los bancos del 30 al 10 por ciento, una medida que no tuvo un efecto inmediato de aumento de la oferta pero que hoy se complementa con la reducción de encajes, conduciendo esa liquidez a compra de activos en pesos.
La jugada de mostrar en pantalla un monto inédito de 5000 millones de dólares en reservas es parte de una puesta en escena previa a la licitación de hoy. “El BCRA se adelantó porque piensa que los pequeños inversores no van a renovar. Los fondos del exterior ya se fueron. En pequeños inversores hay entre 100.000 y 130.000 millones de pesos, el equivalente a los 5000 millones de dólares. El mensaje es que está en condiciones de abastecer esa demanda”, explicó Letcher, quien aclaró que igualmente, de suceder ese traspaso a moneda dura, “va a mostrar una fuerte caída en la confianza”. “Lo que hacés es patear el problema 28 días”, dijo en referencia al plazo mínimo habitual de renovación de las letras. Esos 5000 millones de dólares también serán una dura prueba para las castigadas reservas del BCRA. A los 53.411 millones informados ayer en reservas deben descontarse 12.482 millones en encajes de los bancos con el Central, 18.967 millones en créditos y pases y 1900 millones de dinero en caja, lo que deja unos 20.062 de libre disponibilidad, que no alcanzan a cubrir el total de depósitos en dólares. Si supera la difícil prueba de hoy, el mes próximo tendrá otra parada complicada con un vencimiento también de Lebac por el equivalente a 225.848 millones de pesos, más lo que surja de quienes renueven hoy a 28 días, y otros 133.535 millones correspondientes a compromisos de letras de julio.
Devaluación: el dólar futuro ya se vende a 33 pesos

Ese es el precio en el Rofex. Para el mes próximo la divisa norteamericana cotiza a 26,36 pesos, un 3,3% más.

La devaluación del peso sigue su camino y la expectativa del mercado no parece ser la mejor: el dólar futuro, esa herramienta que el Gobierno judicializó y se negó a utilizar hasta que se quedó sin instrumentos para frenar la corrida, ya cotiza a 33 pesos para el año próximo, un 32% más que en la actualidad.
Si la depreciación del peso en estas últimas dos semanas, que llegó al 24% y elevó la cotización del dólar de 20,5 a 25 pesos, no fuera suficiente, el Rofex opera esperando una fuerte suba de la divisa: para abril del año próximo, aguarda que suba hasta los 32,85 pesos.
Hacia el mes que viene, un dato que muchos inversionistas miran a la hora de comparar y así decidir si siguen en Lebac y o se van al dólar, el Rofex vendió divisas por un valor de 26,36 pesos, un 3,37% más que en la actualidad. Sería una devaluación similar a la tasa de interés mensual que pagaría la Lebac en este supermartes.
Pensando a fin de año, el dólar se espera en el mercado de futuros a un valor de 30,65 pesos, un 20,2% más que en la actualidad.
Según consignó el diario El Cronista, se operaron contratos a futuro en la jornada del lunes por un equivalente a 1.176 millones de dólares, todo un récord.
Aseguran que acudir al FMI sólo acelerará el proceso de devaluación

Un importante funcionario del Banco Central que despidió Sturzenegger asegura que lo peor todavía no pasó.

El ex jefe de investigaciones económicas del Banco Central Jorge Carrera advirtió este jueves que la corrida cambiaria continuará durante las próximas semanas porque los inversores seguirán yendo al dólar debido a saben que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pedirá devaluar más el peso.
Carrera explicó que el organismo multilateral exigirá a la Argentina un ajuste de cuenta corriente, en lo que el país tiene un "gran problema" porque el déficit llega al 5% del Producto Bruto Interno (PBI) cuando la economía creció sólo 3% en 2017.
La segunda exigencia del Fondo, según el analista, será reducir más el déficit fiscal total, que incluye el pago de los intereses de la deuda externa, que está cerca del 6% del Producto Bruto Interno.
Y la tercera pata del triángulo de exigencias del FMI será el plan de reformas estructurales, lo que contempla "flexibilidad de los mercados laboral y previsional, privatizaciones, competitividad y flexibilidad en la economía".
"Es una paradoja: ir al Fondo te acelera un poco la corrida hasta que acuerdes el crédito. ¿Por qué? Porque el FMI exige corregir la cuenta corriente y para eso pide que devalúes un poco más. Y eso es lo que están viendo los inversores", explicó el economista en declaraciones a radio Metro.
Subió otro 7 por ciento a raíz de una oferta de 5000 millones de dólares que puso el Central a 25 pesos

En la víspera del Día L, el dólar se disparó

La oferta del Central forzó una fuerte suba en el mercado minorista hasta un nuevo record de 25,52 pesos. Con las altas tasas y la nueva cotización, el Gobierno busca desalentar a los tenedores de más 600 mil millones de pesos en Lebac que vencen hoy.

El dólar empezó otra semana sin respiro. Subió un 7 por ciento para ubicarse en nuevo record de 25,52. En las cuevas de la city llegaron a hacerse compras a 27 pesos. El avance de la divisa ocurrió a pesar de las altas tasas de interés en torno del 40 por ciento interanual y un programa de fuerte intervención cambiaria del Banco Central. Los inversores siguen sin ver un techo para el precio del tipo de cambio y el volumen de compras diarios se mantiene en niveles muy elevados. La tensión está puesta en la renovación de las Lebac de hoy. Deberán convencer a inversores con más de 600 mil millones de pesos de volver a prestarle plata a la entidad y no salir a comprar dólares.
El directorio del Central se muestra confiado porque la mayoría de los inversores de las Lebac son institucionales y optarían por renovar. Los operadores del mercado no tienen el mismo optimismo. Precisan que el organismo también dijo hace 1 mes que el dólar en los 20 pesos estaba muy alto y que no lo iba a dejar subir. Cualquiera sea el resultado de la licitación, el balance es negativo para la sociedad. Si se renueva la mayor parte de las letras del Central, se pateará la pelota para delante, aceptando pagar intereses altísimos. Si no se renuevan, habrá una mayor devaluación e impacto para la economía real.
Los saltos diarios que viene dando el dólar en mayo generan alerta en distintos frentes. El primero es el traslado a la inflación que tendrá la devaluación de estas semanas, en particular en alimentos de consumo masivo, cuyo precio se ajusta prácticamente de forma lineal al aumento del dólar. La carne, las harinas y la leche serán algunos de los productos con mayor impacto. El otro frente será la actividad local, el consumo, el empleo y la producción manufacturera destinada al mercado interno. La incertidumbre cambiaria y las tasas de interés elevadísimas adelantan un fuerte freno para el mercado interno. Economistas de distintas corrientes aseguran que, una vez que pase el temporal cambiario, empezarán a observarse las consecuencias de  una economía más fría y con una mayor desocupación.
El Central cambió ayer su estrategia para intentar ponerle un límite a la suba del dólar. En vez de intervenir de forma progresiva, decidió ofrecer de entrada 5000 mil millones de dólares a un precio de 25 pesos para cualquier inversor mayorista que quiera comprar a ese valor. La estrategia no funciona muy diferente a un seguro de cambio que se termina cuando el mercado compra la última divisa destinada a la intervención. El BC ya sacrificó ayer casi el 10 por ciento del monto que puso a disposición de los grandes compradores. Se perdieron unos 408 millones de dólares y el principal miedo de los operadores es que el colchón de divisas se evapore en pocos días. Se potenciaría así la expectativa de devaluación.
La plaza cambiaria está muy movida y hubo inversores que aprovecharon la desesperación del Central para hacer plata fácil en el muy corto plazo. Apostaron a que los 5000 millones de dólares le pongan un valor máximo al dólar mayorista al menos por una semana. Por ello ayer vendieron divisas a un valor cercano a los 25 pesos, para obtener ganancias con la tasa de interés en pesos por un par de días y recomprar dólares al mismo precio que lo vendieron. Una bicicleta financiera garantizada por la nueva estrategia de intervención del Central. En la jornada de ayer se operaron unos 1300 millones de dólares en la plaza cambiaria y se estima que el 70 por ciento de las ventas fue de este tipo de inversores que apostaron por el negocio de cortísimo plazo. El tipo de cambio mayorista cerró en 24,99 pesos, con una suba de 7 por ciento.
La autoridad monetaria desde principio de este año registra una importante pérdida de reservas internacionales. Ayer cerraron en 53.411 millones de dólares, con una caída de 1006 millones. Hubo 408 millones que se perdieron por la intervención cambiaria y el resto se explicó por el giro de divisas al exterior de los bancos. Las entidades encajan depósitos en moneda extranjera en el Banco Central, los cuales se computan como reservas. Pero también tienen una cuenta especial conocida como de capital mínimo en la que guardan divisas propias y de sus clientes listas para enviarse el extranjero. Estos dólares, que también son parte de las reservas, empezaron a generar un problema para la autoridad monetaria. Ayer se fueron cerca de 600 y en el mercado estiman que salieron en torno a 1500 millones en los últimos 3 días hábiles. Hoy puede ser otro día de fuerte pérdida de divisas para la autoridad monetaria. En Allaria Ledesma estimaron que si todos los inversores particulares residentes y no residentes dueños de las Lebac que vencen hoy se volcaran a comprar divisas se demandarían unos 12 mil millones de dólares.
Indice de JP Morgan castiga al país

El riesgo país es record.

El índice de riesgo país volvió a los primeros planos a raíz de la corrida bancaria. El indicador que releva el banco JP Morgan llegó a los 500 puntos, tras subir 19 unidades, es decir, un 4,2 por ciento, su mayor valor desde diciembre de 2016. A su vez, el Instituto Internacional de Finanzas aseguró ayer que la reciente devaluación cerró “la mitad de la sobrevaloración que calculamos previamente, pero persiste cierta sobrevaloración y, en muchos aspectos, es la cuestión subyacente clave”.
El organismo que agrupa a los bancos más importantes del mundo y que tiene sede en Washington recordó en una nota difundida ayer sobre la coyuntura financiera argentina, que “la cuenta corriente más la alta inflación se combinaron para generar un tipo de cambio sustancialmente sobrevaluado que, en febrero, estimamos desalineado en términos efectivos reales”.
Más precisamente, el Instituto afirmó que la devaluación de las últimas semanas “ha reducido la escala de esa sobrevaloración, pero teniendo en cuenta el hecho de que otras monedas emergentes también están cayendo, especialmente el real brasileño, y teniendo en cuenta también el traspaso a precios, nuestro mejor juicio es que el grado de sobrevaloración se ha reducido a la mitad”. En este sentido, el texto del Instituto agregó que, “en segundo lugar, un rescate de 30.000 millones de dólares puede ser suficiente para la estabilización, pero podría decirse que se encuentra en el extremo inferior”, dando a entender que Argentina debería ampliar su pedido de ayuda al FMI, si bien no especifica la cantidad.
Pese al descalabro económico, Vladimir Werning, economista de confianza de la jefatura de gabinete, sostuvo en un encuentro organizado por la Emerging Market Trading Asociation que “cuando se navega en aguas turbulentas, el pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie el viento, y el realista acomoda las velas. Esta última es la tarea a la cual decidimos anticiparnos”. “Los 2 años de calma financiera lo invertimos en construir capital político que hoy nos permite enfocarnos 100% en resolver la restricción financiera”, aseguró.
El dólar se dispara de nuevo y cotiza a casi $ 26 en bancos
privados

La moneda estadounidense sufrió un nuevo incremento.

En el marco de una semana activa para el dólar, con el acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la espera de vencimientos de Lebac, la moneda estadounidense volvió a sufrir un nuevo incremento y llega a cotizar cerca de $ 26 en bancos privados.
El valor más caro lo presenta el banco Superville, con una cotización de $ 25.95, seguido por el banco Comafi con $ 25.60.
Por su parte, los bancos Galicia y Nación presentan una cotización de $ 25.50, mientras que el Banco Provincia cotiza a $ 25.30, al igual que el banco Itaú. El HSBC lo ofrece a $ 25.25 y el Santander Río a $ 25.02. El Banco Francés presenta un tipo de cambio de $ 24.99.
Por último, las casas de cambio Montevideo y Magitur lo venden a $ 25.50, mientras la casa Alpe lo cotiza a $ 25.
La nueva suba se da en el marco de la previa al "supermartes" de vencimiento de Lebac, en el cual el Banco Central tendrá que afrontar una mega licitación con vencimientos por unos $ 640.000 milllones, lo que se traduce en mas de la mitad de las reservas.
Sigue la corrida hacia el dólar y mañana vencen 674 mil millones de Lebac

La city espera otra semana de tensión

El temor oficial es que una porción significativa de los tenedores de Lebac decidan no renovar sus papeles y opte por comprar divisas sumándole presión a la cotización del dólar, que el viernes llegó a superar los 24 pesos.

El gobierno se prepara para enfrentar otra semana de tensión en el mercado cambiario debido a que mañana vencen casi 674 mil millones de Lebacs, cifra equivalente a unos 28 mil millones de dólares. El temor oficial es que una porción significativa de esos tenedores decida no renovar sus papeles y opte por comprar divisas sumándole presión a la cotización del dólar, que el viernes llegó a superar los 24 pesos para terminar cerrando a 23,79 pesos luego de que el Banco Central vendiera la friolera de 1102 millones de dólares. El monto de vencimientos es más del 50 por ciento del stock total de Lebac que asciende actualmente a poco más de 1,2 billones de pesos.
Lo que empezó como una corrida de grandes fondos hacia el dólar se extendió la semana pasada hacia el sector minorista que salió a comprar dólares por temor a que la suba del dólar supere la suba de casi 16 por ciento que acumuló en los últimos 30 días. A su vez, el nerviosismo entre los pequeños ahorristas se acrecentó cuando muchos fueron a su banco a retirar los ahorros y se los negaron por “falta de disponibilidad”.
El temor a una mayor devaluación no solo surge por el cierre de los mercados externos sino también por las exigencias que le suele plantear el Fondo Monetario a los países tienen un fuerte déficit en su cuenta corriente y van al organismo a pedir dinero, como hizo Argentina la semana pasada.
La consultora Ecolatina señaló ayer en su informe semanal que “el FMI exige no solo un set de medidas económicas a partir del desembolso, sino también ‘acciones previas’, a las que define como medidas que el país receptor se compromete a adoptar antes de que el Consejo Ejecutivo apruebe el financiamiento o complete una revisión posterior”
“No obstante, su principal objetivo se mantiene inalterable: asegurar que el país en cuestión tenga capacidad de repago del crédito de modo que dichos recursos estén disponibles para otros países miembros”, agregó.
“Entendido este meta-objetivo, el FMI ubica en un lugar central la necesidad de ‘restaurar o mantener la viabilidad de la balanza de pagos y la estabilidad macroeconómica’, según se desprende de la descripción de los stand by”, indicó la consultora.
Esto supone “programas que establezcan criterios mesurables y observables en términos de niveles específicos de reservas Internacionales, así como límites específicos sobre los niveles de déficits y/o endeudamiento”, precisó. “Dado que el Gobierno nacional ya cuenta con un programa de reducción progresiva en el frente fiscal (el cual incluso intensificó para 2018) y considerando también que el ‘gradualismo’ permanece en el centro de la lógica política adoptada, y la continuidad del proceso político está fuertemente atada a ella, estimamos que los condicionantes se posarán en mayor grado sobre el equilibrio de las cuentas externas”, concluyó.
El Directorio Ejecutivo del FMI se reune el 18 de mayo para debatir la situación de Argentina

Argentina le pidió al organismo un acuerdo Stand-By.

En el marco de las negociaciones entre el gobierno de Mauricio Macri y el Fondo Monetario Internacional, el organismo anunció que el viernes 18 de mayo se llevará a cabo una reunión para definir la situación de Argentina.
“El personal del FMI continúa el diálogo con las autoridades argentinas con el fin de lograr un programa respaldado por el Fondo. Nuestro objetivo común es llegar a un rápido acuerdo en estas negociaciones", comienza el comunicado del Fondo, firmado por Gerry Rice, vocero del organismo.
Y concluye: "La reunión del Directorio Ejecutivo del FMI sobre Argentina está programada para el viernes 18 de mayo. Esta será una reunión informal que hace parte del proceso usual en el FMI de informar al Directorio Ejecutivo sobre negociaciones de programas de alto acceso”.
El Banco Central salió a vender U$S5 mil millones a $25 para frenar la corrida

Desde el comienzo del horario bancario la entidad monetario salió a jugar fuerte para evitar que la situación se desmadre.

El Banco Central salió a jugar con todo para evitar que la corrida cambiaria se salga de control y decidió tomar una medida extrema. Desde el comienzo de la actividad bancaria, salió a vender 5 mil millones de dólares a 25 pesos para tratar de ponerle un techo a la divisa.
Desde las 10:01, cuando comenzó la actividad financiera, el Central puso en la plaza el equivalente al 9 por ciento de las reservas internacionales a un precio más alto que el que cerró el viernes, para intentar contener el precio. Inmediatamente, el dólar abrió en 25,5 pesos en la mayoría de las entidades financieras, y algunos llegaron incluso a ofrecerlo al borde de los 26 pesos.
Este es el último día antes del Día D: la renovación de más de 650 mil millones de pesos en Lebac. Una huida masiva de ese instrumento financiero generaría una presión insostenible sobre el dólar. La expectativa devaluatoria para el próximo mes marcará el pulso de lo que hagan los inversores. Muchas de esas letras están en poder de bancos y entidades públicas, con las cuales el Gobierno inició negociaciones para asegurarse la renovación y así impedir que la estampida crezca exponencialmente.
Aumentos de hasta el 27 por ciento en alimentos por la devaluación

La remarcación se acelera

El traslado del aumento del dólar a los precios al público quedó reflejado en alimentos, artículos de perfumería y limpieza, electrodomésticos y hasta en medicamentos. Las asociaciones de consumidores estiman que las suban “van a seguir”.

El impacto de la depreciación del peso no se hace esperar en los precios internos y la remarcación de productos en las góndolas está a la orden del día. “Harinas, derivados y aceites es uno de los rubros donde primero se ajustaron los precios. Molinos ya actualizó tres veces sus listas de precios y, en el ínterin, la suba alcanza el 27 por ciento”, relató a PáginaI12 un empresario del sector supermercadista. Alimentos, bebidas y artículos de limpieza son los que actualizan con mayor frecuencia los precios y en lo que va de mayo ya presentan aumentos de 6 y 8 por ciento. Si se toma en cuenta también abril, se registran picos de hasta más de 20 por ciento, como en harinas y lácteos. Desde la asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco) anticiparon a este diario que se remarcaron los precios de al menos unos 5000 medicamentos respecto del 24 de abril, con subas de entre 3 y 10 por ciento. Los artículos importados de línea blanca y electrodomésticos y electrónicos, vinculados más estrechamente al valor del dólar, se alinearon al aumento del tipo de cambio en lo que va de mayo y exhiben alzas de 10 a 15 por ciento, en menos de un tercio de transcurrido el mes.
No hay dudas del traslado a precios. Ni el equipo económico de Cambiemos es capaz de negarse ante la evidencia. El asunto ahora es medir cuál será el nivel de traslado de la devaluación y la velocidad del ajuste. “Hay amenazas de nuevas listas todos los días y en algunos sectores ya se concretaron los aumentos”, aseguró el supermercadista. Desde el 25 de abril, cuando la intervención del Banco Central ya no pudo contener la corrida, la divisa estadounidense se encareció un 13 por ciento (12,99 más precisamente). Más allá de la volatilidad del precio, la tendencia siempre fue al alza y no hay expectativa de que se retraiga respecto de los valores actuales. Es por eso que la remarcación de precios fue acompañando casi diariamente esa devaluación, impactando directamente en el bolsillo de los asalariados.
“En cortes de carne vacuna –picada, asado y falda–, fideos, pan y harinas, el aumento promedia entre 6 y 8 por ciento”, aseguró el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino. Desde Adecua, Pedro Bussetti dio precisiones sobre productos puntuales. “No son representativos del aumento general, pero son lo que más se destacan desde abril hasta ahora”, explicó el titular de la asociación de consumidores. La entidad cotejó los últimos precios informados por el Indec, de marzo, con los actuales publicados en la página web Precios Claros, del Gobierno. Las subas más abultadas fueron para la manteca, que pasó de 45,26 pesos a 55,67, con un incremento del 23 por ciento. Le siguió la harina común, que aumentó 20,9 por ciento, de los 11,94 pesos el kilo en marzo a 14,44 pesos hoy. El resto de los productos se mantiene dentro de los márgenes de hasta 10 por ciento en que coinciden las entidades de defensa al consumidor, como el aceite de girasol, que pasó de 57,25 a 61,02 pesos, un 6,6 por ciento más.
Desde Adecua también alertaron sobre aumentos en medicamentos. “Desde el 24 de abril hasta hoy se corrigieron 5000 medicamentos y, hasta el momento, vimos aumentos de entre 3 y 10 por ciento”, detalló Bussetti. “Va a seguir, sin dudas, este tipo de aumentos, sean productos importados o no. Porque remarcan todos los eslabones de la cadena: productores, mayoristas y comercios”, agregó Polino. Otro rubro de consumo masivo donde hubo un chicotazo de precios fue en artículos de perfumería y limpieza, cuya oferta es bastante concentrada y los aumentos se ubican hasta el momento entre el 10 y el 15 por ciento.
En el caso de la suba en electrodomésticos, la situación es aun más preocupante en un escenario de encarecimiento del crédito, producto de la suba en la tasa de interés por parte de la autoridad monetaria. Desde una de las cadenas de comercialización explicaron que además del alza en bienes importados, donde se registran incrementos entre 10 y 15 por ciento en lo que va de mayo, está el efecto en productos ensamblados en Tierra del Fuego que tienen muchos componentes del exterior. En estos casos el ‘pass through’ (traslado a precio de la devaluación) se ubicaría en torno al 20 por ciento; es decir, si el dólar se dispara 10 por ciento, los precios aumentan 2 por ciento.
La titular del FMI le dedicó 40 minutos al ministro de Hacienda, que fue a pedir un acuerdo

Dujovne empezó a recibir instrucciones de Lagarde

Christine Lagarde y David Malpass, subsecretario de Asuntos Internacionales de Estados Unidos, manifestaron su apoyo a un entendimiento con Argentina. El Gobierno lo busca de manera urgente para tratar de frenar la hemorragia de divisas.

El cortejo inicial con el Fondo Monetario Internacional concluyó ayer pero las negociaciones para solicitar el préstamo recién comienzan. “El FMI nos ayudará a preservar lo que hemos logrado”, afirmó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en medio del tembladeral financiero que llevó al Gobierno a pedir de urgencia el auxilio del organismo multilateral. La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, recibió a la delegación argentina durante 40 minutos. Al término del encuentro, los funcionarios encararon el regreso a Buenos Aires, pero la semana próxima volverán a Washington. “El ministro Dujovne y yo nos reunimos para analizar cómo el FMI puede ayudar a las autoridades en el fortalecimiento de la economía argentina a la luz de la renovada y significativa volatilidad de los mercados financieros”, expresó la mandamás del Fondo al elogiar la política económica del gobierno de Mauricio Macri. La única queja de la abogada francesa fue al comenzar la conversación al advertir que la reunión estaba “corta de mujeres”. El proceso de negociaciones para los tradicionales créditos stand-by puede extenderse durante seis semanas en las que las partes acuerdan las condicionalidades y reformas que implementará el país para acceder a los desembolsos.
“Este acuerdo nos ayudará a preservar todo lo que hemos logrado en los primeros años de gobierno, avances que hemos obtenido con mucho esfuerzo de todos los argentinos”, consideró Dujovne. Desde el Palacio de Hacienda evitaron precisar el monto del préstamo que solicita el país. Los parámetros establecidos por el FMI habilitan a la Argentina a acceder a créditos stand-by por hasta 27.000 millones de dólares en tres años. El organismo prevé alternativas para eludir sus propios límites aunque las condiciones económicas argentinas, a priori, no alcanzan para habilitar esa excepción. Por eso, mientras avanzan las negociaciones con el Fondo, el gobierno explora alternativas para habilitar líneas de provisión de liquidez complementarias.
“Recalqué mi firme apoyo a las reformas de Argentina hasta la fecha y expresé la disposición del Fondo para seguir ayudando al gobierno”, expresó Lagarde al finalizar la reunión. Durante el encuentro con los representantes del Ministerio de Hacienda y el Banco Central, la abogada francesa estuvo acompañaba por una nutrida comitiva del FMI. Entre ellos estaba David Lipton, que ocupa el segundo lugar en el organigrama del Fondo, pero tiene un rol todavía más relevante: representa a Estados Unidos. El respaldo del gobierno de Donald Trump junto con el visto bueno de las autoridades chinas es necesario para inclinar la votación en el Fondo. Con ese objetivo Dujovne visitó por la mañana al Departamento del Tesoro para reunirse con el subsecretario de Asuntos Internacionales, David Malpass. Durante ese encuentro las autoridades estadounidense informaron que el funcionario “reiteró su sólido apoyo hacia el programa de reformas orientadas al comercio implementadas por el gobierno de Macri con el fin de promover el crecimiento impulsado por el sector privado” y “vio con beneplácito el diálogo entre Argentina y el FMI en relación al programa propuesto por Argentina”. El Gobierno celebró el respaldo contundente.
Stand-by
“Nos hemos comprometido a no hablar de cifras o modalidades”, sostuvo Dujovne. El monto máximo previsto para un acuerdo stand-by asciende a 4,35 veces la cuota del país en el FMI durante un plazo de tres años. En el caso argentino la cifra asciende hasta los 19.700 millones de dólares. Pero los funcionarios del Palacio de Hacienda pretenden evitar un acuerdo tradicional. “Hemos pedido que se considere para Argentina un acuerdo stand-by de alto acceso. Este instrumento tiene la flexibilidad necesaria para cumplir el objetivo que estamos buscando”, consideró el titular del Palacio de Hacienda. Esa línea fue lanzada en medio de la crisis financiera internacional en un intento del FMI por lavar su imagen y mostrarse menos estricto con los países en problemas. De acuerdo al organismo, esos créditos son precautorios y se otorgan a países que “no tienen intención de utilizar los montos aprobados, pero conservan la opción si llegaran a necesitarlo”.
El esquema de “alto acceso” fue creado para habilitar créditos por un monto global equivalente a 6 veces la cuota de los miembros (cerca de 27.000 millones de dólares en el caso argentino). Como yapa ofrece mayores desembolsos iniciales y menor frecuencia en las supervisiones pero la “flexibilidad” se agota ahí. Las condicionalidades fiscales, monetarias, cambiarias, previsionales y laborales son las habituales. Costa Rica, El Salvador y Guatemala fueron los únicos países que accedieron a pequeños “stand-by de alto acceso” durante el estallido de la crisis financiera internacional. Un equipo del FMI evaluó en 2010 que la escasa demanda para esos créditos respondía a la persistencia de un “estigma” asociado a los préstamos stand-by. “Un elemento central parece ser el estigma. Pueden existir un grupo de países con buenas políticas que no son lo suficientemente sólidas para acceder a una Línea de Crédito Flexible, para quienes el estigma de acceder a un acuerdo stand-by puede ser demasiado alto como para recurrir al Fondo”, expresa el documento firmado por el staff del organismo.
Todos los créditos stand-by solicitados por Argentina desde 1958 contemplaron combinaciones de las habituales condicionalidades previstas por el FMI: recorte del gasto público, ajuste monetario, desregulación financiera y cambiaria, apertura comercial, flexibilización laboral y reformas de los sistemas de la seguridad social. Desde el organismo multilateral respaldan los cambios impulsados por Macri aunque en cada documento sobre el país elaborado a lo largo de los últimos dos años señalaron la necesidad de profundizar el ajuste fiscal, avanzar en la reforma laboral y modificar el sistema de la seguridad social. Existen matices pero por primera vez en quince años, la Casa Rosada y el Fondo comparten la visión sobre los objetivos y herramientas que debe asumir la política económica.
Ratazzi pidió un dólar a $26,dolarizar la economía y una fuerte reforma laboral

El CEO de la filial Fiat para la Argentina aprovechó la crisis cambiaria para exigir políticas más duras que lo beneficien.

El presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, aprovechó para hacer leña del árbol caído, exigir un dólar más caro y hasta sugirió que Argentina siga los pasos de Ecuador y "dolarizar la economía podría ser una solución".
En diálogo con Jonathan Viale para CNN, el CEO de la filial automotriz para la Argentina deslizó que dolarizar la economía es "un proceso largo y doloroso, pero hay que hacerlo".
"El principal enemigo de todo es la inflación, y lo último que hay que hacer para resolverla es atrasar el cambio. Un buen precio de equilibrio para el dólar sería de 26 pesos. Lo hubiese dejado libre hasta donde se estabilice. Sobre el producto local no va influir en el precio, sobre el producto importado si va a ir a precio", agregó.
"Está haciendo políticas más sanas para ir hacia un país mejor. Estoy muy de acuerdo con gran parte de lo político y me parece bien que apenas hubo una zozobra se llame al Fondo Monetario a aconsejar", opinó respecto a la gestión de Mauricio Macri.
Por último, mostró su apoyo a una eventual reforma laboral que baje impuestos: "No puede ser que de un salario de bolsillo, un 56% se lo lleven otras entidades y solo el 44% vaya al bolsillo".
El dólar subió a 23,22 pesos y el Banco Central volvió a vender reservas internacionales

Sigue firme la corrida contra el peso

Pese a la batería de medidas del Banco Central para intentar tranquilizar el mercado cambiario y del comienzo de la negociación con el Fondo Monetario, el dólar continuó su ascenso. Fuerte caída de las reservas del BCRA.

El Banco Central volvió a intervenir en el mercado cambiario con 139,5 millones de dólares para contener la suba del dólar. No tuvo éxito. La cotización no se detuvo y cerró a 23,22 pesos. La corrida cambiaria no se ha frenado pese a la bateria de medidas del BC para enfrentarla y, fundamentalmente, al comienzo de la negociación por un préstamo del FMI. Las reservas bajaron aún más, 694 millones de dólares, porque, según explicaron a este diario en el Banco Central, las entidades financieras tienen dólares propios en cuentas del BC y ayer empezaron a llevárselos. El tipo de cambio mayorista se ubicó en 22,69 pesos. Estas tensiones cambiarias no afectaron el fuerte rebote de las acciones y bonos.
Los inversores de la city se mostraron tranquilos con la protección que le ofrece la llegada del FMI. El organismo supervisará el ajuste fiscal para garantizar el repago de los vencimientos de la deuda a acreedores locales e internacionales. Es la principal respuesta que brindan en las mesas de dinero para explicar la suba de los títulos y de las acciones en los últimos dos días. El riesgo país registró ayer una reducción del 4,3 por ciento. En esa tendencia ayudó la caída de la tasa de interés en Estados Unidos.
La corrida cambiaria, pese a que mejoran los precios de los activos bursátiles, sigue sin resolverse. La autoridad monetaria por ahora no dio pistas de cómo piensa salir airoso del vencimiento de las Lebac del martes próximo, en el cual deberá renovar unos 680 mil millones de pesos (equivalente a 30 mil millones de dólares) para evitar un salto de la cotización del dólar. Existen especulaciones de todo tipo. Desde un canje forzado de esas letras por títulos de Tesoro a más largo plazo, hasta el anuncio de un gravamen del 20 por ciento para la compra de dólares turismo y ahorro, con el guiño del FMI al mostrarlo como una política de regulación macro prudencial.
La olla a presión de las Lebac puede terminar en medidas que alterarían aún más la situación del mercado. Las decisiones del Central en las últimas semanas dejaron claro que no puede descartarse ningún anuncio. La entidad había dicho que intervenir en el mercado futuro del dólar no era conveniente pero terminó vendiendo estos contratos para finales de mayo para intentar calmar el dólar. Había dicho hace dos semanas que una tasa cercana al 27 por ciento era suficiente para garantizar la meta de inflación y pocos días después terminó subiéndola por arriba del 40 por ciento. Esta semana en el mercado secundario las letras de corto plazo superaron el 50 por ciento. Las Lebac que vencen el próximo martes cerraron ayer con tasas del 52,2 por ciento y en la city no descartan que continúen en aumento.
La pérdida de reservas internacionales no colabora para tranquilizar la plaza cambiaria y moderar las tensiones con las Lebac. Se ubicaron ayer en 56.322 millones de dólares, con una caída de 694 millones. La merma se explicó por dos motivos. El primero es que la autoridad monetaria intervino con 139,5 millones de dólares para intentar sostener el precio de la divisa: consiguió bajar tres centavos el valor mayorista pero igualmente aumentó en 9 centavos el minorista. El segundo es que los bancos retiraron capital mínimo de sus cuentas en la autoridad monetaria, lo cual impacta en el nivel de las reservas. La banca tiene en el Central depósitos propios por temas operativos. En la jornada de ayer el Central ya perdió uno de cada tres dólares que había recibido del BIS el miércoles. Ese organismo internacional, que regula a los bancos centrales a nivel global, le había dado anteayer un crédito de contingencia por 2000 millones.
Las presiones del dólar fueron a contramano del mundo. En Estados Unidos hubo una caída de la tasa de interés, que generó una apreciación de la mayoría de las monedas en la región. La hipótesis del Central acerca de que el peso se devalúa por un fenómeno de las finanzas mundiales no tiene correlato con la realidad. La baja de la tasa norteamericana colaboró para potenciar el rebote de las acciones y los bonos argentinos, que empezaron recuperarse tras el anuncio de un crédito del Fondo Monetaria Internacional. El índice de principales acciones del MerVal subió 6,1 por ciento y ya había avanzado cerca del 6,0 por ciento en la jornada previa. Los bancos fueron algunas de las acciones con las mayores subas, al destacarse el avance de 5,8 por ciento del Grupo Financiero Galicia y del 6,3 por ciento del Banco Macro. Los bonos en dólares también marcaron subas, al destacarse el avance del 1,9 por ciento del Bonar 2024. Las subas permitieron la reducción del riesgo país medido por el JP Morgan: el indicador cerró ayer en 469 puntos.
El discurso y la realidad
Eslóganes fallidos

“Lluvia de inversiones”, “Brotes verdes”, “No hay plan B” y “Segundo Semestre” fueron los principales latiguillos que el gobierno utilizó para prometer una mejora  económica. “La afición de Macri por los eslogan lo persigue después de que Argentina recurre al FMI”, señala la nota de la agencia Bloomberg, en la que repasa uno a uno los pronósticos fallidos del Presidente. “Ninguno de los escenarios se hizo realidad”, recuerda la nota.
_Brotes Verdes. “Lo usaron en 2016 para describir indicadores económicos clave que mostrarían una recuperación lenta pero constante. Argentina permaneció en recesión hasta fines de ese año”.
No Hay Plan B. “En una entrevista en abril de 2017, Macri le dijo a Bloomberg que no había un plan de respaldo si su estrategia para los cambios lentos y graduales no funcionaba”. Hoy está en iniciando otro camino.
_Lluvia de Inversiones. “Se espera el regreso de la nación a los mercados de capital en 2016. Esa ola aún tiene que materializarse”.
_Segundo Semestre. “Macri y su entonces ministro de finanzas señalaron el segundo semestre de 2016 como el inicio de la recuperación”. Pasaron varios semestres y sin resultados.
La divisa supera los 23 pesos

La vuelta al Fondo no alcanzó para calmar al dólar

Luego de que el Gobierno anunciara que pedirá un crédito al organismo internacional para hacer frente a la corrida cambiaria, la divisa estadounidense sigue trepando y se vende a 23,09 en la city. El Banco Central vuelve a intervenir en el mercado a futuro para contener la suba.

A pesar del anuncio del Gobierno sobre un pedido de crédito al Fondo Monetario Internacional para contener la corrida cambiaria contra el peso, los mercados reaccionan con una nueva suba del valor del dólar. Se vende a 23,09 pesos en la city porteña, 15 centavos por encima del cierre de ayer. Frente a ese escenario, el Banco Central vuelve a intervenir en los mercados de futuro para contener el alza.
Mientras tanto, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne se encuentra en Washington para negociar las condiciones del préstamo con el organismo internacional, que como contrapartida a sus créditos suele requerir medidas de achicamiento del gasto público, que en este caso podrían incluir un nuevo ajuste en las jubilaciones y el avance de la reforma laboral.
En medio del pedido de Carrió, el campo comenzó a retener cosecha de trigo

Por la escapada del dólar, productores comienzan a retener el cereal. Carrió imploró que liquiden para obtener dólares.

El campo parece darle la espalda al gobierno que eliminó las retenciones y la obligación de liquidar la cosecha y ahora retienen los granos de trigo en vez de salir a vender, justo cuando Elisa Carrió salió a pedirles que hagan lo contrario.
La negativa a vender el cereal impactó en el precio del trigo, que pasó de 5 mil a 5.650 pesos la tonelada en pocos días. Un ascenso de ese nivel podría impactar en el precio del pan por su traslado al valor de la bolsa de harina. Los panaderos, ya afectados por el tarifazo al gas, están en alerta.
Según precisó La Política Online, los productores limitan las ventas de su producción por la incertidumbre con el dólar y se refugian en ella como reserva de valor. Paradójico, ya que eso limita la oferta de dólares e impulsa a la suba su cotización.
Según le contó el analista Gustavo López, de la consultora Agritrend, "como ocurrió con la mayoría de los granos, en los últimos días se redujeron las ventas por la incertidumbre presente respecto a la cotización del dólar".
La oposición busca aprobar el freno a los tarifazos

Diputados sesiona con el FMI en medio del debate

Los diputados de oposición buscan declarar la emergencia tarifaria, ampliar la tarifa social y atar los aumentos a la variación del salario. Después de que el oficialismo lograra aprobar la reforma del mercado de capitales y la ley de Defensa de la Competencia, ambas fuertemente criticadas por la oposición por desregular aún más el mercado financiero, los diputados comenzaron el tratamiento de los proyectos para intentar frenar el tarifazo. En el debate también se metieron las críticas a la decisión del Gobierno de acudir al Fondo Monetario Internacional para contener la corrida cambiaria.
“Este no es un proyecto de ley de demagogos ni de irresponsables, es un proyecto de ley que nos está demandando la sociedad argentina. Estamos dando respuesta a un problema de la gente. Si el Estado no les da una solución, nos corresponde a nosotras dársela”, pidió el diputado por el bloque Justicialista, Sergio Ziliotto, de La Pampa.
La iniciativa que se votará en el recinto, consensuada entre los bloques de la oposición, buscará limitar el tarifazo que el gobierno se empeña en defender. Sin la rebaja del IVA con la que el Ejecutivo había presionado a los gobernadores, el proyecto pretende modificar el sistema de actualización de las tarifas para que se actualicen, en el caso de los residenciales, por el coeficiente de valoración salarial y las pymes, por precios mayoristas.

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